Lunes, 12 de febrero de 2007
M?xico
Contrainsurgencia, objetivo militar.

por Nancy Flores.
El perfil del artillero Guillermo Galv?n -el militar que en dos meses se volvi? la mano derecha del presidente Calder?n- semeja al de los ex secretarios de la Defensa Cuenca D?az, Galv?n L?pez y Cervantes Aguirre. Ni su nombramiento ni la relaci?n de privilegio entre el gobierno federal y el Ej?rcito son fortuitas: en este sexenio las Fuerzas Armadas ser?n ?m?s diligentes para la represi?n y la contrainsurgencia?, exponen acad?micos.

Especialista en la construcci?n, conservaci?n y uso de armas, m?quinas y municiones de guerra, el general Guillermo Galv?n Galv?n no s?lo se coloca como titular de la Secretar?a de la Defensa Nacional (Sedena) sino tambi?n como mano derecha del presidente de M?xico, Felipe Calder?n Hinojosa.
El doctor en Antropolog?a Social, Gilberto L?pez y Rivas, advierte que ?a trav?s de la supuesta lucha contra el narcotr?fico y contra el terrorismo, Calder?n profundiza el proceso de militarizaci?n creciente y de modernizaci?n de las Fuerzas Armadas, en el sentido de hacerlas m?s diligentes para la represi?n y la contrainsurgencia. Tendencia iniciada por los gobiernos pri?stas y seguida por el foxista?.
Ofertado en la campa?a publicitaria de medios electr?nicos como ?garante de la paz social?, en los primeros dos meses de gobierno, el Ej?rcito se extiende en Michoac?n, Baja California, Guerrero, Sinaloa. Y lo hace con el amplio respaldo de la Presidencia: ?las se?ales son evidentes. En principio est? la predilecci?n de Calder?n, en cuanto a presupuesto se refiere, para aumentar a los militares cuando todo los dem?s queda igual e incluso baja por todas las alzas anunciadas a los productos b?sicos y gasolina?, dice L?pez y Rivas.
El analista pol?tico recuerda adem?s que ?Calder?n toma posesi?n bajo una ceremonia sui g?neris inventada por su antecesor, y seguramente por ?l mismo, en donde las se?ales emblem?ticas no pod?an ser m?s significativas (la entrega de s?mbolos patrios a un cadete con la presencia de militares); otro aspecto es que el Estado Mayor Presidencial marca a Calder?n antes, durante y despu?s de su toma de posesi?n; luego, en las primeras semanas de gobierno se re?ne en seis ocasiones con militares; y, por ?ltimo, el inusual disfraz de Calder?n portando una gorra de ?guila con cinco estrellas y la casaca verde olivo, rid?culamente utilizada?.
Para el investigador de la Direcci?n de Estudios en Antropolog?a Social del INAH ?esto preocupa porque, tanto en forma como en contenido, quien ha sostenido de manera t?cita, quien ha apoyado a Calder?n durante estos 45 d?as han sido las Fuerzas Armadas?.
L?pez y Rivas se?ala que con los mayores presupuestos y salarios a los militares, las reuniones, la casaca, la gorra, las formas en que llegan conocidos suyos o gente recomendada por su grupo para los puestos clave de la Defensa Nacional y la Secretar?a de Marina, Calder?n culmina una tendencia que lleva a dos caminos: uno, el proceso de militarizaci?n, que podr?an ser las labores de represi?n, contrainsurgencia y cuidado de orden p?blico -todas ellas, visiones fuera de la Constituci?n-. Y dos, la influencia, predominio y hegemon?a de Estados Unidos en las Fuerzas Armadas de M?xico.
?Una cosa va ligada con la otra: que las Fuerzas Armadas se conviertan en una especie de guardia nacional somocista del pueblo mexicano, y que los militares mexicanos se sometan al mando de esa entelequia que cre? el Tratado de Libre Comercio plus. Cuando Calder?n llega con una ilegitimidad total, con una falta de credibilidad y a partir de un fraude electoral que es p?blico y notorio a nivel nacional e internacional, esto es sumamente preocupante.?
L?pez y Rivas dice que el principal objetivo del despliegue de las Fuerzas Armadas y las labores de inteligencia es el hostigamiento a grupos sociales que se consideran subversivos. ?El mensaje principal es para los movimientos sociales, tanto para los de la izquierda institucionalizada como para los de la democracia directa y armada. Ah? nos sentimos amenazados todos?.
El perfil del artillero
Con experiencia en la direcci?n de acciones armadas, el inusitado perfil de Galv?n Galv?n -elegido por Calder?n para comandar la milicia- s?lo es comparable con el de los ex secretarios Hermenegildo Cuenca D?az, F?lix Galv?n L?pez y Enrique Cervantes Aguirre. El general de divisi?n ?s? ha olido la p?lvora?, dice Guillermo Gardu?o, investigador y acad?mico de la Universidad Aut?noma Metropolitana (UAM).
