S?bado, 03 de marzo de 2007
Comunicado 3


Comando Magonista de Liberaci?n
Rebeli?n

Al compa?ero Ricardo P?rez Hern?ndez, en el 30 aniversario de su asesinato a manos del gobierno.


A los pueblos de Oaxaca.

Al pueblo de M?xico.

A los pueblos latinoamericanos y del mundo.


A casi treinta a?os del movimiento democr?tico universitario y popular que culminara con la salida del gobernador priista Manuel Z?rate Aquino, la imposici?n en su lugar del general brigadier Eliseo Jim?nez Ru?z, la ocupaci?n militar de la Universidad Aut?noma Benito Ju?rez de Oaxaca, la persecuci?n de sus dirigentes y activistas democr?ticos, y la instalaci?n de un estado de excepci?n? un nuevo y m?s potente movimiento magisterial-popular irrumpi? intempestivamente en el espacio oaxaque?o, cimbrando y haciendo entrar en crisis a las estructuras del poder pol?tico estatal y sus modos de ejercerlo, bajo la acci?n de los oprimidos, explotados y marginados de siempre.


Tejida y actualizada desde la experiencia y la rememoraci?n, la nueva protesta social se dirigi? contra los intentos torpes y represivos del bloque gobernante -racista, parasitario y caciquil- de reforzar su deslegitimado mando pol?tico, en un territorio multi?tnico y multicultural, cuya poblaci?n cuenta con profunda tradici?n de resistencia comunitaria y lucha popular -pac?fica e, incluso, armada-, que en el pasado destituy? a tres gobernadores priistas (Edmundo S?nchez Cano en 1947, Manuel Mayoral Heredia en 1952 y Manuel Z?rate Aquino en 1977) e impuso condiciones pol?ticas a la dominaci?n del capital, asegurando un limitado reconocimiento a la cultura y derechos comunitarios, as? como a los derechos constitucionales de la poblaci?n oaxaque?a.


Espoleados por la forma represiva y facciosa de ejercer el poder pol?tico, y en el marco de una fuerte disputa por la hegemon?a pol?tica nacional entre facciones de la clase dominante, los excluidos y ninguneados de la modernidad capitalista, neo-colonial y racista, volvieron a irrumpir en la arena pol?tica oaxaque?a, tres d?cadas despu?s, con profunda y experimentada indignaci?n para expresar con su acci?n un nuevo ?ya basta!, contra el desprecio, el despojo y la agresi?n, as? como ante la falta de respeto a los derechos sindicales y ciudadanos, por parte de los se?ores del poder y del dinero, tras la violenta represi?n de que fueron objeto los maestros en lucha, el 14 de junio de 2006, por una serie de demandas, destacando entre ?stas la rezonificaci?n y reasignaci?n salarial del magisterio oaxaque?o.


El estilo priista mafioso reproducido por Ulises Ru?z Ortiz para golpear a las organizaciones sociales e imponer la modernizaci?n y la reestructuraci?n que exigen los grandes capitalistas, deton? una vez m?s el descontento popular dando lugar a un movimiento de insubordinaci?n que, entre junio y noviembre del 2006, desarticul? al gobierno local, emiti? un voto de castigo al PRI y al PAN en las elecciones federales y mostr? el poder social que tienen los pueblos cuando se apoyan en sus propias fuerzas; pero tambi?n mostr? las persistentes limitaciones e inconsistencias, en la visi?n y en la pr?ctica, de las diversas organizaciones sociales, pol?ticas y pol?tico-militares, del complejo proceso oaxaque?o.


La nunca sofocada rebeli?n oaxaque?a fue y seguir? siendo un espacio de dignidad y libertad para el pueblo en lucha y, en particular, para los j?venes que aspiran a vivir en un mundo diferente. Fue y seguir? siendo una muestra de la indignaci?n y el hartazgo de las mujeres ante la subestimaci?n no s?lo de los varones del poder y del dinero, sino incluso de sus propios compa?eros; indignaci?n y hartazgo que las llev? a poner de manifiesto su capacidad en la acci?n pr?ctica transformadora, y a experimentar un profundo sentimiento de poder y libertad, en la construcci?n de nuevas relaciones sociales liberadas de la dominaci?n y el autoritarismo que privan en la sociedad capitalista y patriarcal.


