Lunes, 26 de marzo de 2007
ADS: Nueva arma para escenarios futuros
matteo dean
M?xico, D.F. (apro).- Se llama Active Denial System, pero se le conoce por sus siglas: ADS. Fue reci?n creada y su futuro es promisorio: puede ayudar a repeler manifestaciones masivas, am?n de ser utilizada en conflictos militares.

Es una arma ligera que dispara rayos en alt?sima frecuencia que al golpear a un ser humano le produce una fuerte sensaci?n de calor, tan tremenda que es capaz de inhibirlo y ?por una reacci?n instintiva-- obligarlo a salir del haz de su rayo.

Seg?n los expertos del Laboratorio de Investigaci?n de la Fuerza A?rea y de la Direcci?n del Conjunto de Armas No Letales, ambas dependientes del Departamento de Defensa de Estados Unidos, se trata de un artefacto de mayor alcance de los tradicionales.

Un rayo de energ?a a 95 Gijahertz (Ghrz) de frecuencia es disparado hacia el sujeto. La piel es penetrada s?lo 0.03 cent?metros, lo suficiente para estimular los neuroreceptores que transmiten inmediatamente una fuerte sensaci?n de calor. Como las microondas que calientan la comida, el rayo del ADS penetra las mol?culas de agua presentes en la piel del ser viviente, llev?ndolas a una temperatura de alrededor de 50 grados cent?grados. La sensaci?n que deriva es similar a la de una quemadura, pero en todo el cuerpo. Y como el horno de microondas, no deja rastros de quemadura alguna. Simplemente calienta.

As?, el ADS se perfila como la nueva arma capaz de disuadir antes que eliminar. Un arma que despierta no s?lo los intereses de los pa?ses actualmente en guerra, Estados Unidos el primero de ellos, sino que tambi?n genera dudas y criticas por parte de la comunidad cient?fica internacional. A?n callan las organizaciones de derechos humanos.

Las dudas

Del ADS se conocen las informaciones oficiales, mismas que se han ofrecido en la presentaci?n p?blica que se llev? a cabo el pasado 24 de enero en las instalaciones de la Base A?rea de Moody, en Georgia, Estados Unidos.

En esa ocasi?n, los periodistas presentes asistieron a pruebas reales de empleo del ADS. En la simulaci?n presentada (los videos se publicaron en internet), se aprecia a un grupo de personas --todos ellos voluntarios, seg?n la versi?n proporcionada por el Departamento de Defensa-- con actitudes hostiles que se acerca a los camar?grafos. Repentinamente brincan, se descomponen, la mayor?a se escapa en la direcci?n de la que proced?an. Ning?n ruido, tan solo las risas de los camar?grafos. Ninguna consecuencia inmediata, nada de dolor despu?s de la exposici?n al rayo, nada de l?grimas o sangrados. M?s alegre es el video en que se observa el periodista Elliot Minor, de la agencia de noticias AP, que lanza un peque?o grito y una larga carcajada.

De acuerdo con casi todos los estudios realizados, el ADS no provoca consecuencias directas en la salud de las personas que son objeto de sus disparos. No provoca quemaduras ni da?os visibles. Adem?s, estar?a demostrado que tampoco causa da?os de largo plazo. El Departamento de Defensa de Estados Unidos encarg? un estudio ?independiente? a una vasta red de cient?ficos y m?dicos, la cual concluy?: ?hay un bajo riesgo de da?os por la exposici?n de los rayos de ADS?, tanto en el cuerpo como en los ojos.

Sin embargo, varios investigadores ponen en duda la seriedad de esos estudios, sobre todo por lo que concierne a los efectos en el sistema nervioso central, ampliamente estimulado por la exposici?n a los rayos.

En el pasado otras armas clasificadas de no letales, como el gas CR o el Taser, han demostrado no cumplir siempre con su mandato, es decir inmovilizar pero no matar.

