Denuncia ONG detención de líder indígena mixteco en Oaxaca
Escrito por Oaxaca Libre
sábado, 24 de marzo de 2007
El presidente del Comisariado de Bienes Comunales de San Sebastián Nopalera, perteneciente al municipio de Santa Lucía Monteverde, en la mixteca oaxaqueña, no está desaparecido ni está secuestrado, sino más bien detenido por portación de arma de fuego, fue detenido y puesto a disposición del Agente del Ministerio Público Federal de acuerdo a fuentes oficiales en un puesto de revisión –un retén--, del Ejército Mexicano. Recordemos que pobladores y familiares del profesor, Alejandrino Sánchez, informaron a través de presidente del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (Cdhapi), el abogado Maurilio Santiago Reyes, que desconocían su paradero y que un comando del Ejército se lo había llevado, sin embargo ésta ya apareció y podría ser trasladado en las próximas horas a algún penal.
Reyes Santiago indicó que Sánchez es un líder indígena que ha defendido las tierras del ejido de San Sebastián Nopalera, en un conflicto con la localidad de San Pedro Yosotatu, municipio de Tlaxiaco, lo que se presume, fue el motivo de su detención.De acuerdo a la información proporcionada por el presidente del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (Cdhapi), el abogado Maurilio Santiago Reyes, dijo que desconocen la situación del detenido y el porque un comando del Ejército se lo llevó.
Detalló que la detención se registró aproximadamente a las cuatro y media de la tarde, en las inmediaciones, Santiago Reyes mediante un comunicado detalló que familiares y demás pobladores del profesor Sánchez “temen por su vida y por su integridad física". El abogado Santiago Reyes que ha llevado al seno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) diversas violaciones a derechos humanos en Oaxaca, se pronunció “por el respeto a la integridad física del líder indígena Alejandrino Sánchez y en contra de la Militarización de los pueblos indígenas de Oaxaca”.
Denuncia hermano de Brad Will obstrucción de caso
Escrito por El Universal
viernes, 23 de marzo de 2007
El hermano del periodista estadounidense, Brad Will, asesinado a tiros en octubre pasado durante el conflicto social en Oaxaca denunció hoy que las autoridades de ese estado intentan obstruir las investigaciones para exculparse.
Bradley Ronald Will murió el 27 de octubre de 2006 en la capital oaxaqueña, cuando cubría un enfrentamiento entre los sectores sociales alzados contra el gobernador estatal, Ulises Ruiz, y personas afines al mandatario.
Su hermano Craig explicó en una rueda de prensa en la capital mexicana que él y sus padres se han reunido esta semana con ONGs, testigos, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH, Defensor del Pueblo) , el embajador de Estados Unidos en México, Antonio Garza, y funcionarios de la fiscalía del estado de Oaxaca y del gobierno central.
La familia demanda una investigación justa e imparcial, que los culpables vayan a juicio, el fin de la impunidad para aquellos que asesinaron y violaron derechos humanos en Oaxaca, y volver a llamar la atención de la gente sobre la situación en ese estado y en otros lugares México.
Entre mayo y diciembre del año pasado, Oaxaca fue escenario de una grave revuelta social que ocasionó 20 muertes, 11 relacionadas directamente con la crisis y nueve de forma indirecta, y dejó millonarias pérdidas en la zona, uno de los principales destinos turísticos mexicanos.
Will explicó que la investigación que conduce la fiscalía estatal llega a conclusiones "en muchos casos ilógicas e irracionales, no fundadas y que ignoran pruebas" .
"Esta investigación sólo trata de probar sus propias teorías sobre los hechos, aprovechándose para inculpar a los de la APPO y no señalar a ninguna autoridad del Estado" , aseguró Will.
La APPO o Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca aglutinó a los sectores sociales que secundaron una huelga iniciada por los maestros el 22 de mayo, origen de la crisis.
El hermano del periodista desaparecido añadió que existen nuevas fotografías que muestran a Bradley herido nada más caer y ya con dos disparos, lo que contradice el informe pericial oficial, en el que se señala que fue herido de un tiro y que hubo un segundo a quemarropa camino del hospital.
Dudó también de los motivos de la liberación de los dos detenidos por su presunta responsabilidad en los hechos, rechazando la hipótesis de la fiscalía de Oaxaca de que estaban demasiado lejos para ser los autores de los disparos.
Igualmente rechazó el argumento de que las balas que mataron a Bradley eran de 9 milímetros, cuando las armas requisadas a los sospechosos eran del calibre 38, y recordó que las autoridades tardaron hasta cuatro días en confiscar las pistolas.
