Mi?rcoles, 20 de diciembre de 2006
De ?Proceso?:
?Nos encerraron, pero nunca nos callaron?
de la redacci?n
Oaxaca, Oax., 19 de diciembre (apro-cimac).- Mercedes tiene 47 a?os, Ruth cumpli? 48 y Edith, 30. Las tres tienen actividades distintas. No viven cerca, hasta antes del 25 de noviembre no sab?an nada una de la otra. Hoy las tres comparten un mismo espacio, pero no pueden hablar entre s?, lo ?nico en com?n entre ellas es que son mujeres y que las tres anhelan su libertad. Fueron detenidas el pasado 25 de noviembre durante un operativo de la Polic?a Federal Preventiva.

Los testimonios recabados por la Liga Mexicana de Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh) reflejan la ausencia de justicia y un acto arbitrario, tal y como lo denunciaron los organismos de derechos humanos este fin de semana durante un acto donde recibieron a las 43 personas liberadas y que, como ellas, fueron detenidas despu?s de una ?batalla? entre simpatizantes de la APPO y elementos de la PFP.

Mercedes Cumplido Pantoja narra, a?n absorta, que a ella la detuvieron en Santo Domingo de Guzm?n cuatro hombres con uniforme camuflado. Sobre su cabeza y cuerpo todav?a est? el doloroso recuerdo de las patadas que recibi?.

En su memoria guarda como una pesadilla palabras como ?perra?, ?idiota? o ?pendeja? que le dijeron muchas veces sus captores, quienes le preguntaban ?cu?ntos miles de pesos te pagaron?. Ella no sab?a de qui?n estaban hablando, qui?n pod?a haberle pagado o para qu?. Confiesa que tambi?n los polic?as la amenazaron de muerte.

De la calle al z?calo fue llevada casi a rastras, de ah? al penal de Miahuatl?n, donde la tortura f?sica y psicol?gica siguieron, seg?n su testimonio sobre la pesadilla que empez? ?estima-- a las 9:00 de la noche de aquel s?bado.

Me siento triste, narra desde alg?n espacio del penal de mediana seguridad en Nayarit, a donde lleg? en un avi?n y del que los bajaron a golpes y gritos. Luego les pidieron que se desnudaran delante de las mujeres oficiales.

Tiembla de miedo todav?a. Se ve a?n pasando para firmar documentos y poner sus huellas, posar para la foto y de ah? a una celda. Un camino largo hab?a empezado y no precisamente a la libertad, aunque es inocente.

La noche del 25 de noviembre, al iniciar el repliegue de los simpatizantes de la APPO y el avance de los elementos de la PFP, de manera casi simult?nea empezaron a incendiarse edificios p?blicos y privados, as? como un n?mero importante de autom?viles ?como se?alan las cr?nicas de los medios.

Minutos m?s tarde empez? la detenci?n, lo que Javier Sosa Mart?nez, liberado el s?bado, describi? como la noche en que por todos los rincones de la ciudad el pueblo oaxaque?o fue perseguido.


Muy ?decente? para andar en esto.

Ruth Cabrera V?squez es comerciante originaria de Tuxtla Guti?rrez, Chiapas. Su detenci?n se realiz? m?s adelante del exconvento del Carmen Alto, sobre Garc?a Vigil, ?a una o dos cuadras de la calle de Quetzalc?atl?.

Tambi?n narra que fue golpeada en su mano izquierda; recibi? una patada en el costado izquierdo; le jalaron el cabello, la insultaron y la arrastraron hac?a una camioneta: ?Me dijeron que ya estaba vieja para andar en pendejadas, que no ten?amos valores por destruir una ciudad tan bonita. Que yo parec?a ?decente? para andar en esas cosas.?

El recuerdo de esa noche se ha grabado en su memoria: ?Me subieron a la camioneta, ?ramos 11 mujeres; llegamos a El Llano, nos tiraron al suelo y nos tomaron fotograf?as mientras segu?an insult?ndonos y amenaz?ndonos. De ah? nos fuimos, qui?n sabe a d?nde?, relata la comerciante tachada de terrorista, quien junto con otras 11 mujeres era insultada, hasta llegar al cuartel de la Polic?a, en Santa Mar?a Coyotepec y de ah? al penal de Miahualt?n, como supo m?s tarde.

La noche era fr?a en extremo y en un peque?o cub?culo permanecieron, siempre de pie y llenas de terror, describe Ruth. En la sala para declarar, un hombre preguntaba en tono siempre burl?n por su defensor de oficio, luego a?ad?a: ?Le aconsejo que no declare.?

?Yo le dije que no ten?a que declarar porque yo no hab?a hecho otra cosa que auxiliar con vinagre y coca cola a las personas que intoxicaban con los gases y luego pregunt? con inocencia y sarcasmo: ?eso es delito??, recuerda Ruth.

