Lunes, 02 de abril de 2007
Trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas, en la sala de espera


Encendiendo Conciencias
Rebeli?n

En M?xico, los de arriba ya no tienen nada qu? ocultar, se saben repudiados y desprestigiados entre la gran mayor?a de la poblaci?n. Antes trataban de disfrazar sus saqueos, sus desfalcos, sus corrupciones, pero ahora el descaro los caracteriza, m?s que cualquier otro adjetivo.


Ya no gobiernan sobre todo con la mentira, sino con la fuerza. Aunque, por supuesto, mienten cada vez que pueden cuando, ante sus pol?ticas de degradaci?n social, tienen que dar una explicaci?n oficial y formal ante la opini?n p?blica, pero ya es de puro tr?mite.


Tan se saben repudiados, que se ven en la necesidad de rodearse de guaruras, polic?as, militares, marinos, etc., para salir a la calle.


Felipe Calder?n, el espurio presidente mexicano, pas? de sus medi?ticos actos de campa?a llenos de ni?os bien, donde se mostraba seguro y sonriente, a ser uno de los hombres m?s repudiados del pa?s, encerrado en oficinas, con actos a puerta cerrada, custodiado. Para dar s?lo un ejemplo, el pasado 24 de febrero, d?a de la bandera, el acto oficial fue con un presidente que sali? casi corriendo del Palacio Nacional, rindiendo un homenaje express en la Plaza de la Constituci?n, de madrugada, para regresar r?pidamente a su claustro.


Para anunciar lo que los mexicanos podemos esperar de su gobierno, Calder?n elev? el salario de los militares en un 46%, mientras que el de los trabajadores que se parten el lomo en las f?bricas, en las oficinas, en las calles, subi? tan s?lo 3.8%.


Y ya una vez puestas las cartas en la mesa, comenz? el juego: se anunci? la privatizaci?n del fondo de pensiones de los afiliados al ISSSTE (m?s de 2 millones de trabajadores, de los cuales al menos 1 mill?n 200 mil son profesores) con una ley que le entrega el dinero de las pensiones a los banqueros y elimina el derecho a pensi?n de los trabajadores, qued?ndose s?lo con una cuenta de ahorro personal; despu?s de impuesta la ley del ISSSTE vendr?a, seg?n Carstens, el Secretario de Hacienda, la Reforma Fiscal, que busca gravar con impuesto los alimentos, medicinas y libros; la privatizaci?n del petr?leo y electricidad, etc.


Est?n dispuestos a enfrentarse al descontento popular, que es generalizado, pero tiene una evidente limitante: est? desorganizado, sin acci?n ni direcci?n. Despu?s del fraude electoral, se sienten envalentonados, cubiertos y protegidos por un mar de impunidad. Creen que los de abajo, el pueblo, por m?s rabioso y harto que est? de tanta humillaci?n, no lograr? evitar su avance. Subestiman los due?os del dinero el poder del pueblo.


En San Salvador Atenco, el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra se sigue fortaleciendo, sanando del brutal golpe recibido hace ya casi un a?o. Estos campesinos que derrotaron el decreto de Vicente Fox que les arrebataba sus tierras para construir un aeropuerto, se preparan para la jornada a un a?o de la represi?n de los 3 y 4 de mayo de 2006. Visitan comunidades, encienden conciencias, convocan a todo el pueblo y a todas sus organizaciones a la gran marcha nacional por la libertad de los presos pol?ticos del 4 de mayo de 2007, que saldr? a las 4 de la tarde del ?ngel de la Independencia, para llegar al Z?calo, en la Ciudad de M?xico.


El pueblo de Oaxaca, sigue reponi?ndose del asalto a sus tierras por parte de la Polic?a Federal Preventiva, que mantuvo durante meses un estado de terror y persecuci?n contra los luchadores sociales del estado, que exigen la renuncia de Ulises Ruiz, el gobernador-gorila, pero ya no s?lo, sino una vida mejor para todos los oaxaque?os. Una vez m?s, vemos multitudinarias movilizaciones en las calles de Oaxaca, donde los profesores encabezan, con el pu?o en alto, al grito de ?ni un paso atr?s!


Y en medio de este enorme esfuerzo popular, para hacer frente a los atropellos del gobierno, con resistencias aisladas en todos los rincones del pa?s, est?n los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), que en d?as pasados le dieron a Calder?n su primer gran susto, en lo que lleva de su gesti?n.


El 19 de enero el sindicato emplaz? a huelga con la exigencia de un aumento salarial de 19%. Pero esta pelea por aumento salarial, fue en realidad mucho m?s que eso.


