Organismos sociales exigen cambiar el rumbo económico
Demandan deponer actitud arrogante y construir con el pueblo
PATRICIA MUÑOZ RIOS
La gobernabilidad política y la legitimidad a la que aspira la administración de Felipe Calderón difícilmente se van a construir si no se modifica la política económica para reactivar el mercado, se atiende la grave situación del campo mexicano y se toman acciones para revertir la injusta distribución de la riqueza, plantearon ayer líderes de organizaciones sindicales y campesinas independientes, ante los secretarios del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano Alarcón, y de Economía, Eduardo Sojo.
En una reunión que sostuvieron ayer durante varias horas, los dirigentes les demandaron a estos miembros del gabinete que "el gobierno federal deje a un lado su actitud arrogante para asumir el reto de construir, junto con la sociedad civil una política económica que dé salida al entrampamiento" en el que se encuentra el país, pero, dijeron, ello requiere de voluntad política, imaginación y determinación.
Los planteamientos forman parte de un documento titulado Réplica a la respuesta gubernamental, que fue presentado y leído en la reunión en nombre de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), el Consejo Nacional de Organismos Rurales y Pesqueros (Conorp), la Coalición Democrática del Congreso del Trabajo (CDCT) y la Coalición Ciudadana Nacional (CCN).
El documento, según explicaron, es la contestación a la negativa gubernamental de poner control de precios a los productos básicos, otorgar un aumento salarial de emergencia, revisar el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y otras demandas planteadas en la llamada Declaración del Zócalo, a todas las cuales dijeron "no" los funcionarios en la pasada reunión.
Ayer, ante los secretarios de Estado y un representante del de Agricultura, Alberto Cárdenas Jiménez, los dirigentes sindicales criticaron que "el gobierno luce disminuido política y económicamente como consecuencia de la crisis electoral no del todo superada y de la acción cada vez más intensa de poderes de facto que atentan contra la democracia y la legitimidad del Estado".
Señalaron en su réplica que la falta de sensibilidad social del gobierno puede dar lugar a una condición delicada, en la que la combinación de un régimen ineficaz y de una sociedad excluida de las decisiones fundamentales puede originar vacíos en la acción gubernamental, y zonas de conflicto sin respuesta o solución, que favorecen la actividad de los poderes de facto, e incluso de otros factores, como el narcotráfico.
Hicieron ver que es de fundamental importancia que el gobierno deje de ser tan complaciente con las oligarquías, los monopolios y el corporativismo, lo cual hasta el mismo Banco Mundial lo ha señalado, mientras la administración en forma inconcebible sostiene la tesis de que los problemas que aquejan al país son coyunturales y que lo único que hace falta es continuar y profundizar las políticas de estabilización y de compensación aplicadas en los últimos años, sin resultados.
Los dirigentes de la UNT, encabezados por Francisco Hernández Juárez y Agustín Rodríguez; de la Conorp, la CDCT y la CCN, volvieron a insistir en que se construya un nuevo pacto social, se recupere la dimensión social del Estado y se dejen a un lado los dogmatismos como el de que el TLCAN es inmodificable.
Reiteraron ante los funcionarios sus demandas, que son: control de precios para 34 productos de la canasta básica; aumento salarial de emergencia para los mínimos y contractuales; establecimiento de un programa emergente y permanente de apoyo a la producción de básicos; aplicación de la ley y cárcel a los especuladores; programa emergente para la recuperación salarial y creación de empleos, y renegociación del capítulo agropecuario del TLCAN.
A pesar de que no hubo acuerdos, las dos partes insistieron en que seguirán en este diálogo y que habrá otra reunión, ahora para que respondan estas secretarías a los planteamientos de las organizaciones.