El experto en an?lisis de la Fuerzas Armadas y seguridad nacional dice que ?a diferencia de otros secretarios ?como sus antecesores Clemente Vega Garc?a, Juan Ar?valo Gardoqui o Antonio Riviello Baz?n, quienes nunca olieron la p?lvora?, el general Galv?n es un hombre que ha participado en actividades de car?cter militar. ?l s? ha tenido acciones armadas?.
Y es que a principios de la d?cada pasada, el artillero estuvo al frente de la Fuerza de Tarea Marte, desplegada en la zona serrana de Sinaloa, Chihuahua y Durango. Las acciones militares no son menores: adem?s de considerarse como el principal operativo contra el narcotr?fico, ?la capacidad de los milicianos en la guerra contra las drogas, a nivel de destrucci?n de plant?os y penetraci?n de monta?as de muy dif?cil acceso, les permite adaptar a los efectivos militares para la guerra contra las guerrillas, principalmente en el ?mbito rural?, se?ala Ra?l Benitez Manaut en el ensayo M?xico, la nueva dimensi?n de las fuerzas armadas en los a?os 90.
L?pez y Rivas coincide. ?Desde hace muchos a?os, la cuesti?n del narcotr?fico fue la manera de preparar a las Fuerzas Armadas de Am?rica Latina para las labores de contrainsurgencia. Lo que m?s preocupa a Estados Unidos es la posibilidad de que M?xico pueda entrar en el camino de Venezuela, Ecuador, Bolivia. Y como -seg?n la mentalidad de los oligarcas m?s recalcitrantes- M?xico estuvo muy cerca, pues Calder?n, a quien pusieron en el poder por la v?a del fraude, da el principal mensaje a la izquierda: vienen momentos de orden, de autoridad, y al que se salga del libreto le va a pasar lo que les pasa a los de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca?. Guillermo Galv?n Galv?n
Gardu?o refiere que al igual que el general Guillermo Galv?n Galv?n, ?quienes tambi?n participaron en acciones armadas fueron Cuenca D?az, que en 1920 form? parte de la escolta de Venustiano Carranza; Galv?n L?pez, y Cervantes Aguirre, implicados en la famosa ?guerra sucia??.
Los tres militares con perfil similar al del nuevo secretario han sido identificados como ejecutores de acciones de contrainsurgencia, operadas en la d?cada de los 70, e incluso han sido se?alados como supuestos responsables de la comisi?n de actos genocidas.
Seg?n informaci?n obtenida por la desaparecida Fiscal?a Especial para Movimientos Sociales y Pol?ticos del Pasado, Cuenca D?az -secretario de la Defensa Nacional en el sexenio de Luis Echeverr?a ?lvarez- encabez? la estrategia militar ?Operaci?n Telara?a?, cuyo objetivo fue exterminar la guerrilla de Lucio Caba?as y los brotes de insurrecci?n que ten?an lugar en Guerrero.
Conocidos como Brigada Blanca, los destacamentos militares en ese estado continuaron durante la administraci?n de Jos? L?pez Portillo bajo las ?rdenes de F?lix Galv?n L?pez, entonces titular de la Sedena. En esa ?poca, y como parte de las operaciones de contrainsurgencia, Cervantes Aguirre particip? en el rescate del pri?sta Rub?n Figueroa, logrado tras asesinar a Caba?as Barrientos.
En el sexenio de Vicente Fox, la Procuradur?a General de Justicia Militar inici? una investigaci?n en contra de Cervantes Aguirre -secretario de Defensa de Ernesto Zedillo-, por su supuesta participaci?n en la ?guerra sucia?. El militar fue se?alado como uno de los mandos responsables de al menos una veintena de asesinatos de campesinos, mediante los llamados vuelos de la muerte.
Guillermo Gardu?o detalla que los generales con acciones militares se caracterizan por tener, adem?s de la jerarqu?a, el respeto de la tropa. ?Dentro del ?mbito militar, quienes no han participado en acciones militares son conocidos como ?generales de sedas?, a diferencia de los que s? han participado en acciones armadas. En este caso, Galv?n Galv?n ha tenido acciones militares, ha participado en campa?as, ha estado sobre todo en lugares extremadamente dif?ciles como Chihuahua, que requieren de un car?cter fuerte y de meter mano dura.
?En el ?mbito militar quien tiene conocimiento y ha participado en acciones armadas tiene un reconocimiento de acci?n. Es un reconocimiento moral por parte de sus subordinados, a diferencia de otros que simplemente tiene jerarqu?a, pero no una autoridad moral.?