Desde 1999, cuando el gobierno federal arreci? sus intentos por privatizar la industria el?ctrica mexicana, el SME est? en las calles. Al calor de la lucha, se han formado muchos activistas, muchos trabajadores que han madurado pol?ticamente, combatiendo no s?lo al presidente de la rep?blica, sino a todo el aparato de estado, a los medios de comunicaci?n que los llama "privilegiados" por conservar gracias a la lucha diversos derechos laborales, a la empresa, Luz y Fuerza del Centro (LyFC), e incluso a los charros sindicales, los l?deres entreguistas y vendidos que desde dentro de la estructura del sindicato, golpean a los trabajadores y atentan contra sus derechos.


A todos ellos, los trabajadores electricistas han hecho frente, teniendo grandes logros en estos ?ltimos a?os de intensa pelea. Gracias a su tenacidad, el gobierno no ha podido darle a las trasnacionales la electricidad de los mexicanos, el gobierno se han conformado con darles concesiones y permisos, que indirectamente le otorgan algunos espacios a estas empresas de rapi?a dentro de la industria el?ctrica nacional, situaci?n duramente cuestionada por la base obrera del SME, que tambi?n tiene en la mira esos permisos y concesiones.


Hace m?s de un a?o, en el estado de Coahuila, murieron 60 mineros aplastados, al caerles toneladas de tierra encima. Con ese suceso explot? mucho m?s que la mina Pasta de Conchos, explot? la indignaci?n de los trabajadores que en M?xico no tienen seguridad laboral alguna, ni prestaciones sociales, ni salario digno. Los mineros que murieron viv?an y laboraban en condiciones deplorables, varios de ellos no estaban asegurados, y los que s? estaban registrados en el Seguro Social, el patr?n pagaba cuotas menores a lo que estaba obligado; a pesar de las diversas advertencias de falta de seguridad hechas por los trabajadores antes de la explosi?n, los due?os del Grupo M?xico hicieron caso omiso.


La mirada atenta a Pasta de Conchos de los trabajadores mexicanos, ten?a especial ?nfasis en los electricistas del SME, quienes se llenaron de furia ante lo que catalogaron como un crimen m?s del capital sobre los trabajadores. Dicen los del gobierno y los de la empresa que eso fue un "accidente", en cambio en el mundo del trabajo, y en particular para los electricistas lo ocurrido no fue m?s que una "criminal negligencia".


Vino la elecci?n de 2006, y en la silla presidencial se sent?, por la fuerza m?s no por haber ganado en las urnas, un hombre por el que la gran mayor?a de los miembros del SME no votaron: Felipe Calder?n, viejo conocido de los trabajadores electricistas, pues en tiempos del gobierno de Vicente Fox se desempe?? como Secretario de Energ?a, y desde ah? atac? rabiosamente a los miembros del SME, pretendiendo privatizar la electricidad. Desde entonces en Luz y Fuerza del Centro, los trabajadores ven en Calder?n a uno de sus principales enemigos, y ahora como presidente de la rep?blica, el enfrentamiento se hace m?s directo.


Todos estos hechos y el enfrentamiento cotidiano con el gobierno y la empresa, hicieron madurar pol?ticamente a la base electricista. En este contexto es que lleg? la revisi?n salarial de 2007.


Casi dos meses el gobierno se hizo de ojos cerrados ante el emplazamiento a huelga del sindicato. Dos meses en que los trabajadores tejieron el objetivo de "romper el tope salarial" que los neoliberales impusieron a la clase obrera del pa?s, un tope que imped?a que los salarios subieran por encima del 3.5 o 4%, aun cuando los alimentos o el transporte subiera mucho m?s que eso. Dos meses de m?tines de informaci?n, de prepararse para una revisi?n dura, con un gobierno que viene a arrebatarnos todo lo que nos queda. "Si a los militares se les dio un aumento del 46%, ?por qu? a nosotros no nos van a dar uno de m?s de 4%?", corri? por las estaciones, subestaciones, locales y agencias de LyFC. Pero m?s que dinero, se trataba de la oportunidad de los trabajadores para hacerse respetar frente a este voraz gobierno.


Lleg? el 15 de marzo, faltaban escasas horas para que se venciera el plazo para estallar la huelga. En todo LyFC ya se preparaban las condiciones para hacerlo realidad. A las 12 del d?a lleg? la primera oferta del gobierno. M?s de mil trabajadores llegaron en marcha, combativos, gritando consignas al auditorio de local central del SME, ah? lleg? la representaci?n de la empresa, a decir "la oferta es 3.6% de aumento al salario y es nuestro m?ximo esfuerzo". De inmediato la base obrera se levant? en rabia y grit? al un?sono "?huelga, huelga, huelga...!". Frente a la indignaci?n un?nime, el comit? ejecutivo del sindicato respondi? "lo vamos a llevar a asamblea, pero de antemano les decimos que lo vamos a rechazar...".


