Marcha hoy el magisterio
Cerca de 4 mil policías participarán en el Operativo de Disuasión
La decisión de participar en la megamarcha que realizará la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), con motivo del Día Internacional de la Mujer, se acordó en la asamblea estatal que realizaron el pasado sábado.
El vocero del magisterio oaxaqueño, Daniel Rosas Romero, indicó que los más de 65 mil integrantes de la Sección 22, saldrán hoy a las calles de la ciudad a partir de las 10:00 hrs.
Mientras que un contingente representativo, marchará en la ciudad de México en solidaridad a otras organizaciones sindicales y para frenar las reformas en contra de la clase trabajadora del país.
La megamarcha anunciada para hoy, iniciará a las 10:00 horas en el monumento a Juárez de Pueblo Nuevo, para llegar a la Plaza de la Danza, donde realizarán un mitin como acostumbran hacerlo.
La Sección 22 no sólo participará en la megamarcha para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, sino también para exigir a la Secretaría General del Gobierno, que les devuelva las escuelas que aún siguen en conflicto.
De no recibir las respuestas esperadas, aseguraron que después de esa fecha radicalizarán sus movilizaciones y podrían realizar acciones para recuperar ellos mismos las escuelas que aún no han sido recuperadas.
En tanto, el director de Seguridad Pública del Estado, Francisco Santiago José, dijo que cerca de 4 mil efectivos de diversas corporaciones policíacas participarán en el Operativo de Disuasión a implementar hoy en el primer cuadro de la ciudad con motivo de la movilización de la APPO y el magisterio.
El miedo no anda en burro.
La megamarcha es un éxito que da un rotundo desmentido a que en Oaxaca el movimiento social sindical ha terminado.
“Flavio Sosa no es ningún delincuente”, afirma su esposa
soledad jarquín edgar
Oaxaca, Oax., 7 de marzo (apro-cimac).- Beatriz Castañeda Pedro dejó su casa, estuvo escondida con sus tres hijas y su hijo, el más pequeño de los Sosa Castellanos. Hoy se siente fortalecida y ha enseñado a sus hijas e hijo a salir a la calle con la frente en alto, porque su papá "no es ningún delincuente".
Beatriz es la esposa de Flavio Sosa Villavicencio, uno de los líderes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), recluido en el penal del Altiplano, antes La Palma, estado de México, desde el pasado 4 de diciembre.
En entrevista, Beatriz dijo que varias veces platicó con Flavio sobre las dificultades de su trabajo político y durante los días más difíciles del conflicto político-social y la consecuente represión, del riesgo que esto implicaba.
Incluso, apuntó, “antes de que detuvieran a Flavio me llevé a mis hijas e hijo porque fuimos hostigados por el gobierno. Lo hicimos sabiendo que Flavio no era ningún delincuente ni ha matado a nadie”.
Sin embargo, señaló que, a raíz de la detención del que fuera dirigente de Nueva Izquierda y uno de los fundadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD), su vida ha cambiado drásticamente.
Afirmó que “la lucha en la que participaba Flavio es justa; sus hijas y el niño lo saben. Lo habían visto trabajar siempre y saben que su papá no es el hombre malo que dicen que era. Por el contrario, si tenía que quitarse los huaraches para dárselo a otro, se los quitaba".
Beatriz es la mamá de un niño de 10 años y tres mujeres de 15, 16 y 20 años, con quienes, dijo, vivió momentos muy difíciles, pues la familia fue acosada y vigilada, lo que en algún momento les hizo sentir temor.
Desde el 4 de diciembre cuando Flavio Sosa fue detenido en la Ciudad de México, junto con otras tres personas, entre ellas su hermano Horacio, Beatriz sólo ha podido verlo en dos ocasiones, pues para entrar a ese penal de máxima seguridad tiene que cumplir requisitos, que van desde un acta matrimonial, carta de no antecedentes penales y constancias de vecinos que la conocen, entre otros muchos documentos.
Explicó que Flavio Sosa puede comunicarse ahora por teléfono con su familia durante 10 minutos de cada semana. Añadió que “tantas medidas de seguridad son muestras de la represión institucional a un dirigente social”.
Dijo que su esposo “está prácticamente aislado. Poca gente ha logrado verlo desde diciembre y el juicio va lento”, y señaló que algunos de los delitos de los que es acusado son: secuestro, robo calificado con violencia, lesiones calificadas, daños dolosos, incendio, sedición y ataques a las vías generales de comunicación.
Afirmó: “De Flavio decían que tenía cuentas bancarias hasta en Suiza, casas y ranchos, pero nada es cierto. Si así fuera, mi condición sería distinta. En tono de broma, yo le decía: `Dame el dinero de los bancos suizos`, y nos reíamos de todo lo que decía la gente. Hoy, estamos saliendo adelante con muchas dificultades, con limitaciones, pero Dios nunca nos deja y la esperanza tampoco”.
Si a Beatriz la vida le ha cambiado drásticamente, a Eva Martínez Maya también. Eva afirmó que el único pecado de su esposo Horacio es apellidarse Sosa Villavicencio.
Madre de dos hijos, uno de ellos nació hace un mes, Eva lamentó lo que ha sucedido en su familia, y dijo que aún son objeto de hostigamiento por parte de policías judiciales que no dejan vigilar su casa, ubicada en el municipio connurbado de San Bartolo Coyotepec.
“Nosotras no somos ni asesinas ni nada”, añadió, y afirmó que también enfrenta dificultades para ver a su esposo, quien, dijo, por ser hermano de Flavio también fue detenido, al igual que su cuñado Erick.
Añadió que sus otros dos cuñados están siendo acosados por las autoridades, y dijo: “El único que se salva es otro de mis cuñados, quizá porque es un niño Down".