Luis Linares Zapata
El pulso privatizador de Calderón
Las ansias privatizadoras de la administración federal en turno sólo se comparan con su entusiasmo entreguista a duras penas contenido. Siendo ya decrecientes los rendimientos en imagen que la cruzada de seguridad aporta, a Calderón se le cuecen las habas por cumplirle tanto a sus patrocinadores como al clan ideológico que lo acompaña. Hay urgencia en desatar el proceso enajenador de bienes nacionales y la derecha oficial cuenta con dos personajes de calado para tal aventura: el inolvidable Luis Téllez, ahora a cargo de las obras de infraestructura, y el embozado Jesús (Chucho para sus íntimos) Reyes Heroles (?) con sus ya dilatadas alianzas estratégicas debajo de las enormes alforjas de Pemex. Ellos dos se bastan, qué duda cabe, para liquidar la parte restante del patrimonio aún bajo control del Estado.
Para prueba de la premura y las intenciones privatizantes que acaricia la ultraderecha calderonista, han salido a relucir de nueva cuenta, con la misma simpleza de antaño, razonamientos funcionalistas y extrapolaciones que resultarán, como en el pasado, cimentadas en exageraciones y francas mentiras. Con cinismo rampante ya se hacen cuentas pretendidamente transparentes del programa de concesiones carreteras que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ha formulado para alivio, dicen, de los cuellos de botella que, en efecto, estrangulan el crecimiento económico.
Las tramposas sumas y restas de Téllez vuelven por sus fueros. Similares a otras que hizo cuando anunciaba, a diestra y cobijo de todos los medios de comunicación a su alcance, la tierra prometida de los ejidos desamortizados. Más aún, traen a la memoria aquellas sus cuentas trágicas que presagiaban el caos, la crisis eléctrica que pronosticó para el pasado año 2000 en su fallida encomienda de vender (malbaratar en realidad) la CFE. Ahora, sin ningún remordimiento o pena atrasada, aparece de nueva cuenta citando cifras fantásticas y horizontes inverosímiles que, sin embargo, cree poner al alcance de cualquier ciudadano.
Téllez todavía cree en sus poderes taumatúrgicos de rentas fabulosas y concesiones inocuas visualizadas a la medida de los masivos intereses de sus poderosos padrinos a los cuales debe su encumbrada posición. Ahora, y de nueva cuenta, se siente situado en la altura suficiente para resarcir, con creces y en contantes cuan sonantes cantidades, a todos los que le favorecieron. Y ya han aparecido algunos de los beneficiados, españoles a la voraz reconquista, que ni tardos ni perezosos se han hecho con el contrato para construir una soberbia autopista norteña.
Los demás ganadores no tardarán en mostrar sus colaboradores rostros para, después de un poco rato, dar inicio a la danza de los millones de aquel famoso gran capitán: 160 mil millones de pesos que se aplicarán de inmediato a saldar la cuenta del rescate carretero, ¡puf! Otros 100 mil restantes para las nuevas inversiones. ¡Qué duda puede caber al más pesimista de los mexicanos ante tan maravilloso programa de inversiones en infraestructura de comunicaciones! Y todo ello sin ningún costo para el erario, ¡qué felicidad! ¡Qué contento! El Edén anunciado está por llegar y Téllez es el designado para finiquitar la nueva aventura. Nada detendrá el progreso de la patria.
Lo que en realidad se mueve tras bambalinas es un feroz incremento en la deuda del rescate que, aunque se quiera evaporar, ya se tiene más que documentado. Lo que intenta Téllez con esta operación encubierta es solicitar créditos adicionales en forma de anticipos sobre futuros cobros que harán los concesionarios de las carreteras de paga.
Calderón pretende nombrarse así el gran constructor. Ha decidido hipotecar el uso de vía que los mexicanos del mañana harán cuando viajen por el país. Con todo el cinismo del caso, la oficialidad y sus socios quieren presentarse como los imaginativos salvadores de la penuria presupuestal de hoy a cuenta de las aportaciones que se irán haciendo después que sus interesados promotores hayan abandonado sus puestos. Cuentas alegres parecidas a las que, personeros idénticos a Téllez, hicieron para justificar las Afore: un retiro digno, soñado y de primer mundo, alegan. El desengaño empieza a llegar con los reportes de ganancias abultadas para las administradoras a cargo de las raquíticas pensiones mínimas para los aportantes. Argumentos también idénticos a los esgrimidos para atemperar los inmensos pasivos del IPAB. Cuántas veces se publicitó que estos fardos financieros serían redimidos en un 40 o 50 por ciento (a veces más) por las ventas de la cartera y propiedades que tenía en su panza el Fobaproa. Y ya se sabe, después de varios años, cuánto en realidad lograron cobrar, menos de un peso por cada cien de valor en libros. Un negocio redondo sólo para los hijos de Marta Sahagún.