La informaci?n se esparci? en toda la empresa, se sent?a el descontento en la inmensa mayor?a de la base trabajadora. La huelga se percib?a m?s y m?s en el ambiente. En la asamblea sindical todos y cada uno de los oradores repudiaron la "burla" que significaba esta raqu?tica oferta de aumento salarial.


A las 8:30 pm lleg? la segunda oferta. "3.7% m?s 1% de aumento en despensa, y esta es nuestra ?ltima oferta". Los electricistas mantuvieron firmeza frente a esta nueva bicoca, y obligaron a la empresa a dar m?s, si quer?a evitar la huelga.


Durante a?os la palabra "huelga" fue satanizada. El gobierno y sus medios de comunicaci?n se encargaron de hacer de ella sin?nimo de "rechazo al trabajo". "Falta empleo, no hay tantas oportunidades y estos huevones las desprecian con sus huelgas... m?s huelgas ser? igual a m?s par?lisis del aparato productivo del pa?s y esto conllevar? a una ca?da en la generaci?n de empleos" dec?an los intelectuales del sistema. Con esa cargada lograron que las huelgas generaran terror, pero no a los patrones ni al gobierno, sino a los trabajadores. Esto se comienza a remontar. Entre otros logros de los electricistas est? el desprenderse, poco a poco, de este miedo, y tener la convicci?n de llegar hasta las ?ltimas consecuencias en la defensa de sus derechos y los de todo el pueblo, y si para eso hay que hacer una huelga, pues que as? sea.


A las 11 de la noche, lleg? una oferta m?s del gobierno "4% m?s 1% en despensa y 100 millones de pesos para revisi?n de convenios departamentales", y desde la Secretar?a de Energ?a del gobierno federal se dijo que "ya no hay m?s". Este nuevo ofrecimiento gener? rechazo en la mayor parte del gremio, s?lo una peque?a minor?a se vio seducida por esos 100 millones para revisi?n de convenios, lo que quiere decir que trabajadores que est?n laborando desde hace a?os con un convenio determinado, podr?an ver aumentado fuertemente su salario si se revisa dicho convenio y se determina que ahora su trabajo vale m?s (por que ahora se requiere para hacerlo m?s capacitaci?n, o destrezas adicionales, etc.) Sin embargo, despu?s de una seria discusi?n, nuevamente se rechaz? en conjunto la oferta.


Los trabajadores dec?an "no estamos definiendo aqu? s?lo nuestro salario, sino la correlaci?n de fuerzas en la que quedamos frente al gobierno para la pelea fundamental, que ser? la revisi?n de nuestro contrato colectivo en diciembre, donde pretender?n arrebatarnos nuestro derecho a pensi?n". Y esto no eran especulaciones. Desde hace algunos a?os, los neoliberales en el gobierno han emprendido un gigantesco operativo medi?tico, policiaco y pol?tico para arrebatarle a los actuales y futuros trabajadores mexicanos, su derecho a pensi?n, oblig?ndolos a trabajar m?s a?os para jubilarse, entreg?ndole los fondos de pensi?n a los banqueros y eliminando el derecho a pensi?n, dej?ndolo en una cuenta de ahorro por trabajador, de la cual el banco se queda con una comisi?n de aproximadamente el 25% de lo ahorrado. Esta reforma general, ha sido impuesta en parte para los trabajadores de empresas privadas que cotizan al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), para los propios trabajadores del IMSS, y ahora la cacer?a est? sobre los m?s de 2 millones de trabajadores afiliados al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE)


Teniendo esa amenaza en las narices, los trabajadores agrupados en el SME decidieron sostenerse y rechazar la "?ltima oferta".


De ah? en adelante comenzaron a llegar informes al local sindical, hecho un hormiguero de activistas que organizaban ya el inminente entallamiento del movimiento de huelga. Los informes dec?an que los militares, polic?as federales y esquiroles estaban llegando ya a distintos centro de trabajo de LyFC. A la 1:30 de la madrugada se tuvo la noticia de que los militares hab?an entrado a dos de las subestaciones m?s grandes de la empresa, Lecher?a y Necaxa, donde los trabajadores resistieron y en el primer caso, se enfrentaron a golpes con los soldados. El gobierno ech? a andar un operativo para requisar una huelga que aun no iniciaba.