Dijo que las autoridades de Oaxaca presionaron y amenazaron a muchos testigos de los hechos y a otros ni los interrogaron.
"El Estado hizo una investigación incompetente" , reiteró, y agregó que "sólo intentaban absolverse a sí mismos y que se dejara de investigar" .
Aseguró que se siente más tranquilo porque hay una investigación paralela de la Procuraduría General de la República (la fiscalía general del país) , de la que aseguró "es mucho más profesional" y dijo que debería de hacerse cargo del caso.
Informó también de que el pasado día 16 de marzo cuatro congresistas estadounidenses remitieron una carta firmada a la Secretaria de Estado de EU, Condoleezza Rice, en la que mostraban su preocupación por la "situación de deterioro de los derechos humanos en México" .
En la misiva, cuyo facsímil pudo revisar, piden a Rice que llame al presidente mexicano, Felipe Calderón, para reclamarle que se lleve a cabo la investigación pronta e imparcial del asesinato de Will.
Gustavo Esteva
Nuevas apportaciones
No ha habido, que se tenga memoria, un periodo de tanta efervescencia como la que se vive ahora en Oaxaca. No se trata de movilizaciones espectaculares, como las grandes marchas del año pasado. Es la proliferación de toda suerte de iniciativas en que se revela el acaloramiento de los ánimos que surge de una población agraviada que sabe encauzar creativamente la rabia y la frustración. Y así, la "estrategia jurídica, policiaca y militar... cuyo objetivo último es lograr el control y amedrentamiento de la población civil", documentada por la Comisión Civil Internacional de Observación de los Derechos Humanos hace un par de meses, no consigue su propósito. En vez de parálisis e intimidación produce intensa efervescencia.
Ni el observador más atento podría mantener registro de lo que está ocurriendo, no sólo por su número sino por su condición: las iniciativas surgen por todas partes, hasta en los sitios más inesperados y a menudo sin aviso previo. Imposible acudir a todos los talleres, encuentros, coloquios, plantones, ocupaciones, festejos, proyectos, exposiciones, demostraciones, asambleas y actos de toda índole que se suceden interminablemente bajo el denominador común de la rebeldía. No hay manera de registrarlos, además, por lo que aparece como su principal limitación actual: no logran darse a conocer con oportunidad ni entre sí ni hacia fuera.
Este fenómeno ilustra bien el carácter de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) como movimiento de movimientos. Revela también su dificultad actual. No ha logrado dotarse de una forma organizativa acorde con su naturaleza. Sus órganos de coordinación han cumplido funciones de enorme importancia, pero su diseño se ajusta más a las necesidades y características de un frente de organizaciones políticas que a las de un movimiento de movimientos.
La APPO no puede ni debe prescindir de su asamblea ni de su Consejo, entre otras muchas cosas para procesar sus contradicciones internas. Pero la concertación eficaz de los empeños cotidianos, su mutuo reforzamiento y su potenciación política han de buscarse en la estructuración horizontal en forma de red, más que en una construcción vertical en forma de pirámide.
No ha habido hasta ahora el tiempo ni las condiciones para forjar los mecanismos horizontales que hacen falta, aunque se tiende a ellos. Las redes electrónicas que se han ido creando -por radio, por correo o en Internet- han estado muy activas y hasta saturadas, pero son obviamente insuficientes si se trata de abarcar en una sola red hilos, nudos y agujeros tan heterogéneos como los que forman la APPO, muchos de los cuales no tienen acceso a la tecnología electrónica.
Buena parte de las iniciativas que se están tomando comprenden ejercicios de reflexión, para derivar las lecciones pertinentes de lo ocurrido hasta ahora, analizar la coyuntura y examinar la perspectiva. A partir de la reflexión se están forjando consensos, por ejemplo en cuanto a la necesidad de profundizar el contenido del rechazo común, darlo a conocer a propios y extraños y tejer horizontalmente las afirmaciones múltiples.
Dentro y fuera de Oaxaca la APPO sigue siendo vista como una revuelta contra Ulises Ruiz, que habría fracasado por la intervención de las fuerzas federales. Es cierto que este personaje facilitó la aglutinación de los descontentos. Pero también es cierto que su aberrante permanencia, cuyo costo político se eleva continuamente tanto para el PRI como para Calderón, hace cada vez más evidente que sólo es símbolo de lo que se rechaza: un régimen político y económico que este gobernador corrupto y autoritario encarna ejemplarmente. La gente ya no está dispuesta a seguir aceptando ese estado de cosas. Por eso mantener a Ulises Ruiz en su cargo formal es esencialmente contraproductivo: lejos de disolver la oposición a ese régimen la extiende y profundiza, esclareciendo su carácter.
