Lunes, 29 de enero de 2007
Derechos humanos
V?ctor Flores Olea
29 de enero de 2007
?A d?nde vamos? Por un lado las acciones del gobierno de Felipe Calder?n en contra del narcotr?fico "parecen" tener ciertos resultados, por ejemplo disminuir la impresi?n de inseguridad en los estados y ciudades que ocupa el Ej?rcito y la polic?a federal, y tal vez no s?lo la "impresi?n" sino realmente logrando mayor seguridad.
Pero la pregunta que surge es qu? sigue despu?s, dado que la creencia m?s extendida es que los mafiosos que escaparon hoy regresar?n ma?ana sin verse mayormente afectados. Lo magro de la cosecha de maleantes confirmar?a lo anterior. Pero la otra grave pregunta es si tales operaciones no est?n sirviendo "de pasada" a la represi?n, al "preventivo" freno, como ahora se dice, de las acciones organizadas de movimientos sociales e iniciativas populares, y que en ese sentido resulten eminentemente antidemocr?ticas y hasta violatorias de los derechos humanos.
La preocupaci?n ha crecido por el ol?mpico desprecio que la Secretar?a de Gobernaci?n y su titular han mostrado hacia la exigencia p?blica de que el gobierno respete escrupulosamente los derechos humanos. Dos cuestiones en d?as recientes han dado que hablar y parecen ya marcar uno de los "estilos" de gobernar de Felipe Calder?n.
La primera que mencionaremos, bien previsible pero no menos grotesca, es la descalificaci?n de la titular de la Unidad de Derechos Humanos de la Secretar?a de Gobernaci?n, del informe sobre la situaci?n de los derechos humanos en Oaxaca, presentado el 20 de enero de 2007 por la Comisi?n Civil Internacional de Observaci?n de los Derechos Humanos (CCIODH), por considerar que ?ste no es un organismo "reconocido" o con la "respetabilidad de organizaciones no gubernamentales como Amnist?a Internacional". Este desprecio a los organismos de derechos humanos parece ya la "marca de f?brica" de las ?reas de gobierno ocupadas por Francisco Javier Ram?rez Acu?a, como sabemos bien desde sus tiempos de gobernador del estado de Jalisco.
Grotesca la "opini?n" de la encargada de los derechos humanos en la Secretar?a de Gobernaci?n porque la CCIODH, reconocida internacionalmente, que trabaja con autorizaci?n en M?xico al menos desde 1997, est? integrada por 28 personas de siete pa?ses (Austria, Canad?, Dinamarca, Espa?a, Estados Unidos, Francia, Italia). Entre ellas abogados especializados, acad?micos, investigadores especializados en derechos de la mujer, expertos en resoluci?n de conflictos, m?dicos y siquiatras, representantes de sindicatos y partidos pol?ticos, organizaciones sociales y organizaciones de cooperaci?n internacional. En total, 14 hombres y 14 mujeres.
Pero en su declaraci?n p?blica esa "titular" de derechos humanos de la Secretar?a de Gobernaci?n guarda adem?s silencio sobre la carta que Amnist?a Internacional envi? recientemente al presidente Calder?n y al secretario de Gobernaci?n, en la que coincide b?sicamente con las acusaciones de la CCIODH al expresar su preocupaci?n (de Amnist?a) "por las amplias violaciones a los derechos humanos cometidos durante la crisis pol?tica en Oaxaca, que han consistido en arbitrarias detenciones e incomunicaciones, tratos indebidos, torturas, violaciones a las garant?as individuales en los procesos e inclusive muertes ilegales".
Pero la gota que derram? el vaso se produjo la noche del ?ltimo martes 23 de enero en que Ram?rez Acu?a, en entrevista con Denise Maerker, en el programa Punto de Partida del Canal 2 de tv, se present? con un talante francamente intimidatorio, en primer lugar hacia la entrevistadora, cuando ?sta le pregunt? con cierta insistencia y filo sobre su visi?n de los derechos humanos en Oaxaca, pero tambi?n en la ?poca de su gobernatura en Jalisco.
Fue un buen bot?n de muestra de la mentalidad del secretario de Gobernaci?n, que exhibe al gobierno de Calder?n, pese a los discursos, como absolutamente ausente o contrario al tema de los derechos humanos. Ahora los funcionarios repiten una suerte de eslogan, a la menor provocaci?n: "Aqu? se aplica el estado de derecho y a eso debemos atenernos todos". Sin ver que esa "aplicaci?n" puede hacerse de muchos modos, inclusive con arbitrariedades y torturas.