Lleg? una llamada telef?nica al auditorio, era proveniente de la subestaci?n de Los Remedios. El mensaje se pudo escuchar por muchos compa?eros, y se esparci? r?pidamente entre los trabajadores: "somos trabajadores de Los Remedios, estamos preparando la resistencia contra la entrada de los militares, somos como 50 y ya nos est?n rodeando, estamos manteniendo una cadena humana en la entrada...". De inmediato, m?s de 200 trabajadores se anotaron para ir a apoyar la resistencia de Los Remedios. Un trabajador lleg? con un trailer de la empresa y en la caja, en vez de postes y cables, se llen? de obreros en lucha, que a las dos de la madrugada se dirig?an a defender la subestaci?n de la ocupaci?n militar, para defender su empresa y sus derechos. Hace 20 a?os, en 1987, el SME hizo su ?ltima huelga, requisada de inmediato por el gobierno, entonces los soldados entraron a las subestaciones, pero esta vez, en el caso de Los Remedios, la resistencia obrera impidi? el allanamiento.


El sentimiento de repudio al gobierno comenz? a generalizarse aun m?s. "Ellos tienen al ej?rcito, nosotros tenemos al pueblo... no dudemos compa?eros, generaciones pasadas lucharon por lo que ahora tenemos, nos toca pelear por las generaciones futuras, ?vamos con todo!", se discut?a en el auditorio.


A las 5 de la ma?ana se da una nueva votaci?n, y nuevamente se rechaza la oferta y se establece que ya no se buscar? m?s a la empresa, "si quieren evitar la huelga, que vengan ellos a buscarnos". El emplazamiento era para las 12 horas del viernes 16 de marzo, y para dar muestra de que iba en serio, se acord? cerrar las Agencias y las Sucursales a las 10 am, prepar?ndose para poner las banderas de huelga a las 12 en punto, para decir "va, ?la huelga va!".


Se tienen informes de prensa de que la Secretar?a de Energ?a no se esperaba esta respuesta un?nime de los trabajadores del SME, y en la madrugada se convoc? a una reuni?n urgente con el presidente Calder?n, la Secretar?a de Comunicaciones, la de Energ?a, la Secretar?a de la Defensa Nacional y otras. Ah? Calder?n dio la orden de "no romper el tope salarial", mejor "denles m?s en prestaciones, pero que no se rompa el tope".


Despu?s de las 10 de la ma?ana, con una tenaz resistencia en distintos centros laborales de LyFC frente al intento de los militares por tomarlos antes de que estallara la huelga, y ya con estudiantes universitarios, trabajadores de otros sectores, profesores de la CNTE y organizaciones populares solidarias alertas, dando apoyo ante la posible agresi?n del gobierno contra los electricistas, se anunci? que habr?a un aviso importante en el auditorio. Se trataba de una nueva oferta: 4.25% de aumento directo al salario, 2% en transporte, 3% en despensa, 200 millones de pesos para revisi?n de convenios departamentales, 300 millones de pesos m?s para el programa de vivienda y 30 millones de pesos para gastos de contrataci?n.


Algunos invitados, de otras organizaciones, hac?an cuentas ante el anuncio, pero el sentir de los trabajadores electricistas fue inmediato: "?s? se pudo!, ?rompimos el tope salarial!". Aplausos, abrazos, y consignas de victoria y repudio al gobierno se oyeron en todos y cada uno de los centros laborales de LyFC. "?No que era su '?ltimo esfuerzo'?", se burlaban.


En pesos y centavos, el aumento representa bastante menos de lo que el salario ha perdido en poder adquisitivo en el periodo neoliberal, pero esta es sobre todo una victoria pol?tica. Los trabajadores del SME salieron victoriosos, quienes tuvieron que doblar las manos fueron los de arriba, y en el mensaje dado en conferencia de prensa, la idea central vertida era "esto es un llamado a todos los trabajadores del pa?s, unidos y organizados s? se puede, s? se les puede derrotar".


Ahora, diputados y senadores, gobernantes, la radio, televisi?n, peri?dicos, le quitan su derecho pensi?n a los afiliados al ISSSTE. Ya antes pasaron los afiliados al IMSS, luego sus trabajadores, y en la sala de espera est?n los trabajadores del SME, oyendo como a sus compa?eros de clase les destazan sus derechos... y su mensaje de los electricistas para sus hermanos de clase es claro: si vamos uno por uno seremos derrotados, pero si vamos todos juntos ganaremos, como ganamos en la pasada revisi?n salarial en LyFC.


Y esta victoria, m?s que de los electricistas, es de todo el pueblo, en su batalla contar la cerraz?n y la desesperanza. S? se puede compa?eros, ?s? se puede!
Publicado por solaripa69 @ 10:49
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