El plant?n magisterial permanente en el z?calo de la capital oaxaque?a, la multitudinaria toma de edificios p?blicos, palacios municipales y radiodifusoras, el levantamiento de cientos de barricadas en toda la ciudad y la organizaci?n de la autodefensa popular contra los grupos paramilitares y sus caravanas de la muerte, as? como la lucha contra las fuerzas federales de ocupaci?n, fueron una muestra del poder social y del control pol?tico y territorial alcanzado por la rebeli?n oaxaque?a, a pesar de los m?s de 17 ciudadanos asesinados por los grupos polic?acos y paramilitares del gobierno priista local, as? como de las centenas de ciudadanos golpeados, detenidos y torturados bajo la acci?n represiva del gobierno panista federal.


As?, mostrando el ingenio y la capacidad de interlocuci?n entre los de abajo y, al mismo tiempo, de interpelaci?n al poder de los de arriba, la toma de radiodifusoras devel? el extraordinario papel que pueden desempe?ar los medios de comunicaci?n, particularmente los electr?nicos, en el terreno de la informaci?n y la formaci?n cr?tica de la sociedad, en la conformaci?n de una nueva comunidad pol?tica, as? como en el plano de la organizaci?n y defensa de los excluidos, cuando dichos medios se encuentran en manos y al servicio del pueblo en lucha, como lo puso de manifiesto la capacidad de convocatoria y organizaci?n de los conductores populares, a trav?s de las distintas radios recuperadas en el curso del movimiento.


Dos l?gicas de poder, distintas y encontradas, se hicieron presentes durante todo este proceso: la l?gica de servicio, o del uso debido del poder pol?tico, de ra?z comunitaria (rotaci?n y obligatoriedad en el mando, consenso racional, rendici?n de cuentas, etc.,) y la l?gica de dominaci?n, o del uso corrompido del poder pol?tico, propio de la modernidad capitalista (mando autoreferente y vertical, acuerdos cupulares, negociaciones bajo la mesa, pago de favores, reparto de cuotas, etc.,), atravesando y vulnerando la din?mica interna de la Asamblea Popular de los Pueblo de Oaxaca (APPO), como alternativa de articulaci?n entre pueblos, comunidades, sectores, organizaciones, grupos y personas, de diversa composici?n e ideolog?a.


Delineada en los principios rectores del magisterio democr?tico, la l?gica de servicio o del uso debido del poder hab?a permitido derrotar al charrismo, arrancar del control priista a la secci?n 22 del SNTE y preservar a dicha secci?n de caer bajo el control de cualquier otro partido, desde al menos dos d?cadas atr?s; aunque sin poder cancelar completa y definitivamente algunas pr?cticas propias de la l?gica de dominaci?n o uso corrompido del poder, tales como el favoritismo, la venta de plazas, las decisiones cupulares, etc., etc.


Por su parte, reproducida por la pr?ctica de las organizaciones o partidos pol?ticos de izquierda o de derecha, electorales o no electorales, la l?gica de dominaci?n y el uso corrompido del poder, hab?a conducido a una completa deslegitimaci?n del r?gimen priista y especialmente del gobierno de URO, dando pie a una coyuntura que nadie hab?a podido prever y que hizo saltar por los aires la supuesta gobernabilidad democr?tica con que los de arriba han pretendido disfrazar, en todo tiempo, la supremac?a del poder y del dinero.


Estas dos l?gicas de poder son las que en realidad se ven enfrentadas y constituyen uno de los problemas fundamentales para la construcci?n y la articulaci?n revolucionaria, no as? el falso problema que se derivar?a de la aparente oposici?n entre distintas formas de lucha y del tener que elegir, por ejemplo, entre lucha reivindicativa o lucha pol?tica, entre lucha pac?fica o lucha armada, entre lucha electoral o lucha antielectoral, etc., pues el pueblo conciente y organizado es qui?n le da sentido revolucionario a su acci?n transformadora, independientemente del campo social o pol?tico que escoja o en que se encuentre, siempre y cuando dicha acci?n vaya dirigida a desarticular el orden pol?tico que posibilita la reproducci?n del capital.