Autor del libro El Ej?rcito mexicano, organizaci?n y estrategia, Gardu?o hace referencia al singular perfil del secretario. ?Desde la ?poca de Venustiano Carranza no llegaba un artillero a este puesto. En 1914 se nombr? a Felipe ?ngeles (quien fue enviado a Morelos a reprimir al zapatismo; posteriormente se sum? a las fuerzas villistas y se declar? partidario del marxismo) y, previamente, el general Manuel Mondrag?n (quien particip? en la rebeli?n antimaderista de la Decena Tr?gica y fue sospechoso de haber asesinado a Francisco I. Madero y a Jos? Mar?a Pino Su?rez), de Guerra y Marina en el periodo de Victoriano Huerta.
?Esos son los dos ?nicos artilleros que le anteceden y fueron ellos los que propiciaron la incorporaci?n del entonces nuevo tipo de armamento que se utilizar?a dentro de la Revoluci?n Mexicana. Con este perfil, Galv?n s? sabr?a exactamente qu? tipo de armamento se requiere, cu?nto se necesita de inversi?n, dado que estamos rezagados con respecto al resto de Am?rica Latina que est? mejor equipada?.
Fuerzas Armadas, nueva relaci?n
Sobre la nueva relaci?n entre las Fuerzas Armadas y la administraci?n federal, Jos? Luis Pi?eyro, profesor investigador de la UAM, dice que ?la justificaci?n es la misma de siempre: no hay de otra, es una situaci?n de emergencia y la ?nica instituci?n del Estado que puede enfrentar al crimen organizado son las Fuerzas Armadas, debido a que tienen capacidad b?lica, organizaci?n, centralizaci?n de mando, adiestramiento, etc?tera?.
Para el doctor en Estudios Latinoamericanos y especialista en temas militares, Ra?l Benitez Manaut, ?en este momento las Fuerzas Armadas tienen una posici?n de privilegio, porque es uno de los pocos aspectos del Estado mexicano que ha recibido un trato preferencial en t?rminos presupuestarios. Evidentemente el presidente las est? movilizando, las est? usando contra el narcotr?fico, para justificar este aumento al presupuesto. No se sabe cu?l va a ser el efecto de estos operativos en el norte del pa?s y en Michoac?n, porque el efecto de los golpes a los c?rteles se ve en el mediano y largo plazo. En este caso el presidente est? soportando muchas de sus decisiones de seguridad nacional en las Fuerzas Armadas?.
Pero los problemas vinculados al uso de las Fuerzas Armadas en temas de seguridad p?blica s? son evidentes. El doctor Benitez Manaut afirma que ?el uso intensivo de las Fuerzas Armadas las roza en temas delicados de derechos humanos. Las pone en el l?mite de lo que puede ser un problema de derechos humanos, porque las t?cticas usadas pueden violar estos derechos y, en ese sentido, deben tener mucho cuidado al actuar?.
Jos? Luis Pi?eyro dice que ?los militares no est?n formados en el plano t?cnico, militar e ideol?gico para ser polic?as. La mentalidad es de blanco y negro: amigo-enemigo. Ellos no est?n hechos para dialogar y aplicar diferentes acciones frente al enemigo, que puede ser muy amplio. Esa es una primera limitante porque no tiene este tipo de entrenamiento. La segunda repercusi?n negativa es que se les est? exponiendo a un medio h?per-corruptor, como es el narcotr?fico y el crimen organizado. Y los salarios de la tropa son muy bajos, por tanto, susceptibles de corromper a partir de infiltraci?n del narcotr?fico. Pero para que la tropa act?e de manera corrupta se requiere tambi?n que el mando sea corrupto, ya sea medio o superior?.
El investigador de la UAM pregunta: ?por qu? los norteamericanos no quieren que sus fuerzas armadas combatan el narcotr?fico. No es mera casualidad. Una de las repercusiones es que haya una posible infiltraci?n de crimen organizado en sus filas. El apoyo de las Fuerzas Armadas al combate al narcotr?fico es muy restringido. Es m?s bien la Guardia Costera, ciertas acciones en los aeropuertos o acciones de emergencia. Pero casi siempre son polic?as civiles y no militares los que se encargan de estas tareas antinarc?ticos?.
A?ade que las Fuerzas Armadas est?n apoyando a Calder?n desde una perspectiva institucional porque, de acuerdo con cierta visi?n de legalidad y de legitimidad, gan? las elecciones. ?Los operativos militares y policiacos en Tijuana, Michoac?n, Guerrero, Sinaloa, Nuevo Le?n y Tamaulipas, obedecen a una situaci?n de emergencia y de inseguridad p?blica que hay que enfrentar, pero tambi?n a la necesidad de Calder?n de tener mayor legitimidad. Asumi? el poder con un amplio cuestionamiento en t?rminos de legalidad y de legitimidad. Y este tipo de acciones, en caso de que den resultados concretos y serios, pues le van a dar legitimidad?.
