Lunes, 05 de febrero de 2007
Francisco Toledo y Oaxaca

Fernando G?lvez de Aguinaga .

Las recientes declaraciones del pintor Francisco Toledo, en el sentido de que en Oaxaca vive en una especie de estado de sitio, pues en pleno centro hist?rico los trabajadores del Instituto de Artes Gr?ficas de Oaxaca y sus usuarios tienen que pasar frecuentemente por vallas policiacas o retenes intermitentes, en los cuales deben identificarse, lo que muestra a qu? grado se est?n vulnerando las garant?as individuales de los mexicanos y extranjeros que viven o visitan la capital del estado.
As? tambi?n, resulta indignante el hecho de que en estos momentos se pretenda montar una ofensiva medi?tica contra el artista m?s c?lebre del pa?s por su participaci?n en el proyecto del Centro de las Artes de San Agust?n Etla (Casa), cuando fue el gobierno del estado el operador de la transacci?n en la que se compr? a una cooperativa la antigua f?brica de hilados donde se asiente ese proyecto.
Es claro que se trata de una estrategia de hostigamiento contra la figura m?s visible del Comit? de Liberaci?n 25 de Noviembre, que en los ?ltimos meses ha tenido que pagar muchos miles de pesos para conseguir la libertad de gente apresada injustamente por los gobiernos federales y estatal. Las ?ltimas fianzas que tuvieron que cubrirse eran de familiares de los presos pol?ticos del estado, que fueron a su vez apresados por plantarse fuera de los penales pidiendo condiciones justas para los reclusos y libertad para quienes son presos de consciencia.
La lecci?n parece clara para el maestro Toledo: nunca debi? de plantear al gobierno oaxaque?o participar en la compra del inmueble o en la puesta en marcha del proyecto de Casa, pues el autoritarismo que ha distinguido a los gobernantes pri?stas de los tres sexenios recientes en Oaxaca hace que cualquier proyecto cultural en que el gobierno estatal participe se desarrolle con un sesgo pol?tico.
De hecho, Casa ha visto retrasada la adecuaci?n de sus instalaciones en numerosas ocasiones, pues los dineros para su restauraci?n y operaci?n quedaron en distintos momentos retenidos por las grillas pol?ticas entre el gobierno de Oaxaca (primero Jos? Murat y luego Ulises Ruiz) y el gobierno federal. Lejos de esos lodazales, las instituciones impulsadas por Francisco Toledo que mejor funcionan, tanto por el nivel de las propuestas que desarrollan, el dinamismo de sus calendarios de actividades culturales y la afluencia del p?blico, son sin duda las que ha desarrollado en casas de su propiedad, que no han mezclado recursos federales con estatales: el Instituto de Artes Gr?ficas de Oaxaca, el Centro Fotogr?fico Manuel Alvarez Bravo y el cine club El Pochote.
A estas tres instituciones se suman otras, que si bien han sido parte fundamental del quehacer cultural de Oaxaca de los 10 a?os recientes, han sufrido crisis c?clicas por la forma torpe en que los gobiernos estatales perciben su obligaci?n para con dichos espacios: el Museo de Arte Contempor?neo de Oaxaca y el Jard?n Etnobot?nico de Santo Domingo. Es cierto que un creador, por muy exitoso que sea en lo econ?mico, no puede sufragar todos los gastos que una instituci?n del tama?o que Casa requiere, pero tambi?n lo es que el proyecto ha estado secuestrado por la pol?tica en varios momentos desde hace tiempo.
Testimonio de ex funcionario
Fui director del Instituto de Artes Gr?ficas de Oaxaca casi cuatro a?os, durante los cuales pude confirmar ?desde dentro? la percepci?n que ya ten?a de las instituciones que ha impulsado Toledo en la entidad: la vida cultural de la ciudad, tan c?lebre en los a?os recientes a escala nacional e incluso internacional, se debe fundamentalmente a la intensa actividad de muchos niveles que se desarrolla desde estos centros de cultura.
La biblioteca especializada en arte y arquitectura m?s importante del pa?s (llena a diario de j?venes, lo que es un logro en un pa?s sin lectores), la colecci?n de gr?fica m?s interesante (con obras de Durero y Gabriel Orozco, entre otras), la ?nica biblioteca braile de toda la entidad oaxaque?a, una fonoteca con m?s de 3 mil grabaciones de m?sica cl?sica, ?tnica y jazz, una f?brica de papel hecho a mano con fibras naturales, una colecci?n de m?s de 2 mil pel?culas... son acervos o ramas de las tres instituciones centrales del proyecto de Toledo.
Ni el INBA, ni el CNCA, ni la Secretar?a de Cultura del Estado de Oaxaca llevaron a cabo nunca un circuito cultural de esa importancia para los habitantes del estado, es decir, el maestro Toledo y todas las personas que han trabajado en estos espacios han tenido que asumir el trabajo que no han hecho las instituciones culturales de los gobiernos: brindar una oferta cultural de calidad al pueblo de Oaxaca y posicionar a la ciudad como una entidad cultural.