Estas, y no otras, serán las consecuencias que se tendrán con los planes sobrenaturales de Téllez y compañía. Ya se irán conociendo, con el paso del tiempo, las renegociaciones siempre favorables a los concesionarios de los aforos no cumplidos, de las cuotas y peajes incrementados, de los retiros de concesionarios por quiebra o abandono.
Esperemos, eso sí y con una fe casi redentora, los programas que próximamente desempacará el señor Reyes en Pemex.
Astillero
Julio Hernández López
Cuatro mártires
Gobernadores bajo acoso
El empresario Luis Téllez
Betty, quijotesca defensora
El "nuevo" PRI, el que pretendió recientemente asumirse "de izquierda", no ha encontrado mejor forma de demostrar sus reales compromisos políticos que emprendiendo la defensa heroica de sus paladines bajo acoso, los gobernadores ejemplares ("preciosos", diría alguna llamada telefónica de pederastia marca Kamel) de los estados de Oaxaca, Puebla y Coahuila. Según el comité nacional tricolor, presidido a la sombra por Carlos Salinas de Gortari y oficialmente por Beatriz Paredes, el trío de mandatarios estatales ha sufrido una "ofensiva emprendida por algunas fuerzas políticas nacionales", por lo cual la quijotesca directiva advierte que, de persistir esos ataques confabulados, los priístas estarían dispuestos a emprender "una amplia movilización popular, así como acciones legales para contrarrestar en el país ese acoso y denunciarlo en el exterior".
¡Oh, sí, esta Betty sí se ve!, sería el canto de guerra de las masas priístas que se manifestarían en calles y plazas del país para defender a Mario Marín, héroe de la defensa de la niñez (y de las botellas de coñac), a Ulises Ruiz, el prócer cuidador de los derechos humanos y a Humberto Moreira, el santo patrono de los mineros y sus derechos (a más de ejecutor de milagros electorales por orden de la beata Elbester). Las ciudades más importantes del mundo, y los organismos civiles defensores de causas justas, se conmoverían al enterarse de la manera en que han sido agredidos y maltratados los santos varones antes mencionados.
Otro priísta distinguido, Luis Téllez, podría también ser objeto de algún mecanismo de desagravio nacional que a la señora Betty Walls se le ocurriera, pues diversas fuerzas oscuras ("emisarios del pasado", gustaba decir, con pretensiones crípticas, Luis Echeverría) están empeñadas en obstruir los patrióticos planes de quien era consejero y directivo de consorcios como Desc, Carlyle (sí, el de Bush papá y todos los halcones del Pentágono) y Grupo México (sí, el de Pasta de Conchos, el de Germán Larrea) y que ahora ha tenido a bien proponer a Felipe Calderón que pague compromisos de campaña y prepare el terreno para posteriores desembolsos (ya vienen las elecciones intermedias) mediante la reprivatización de negocios carreteros luego retomados por el erario hasta que fueron saneados y ahora serán vueltos a los quebrantadores originales para que los saqueen de nuevo y el gobierno federal los retome, les meta dinero público y.... y así, en el eterno ciclo perfecto de las complicidades redituables... Bueno, con decir que hasta diputados federales pretenden hacer que el señor Téllez los visite para que les explique sus planes en entredicho... Y, ya encarrerados, los priístas, ahora dirigidos por Wall Street Tlaxcala, podrían quejarse de injerencias extranjeras, pues el mismísimo Departamento de Estado ha emitido un informe sobre derechos humanos en el que consigna los abusos cometidos en Oaxaca y el estado de México. Para preparar el terreno al visitante George W. Bush, en ese reporte también se establece que la impunidad y la corrupción están instaladas "de forma arraigada" en la realidad mexicana.