Sobre el riesgo de una acci?n represiva contra movimientos sociales, Guillermo Gardu?o afirma que ?el Ej?rcito no est? dispuesto, bajo ninguna circunstancia, a actuar como un factor represivo bajo las ?rdenes de los civiles. Eso lo aprendieron sobre todo de 1968, cuando actu? bajo el ordenamiento concreto del presidente de la Rep?blica en turno.
?El dejarse llevar por el presidente de la Rep?blica de manera incondicional condujo a la instituci?n a un cuestionamiento extremadamente severo, mismo que el Ej?rcito no quiere volver a tener. Enfrentar a las bandas de narcotraficantes o a distintas organizaciones criminales tiene un factor de legitimidad, contrario a enfrentarse con un movimiento popular. Por ejemplo, en Oaxaca originalmente iba a intervenir Marina porque iba a ser atacada su base en Huatulco, pero finalmente se desisti? y se retiraron sus elementos. El alto mando de Marina, en el momento en que el anterior secretario quiso meterse, sencillamente lo pararon: dijeron que no se trata de eso. Que sea la Polic?a Federal Preventiva la que enfrente ese problema incluso con elementos militares, pero que aparecen con uniforme estrictamente policiaco.?
Al respecto, Jos? Luis Pi?eyro detalla que Las Fuerzas Armadas no act?an de manera aut?noma. ?Si lo llegaran a hacer, y dudo que les interesar? hacerlo, ser?a por una orden presidencial. En todo caso el responsable ser?a Calder?n. Pero no creo que est?n apostando a una estrategia de ese tipo sino m?s bien a una estrategia de disuasi?n: disuadir la protesta social en caso de que suceda, y disuadir tambi?n al crimen organizado.
Benitez Manaut descarta la posibilidad. ?En este momento el Ej?rcito s? puede decir que es garante de la paz social, porque los antecedentes de que han actuado en forma represiva ya son muy lejanos en el tiempo. Las Fuerzas Armadas en el periodo de Vicente Fox no actuaron contra movimientos sociales, se mantuvieron alejadas de los movimientos sociales y s?lo fueron usadas contra el narcotr?fico o en apoyo de la Polic?a Federal Preventiva, lo que se llama las fuerzas federales de apoyo?.
Agrega que, aunque Felipe Calder?n s? ha dependido del ej?rcito para arrancar su gobierno en la pol?tica contra el narcotr?fico, eso no quiere decir que dependa del Ej?rcito y de la Armada para todas sus pol?ticas. ?Decir que Calder?n est? militarizando el pa?s o es una persona que va a usar al ej?rcito todo el tiempo es adelantarse. Habr? que ver c?mo act?a en los siguientes meses para saber si su pol?tica va a estar soportada en las fuerzas armadas, ojal? no. Felipe Calder?n necesita acelerar la profesionalizaci?n de las polic?as para no usar a las fuerzas armadas?.
Para los analistas consultados, las expectativas del operativo antinarc?ticos tampoco son alentadoras. Pi?eyro simplemente dice: ?Tengo serias dudas del ?xito de estas acciones, porque los operativos b?sicamente son de cerco y contenci?n del crimen organizado; pero tienen varias limitaciones. La primera, que el factor sorpresa que implica cualquier operativo de este tipo no existe porque se le avisa con mucho tiempo a los narcotraficantes, que van para all?.
?Ganarle la batalla al narcotr?fico es otra cosa. Y no creo que se le pueda ganar. Se puede controlar, llegar a ciertos acuerdos impl?citos. De estos operativos lo que uno tiene que preguntarse es hasta d?nde quiere llegar realmente el gobierno de Calder?n. ?Solamente detener narcos, confiscar armas, cargamentos de drogas, establecer retenes, contenerlos? ?O llegar a las ramificaciones que toda organizaci?n delictiva tiene, es decir, los lavapesos, los lavadinero? Y eso ser?a tocar c?rculos de poder pol?tico y financiero. Hasta ahora no se ha sabido de un pol?tico nacional o regional o alg?n empresario o gente de las finanzas hayan sido apresados por realizar labores de lavado de dinero.?
L?pez y Rivas explica que ?el involucramiento del Ej?rcito en el combate al narcotr?fico no ha dado ning?n resultado. El narcotr?fico est? en la pol?tica y el lavado de dinero, en la econom?a del pa?s. Y entre m?s se mete el Ej?rcito los resultados son peores. No ha bajado. Los militares tienen una preparaci?n que no es para labores de seguridad p?blica. Para empezar, debe haber una polic?a civil. No debe ser militarizada porque inmediatamente pierde algo fundamental, que es el contacto con la poblaci?n. La polic?a m?s eficiente es la que tiene mayor penetraci?n con la poblaci?n?.
El investigador del INAH advierte que ?toda esta pol?tica tiene que ver con los subterfugios que utiliza Estados Unidos para introducirse como el guardi?n en Am?rica Latina. El subterfugio del narcotr?fico. De querer, ellos podr?an regular el consumo y no lo hacen. Cu?ndo han hecho un operativo en Los ?ngeles. Y no lo hacen en Nueva York ni entre los banqueros. La cuesti?n del narcotr?fico, desde hace muchos a?os, fue la manera de preparar a las Fuerzas Armadas de Am?rica Latina para las labores de contrainsurgencia?.






