Jueves, 29 de marzo de 2007
Tricolores, blanquiazules y verdes la aprueban y reh?yen el debate
Imponen Ley del ISSSTE sin cambiar ni una coma
ANDREA BECERRIL , VICTOR BALLINAS

Pr?cticamente sin debate, en un ''mon?logo'', como lo definieron los perredistas, porque los legisladores de PRI y PAN no quisieron discutir las propuestas de cambio para proteger los fondos de retiro de los trabajadores, el Senado aprob? en lo particular la reforma a la Ley del ISSSTE.
Con ello concluy? el proceso legislativo, y la nueva ley, por la que se privatizan las pensiones de m?s de 2 millones de servidores p?blicos y se abre la puerta a la subrogaci?n de servicios m?dicos de alta especialidad de ese instituto, finalmente fue turnada al Ejecutivo federal para su promulgaci?n y puesta en marcha.
La mayor?a PRI-PAN-PVEM se impuso otra vez en Xicot?ncatl, pero a excepci?n de un d?a antes, en que hubo un fuerte debate cuando lo reforma se aprob? en lo general, ayer los tricolores, blanquiazules y verdes optaron por insistir en las "bondades" de la reforma y evadir los argumentos de fondo de senadores del PRD y Convergencia.
Inclusive el PRI reconoci? ''la val?a'' de los argumentos de los perredistas pero, precis? el senador Eduardo Calzada, los pueden analizar ''en el futuro''.
Como ocurri? con la llamada ley Televisa, en la pasada legislatura, ayer la mayor?a desech? uno a uno los cambios a los 24 art?culos reservados por PRD y Convergencia en el caso de la tambi?n ya conocida como ley Gordillo.
''?Qu? grave que esta situaci?n sea ya una pr?ctica parlamentaria en el Senado! No discutir ni una sola coma, no modificar una sola palabra, aunque se perjudique a los trabajadores al servicio del Estado'', recalc? en tribuna el perredista Ricardo Monreal. Sin embargo, el presidente de la Comisi?n de Hacienda, el panista Gustavo Madero, pidi? a los perredistas que dejaran ya de ser ''catastrofistas'', como ''si se fuera a acabar el mundo con la aprobaci?n de una ley de esta naturaleza, que es un gran avance''.
Y ''?qui?n diablos ha dicho que el mundo se va a acabar?'', le replic? Pablo G?mez y le pidi? respondiera a los muchos argumentos expuestos por el PRD, sobre todo de ''la tomadura de pelo'' que es hablar de que se duplica la pensi?n m?nima en la nueva ley, cuando en realidad es de dos salarios m?nimos, poco m?s de 3 mil pesos, y en este momento un profesor de primaria se puede jubilar con 5 mil pesos al mes.
Madero insisti? en que la ley es un avance, que garantiza la seguridad y la rentabilidad de los fondos de pensiones de los trabajadores.
Por ello, el tambi?n perredista Graco Ram?rez propuso que el presidente de la mesa directiva, Manlio Fabio Beltrones, traslade las aportaciones de retiro de los senadores, que hoy est?n en Met Life, al Pensionissste. ''Estoy seguro que van a aceptar que pasen para all? nuestros recursos, con lo cual estaremos dando certeza a los trabajadores que se ha legislado con gran sabidur?a''.
Rosalinda L?pez, senadora del sol azteca por Tabasco, puso en problemas a la mayor?a al proponer que se modificara el art?culo 17 transitorio, ya que se da un beneficio ''inmoral a diputados y senadores'' al permitir que puedan integrarse al nuevo r?gimen con s?lo aportar las cuotas constitutivas, beneficio que se niega a los servidores p?blicos contratados por honorarios y/o lista de raya.
El panista Guillermo Anaya argument? que no es posible, porque a esos 350 mil trabajadores la propia Ley del ISSSTE los excluye, pero ahora se les dar? la seguridad social. ''?Legislamos entonces para nosotros? ?No nos coloca esto como una elite privilegiada?'', pregunt? Monreal.
Sin embargo, ni siquiera aceptaron discutir las propuestas de modificaci?n al dictamen presentadas por los perredistas Tom?s Torres, Ricardo Monreal y David Jim?nez, para poder garantizar que las comisiones que cobrar? el Pensionissste por el manejo de cuenta sean ''por una tasa inferior a la m?s baja que cobren las Afore''.
Desecharon asimismo los cambios al art?culo 109, para prohibir que los fondos de pensiones se inviertan en el extranjero, y lo mismo hicieron con las modificaciones que eviten que el Pensionissste se convierta en bot?n de las dirigencias de la FSTSE y del SNTE. Votaron en contra de cambiar la integraci?n de la junta directiva del Pensionissste, para incluir a un representante de los pensionados y la posibilidad de que el director de ese ?rgano sea nombrado por el Presidente y ratificado por el Senado. Ello motiv? que Monreal les dijera que dejan en manos de ''Al? Bab? o m?s bien de El Bab? y sus 40 ladrones" los ahorros de los servidores p?blicos.
