Lunes, 06 de noviembre de 2006
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"Viejo, ya me dieron", fueron las ?ltimas palabras del profesor oaxaque?o al tortillero de la colonia. Le metieron dos tiros cerca de su casa. No luchaba por montones de billetes, sino por el pueblo, afirma su viuda




ALEJANDRO SUVERZA
El Universal
Lunes 06 de noviembre de 2006


OAXACA, Oax.- En el D?a de Muertos la historia que se cuenta es precisamente la del muerto n?mero 10, de los 15 que fueron asesinados durante el conflicto oaxaque?o. La del profesor P?nfilo Hern?ndez V?zquez. El que no fue ofrendado en el camposanto sino en su casa y en la esquina de la calle donde recibi? a la muerte.
Varios hombres que viajaban en un veh?culo Jetta de color azul fueron los que le arrojaron la muerte cuando sal?a de una reuni?n magisterial en la esquina de su casa. Le metieron dos tiros como a las ocho de la noche del 18 de octubre. "Voy a ver en qu? qued? la reuni?n", fueron las ?ltimas palabras que dijo a su mujer antes de ser asesinado.
Su esposa se ba?aba cuando se escucharon los tiros. Sali? como pudo, pero nadie la dej? acercarse para que no mirara la sangre. Se revolc?, grit?, pero no consigui? nada. P?nfilo Hern?ndez, quien ten?a 47 a?os, s?lo habl? con el tortillero al que le dijo: "Viejo, ya me dieron". Dice su esposa: "Me hubieran dejado acercarme a ?l para abrazarlo, o para que me dijera qui?n lo hizo para dejarlo en mi mente y saber a qui?n reclamar".
Angelina Mart?nez Avella, una mujer peque?a, de trenza y de luto, es la viuda que habla por primera vez con el dolor y el coraje que le escurren por los ojos. La impunidad del asesinato la provoca.
El d?a que lo mataron, su esposo prepar? junto con su hija Lizeth un modesto negocio de internet, que le permitir?a sobrevivir en los d?as de conflicto. Fue por el t?cnico y puso una telita a la mesa. "Nos va a ir bien", le dijo a su hija. Era como si hubiera presentido la muerte y quiso dejar asegurada a su familia.
Cruzando el puente, del lado izquierdo hay un mo?o negro. La figura que simboliza la visita de la muerte no es discreta. Fue hecha con un metro de tela. Aqu? en la colonia Jard?n, situada a las orillas de la ciudad de Oaxaca, cualquiera sabe dar raz?n del maestro asesinado, P?nfilo Hern?ndez.
Juntos en "Una luz en la monta?a"
Era maestro de la escuela primaria en la colonia Guillermo Gonz?lez. Llevaba 27 a?os de servicio y antes hab?a sido maestro comunitario en la sierra sur de Oaxaca, en el poblado El Rinc?n San Vicente Lochixio, donde conoci? a la que ahora es su viuda. Otra profesora que ha trabajo durante 26. Juntos daban clase en la primaria llamada "Una luz en la monta?a".
Dice que su esposo siempre fue buen maestro. "No era borracho, siempre andada en su juicio. Era magnifico, trataba que los ni?os aprendieran bien. La mera verdad era un maestro bueno. Atend?a el tercer a?o y los sac? bien. Las mam?s de los ni?os quer?an que sus ni?os estudiaran con ?l".
Cont? que su esposo quer?a su trabajo. Y que s?lo falt? una vez cuando tuvo una tristeza grande al morir su padre. "Porque no mataron a uno de esos pri?stas. Mi esposo no luchaba para tener montones de billetes, luchaba por todos, por el pueblo. Por eso tengo mucho coraje, se hubieran agarrado uno a uno. Son unos cobardes".
Del nacido en el pueblo de Santiago Textitl?n s?lo queda una fotograf?a sobre una ofrenda de muertos en una casa humilde. Ah? aparece orgulloso con huaraches y paliacate al cuello. Detr?s se mira el Palacio de Bellas Artes. Dice el maestro Alejandro Nicol?s que se la tomaron cuando march? a la ciudad de M?xico con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, a la que se adhiri? por agradecimiento porque el 14 de junio pasado -cuando las polic?as estatales intentaron desalojarlos del z?calo oaxaque?o- los rescataron y los apoyaron en la resistencia.
Alejandro lo define como un hombre que siempre fue luchador, dec?a de frente lo que le gustaba. En las reuniones siempre gritaba y arrojaba la verdad gustara o no.
Angelina Mart?nez tiene entre los dedos uno de los papeles de ofensas y agresiones que le arrojaban al profesor mientras escuchaba La Ley, la radio de la APPO. El difunto P?nfilo Hern?ndez cont? alguna vez a su mujer que lo hab?an amenazado varias veces.
"No me resigno, pido justicia. Fue un luchador, pero se entreg? todo. A esos que lo mataron, si les pagaron, no les va a rendir el dinero". Aqu? en la colonia Jard?n algunos vecinos aseguran que una patrulla se atraves? para permitir la huida del Jetta azul. Estaba planeado, dijo el maestro Alejandro.
En la casa se mira el altar de muertos con la foto del profesor P?nfilo Hern?ndez. "Fue lo que pude hacer ahorita porque estoy con mucha tristeza". En la esquina de la calle, ahora quedan unas flores de cemp?suchil, unas veladoras y dos impactos de bala como testimonio de la visita de la due?a de la guada?a. "Aqu? fue donde cay? el pobre. As? de repente, ni en un minuto", dijo su viuda.
Publicado por solaripa69 @ 10:56
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