Nos estamos acercando, dicho en otras palabras, a aquella siniestra "objetividad" del delito de disoluci?n social, que tantas puertas abri? a la represi?n y a la violencia en M?xico.
Felipe Calder?n no ir? muy lejos en compa??a de la barbarie que ya muestran algunos de sus colaboradores. El hecho comienza a revertirse gravemente en su contra, seg?n pudo ver ahora incluso en su viaje a Europa, en el que no faltaron las airadas reclamaciones en materia de derechos humanos.
Pero, en fin, ?l lo ha querido as? y ser? en ese terreno en el que probablemente reciba m?s descalificaciones en su tiempo presidencial, que lo manchar?n sin remedio.
Denuncian mujeres vejaciones policiacas durante su detenci?n
Testimonios de oaxaque?as recluidas en penal de Tepic.

VICTOR BALLINAS , EMIR OLIVARES
Mujeres detenidas en Oaxaca el 25 de noviembre pasado presentaron a la Liga Mexicana de Defensa de los Derechos Humanos denuncias sobre los abusos, malos tratos, vejaciones, detenciones ilegales, retenciones, agresiones sexuales, amenazas de violaci?n y golpes de que fueron v?ctimas por polic?as federales que las detuvieron.
"Fui detenida en la calzada Porfirio D?az por miembros de la Polic?a Federal Preventiva (PFP) y subida a una camioneta. Eran cuatro. Me golpearon. Iba con una amiga y les preguntamos por qu? nos deten?an; nos dijeron que era una orden y que se hac?a lo que ellos dec?an. Nos ordenaron: '?qu?tense los tenis!'. Mi amiga pregunt? por qu?, entonces la aventaron al piso. Le dieron patadas en la cara.
"Nos empezaron a golpear, yo les dije que no nos golpearan porque ?ramos mujeres; 'no sabes c?mo les fue a las otras pinches viejas', me dijeron; uno de ellos me arrastr?, me jal? del cabello. Nos tiraron en el piso de la camioneta, y uno de los de la PFP le dijo a un compa?ero suyo, 'mira, se ve que a ?sta le encanta', y me metieron un palo entre las piernas, una y otra vez, y lo inclinaban hacia mi parte.
"Nos llevaron al llano de Oaxaca, a la base de la fuerza a?rea, a San Bartolo ?cuartel de la polic?a de Oaxaca?, nos llevaron al penal de Miahuatl?n y por ?ltimo a Tepic, como si fu?ramos asesinas."
Otro testimonio es el de una estudiante de 21 a?os: "Me detuvieron en Tinaco y Palacio, a una cuadra de Crespo, cerca del asilo de ancianos. Los de la PFP me arrastraron hasta el puente de la calle Quetzalco?tl. Eran muchos los polic?as y llegaron directo a golpearnos, aunque no opusimos resistencia. Nos pegaron, a m? me dieron pu?etazos en la cara y me dejaron inconsciente, a?n as? me siguieron golpeando las piernas, espalda, brazos.
"Antes de quedar inconsciente vi como golpeaban a mi mam? con un tubo en la espalda. La amenazaron con violarme, dijeron que ?ramos unas cualquieras. Nos llevaron al llano donde nos bajaron a empujones y jalones. Nos tomaron fotos, nos metieron los toletes entre las piernas. Esculcaron mi bolsa, mi pantal?n. Pedimos permiso para ir al ba?o y se burlaron, nos dijeron: 'vayan a hacer enfrente de unos ?rboles a la orilla de la calle' y frente a ellos."
Otra joven tambi?n dio cuenta de la tortura padecida: "iba a visitar a mi hermana que trabaja en una tienda de artesan?as en Santo Domingo. Nos golpearon con palos y macanas, luego nos apuntaron con sus armas, Uno de ellos me golpe? con un palo grande en la cintura, otro me agarr? del cabello y me golpe? fuerte. Iba con una se?ora que trat? de defenderme, suplic? que me dejaran, pero me siguieron pateando, jalando del cabello y me arrastraban".