Las asombrosas revelaciones de la CIA sobre el narcotr?fico en M?xico son una falacia.

Por Gast?n Pardo*
De no ser por periodistas temerarios como H?ctor A. Gonz?lez y por medios informativos de gran calidad como Tinta negra y Bajo palabra, o la revista Contral?nea, no habr?a manera de conocer la verdad de las entretelas del narcotr?fico en M?xico y sus complicidades con el poder p?blico. Gracias a ellos podemos completar una visi?n desmitificada de la delincuencia en este pa?s.
El periodista mexicano H?ctor Gonz?lez ha informado de que con frecuencia causa risa enterarse de las supuestas novedades que las principales agencias de investigaci?n estadounidenses revelan acerca del crimen organizado en M?xico y sobre todo su relaci?n con la delincuencia proliferante en M?xico.
En efecto, tal es el caso del an?lisis de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), elaborado en 2006, y que el peri?dico mexicano Milenio present? a ocho columnas en la edici?n correspondiente al lunes 15 de enero.
Seg?n la CIA, el problema del ?tr?fico de estupefacientes y de personas de M?xico hacia Estados Unidos se debe, en gran parte, a la complicidad que existe entre funcionarios del Estado mexicano con miembros de diversas organizaciones delictivas que operan en el pa?s?.
De acuerdo con la informaci?n publicada por el reportero Omar S?nchez de Tagle en Milenio, en el documento de la agencia estadunidense (actualizado hasta diciembre de 2006) se explica ?que desde hace varias a?os los c?rteles de la droga han hecho alianzas y negocios con organizaciones dedicadas a otros delitos, como el tr?fico de personas, lo que ha generado una gran red criminal?.
Agrega: ?Las redes criminales est?n con frecuencia implicadas en corromper y penetrar a funcionarios del Estado mexicano?, y afirma que ?la aplicaci?n de la ley local o de los estados impide a menudo investigaciones a fondo y, en consecuencia, resultado nulos contra la delincuencia organizada?.
Desde luego, aunque el diagn?stico de la CIA es exacto, llama la atenci?n que se presente como novedoso, pues desde hace algunos a?os la columna Tinta Negra y la revista Bajo Palabra, han denunciado con pelos y se?ales los importantes y crecientes v?nculos pol?ticos, econ?micos y personales existentes entre los capos del crimen organizado e importantes personeros del poder pol?tico en M?xico, incluidos procuradores y subprocuradores, gobernadores, secretarios de Estado, jefes militares y dem?s fauna de la nomenklatura en el pa?s azteca.
Siendo as?, cabr?a entonces preguntarse cu?l es el inter?s de los encargados de la Inteligencia anglosajona en dar a conocer esta informaci?n, la cual, por supuesto, ellos conoc?an muy bien desde hace a?os porque es de sobra conocido que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) tiene en M?xico uno de sus principales centros de investigaci?n y que sus agentes pululan, con la venia del gobierno mexicano, a lo largo y ancho del territorio nacional.
Si de presionar al gobierno de Felipe Calder?n se trata, pues all? ellos y sus puter?as, pero que no intenten impresionarnos con informaci?n dizque novedosa que en M?xico nos es conocida desde hace tiempo, y la cual hemos publicado en numerosas ocasiones con lujo de detalles. Y no s?lo Tinta Negra y Bajo Palabra; tambi?n por numerosos y valientes compa?eros como los de Contral?nea.
Los periodistas valerosos del estilo de H?ctor Gonz?lez han difundido los siniestros nexos establecidos entre m?ltiples y poderosos funcionarios con el hampa y que el narco cogobierna la Rep?blica. Y aunque los sucesivos gobiernos siempre lo han negado, la CIA confirma hoy que tenemos y que hemos tenido raz?n. A ver qu? dice el gobierno de Felipe Calder?n, que de manera rid?cula y muy prematura se atrevi? a autoelogiarse, seg?n ?l por el ?xito de sus operativos contra el narco en algunos estados. De risa.
Conforme al presidente, M?xico ?est? en orden y en paz?. S?, c?mo no. Ja, ja, ja, ja, ja! Por cierto, los primeros en carcajearse son los propios barones de la droga, pues los operativos antinarco previenen de su presencia con la antelaci?n suficiente para que aqu?llos puedan esconderse a tomar unos buenos co?acs mientras pasa el temporal. Como si la PGR, el ministerio del Interior y Defensa Nacional no supieran en d?nde se encuentran los empresarios del tr?fico de estupefacientes.