Steve Wright, de la Metropolitan University de Leed en Inglaterra y miembro de la Omega Fundation, advierte que se han investigado poco los da?os a los ojos que pueden provocar estos rayos, as? como no se puede a?n afirmar con certeza la falta de consecuencias en el c?digo gen?tico de las personas afectadas.

?Si las empresas no aceptar?n dedicar parte de su inversi?n a una cl?usula de garant?as m?dicas de aqu? a los pr?ximos 30 a?os, tendr?amos que poner en duda lo que dicen acerca de los efectos a la salud?, concluye.

Uso pol?tico

Pero quiz?s, las mayores implicaciones y de m?s dif?cil interpretaci?n, son las relativas al uso de este tipo de armas. Seg?n la Direcci?n de Armas No Letales, ?el ADS apoyar? una vasta gama de misiones en tiempo de paz y en tiempo de guerra: m?todos no letales para dispersar muchedumbres, seguridad en los puestos de control, seguridad perimetral, ?reas restringidas, protecci?n de puertos e infraestructura, e identificaci?n de amigos y enemigos?.

As?, el ADS responde a la inmediata exigencia de tener los instrumentos adecuados a los nuevos escenarios de guerra, como los que se presentan actualmente en las calles de Bagdad o en los valles de Afganist?n. Masas de gente inconformes o simplemente presentes, entre las cuales grupos organizados o supuestos enemigos se pueden esconder para llevar a cabo acciones hostiles.

John Wood, de la Facultad de Psicolog?a del University College de Londres, admite estas posibilidades, pero alerta acerca de la posibilidad de utilizar estos instrumentos en contra de las manifestaciones de inconformidad en contra de un gobierno.

?El peligro psicol?gico es que la gente deje participar en las manifestaciones de masa en contra de un gobierno?, afirma.

Por su parte, Steve Wright la define como ?un arma que induce a la autodisciplina, en el sentido de quien es golpeado se aleja de la zona controlada?.

Los peligros, afirman los dos investigadores por separado, est?n ligados a cuestiones ?ticas y, evidentemente, pol?ticas. ?En la Conferencia Internacional sobre Armas No Letales de marzo del 2005, empresas estadunidenses y rusas tra?an las mismas im?genes de los experimentos efectuados con el ADS (...) Tememos que los experimentos se est?n llevando a cabo en contra de poblaciones civiles en ?reas del planeta menos protegidas en el ?mbito de los derechos humanos?, reflexiona Wright.

Al mismo tiempo advierte sobre el peligro de un arma de disuasi?n masiva contra la cual es dif?cil oponerse, aunque sea por v?as legales. ??C?mo demostrar que me qued? ciego por el rayo del ADS??, es la pregunta que pone el investigador, ??a qui?n denunci? en ese caso??

Interrogantes como ?stos llevan a otros: ?Qui?n usar? el ADS? ?Se limitar? su uso al control de una plaza o podr? extenderse a otros fines, como la represi?n o la tortura? ?Qu? papel jugar? el Estado y las empresas privadas?

La industria militar estadunidense canaliz? el a?o pasado 40 millones de d?lares en el proyecto del ADS. Tal inversi?n fue repartida entre las agencias militares de Estados Unidos y tres grandes empresas: Raytheon AET, en Rancho Cucamonga, California; Communications and Power Industries, con sede en Palo Alto, California; y Veridian Engineering, de San Antonio, Texas.

Por lo pronto queda claro que el despliegue en el campo de batalla, anunciado para finales de 2005, se tuvo que posponer hasta el 2010. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos, a trav?s de la Comisi?n Federal de Comunicaciones (FCC), autoriz? el 22 de septiembre de 2004 a la compa??a Raytheon la construcci?n de un modelo comercial del ADS. Se llama ?Guardi?n Silencioso? y ya est? a la venta en el mercado global de las armas. Es un hermano menor del ADS, de menos potencia, y es ofrecido para mantener ?reas despejadas y proteger instalaciones.

?Qui?n lo comprar?? ?Para utilizarlo c?mo? Estas preguntas surgen naturalmente frente a la aparente facilidad para conseguir este tipo de arma.
Publicado por solaripa69 @ 10:11
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