Otra de las denunciantes se?ala: "Fui v?ctima de violencia f?sica y sicol?gica. Me tocaban las piernas. Me trataron mal, me golpearon, me mentaban la madre, me dec?an que era una maldita, que me iba a morir, que era una perra, una idiota, me preguntaban que qui?n me hab?a pagado para andar ah?. (...) Nos sacaron de Miahuatl?n en helic?ptero al aeropuerto para trasladarnos a Nayarit, en el avi?n nos rega?aban, nos bajaron a golpes, nos gritaban. Nos metieron a un lugar para quitarnos la ropa, nos desnudamos delante de las mujeres oficiales, nos pasaron a un lugar donde nos tomaron nombres, firmamos, pusimos huellas, tomaron fotos y de ah? nos pasaron a la celda, y ah? no puede uno ni hablar".






Secuelas psicosociales

ERNESTO REYES
En el Informe preliminar de la Comisi?n Civil Internacional de Observaci?n de los Derechos Humanos (CCIODH), comentado aqu? en las entregas anteriores, se detallan tambi?n las afectaciones psicosociales y sanitarias de la represi?n sobre las cuales hay sospechas fundadas de la "abierta e impune participaci?n de cuerpos policiacos y de las fuerzas armadas mexicanas que han cometido agresiones que no tienen castigo."
Por ejemplo, dice el Informe, las violaciones a los derechos humanos han tenido altos impactos f?sicos, emocionales y psicol?gicos dejando severos da?os a las personas, a las familias y a la comunidad. Las secuelas psicosociales derivadas del conflicto, no desaparecen totalmente y se reflejan en la vida cotidiana de personas, familias y poblaciones.
Se han detectado efectos y s?ntomas caracter?sticos de trastornos de estr?s postraum?tico y de trauma social. Los m?s se?alados son: revivir permanentemente los eventos traum?ticos, despertar bruscamente por las noches, terror nocturno, miedo a determinados ruidos y sonidos, miedo a la soledad, reactividad psicol?gica a est?mulos internos y/o externos, sentimiento de hipervigilancia y man?a persecutoria. Hay una percepci?n de aleatoriedad e injusticia, de indefensi?n, de p?rdida del control sobre la situaci?n y sobre la propia vida. Constatamos la dificultad de verbalizar lo que les ha sucedido.
La atenci?n m?dica prestada ha sido tard?a e insuficiente. Hay sospechas m?s que fundadas para afirmar que miembros de cuerpos policiales han entrado en hospitales para aprehender heridos. La actuaci?n de la Cruz Roja de Oaxaca ha sido cuestionada precisamente por este motivo.
Existe una falta de apoyo y seguimiento psicol?gico para los afectados y sus familiares. Merece destacarse el impacto psicol?gico en las personas que han sufrido o est?n en condiciones de internamiento, por las caracter?sticas del mismo, asociado a la falta de atenci?n m?dica y de respeto a garant?as b?sicas. Especialmente preocupante resulta tambi?n la situaci?n de los menores que han sido detenidos y trasladados a penales de adultos
Observamos un impacto importante de la estrategia psicosocial de generaci?n de miedo que tiene consecuencias importantes: el hecho de no denunciar y el incremento de la desconfianza hacia las personas e instituciones, fomentado adem?s por la existencia de se?alamientos y acusaciones, campa?as de odio, la incitaci?n a la violencia y los obst?culos jur?dicos existentes.
La unidad y vida familiar (de muchos oaxaque?os ) se han visto afectadas por las nuevas circunstancias: disgregaci?n de familias (por diferencias ideol?gicas y pol?ticas, desplazamiento de domicilio o lugar de trabajo y separaciones forzosas), hostigamiento y amenazas, cambio de apariencia, reorganizaci?n familiar. Existe un impacto econ?mico en las personas afectadas por el conflicto y sus familiares: p?rdida de empleo, estigmatizaci?n social y laboral, desplazamientos para las visitas a los penales y para las citaciones judiciales. A todo ello hay que a?adir el costo de los da?os materiales sufridos.
Sin dudarlo ni un momento, los voluntarios de la CCIODH confirman el diagn?stico que innumerables actores sociales han realizado sobre la situaci?n en Oaxaca: "Se ha llegado a una clara polarizaci?n de la sociedad que deteriora y rompe el tejido social.