A pesar de que se se?alaron errores y omisiones que pueden dar lugar a interpretaciones equivocadas que vulneren derechos adquiridos por maestros y dem?s gremios al servicio del Estado, PRI y PAN no quisieron cambiar ni una coma al dictamen. Desoyeron la petici?n de Tom?s Torres para corregir el art?culo 20 de esa nueva Ley del ISSSTE, en la que, contrariamente a lo establecido en la Constituci?n, se autoriza descontar hasta 50 por ciento del salario o pensi?n del trabajador en caso de que no se hayan hecho las aportaciones para el fondo de retiro.
Igual ocurri? con el art?culo 25, por el que se autoriza al ISSSTE a suspender parcial o totalmente el servicio m?dico, de seguros y prestaciones, cuando el organismo o dependencia deje de pagar las cuotas al trabajador.
Integrante de la Comisi?n de Hacienda, el senador pri?sta Eduardo Calzada reconoci? ''la val?a de las aportaciones y argumentos que han expresado quienes no est?n de acuerdo con la reforma''. El PRI, agreg?, reflexionar? en lo dicho por los perredistas, pero ''votaremos a favor de esta iniciativa, porque es lo mejor que hoy tenemos''. Agreg? que no se niegan a, ''m?s adelante, perfeccionar la ley''.
Al final, antes de la votaci?n, el perredista Ren? Arce reproch? al PRI: ''?Por qu? si ustedes construyeron las instituciones de seguridad social, como el IMSS y el ISSSTE, que le dan orgullo a este pa?s, por qu? se encargaron de enterrarlas y se convierten as? en sepultureros?''.
El coordinador de los senadores del PRD, Carlos Navarrete, se reuni? por la ma?ana con dirigentes de la Uni?n Nacional de Trabajadores, con quienes se comprometi? a luchar de manera conjunta para echar abajo la reforma. ''Vamos a iniciar una lucha de resistencia contra esa ley, que va a ir aumentando de nivel para hacerla nacional y trabajaremos con el Frente Amplio Progresista'', sostuvo el dirigente de los telefonistas, Francisco Hern?ndez Ju?rez, luego de la reuni?n, a la que asistieron tambi?n Monreal, Graco Ram?rez, entre otros legisladores, y el l?der del STUNAM, Agust?n Rodr?guez.
Una de las movilizaciones fundamentales contra la Ley del ISSSTE se dar? en la marcha del primero de mayo, que ser? ''la m?s combativa de los ?ltimos a?os'', sostuvo Hern?ndez Ju?rez.
Sin embargo, el coordinador de la bancada del PAN, Santiago Creel, pidi? dejar que la reforma ''se instrumente durante un tiempo y si vemos que requiere mejoramientos (sic), sin duda lo vamos a hacer, pero hoy vamos a proceder a su operaci?n''.




Adolfo S?nchez Rebolledo
La reforma, los sindicatos y la democracia
La aprobaci?n fast track de la reforma a la Ley del ISSSTE, gracias a la convergencia del PRI con el gobierno, no est? mal s?lo porque echa en saco roto experiencias importantes de otros pa?ses pioneros en esta clase de modernizaciones, sino porque deja fuera de la discusi?n a los directamente interesados, que son los trabajadores al servicio del Estado, ese enorme ej?rcito puesto casi en su totalidad al servicio del inter?s ileg?timo de un reducido n?mero de seudodirigentes. En ese sentido, como en el antiguo corporativismo, los sindicatos bajo la tutela del PRI son, todav?a, correas de transmisi?n del poder. En el caso de las reformas que se discuten en el Senado, se abusa de la situaci?n de indefensi?n de los empleados del Estado, sujetos por partida doble a un sindicalismo que no los representa, pero negocia a sus espaldas. Predomina la pr?ctica, revestida de legalidad, mediante la cual el gobierno impone a la sociedad ciertos objetivos de gran calado.
El lento desmantelamiento del viejo r?gimen pol?tico no ha tocado el papel de los sindicatos ni las reglas del juego aceptadas por el gobierno: si en nombre de cierto liberalismo, el panismo oficial se dice enemigo de "los monopolios" en lo que respecta a las camarillas gremiales, ni Fox ni Calder?n han pronunciado palabra, pese a la muy sospechosa persecuci?n de Napole?n G?mez Urrutia. Ambos siguen el camino trillado convertido en ley no escrita por el anta?o partido dominante: a los l?deres sindicales se les hacen concesiones a cambio de tranquilidad laboral en la empresa, aquiescencia servil ante los cambios exigidos por las fuerzas econ?micas hegem?nicas; en fin, patriotismo mal entendido para sacrificar a los asalariados hasta la ignominia. Las diferencias ideol?gicas, conforme a lo visto en el Senado, o no existen o no importan pues, al final, tanto el PRI -sin las notables excepciones que en la anterior legislatura defendieron la bandera de la dignidad- como el PAN coinciden en la necesidad de fundar la nueva cultura laboral, complemento y parte indispensable en el gran ajuste privatizador y antiestatista requerido desde el exterior.