Y para que comprueben que no exageramos sobre la denuncia cabal que hemos hecho de las ligas mafia-gobierno, perm?tanme reproducir parte de un extenso reportaje publicado en la edici?n 56 de la revista Bajo Palabra -hace alrededor de dos a?os sobre la omnipotente presencia de la narcodemocracia azteca.
En la rese?a se advierte que en la n?mina de los capos de la droga han estado presidentes de la Rep?blica, gobernadores, secretarios de Estado, generales, senadores, diputados, magistrados, jueces, banqueros, empresarios, procuradores y jefes policiacos. Se indica, asimismo, que desde hace m?s de dos d?cadas, la fuerza del narcotr?fico ech? ra?ces en M?xico y, a partir de entonces, toda la extensa gama de los personeros del poder pol?tico ha estado embarrada en la rentable corrupci?n generada por el dinero sucio, desde luego no contable, del narcotr?fico.
Por consiguiente, no entra?a novedad alguna la informaci?n de que el narcotr?fico se infiltr? en la residencia presidencial de Los Pinos, que tambi?n se ha entrometido en las Fuerzas Armadas, la Procuradur?a General de la Rep?blica, la Secretar?a de Marina y, m?s recientemente, en la Secretar?a de Seguridad P?blica federal con todo y titulares. Primero Alejandro Gertz Manero y Mart?n Huerta (ya fallecido). Entrevistados por nuestra revista Bajo Palabra, especialistas en Inteligencia advierten que para describir los v?nculos de los barones de la droga con el poder pol?tico son insuficientes las conceptualizaciones de narcopanismo o narcopriismo, porque en la actualidad impera una aut?ntica narcocracia en el pa?s.
Obligado por la reciente publicaci?n del an?lisis de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) -elaborado en 2006-, seg?n el cual el problema del ?tr?fico de droga y de personas (de M?xico) hacia Estados Unidos se debe, en gran parte, a la complicidad que existe entre funcionarios del Estado mexicano con miembros de diversas organizaciones delictivas que operan en el pa?s?, la columna Tinta negra public? que tales revelaciones mucho se parecen a las de los charlatanes que suponen haber descubierto el hilo negro, pues tal informaci?n ha sido hecha del conocimiento p?blico por varios periodistas mexicanos.

El Observatorio geopol?tico de la droga
En efecto, como recuerda Bajo Palabra, hemos sostenido desde hace a?os que el narco cogobierna la Rep?blica y ejerce ubesencia de la narcodemocracia azteca. Contin?o citando la informaci?n de Bajo Palabra:
Desde 2001, el influyente ?Observatorio Geopol?tico de las Drogas?, cuya sede estaba en Par?s, revel? en un exhaustivo informe, que en el transcurso de los gobiernos tecnocr?ticos, M?xico se constituy? en una narcodemocracia. Entre m?s de 80 pa?ses analizados por el organismo, a M?xico se le dedica el mayor espacio en el documento, en el cual se advierte, sin eufemismos, que en tan s?lo una d?cada en la Rep?blica se apuntal? a una nueva aristocracia mafiosa. El caso m?s significativo de este fen?meno, que convierte a M?xico en otro Colombia, ocurri? en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. En ese periodo, su hermano Ra?l -recluido en el penal de Almoloyita acusado de ser el probable asesino intelectual de su excu?ado Jos? Francisco Ruiz Massieu- desde la c?spide del poder protegi? a varias organizaciones criminales.
El hermano inc?modo del presidente mao?sta estaba vinculado, se afirma, con varios c?rteles delictivos, entre otros con el Del Golfo, dirigido por Juan Garc?a ?brego; el de Ju?rez, cuyo jefazo en esa ?poca era Amado Carrillo Fuentes, ?El Se?or de los Cielos?, y con el de Tijuana, de los hermanos Arellano F?lix. De acuerdo con testimonios de Rub?n Jaime Guti?rrez, confinado en Santa Marta Acatitla, Ra?l Salinas y Jos? C?rdoba Montoya -el entonces superpoderoso jefe de la Oficina de la Presidencia- y Amado Carrillo visitaban, en el Reclusorio Sur, al narcotraficante Juan Jos? Esparragoza El Azul, quien realizaba grandes fiestas para los hombres de confianza de Carlos Salinas.
Seg?n Jaime Guti?rrez, mozo de Esparragoza, Ra?l y C?rdoba Montoya podr?an estar involucrados en el asesinato contra Luis Donaldo Colosio Murrieta. De las 24 hip?tesis sobre el magnicidio, en cinco de ellas aparecen personajes del hampa incrustados en la campa?a del malogrado candidato priista. De ah? surge la versi?n de que los capos de las drogas financiaron con 10 millones de d?lares su campa?a presidencial.