Por otra parte, observamos que colectiva e individualmente existe, pese a la estrategia implementada, un nivel de solidaridad alto, que permite tener una fuerte capacidad de recuperaci?n y de fortalecimiento importante. Existen elementos de dignidad, en situaciones que deben ser consideradas extremas por su virulencia y gravedad, tanto en las personas que participan socialmente como en el conjunto de los ciudadanos.
"A nivel social constatamos el grave deterioro y la desconfianza que la gente tiene en las instituciones, lo que est? poniendo en grave peligro las v?as de participaci?n democr?tica.
"Dado el alto grado de violencia social imperante es posible que la estrategia de control social empleada acabe generando reacciones de mayor intensidad y violencia. Esta desconfianza en las instituciones y la impunidad con la que act?an en los hechos descritos en este informe, dificultan el di?logo de las partes en conflicto."
Respecto a los medios de comunicaci?n la comisi?n destaca que en el conflicto ha sido significativa la toma de varios medios de comunicaci?n como respuesta al cerco informativo y por el descontento de la poblaci?n. Los medios independientes han ganado un espacio nuevo y algunos medios comunitarios han ganado independencia. Por estas razones han sido y siguen siendo blanco de ataques y de represi?n selectiva.
Los periodistas y trabajadores de los medios de comunicaci?n han sido v?ctimas de ataques indiscriminados. A partir de la muerte de Bradley Will ( el 27 de octubre) muchos han descrito condiciones de trabajo parecidas a situaciones de guerra.
Existen pocas denuncias presentadas antes las autoridades. La CCIODH tiene indicios de que algunas direcciones de medios incitaron a sus reporteros a callar tanto los agravios propios sufridos como algunas situaciones de las cuales han sido testigos.
Las investigaciones de los homicidios del periodista estadounidense Bradley Will y del periodista oaxaque?o Ra?l Marcial P?rez no han registrado avances. Las circunstancias del homicidio siguen sin clarificarse y adolecen de todas las irregularidades periciales y procesales referidas en el anterior apartado de vulneraciones legales.
Los defensores de derechos humanos tambi?n son v?ctima de hostigamiento, amenazas y persecuci?n, como se prueba en lo siguiente:
Las organizaciones de Derechos Humanos no gubernamentales y sus integrantes han sido v?ctimas de ataques selectivos, hostigamiento, amenazas, agresiones, campa?as difamatorias, de desprecio y de acusaciones en contra, causando una criminalizaci?n de sus acciones, que ha obligado a muchos de ellos a tomar medidas para resguardar su integridad f?sica y sus medios de trabajo, vi?ndose afectado con ello la realizaci?n del mismo.
Respecto a las mujeres, la Comisi?n ha documentado diversas y numerosas agresiones verbales, f?sicas y sexuales (violaciones, cortes de pelo, golpes, obligaci?n de desnudarse, sentadillas, etc) hacia las mujeres por su condici?n de g?nero. Las consecuencias han sido especialmente graves porque han implicado, en casos documentados, da?os f?sicos, psicol?gicos y sociales como, por ejemplo, abortos traum?ticos.
Referente a las personas y pueblos ind?genas, no se ha garantizado la asistencia de int?rpretes en las diligencias policiales y judiciales ni se ha aplicado la Ley de Defensa de los Pueblos y Comunidades Ind?genas. La CCIODH constata que muchos de los detenidos y presos ind?genas, as? como sus familiares, han testimoniado haber sido objeto de discriminaci?n ?tnica por parte de funcionarios p?blicos: negaci?n de la comunicaci?n en el penal de Nayarit por desconocimiento de su lengua, insultos y tratos vejatorios por no hablar bien el espa?ol.
Por ejemplo, en las regiones de Valles Centrales, Mixteca, Istmo, Sierra Sur y Costa y en la zona Triqui se ha constatado un incremento de la presencia de cuerpos militares, grupos de civiles armados y pistoleros, en algunos casos comandados por caciques y presidentes municipales, que agreden, asesinan, secuestran, hostigan y amenazan de muerte a la poblaci?n (incluidos ni?os y mujeres), provocando desplazamientos en algunas comunidades con la consecuente fractura social y disgregaci?n familiar.
Los agravios son b?rbaros a la vista de las conclusiones del Informe, que por su trascendencia aqu? lo rese?amos.
Publicado por solaripa69 @ 11:33
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