Jueves, 23 de noviembre de 2006
La APPO

Luis Hern?ndez Navarro

La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) es una de las m?s importantes experiencias organizativas del movimiento social en M?xico. Se trata de una asamblea de asambleas nacida el 17 de junio de 2006 en el marco de la sublevaci?n popular contra Ulises Ruiz. Participaron en su formaci?n 365 organizaciones sociales, ayuntamientos populares y sindicatos con una demanda ?nica: la salida del gobernador.
Las asambleas populares son el espacio donde tradicionalmente deliberan y toman acuerdos las comunidades oaxaque?as. En muchos municipios son la instituci?n donde se nombran las autoridades locales. En gran cantidad de organizaciones sociales son el lugar desde el cual se decide el rumbo de la lucha y se escoge a los dirigentes.
Oaxaca es un estado pluri?tnico y multicultural. Viven all? 16 pueblos indios. Las ocho regiones y los 570 municipios que la integran son el espacio territorial que da identidad y horizonte de lucha a gran diversidad de organizaciones etnopol?ticas, comunitarias, campesinas, populares y civiles.
La APPO sintetiza la cultura pol?tica local nacida de las asambleas populares, el sindicalismo magisterial, el comunalismo ind?gena, el municipalismo, el extensionismo religioso, la izquierda radical, el regionalismo y la diversidad ?tnica de la entidad. Expresa, adem?s, las nuevas formas asociativas que se crearon en Oaxaca a ra?z del levantamiento popular pac?fico: las organizaciones de los barrios pobres de la ciudad de Oaxaca y su zona conurbada, las redes juveniles libertarias y las barricadas.
En el entorno de la APPO, pero m?s amplio que ella, se ha creado un movimiento sociopol?tico conocido como la Comuna de Oaxaca. Ella es la expresi?n organizativa aut?noma de la resistencia popular, el embri?n de un poder distinto. Ese "otro poder" en construcci?n se expresa en la creaci?n y consolidaci?n de la Polic?a del Magisterio Oaxaque?o y el Honorable Cuerpo de Topiles. All? est? contenida la voluntad de transformaci?n pol?tica profunda de una parte muy importante de la sociedad oaxaque?a.
La Asamblea plantea ir democratizando la instituciones mientras trabaja en una nueva constituyente que elabore una nueva Constituci?n. Busca transformar la revuelta popular en una "revoluci?n pac?fica, democr?tica y humanista". En su ?ltimo congreso rechaz? la posici?n que afirmaba la importancia de que "la APPO negocie y vaya ocupando espacios de decisi?n y de poder en las instituciones vigentes".
La APPO no es un partido pol?tico ni el movimiento de masas de alguno de ellos. No aspira a convertirse en uno. Tampoco es creaci?n de una guerrilla, o de alguna iglesia u ONG. Aunque en su interior participan muchas corrientes pol?ticas no est? dirigida por ninguna en particular. Unas y otras se hacen contrapeso.
La APPO no es un pacto de l?deres pol?ticos, sociales o religiosos. No es una organizaci?n de cabecillas. No hay en su conducci?n una figura que destaque sobre las dem?s. Es un movimiento de bases. Su direcci?n est? integrada por 260 personas. Pretender explicar su nacimiento como producto del retiro gubernamental de subvenciones a varios dirigentes locales es un buen argumento propagand?stico contra el movimiento, pero una torpeza anal?tica.
La APPO es imposible de comprender al margen de la secci?n 22 del Sindicato Nacional de trabajadores de la Educaci?n (SNTE). Y no s?lo porque surgi? como resultado de su convocatoria y el gremio tiene presencia en todos los rincones de Oaxaca. Desde que el sindicato comenz? su proceso de democratizaci?n, en 1980, los maestros han buscado vincularse con los padres de familia y sus luchas. El resultado de este proceso ha sido desigual. Muchos se han convertido en forjadores y dirigentes de organizaciones campesinas e ind?genas regionales, pero otros han chocado con el mundo ind?gena.
La forma en la que los activistas magisteriales se han asociado para actuar dentro del sindicato se reproducen en el movimiento social en el que act?an. Dos corrientes magisteriales, la Uni?n de Trabajadores de la Educaci?n (UTE) y la Corriente Democr?tica del Magisterio (Codema), con gran influencia en la secci?n 22, son, al mismo tiempo, muy influyentes en la APPO.
A la rica e in?dita experiencia del movimiento no le corresponde un lenguaje novedoso. Su pr?ctica apenas ha comenzado a sistematizarse. En su interior coexisten distintos discursos. Es com?n en las protestas encontrar simult?neamente contingentes con mantas con la hoz y el martillo, j?venes antiautoritarios con la simbolog?a ?crata y comunidades eclesiales de base con im?genes de la Virgen de Guadalupe. Esta diversidad ling??stica refleja tanto proyectos diferentes sobre las v?as para la transformaci?n pol?tica como enorme dificultad para pensar y nombrar lo nuevo. A pesar de ello, hay una pr?ctica unitaria que, hasta el momento, ha logrado dejar de lado las diferencias ideol?gicas.
Algunas corrientes pol?ticas han tratado de extender la experiencia de la APPO a otros estados. A diferencia de Oaxaca, donde la Asamblea es resultado de un proceso de radicalizaci?n desde abajo que nace de la lucha gremial, las nuevas APPO en otras entidades surgen de una decisi?n de grupos pol?ticos. El nombre es el mismo, pero los procesos sociales que albergan son muy diferentes. Ser? muy dif?cil que esas experiencias se consoliden como convergencias sociales amplias, aunque pueden perdurar como frentes pol?ticos de activistas.
La APPO es ya una fuerza consolidada en Oaxaca. Su futuro no depende de la suerte que corra Ulises Ruiz. Se vaya o se quede el s?trapa, la Asamblea sobrevivir?. Su acci?n ha hecho explotar por los aires el sistema regional de dominio en la entidad. Las relaciones entre el gobierno y la sociedad en el estado nunca ser?n como antes.
Publicado por solaripa69 @ 9:49
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