La coyuntura sigue siendo adversa para Oaxaca. Aunque hizo posible la primera ola de rebeldía, incrustó el movimiento en disputas nacionales entre actores que lo emplean como moneda de cambio. Por eso dentro de la APPO se han estado buscando articulaciones nacionales e internacionales apropiadas, que permitan inclinar en su favor esta balanza adversa.
La coyuntura se define, entre otras cosas, por la transición de un presidente ansioso por dejar de serlo a un presidente empeñado en demostrar que ya lo es. Tras tomar posesión tres veces, para que no quedara duda de que lo había hecho, Calderón ha intentado esconder su debilidad política tras el Ejército, con lo que no hace sino acentuarla. No se muestra dispuesto a entender el carácter de los movimientos sociales que encontró al llegar al cargo, por lo que los aviva, echando pólvora al fuego. Aunque en ese pecado llevará la penitencia, impone así un costo insoportable a la sociedad, que pronto empezará a cobrárselo. Y no sólo desde Oaxaca.
Determinará asamblea magisterial movilizaciones: Ezequiel Rosales
Escrito por Oaxacalibre
sábado, 24 de marzo de 2007
* De 495 conflictos en escuelas, solo quedan 85: IEEPO
En las instalaciones de la Escuela Secundaria Técnica "Alfonso Caso" A partir de las 12.00 horas de este sábado dio inicio la asamblea estatal con 450 delegados de un total de 714 quienes se registraron por espacio de dos horas en el municipio de Huautla de Jiménez, en la Sierra Mazateca, la Asamblea Estatal de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Esto, al vencer hoy el plazo emitido por esa sección para que el gobierno estatal resolviera los problemas en al menos 172 escuelas, donde autoridades municipales priístas y padres de familia no les permitían ingresar a laborar, tras el paro laboral del año pasado.
En entrevista telefónica, el secretario de Organización de la Sección 22 del SNTE, Ezequiel Rosales, informó que la reunión, a la que asisten más de 500 delegados de todas las regiones de Oaxaca, comenzó sin ninguna novedad. "Se trata de una asamblea, como tantas que hemos tenido, con la connotación de que en esta región de la Cañada, se encuentra el mayor número de escuelas donde tenemos problemas", afirmó.
Explicó que en esa región se concentran 70 conflictos en escuelas de nivel básico, donde autoridades municipales ligadas al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y padres de familia, no les permiten volver a clases, por participar en el paro de labores.
Ante ello, a principios de este mes, la Sección 22 del SNTE emitió un ultimátum a los gobiernos local y federal, para que el primero resolviera los problemas en las escuelas, y el segundo liberara al profesor Catarino Torres Pereda y recursos para la rezonificación económica.
"Aunque Catarino Torres salió de la prisión del Altiplano después de ese ultimátum, los recursos para la rezonificación no han sido liberados, y el gobierno estatal no resolvió al 100 por ciento los problemas en las escuelas, por lo que nos reservamos el derecho de movilización", aseguró Rosales.
Adelantó que será en el transcurso de esta asamblea, cuando los maestros definan sus movilizaciones, a las que se sumarán protestas por la recién aprobación en lo general, de las reformas a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Rosales acotó que entre las medidas que los docentes definirán si activan o no, está la toma de las escuelas en poder de padres de familia, autoridades municipales y su contraparte, la Sección 59. Además, se analizará si se realizan bloqueos de oficinas públicas, y el inicio, desde este lunes 26 de marzo, de un paro indefinido de labores, en cuyas acciones tendrían el apoyo de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
Por su parte, el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) emitió un comunicado, en el cual señala que aún quedan por resolver 85 casos de conflictos en escuelas. Por otro lado, el alcalde de Huautla de Jiménez, Apolonio Vasconcelos Teherán, convocó a una reunión a los pobladores en la explanada central, ante el temor de que sea tomada esa presidencia municipal, como lo estuvo el año pasado por el Frente Unico Huautleco (FUH). Sin embargo, el dirigente de esta última organización, perteneciente a la APPO, Agustín Sosa, confirmó que la asamblea se desarrolla sin novedad, y que "no existe ninguna intención, ni plan, de tomar el palacio".
Mientras eso ocurre en Huautla de Jiménez el Secretario General de Gobierno, Manuel García Corpus ha convocado a una conferencia de prensa para este domingo ante la previsión de que la asamblea estatal se convoque a realizar movilizaciones.