Est? claro que bajo el r?gimen de dominaci?n capitalista no habr? soluci?n plena a las demandas populares; pero las peque?as conquistas pueden permitir la construcci?n y el fortalecimiento de un poder otro, siempre y cuando critiquemos y revolucionemos- te?rica y pr?cticamente- nuestras relaciones y nuestra pr?ctica pol?tica, y construyamos nuevas fuerzas sin anteponer inter?s particular alguno, para impulsar la articulaci?n de todas las formas de lucha, movimientos y estrategias, y generar la correlaci?n de fuerzas favorable a los de abajo, y a la realizaci?n de sus leg?timas aspiraciones.


En este contexto, creemos que fue correcta la decisi?n de la APPO de no participar en el proceso electoral y, al mismo tiempo, de respetar a las organizaciones que decidan hacerlo. Pues dicha postura abre la posibilidad, por una parte, de que la APPO avance en su construcci?n interna y en la articulaci?n con otras fuerzas y movimientos de izquierda. Y, por la otra, de que sus organizaciones pol?ticas se enfrenten a la disyuntiva de ejercer el 'mandar obedeciendo' desde los espacios conquistados o de reproducir el uso corrompido del poder pol?tico.


Pero negociar tras bambalinas con URO y los miembros de su criminal gabinete, y otorgarle reconocimiento y legitimidad a cambio de posiciones pol?ticas y/o recursos econ?micos, alegando supuestos fines democr?ticos (como lo hace por ejemplo el reci?n nombrado coordinador de la reforma de estado, el ex senador H?ctor S?nchez), o asumir posturas seudo radicales para dejarle la cancha libre a la ?lite en el gobierno, no es otra cosa que seguirse hundiendo en el lodo del uso corrompido del poder pol?tico o formar parte del sucio juego contrainsurgente.


Es visto y sabido que Ulises Ru?z Ortiz sigue sostenido por el gobierno federal espurio, por los sectores patronales m?s reaccionarios y por una suerte de pl?ticas y negociaciones con algunas organizaciones que se presumen de izquierda. Y aunque el problema no se reduce a la ca?da pol?tica de URO, es necesario que este caiga, y arrastre tras de si a su equipo de gobierno, cristalizando la consigna que el imaginario colectivo construy? y que alimenta ahora la gestaci?n de un nuevo estallido de insubordinaci?n y sin el cual no habr? transformaci?n pol?tica posible.


Pero todav?a quedan grandes escollos por salvar, como lo hace notar la nueva fase contrainsurgente encabezada por la secci?n 59 del SNTE, creada recientemente para dividir y confrontar al magisterio y al pueblo oaxaque?o. Y como lo hace ver el jaloneo y el 'cochupo' al interior de las organizaciones y partidos, y fuera de estos, por las candidaturas al congreso local y a las presidencias municipales en el marco de la cercana contienda electoral.


En consecuencia, fortalecer los v?nculos solidarios establecidos entre los de abajo, seguir desarrollando la conciencia y la organizaci?n social alcanzada en la protesta, transmitir y generalizar la experiencia adquirida bajo la guerra sucia contrainsurgente, reconfigurar la visi?n estrat?gica -de construcci?n, articulaci?n y acci?n revolucionaria- con base en la experiencia vivida y compartida con el pueblo, y reorientar el esfuerzo de las organizaciones pol?tico-militares, entre algunos otros logros de la rebeli?n oaxaque?a, constituye una necesidad de cardinal importancia, a fin de avanzar en la construcci?n de pr?cticas y relaciones justas, y en la construcci?n de otros mundos de la vida, liberados de la l?gica de dominio, explotaci?n y exclusi?n capitalista.



COMANDO MAGONISTA DE LIBERACI?N

CML


TENDENCIA DEMOCR?TICA REVOLUCIONARIA ? EJ?RCITO DEL PUEBLO

TDR-EP


??CONTRA EL NEOLIBERALISMO, EL PODER POPULAR!!

??POR EL SOCIALISMO: VIVIR, LUCHAR VENCER!!

??SER PUEBLO, HACER PUEBLO, ESTAR CON EL PUEBLO!!


Oaxaca de Ju?rez Oax., marzo 2 de 2007.
Publicado por solaripa69 @ 12:11
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