Durante el salinato, Juan Jos? Esparragoza, El Azul pretendi? formar una ?federaci?n del narcotr?fico?, la cual encabezar?an los hermanos Arellano F?lix, Juan Garc?a ?brego (recluido en un penal de Estados Unidos), el presumiblemente extinto Amado Carrillo Fuentes y El Mayo Zambada, intocable en el sexenio foxista. El narcotraficante sonorense Mois?s Ju?rez Cisneros, El dient?n, vecino de Luis Donaldo Colosio en Mafia Elena de Quino, perd?n, Magdalena de Quino, presum?a de su amistad con Colosio. Este malandro tambi?n es amigo de Alfonso Durazo, exsecretario particular de Vicente Fox, como tambi?n de Nahum Acosta Lugo, hasta recientemente director de la Coordinaci?n Nacional de Giras Presidenciales.
Extra?a coincidencia. Guillermo Murrieta, ex agente judicial federal coludido con poderosos barones de la droga, era primo de Luis Donaldo Colosio Murrieta. Hasta que su pariente fue victimado, se sent?a director de la hoy desaparecida Judicial Federal. Finalmente, siendo director operativo de la Judicial capitalina, fue asesinado.
En la administraci?n de Ernesto Zedillo se repiti? la narcocorrupci?n. En efecto, el gobierno zedillista protegi? algunas organizaciones criminales, pero combati? a otras. A la propia familia del entonces mandatario se le involucr? con el narcotr?fico. De acuerdo con versiones del comisionado antidrogas de la ?poca, el general Jes?s Guti?rrez Rebollo, zar antidrogas, fue encarcelado por revelar a sus superiores la complicidad de la familia de Zedillo con grupos criminales, entre ellos a Enrique Cervantes, entonces secretario de la Defensa Nacional y a Jorge Madrazo Cu?llar, procurador general de la Rep?blica.
Aqu? suspendo la cita del reportaje, el cual es mucho m?s extenso. Sirva tan s?lo para documentar que las dizque revelaciones de la CIA no sorprenden a nadie, por lo menos a nadie con tres dedos de frente y dos de informaci?n.
El narco, el otro poder.
Un grupo de j?venes cineastas y de periodistas elabor?, basado en datos duros y en una rigurosa investigaci?n, un gui?n sobre la historia del narcotr?fico en M?xico. H?ctor Gonz?lez S?nchez participa en el documental, el cual se encuentra en su etapa de elaboraci?n.
Por su sentido did?ctico y claridad, juzgo pertinente presentarle, amigo lector, la referida investigaci?n. Por su extensi?n, la dividir? en tres colaboraciones: La presente y las pr?ximas dos. Se intitula El Otro Poder. Vale la pena conocerla.
Aunque en M?xico el narcotr?fico surge a partir del porfiriato y se consolida en el gobierno de L?zaro C?rdenas como un affaire del estado, no fue sino hasta el r?gimen de Miguel De la Madrid Hurtado (1982/88) cuando se destap?, a gran escala, la cloaca de este flagelo crimin?geno. En ese sexenio florecieron los c?rteles de las drogas y los poderosos capos del trasiego de estupefacientes, entre los cuales destaca Miguel ?ngel F?lix Gallardo, ?il capo di tutti i capi? ?el jefe de jefes.
La encarnizada guerra librada entre las mafias del narcotr?fico por conquistar las narcorrutas en territorio nacional ?singularmente la de la frontera norte? no ha tenido l?mites: Decenas, cientos de asesinatos para ?ajustar cuentas? han alterado la paz p?blica en M?xico y han hecho evidente la incapacidad del Estado para combatir a los capos y sus secuaces.
En s?ntesis, el narcotr?fico se ha convertido en ?El Otro Poder?.
As? es, indudablemente:
En relaci?n con la ?poca anterior al gobierno De la Madrid ?antes de 1982? los escenarios del narcotr?fico han cambiado radicalmente. Ahora operan en el pa?s m?s de siete c?rteles, todos empe?ados en ganar la vertiginosa carrera por conseguir m?s y m?s dinero y m?s y m?s poder aun a costa de implantar el narcoterror, y no s?lo contra las bandas rivales, tambi?n en contra de las autoridades policiales de los tres niveles de gobierno federal, estatal y municipal) que no aceptan someterse a su imperio criminal.
En otras palabras: El narcotr?fico ha implantado, en la Rep?blica, su nefasta ley: Plata o plomo. Y la que de ?sta se deriva: La Ley de la r?faga, es decir, fuego de metralleta.
La existencia de este poder ser?a imposible de explicar sin la complicidad de un enorme n?mero de miembros de cuerpos policiales, del Ej?rcito y del gobierno, como advierten organizaciones internacionales, entre ellas la ONU, la cual asegura que el narcotr?fico y el crimen organizado jam?s podr?an funcionar sin la protecci?n de los gobiernos federal, estatales y locales. De acuerdo con un informe de la Fiscal?a de la Rep?blica, las bandas de narcotraficantes m?s poderosas son las siguientes:
El C?rtel de Tijuana. Liderado por los hermanos Arellano F?lix, lo dirigen Enedina Arellano F?lix y, hasta muy recientemente, Francisco Javier Arellano F?lix, ?El Tigrillo?. El c?rtel, tambi?n conocido como Los Aretes, durante m?s de dos d?cadas de operar en Tijuana, Baja California Norte gan?, justamente, la fama de ser uno de los grupos m?s violentos y mejor equipados, pues la prensa af?n al Partido republicano, The Washington Times asegura que merced a su asociaci?n con la mafia rusa este c?rtel dispone de equipo de detecci?n sofisticado e incluso de un submarino.
