Jueves, 18 de enero de 2007
En Oaxaca: A pintar los letreros de protesta, ah? vienen los turistas


OAXACA, M?xico.- Hay un nuevo olor en el aire aqu?, que compite con el aroma del mole que flota rutinariamente en Oaxaca. Es el olor a pintura.
Hay equipos de trabajadores por todas partes, retocando las fachadas coloniales que le dan a Oaxaca su encanto y atraen a decenas de miles de visitantes cada a?o. Sin embargo, en esta ciudad pol?ticamente cargada en el sur de M?xico, donde protestar es tanto una parte de la cultura como la distintiva cocina local, incluso la limpieza provoca discusiones.
Hace unas semanas, Oaxaca era una ruina. Los letreros pintados en las paredes hac?an que los edificios deslucieran. Los veh?culos quemados bloqueaban sus caminos. Los furiosos manifestantes se enfrentaban a la polic?a antimotines en toda la encantadora plaza central.
Las protestas, que comenzaron cuando los maestros exigieron un aumento salarial pero crecieron para incluir a numerosos grupos de izquierda y organizaciones ind?genas, contin?an de manera espor?dica, pero las autoridades han comenzado a tratar de limpiar la evidencia de lo ocurrido.
No todos coinciden en cu?l es el mejor enfoque.
Asimismo, las estimaciones del costo son muy diversas. El Instituto Nacional de Antropolog?a e Historia calcul? los da?os en 30 millones de d?lares. El Instituto para el Patrimonio Cultural de Oaxaca afirma que el costo de las reparaciones ser? menos de la tercera parte de esa cifra. Las estimaciones de otros expertos tambi?n var?an enormemente.
Este debate no es algo nuevo en Oaxaca, donde la preservaci?n hist?rica es un tema cercano a muchos corazones. Cuando McDonald's planeaba abrir un restaurante en la plaza central, hace unos a?os, los oaxaque?os salieron a las calles para impedirlo. Algunos habitantes resienten todav?a la conversi?n de un monasterio del siglo XVI en un lujoso hotel.
"Siempre hay un debate acerca de todo en Oaxaca", afirm? Jorge A. Bueno S?nchez, director del jard?n bot?nico. Destac? que Oaxaca, que se encuentra en una falla sismol?gica y ha sufrido da?os por terremotos en varias ocasiones al paso de los a?os, tiene experiencia en reconstruirse. "Estamos acostumbrados a comenzar de nuevo", asegur?.
En lo m?s intenso de las protestas, que comenzaron en el verano, Oaxaca era una versi?n en ruinas de lo que fuera antes. Los lemas pintados en las paredes de todas partes dec?an "?Asesino!" y "?Fuera, Ulises!", entre otras cosas.
Pintadas por seguidores de la Asamblea Popular de Pueblos de Oaxaca, una amplia coalici?n de grupos de protestas, los mensajes estaban dirigidos contra el gobernador Ulises Ruiz, a quien muchos oaxaque?os acusaron de llevar a cabo pr?cticas de mano dura para terminar con una huelga de maestros en junio y hacer caso omiso de los habitantes del estado.
Los manifestantes no han cambiado su demanda de que Ruiz renuncie, pero las autoridades han detenido a muchos dirigentes de la coalici?n de protesta. La polic?a federal, que retom? el centro de la ciudad, ocupado por manifestantes, en octubre, cedi? nuevamente el control de Oaxaca a las autoridades judiciales estatales en diciembre.
Los manifestantes afirman que no se han dado por vencidos, pero la pintura y la limpieza contin?an. Varias compa??as privadas han adoptado bloques en torno a la plaza central y comenzado a repintar edificios con sus v?vidos colores azul, rojo y amarillo. Sin embargo, algunos de los letreros pintados han sido dif?ciles de borrar.
El gigante "666", la apocal?ptica referencia b?blica que alguien garabate? en la puerta frontal de la Iglesia de Santo Domingo, del siglo XVI, es todav?a visible. Las quemaduras en algunas de las piedras calizas del exterior de la iglesia, y en otras partes de la ciudad, son recordatorios de las hogueras que iluminaban la noche durante las protestas. Las ventanas siguen rotas, incluyendo las del Consulado de Estados Unidos en la ciudad.
No obstante, Francisco Toledo, un destacado artista mexicano que dedica gran parte de su riqueza a comprar propiedades hist?ricas y preservarlas, se?al? que los da?os causados por los manifestantes no son tan malos como aquellos causados por aquellos patinadores sobre tablas que desgastaron la piedra caliza con sus tablas, y los ebrios que arrojan botellas contra artefactos hist?ricos.
"La ciudad no era bien cuidada antes de esto", asegur? Toledo. "Ahora es peor".
Claudia L?pez Morales, arquitecta activa en la restauraci?n de las estructuras hist?ricas de Oaxaca, se muestra filos?fica respecto a los efectos de las protestas que siguen siendo visibles. "Algunos de estos da?os ser?n siempre visibles, y tal vez eso no sea malo", afirm?. "Lo que ocurri? es parte de nuestra historia".
Al caminar por las calles de adoqu?n de Oaxaca, coment?, siente una mezcla de emociones. "Hay m?s da?os en el coraz?n de esta ciudad que en los edificios", asever?. "Podemos pintarlo todo, pero, ¿c?mo reparamos nuestro coraz?n?"
Jes?s S?nchez Alonso, profesor de Canad? del Instituto Tecnol?gico de Oaxaca, quien simpatiza con los manifestantes, afirma que la verdadera limpieza que necesita Oaxaca es la de sus corruptos y arrogantes pol?ticos.
"El gobierno no quiere cambiar las cosas", afirm?. "Quieren pintar. Quieren cambios superficiales".
Publicado por solaripa69 @ 12:26
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