Si en otras ?pocas la seguridad social se presentaba como la gran conquista de la Revoluci?n Mexicana, ahora se nos ofrece como el mayor ejemplo de fracaso. Y los sindicatos, reducidos a las camarillas, acatan. Ni siquiera exigen a sus eminencias grises de Hacienda explicaciones de fondo, razonamientos en vez de terrorismo verbal; la discusi?n p?blica de alternativas que no quebranten por completo el principio de solidaridad. Nada de eso les preocupa, pese a la irritaci?n que ya comienza a causar dicha reforma. Al parecer, est?n dispuestos a pagar el precio que sea con tal de avanzar en un proyecto que se dice estrat?gico, pero no se ubica en un plan general convincente.
Los legisladores aliados en este punto con el gobierno act?an como vulgares tecn?cratas: calculan cifras, datos, repiten lugares comunes del pensamiento ?nico trasnacional, pero les tiene sin cuidado la opini?n del trabajador que se siente despojado de algo muy importante: la tranquilidad de retirarse sin quedar desamparado, el gramo de esperanza, aunque suene cursi, que a?n mantiene. Ahora les piden confianza en el nuevo esquema, importado de pa?ses que ya vienen de regreso en la materia. Ya han olvidado los autores de la reforma que hace muy poco se dec?a que el derecho a la seguridad familiar representaba el verdadero horizonte de futuro para trabajadores mal pagados, pero la utop?a se esfum? entre la corrupci?n y la ineficacia de las autoridades, acompa?ada de la voracidad de los l?deres. Las pensiones volaron antes de que envejeciera la poblaci?n, dejando el camino libre a los enterradores del estado de bienestar dise?ado en la Constituci?n. Ahora que cada quien se rasque con sus u?as, mientras el ahorro en favor del sector financiero sigue creciendo. ?Alguien puede creerles?
Puede ser que los cambios en la sociedad conduzcan a la paulatina "descorporativizaci?n" del r?gimen, pero hasta ahora ?sta no se ha traducido en verdadera liberalizaci?n del mundo de trabajo, que es su verdadera matriz. Si la democracia cojea y da tumbos en cap?tulos prioritarios, en la dimensi?n social se halla semimuerta, paralizada por los contratos de protecci?n, el clientelismo, el desempleo, que multiplica la marginalidad y la econom?a "informal", el combate contra la contrataci?n colectiva y los salarios m?nimos, la avaricia de un sindicalismo nacido para sojuzgar no para redimir: all? donde la gente se gana la vida y construye (o sacrifica) su porvenir, si no hay mecanismos que garanticen los derechos b?sicos, menos existe la oportunidad de opinar y decidir qu? es lo que desea. Y eso sin mencionar el oc?ano de miseria extrema, la desigualdad que nos agobia, pese a las pretensiones declarativas. La "balcanizaci?n" de la vida p?blica no significa necesariamente mayor pluralismo ni la instauraci?n de reglas democr?ticas. En el caso de los sindicatos tradicionales, vemos c?mo las camarillas adquieren intereses propios, manejan sus organizaciones como cotos privados e, incluso, negocian con el poder de turno su papel dentro del Estado. Se reproduce as? un pestilente neocorporativismo, donde los l?deres act?an a la vez como parte del gobierno y como agentes privados en busca de beneficios. Negocian cargos y discuten las leyes con las autoridades, como si la institucionalidad que tanto se defiende fuera un mecanismo de simple legitimaci?n. Es lamentable que el gobierno discuta primero con Elba Esther Gordillo los trazos de la reforma del ISSSTE. No importa si, para cubrir las apariencias, acude como testigo de segundo plano el otro "l?der" de los bur?cratas. Lo cierto es que se trata de un albazo. (Literal)
El hecho de que el PRI se pronuncie por blindar el organismo que manejar? las cifras estratosf?ricas del ISSSTE reformado parece pat?tica, toda vez que sabe que se trata de un desesperado intento ad hominen de evitar que Elba Esther Gordillo orde?e tan magn?ficos recursos (el manejo de las cuentas de los trabajadores) sin combatir pol?ticamente el acuerdo entre ?sta y el presidente Calder?n, como si en verdad los candados sirvieran para evitarlo. Al fin y al cabo, con el discurso del salvamento de la instituci?n, lo cual es necesario y urgente, se halla la pretensi?n de pasar a una nueva fase en la construcci?n del modelo inaugurado en los 80. Ante eso, vale la pena preguntarnos si es posible otra visi?n, una opci?n real y concreta, sin antes rescatar a la mayor?a de los trabajadores de sus viejos l?deres y sus nuevos sindicatos blancos.
Publicado por solaripa69 @ 10:03
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