lunes, 08 de enero de 2007
"Viene un año difícil, porque no podrá haber reconciliación mientras siga el mismo esquema de Gobierno".

Universitario.
Militante de la APPO.
El conflicto social que vive su estado ha marcado su vida para siempre, porque del kárdex universitario pasó a ser una ficha en un expediente penal del juzgado de Tlacolula.
De alumno del Instituto de Investigaciones Sociológicas en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, pasó a las protestas y marchas, a las barricadas, a los enfrentamientos con la Policía Federal Preventiva (PFP) y terminó en la cárcel de mediana seguridad en Nayarit, la cual dejó apenas en diciembre pasado.
Miguel, nombre ficticio para este joven que accede a ser entrevistado con la condición de guardar su identidad, lamenta que en Oaxaca ahora sea necesario ocultar su nombre y su rostro por temor a represalias contra su familia que lo vio convertirse, de un momento a otro, en activista de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
Al lado de otros universitarios, Miguel participó en las guardias de las barricadas y en las protestas para exigir la renuncia del Gobernador Ulises Ruiz y la salida de la PFP de Oaxaca. Y se justifica: "Yo no podía permanecer ajeno a esta lucha, no podía permanecer indiferente a las movilizaciones, a los reclamos de la gente".
Los elementos de la Policía Federal lo capturaron en las calles del Centro Histórico aquel turbulento último sábado del mes de noviembre; "fue el día 25", recuerda. De allí lo trasladaron al penal de Tlacolula, en Oaxaca. De ésa cárcel lo subieron al avión que los trasladó a la prisión de mediana seguridad de Nayarit, el pasado 27 de noviembre.
De ese enfrentamiento y su captura lleva en la cabeza una cicatriz que todavía está fresca. Los dedos de la mano no terminan de recuperar la movilidad tras los golpes que recibió de los elementos de la PFP.
"Estas heridas físicas sanarán tarde o temprano, pero el dolor interno es el que se queda para siempre". Porque de la cárcel dice que no olvida la tortura y los 23 días de soledad. Relata que en la celda de la prisión nayarita las noches le parecían más largas y dolorosas, sobre todo porque las compartía con una persona afectada por una embolia.
"No le deseo esto a nadie, lo que me ha tocado vivir ni siquiera se puede narrar, duele, pero no se puede externar", afirma. "Yo estoy seguro de mi inocencia, de que fui objeto de la represión política que vivimos en Oaxaca", señala en la entrevista.
También está cierto de que la cárcel fortaleció sus convicciones y de que ahora, durante las movilizaciones, la gente lo motiva a seguirle. Por eso cree que lo que pasó en 2006 es sólo una parte del movimiento. "Éste ha sido un año duro, difícil, de probar la resistencia y convicción de los estudiantes y de las organizaciones sociales.
"Ahora tenemos que continuar para obtener la libertad de todos los compañeros, porque son inocentes", dice Miguel.

"Está claro que el 2007 será diferente... se ha marcado la historia de Oaxaca, se ha evidenciado ante los ojos de todos la abismal pobreza que vive el estado", insiste.
"Se equivocan aquellos que creen que la APPO es un movimiento débil y sin respaldo popular. "Por eso será un año difícil, porque no podrá haber reconciliación mientras siga el mismo esquema de Gobierno", señala.
Miguel lamenta que en Oaxaca "tengamos una clase gobernante corrupta que se sostiene a base de la represión". "Por eso se necesitan reformas estructurales, de fondo, basadas en las propuestas de las organizaciones sociales, universitarios y sociedad en conjunto", afirma.
De nada servirán, advierte, reformas elaboradas por los grupos de poder ligados al Gobernador, a quien ve como el principal obstáculo para la reconciliación en Oaxaca.
Aunque admite que el conflicto le afecta a todos los sectores, afirma que a la larga les traerá beneficios si logran canalizar recursos suficientes para abatir las condiciones de pobreza extrema en las comunidades.
"Pero esos recursos no deben pasar por las manos de los funcionarios corruptos del Gobierno de Ulises Ruiz... es irritante ver la forma suntuosa en la que viven", indica. Porque lo primero que hace cada funcionario al llegar al Gobierno, dice, es mandar a construir una residencia o comprar una, igual que adquirir vehículos de lujo.

Por eso dice que si en 2006 consiguieron recuperar la dignidad del pueblo, el 2007 será para construirle un nuevo Gobierno a los oaxaqueños.
Publicado por solaripa69 @ 12:33
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