El Ministerio P?blico y otro hombre le leyeron su declaraci?n. Le dijeron que el defensor de oficio no encontraba ninguna culpa y que la dejaban en libertad, dec?an con una amplia sonrisa. Pero por las circunstancias no me dejaba en libertad y volvieron a burlarse.

Fue hasta las 12 del d?a del domingo cuando les dieron de comer y las sacaron al patio. Les permitieron comprar tarjetas telef?nicas y hacer una llamada e ir al ba?o:

?Yo ten?a muy inflamada mi mano y ten?a mucho dolor, ped? ir a la enfermer?a, donde estuve una hora esperando a que me atendieran. Cuando por fin me llamaron porque ?ya nos ?bamos? sent? alegr?a, ?cu?l fue mi sorpresa, nos trasladaban qui?n sabe a donde!?

Esposada, con la mirada al suelo, ?como una vil y sanguinaria delincuente, sent? mucho miedo. Antes de salir del reclusorio de Miahuatl?n, en un cub?culo estaban los de la Comisi?n Estatal de Derechos Humanos (CEDH), tambi?n ellos nos tomaron una declaraci?n. Nos dimos cuenta que nos iban a trasladar en avi?n, que no nos ?bamos a casa. El hombre de la CEDH nos dijo que era por nuestra seguridad?.

El viernes 1 de diciembre nos notificaron el auto de formal prisi?n. El s?bado 2 nos informaron de un amparo que nos daba derecho de regresar a Oaxaca y que contin?a el proceso.

?No he hablado con ning?n familiar, s? que mi esposo est? all? afuera, lo que me hace bien ?no estoy sola! Se me acusa de sedici?n, quema de carros y no s? de cuantas cosas m?s, cosa que yo no hice?, asegura.

Alzar? mi voz

Edith Coca Soriano es bi?loga, estudiante de la maestr?a en Ciencias en Productividad de Agroecosistemas. Naci? en el Distrito Federal y ten?a 12 a?os de no cortarse el pelo.

Como a las otras dos mujeres, la detuvieron cerca de El Pochote, sobre la calle de Garc?a Vigil, dos polic?as vestidos de azul. Uno de ellos le golpe? la cabeza, la pate? y la arrastr? mientras le gritaba. Pudo levantarse hasta que subi? a la camioneta. Los mismos polic?as le quitaron su celular, su mochila, una c?mara digital...

?Nos llevaron a un lugar donde tomar?amos un avi?n y nos dijeron que nos iban a violar y a torturar, nos insultaron todo el camino mientras nos llevaban a Miahuatl?n, lo que descubr? es que son incultos, pues nos dec?an que si quer?amos que el ?Che? fuera presidente?, denuncia.

?En el traslado al cuartel, un polic?a intent? tocarme los senos pero yo pegue los brazos a mi cuerpo. En Miahuatl?n supe que no nos iban a torturar, nos ingresaron y nos trataron bien, me dejaron sacar mi su?ter de la mochila, pues hac?a mucho fr?o y fue ah? donde me di cuenta que no estaba mi c?mara fotogr?fica?, acusa.

?El domingo por la tarde lleg? la PFP y nos sac? del penal, estaban los de la CEDH que nos entrevistaron, luego nos llevaron en helic?ptero al aeropuerto; cuando nos subieron nos dijeron que nos iban a tirar al mar, que ?bamos a Veracruz y nos torturaron psicol?gicamente.

?En el aeropuerto nos subieron a un avi?n, hac?a mucho calor y les ped? un trago de agua que nunca me dieron, me sent? a punto de desmayar. Estuvimos mucho tiempo en el avi?n antes de despegar. Cuando llegamos, un se?or nos dijo que est?bamos en un penal de m?xima seguridad, nos revisaron, desnudaron y luego nos tomaron fotos y huellas de las dos manos?, agrega.

Edith recuerda que las llamaron de dos en dos; y le cortaron el cabello. ?Me sent? muy mal, ten?a el cabello debajo de las asentaderas y nos lo mutilaron, doce a?os me tard? en crecer y sin m?s me lo cortaron?, cuenta con dolor y nostalgia.

Recuerda tambi?n que la verdadera violencia est? dentro del penal: ?Nos humillan cuando nos piden que nos bajemos la pantaleta y que nos alcemos la camisola. Los guardias nos ven y eso no me gusta, siento que es humillaci?n. Me siento muy triste, pero tengo mucha esperanza de que pronto salgamos."

Explica que cuatro d?as despu?s de su detenci?n supo en d?nde estaba, pero no les permitieron hacer llamadas, hasta el siguiente lunes pudo ver a su mam? por 15 minutos; y el mi?rcoles, a su esposo.

Edith est? acusada de sedici?n, da?o a particulares, a moteles de Oaxaca y a la terminal ADO: ?No he hablado con ning?n abogado. Le quiero decir a la gente de afuera que nos golpearon, nos encerraron, pero nunca nos callaron, por si hay injusticias alzar? mi voz, la c?rcel ya no me da miedo. Soy inocente.?
Publicado por solaripa69 @ 12:35
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