Jueves, 19 de octubre de 2006
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Del 14 de junio para ac?, como un destino tr?gico, ineludible, el movimiento social sindical encabezado por el magisterio oaxaque?o y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, aporta peri?dicamente su cuota de sangre en el altar de los sacrificios erigido por la aberraci?n mental y pol?tica, est?pida y criminal, de un tiranuelo que en 2004 se apoder? del poder en Oaxaca junto con una camarilla fascista, un poder ejercido autoritaria y demag?gicamente en un mar de corrupci?n y de destrucci?n del patrimonio hist?rico y natural de los oaxaque?os.

Un poder estatal espurio, producto de una fraudulenta elecci?n de estado. Un poder que se ha ejercido a la manera del siglo XVII colonial, atropellando a la ciudadan?a, a la prensa independiente, a los m?s elementales derechos humanos y civiles de las y los oaxaque?os. Un poder que mantiene en la pobreza a un 60% de la poblaci?n oaxaque?a, en tanto se construye mansiones de desverg?enza.

Pero el tirano de Oaxaca no ha estado solo, es soportado por una ?clase pol?tica? nacional enquistada en los Poderes Republicanos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Soportado por partidos pol?ticos que no s?lo han traicionado a sus bases militantes sino se han traicionado a s? mismos vendiendo principios ideol?gicos propios en el pantano del pragmatismo y complicidad m?s escandalosa vista en M?xico. Hoy los herederos de Plutarco El?as Calles, come curas de ayer, se?ores de las logias mas?nicas, se abrazan obscenamente con los herederos de los cristeros, sinarquistas y quema Libros de Texto, quienes sin eucar?stico rubor, los acogen en su seno para procrear un engendro, un poder corrupto, inmoral e ileg?timo.

A ellos se unen con prostibularia alegr?a medios de comunicaci?n audiovisual y escritos, comunic?logos y comentaristas, fariseos todos y expertos en torcer la verdad y presentar la mentira como realidad. Herederos leg?timos de los corifeos, su mayor virtud en la historia del M?xico contempor?neo ha sido la enajenaci?n y la estupidizaci?n de millones de mexicanos. Solo el valor de unos cuantos, descendientes de ?El Zarco?, de Aquiles Serd?n, preservan para la historia el ejemplo de su conducta.

Los muertos de Oaxaca en el transcurso del movimiento suman once, son once v?ctimas que creyeron que en M?xico se respetaba la vida y el derecho de los mexicanos a disentir; once v?ctimas que supusieron que la patria de Hidalgo, Ju?rez, Madero, Zapata, hab?a alcanzado la estatura de pa?s civilizado con un Estado garante, respetuoso y vigilante del respeto a las garant?as individuales establecidas en la Constituci?n Pol?tica de los Estados Unidos Mexicanos. Once asesinados fr?amente, sin la m?nima posibilidad de defensa, cuyos bestiales victimarios actuaron bajo el amparo y la impunidad del poder bastardo que les ordena y premia.

Que los detentadores del poder y su servidumbre hoy se regocijen y revuelquen en el estercolero de su bacanal asesina. Que sus hip?critas y c?mplices protectores y promotores les acompa?en en la embriaguez de sangre. Que sus publicistas y propagandistas mercenarios les alaben, festejen y canten las glorias asesinas al un?sono con los incensarios corrompidos y proclives a la pederastia. El gusto no les durar? eternamente, m?s pronto que tarde, habr?n de podrirse en detritus de la historia y literalmente, en la escatol?gica gangrena que les fue heredada en el momento de su procreaci?n.

Para los y las hu?rfanas, para las viudas, para las madres y los padres de los m?rtires, las palabras poco o nada pueden hacer para mitigar el dolor de la p?rdida, ni siquiera el saber que sus muertos habr?n de permanecer en la memoria colectiva, que el recuerdo de sus hijos, esposos, padres y hermanos, sobrevivir? a las bestias asesinas. Empujar la historia fue el destino de las v?ctimas, aportar su vida en la apertura y construcci?n de ?las grandes alamedas? es su gloria, porque la raz?n ?tica e hist?rica es la ra?z de la lucha por la cual ofrendaron sus vidas.

Por ellos no un minuto de silencio, el imperecedero reconocimiento por su entrega y martirio. Un d?a cualquiera acabar? el fest?n de las hienas.
Publicado por solaripa69 @ 15:00  | Pol?tica
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