Esta organizaci?n criminal ha sufrido tres bajas significativas: Francisco Javier -apenas aprehendido en agosto de 2006- y Benjam?n Arellano F?lix se encuentran recluidos en la prisi?n de m?xima seguridad Del Altiplano, antes La Palma. Uno de los hermanos m?s sanguinarios, Ram?n, cay? abatido el 10 de febrero de 2002 en una balacera con polic?as municipales de Mazatl?n. La influencia del grupo se extiende a varios estados de la Rep?blica. Adem?s de Baja California, a Sinaloa, Michoac?n, Oaxaca y sus tent?culos se extienden hasta Centroam?rica. En colaboraci?n con Francisco C?zares Beltr?n y miembros de la familia Zatar?n, el clan mantiene grupos operativos en municipios de Mazatl?n, Culiac?n y La Noria, en Sinaloa. En Oaxaca, los Arellano mantienen una importante c?lula encabezada por Miguel Aguirre, ?El Caballo?, considerado el heredero del capo Pedro D?az Parada, El Zorro de Oaxaca, recientemente detenido en esa entidad.
El C?rtel de Colima. Lo encabezan los hermanos Amezcua Contreras, apodados ?Los Reyes del ?xtasis? y/o ?Los Reyes de las Anfetaminas?.
De acuerdo con la PGR, el ?rea de influencia de este grupo alcanza a siete entidades: Baja California, Nuevo Le?n, Aguascalientes, Jalisco, Colima, Michoac?n y Distrito Federal. La organizaci?n se especializa en la elaboraci?n de drogas sint?ticas con base en efedrina, seudoefedrina y fenilpropanolamina. Por consiguiente, ha realizado robos de sustancias qu?micas, como la efedrina, utilizada en la industria farmac?utica para fabricar antigripales.
En el gobierno de Ernesto Zedillo, a los hermanos Amezcua Contreras se les vincul? con el suegro del entonces presidente Zedillo y padre de la esposa de ?ste, Nilda Patricia. Al entonces zar antidrogas, el general Jes?s Guti?rrez Rebollo, le cost? el puesto haber intentado investigar este presumible caso de narcopol?tica de altos vuelos. Guti?rrez Rebollo, actualmente preso, fue acusado de sostener nexos con el poderoso capo Amado Carrillo Fuentes, El Se?or de los Cielos. Pero en sus declaraciones, el general Guti?rrez Rebollo acus? a su vez a Enrique Cervantes Aguirre, a la saz?n secretario de la Defensa Nacional, de proteger, entre otros, a los narcogenerales Mario Arturo Acosta Chaparro y el hoy finado Humberto Quiroz Hermosillo, encarcelados por su participaci?n en la guerra sucia de los a?os ochenta que caus? el exterminio de la guerrilla urbana en M?xico.
El C?rtel de Ju?rez. Sus or?genes est?n marcados por el famoso narcotraficante Pablo Acosta, ?El Zorro de Ojinaga?. A la muerte de ?ste, ocurrida en un enfrentamiento con la Polic?a Judicial Federal, hered? el negocio Amado Carrillo Fuentes, quien se dedic? a traficar coca?na a gran escala, la cual transportaba en aviones Jumbo, lo que le gan? el mote de ?El Se?or de los Cielos?. Carrillo Fuentes logr? ?xito en sus actividades delictivas gracias a la complicidad del gobierno de Carlos Salinas, y en parte del de Ernesto Zedillo, en cuyo sexenio se ha hecho creer al p?blico que falleci? al practic?rsele una intervenci?n quir?rgica en una cl?nica de la ciudad de M?xico.
Esta organizaci?n mantiene su ?rea de influencia en 21 entidades federativas: Chihuahua, Sonora, Coahuila, Sinaloa, Durango, Zacatecas, Nuevo Le?n, Tamaulipas, Jalisco, Michoac?n, Quer?taro, Morelos, Distrito Federal, Puebla, Oaxaca, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucat?n y Quintana Roo.
Seg?n la fiscal?a federal, los Carrillo han incursionado en la compra de hoteles, constructoras y l?neas a?reas. Tambi?n han establecido alianzas con organizaciones independientes, como las de los hermanos Beltr?n Leyva, Ignacio Coronel y c?lulas colombianas.
Publicado por solaripa69 @ 13:41
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