Pero el trabajo realizado por el artista juchiteco y quienes laboran con ?l resulta desconocido en muchos aspectos. Por ejemplo, el acervo de miles de pel?culas en deved? y videocasetes con que cuenta el cine club El Pochote lleg? a tener una red de m?s de 150 cineclubes independientes, que mediante convenios recib?an gratuitamente pr?stamos de pel?culas tanto en la ciudad como en poblaciones muy lejanas. Recuerdo al bibliotecario de Tlaxiaco, quien en cada visita a la capital pasaba por un ciclo de cine italiano o franc?s, o las autoridades de Tlahuiltoltepec mixe, que lo mismo iban a recoger pel?culas sobre el bosque que discos compactos para incrementar el acervo del la fonoteca municipal, que tambi?n fue abierta con la donaci?n de reproductores y grabaciones hecha por Francisco Toledo. Del mismo modo, la biblioteca del IAGO realiza continuas donaciones a bibliotecas rurales o escolares de la ciudad de Oaxaca. Creo que no hay una sola biblioteca de la ciudad de Oaxaca que no halla recibido una donaci?n de Francisco Toledo o bien de otros ciudadanos a trav?s de la biblioteca del IAGO.
Por lo dem?s, el IAGO se ha manejado con un criterio amplio de cultura, que no se ci?e al campo del arte, y ha habido en sus espacios discusiones sobre temas cient?ficos, urban?sticos, ecol?gicos, religiosos, hist?ricos, pol?ticos, culinarios y est?ticos. En una misma semana puede haber en sus instalaciones una exposici?n de Francisco de Goya y una charla del movimiento bicicletero, mientras en el jard?n del cine club El Pochote se realiza una conferencia sobre los transg?nicos, en el contexto del tianguis org?nico que ah? se desarrolla todos los fines de semana; en la calle, por la noche, se proyecta un ciclo de pel?culas mudas musicalizadas en vivo por una banda de jazz; por la ma?ana, un grupo defensor de derechos humanos dar? una conferencia de prensa en el patio del Centro Fotogr?fico Manule Alvarez Bravo, donde se exhibe una bienal nacional de fotograf?a, en la que predominan los creadores j?venes, aunque en una sala hay una peque?a muestra de Kudelka.
Por las tardes se presentan libros de literatura o una revista especializada en foto, o Jean Meyer diserta otra vez sobre los cristeros, pero ahora en Huajuapan, algo desatendido en sus investigaciones anteriores. Lo mismo hay un recital de guitarra de un reci?n egresado del conservatorio, que la presencia de Seamus Heaney, el premio Nobel, leyendo sus poemas. En alg?n momento una investigadora presenta un disco de arrullos ind?genas y la ambientan mujeres mixtecas, zapotecas y mixes que han venido a cantar para la ocasi?n.
Esa es la din?mica continua de estos espacios: ?Cu?ntos centros culturales en el pa?s tienen una oferta tan variada de ideas para estimular a la ciudadan?a? ?D?nde se ve que Rembrandt inaugure la misma noche que Rogelio Naranjo una exposici?n? Estas instituciones que funcionan como foros de ideas y creaciones, junto con la defensa del patrimonio cultural y natural de la regi?n, hicieron que Toledo se hiciera acreedor al Premio Nobel Alternativo en 2005, galard?n para el que yo mismo integr? el abultado expediente que recog?a acciones y proyectos en favor de Oaxaca, un expediente tan grueso como dos tomos de la Enciclopedia brit?nica.
Diferencias con Toledo
Uno puede tener desacuerdos personales con Francicsco Toledo, e incluso polemizar p?blicamente con ?l; yo mismo lo he hecho: sus posiciones no son siempre atinadas, pero no se puede negar su aporte fundamental a Oaxaca, no se puede hostigar desde el poder a quien est? cumpliendo una labor de promoci?n cultural que el gobierno en sus distintos niveles se muestra incapaz de realizar y siquiera de imaginar; no puede quedar impune el asedio a quien desde hace meses se ha abocado a la causa humanitaria de defender los derechos humanos de una poblaci?n violentada desde el poder pol?tico.
En Oaxaca los actores culturales, ind?genas, campesinos, acad?micos, ecologistas, m?sicos, amas de casa, alba?iles y negociantes, incluso, est?n luchando por espacios que los gobiernos no han generado para la sociedad, est?n luchando por una distribuci?n m?s equitativa de los recursos econ?micos, pero tambi?n de salud, educaci?n, empleo y cultura. Est?n luchando por elecciones transparentes y la aplicaci?n congruente y precisa de los recursos de la hacienda p?blica.
Si a uno de los personajes m?s c?lebres de M?xico, como Francisco Toledo, se le acosa de esa forma (desde balaceras en su casa hasta amenazas veladas del l?der del partido gobernante en la entidad, pasando por argucias legaloides para bloquear sus proyectos culturales), imaginemos lo que est? viviendo el pueblo, apresado por razones pol?ticas, golpeado y torturado sin piedad, asesinado y secuestrado por grupos paramilitares, coartado en sus garant?as individuales por los gobiernos federales y estatales.
Llamo a la comunidad cultural a que nos movilicemos para defender al pueblo de Oaxaca contra esta embestida atroz que quiere hacer de la entidad un laboratorio de la antidemocracia.
Publicado por solaripa69 @ 9:42
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