Mi?rcoles, 18 de abril de 2007
En duda, la constitucionalidad de retenes militares: ministros
Desechada, por seis votos contra tres, demanda de amparo
JESUS ARANDA


Por primera vez en una sesi?n p?blica de la Suprema Corte de Justicia de la Naci?n (SCJN) se puso en duda la constitucionalidad de los retenes militares ubicados en distintos puntos del pa?s.
Los ministros Jos? Ram?n Coss?o D?az, Genaro G?ngora Pimentel y Olga S?nchez Cordero plantearon ayer infructuosamente a sus compa?eros la necesidad de que el m?ximo tribunal estableciera ''si las pruebas obtenidas por el Ej?rcito Mexicano, en retenes con ciertas caracter?sticas, tienen o no eficacia probatoria en un juicio penal''.
Al considerar que era improcedente un juicio de amparo en revisi?n -por seis votos contra tres-, presentado por un chofer detenido en un ret?n castrense, y quien fue acusado de transportar droga, los ministros decidieron no entrar al fondo de una disposici?n adoptada por el gobierno federal para combatir al crimen organizado, aun cuando la demanda planteaba concretamente la inconstitucionalidad de la medida.
En esta ocasi?n, Coss?o D?az fue el que llev? el peso de la argumentaci?n de la minor?a. De entrada relat? que personal militar del puesto de control ubicado sobre la carretera federal 54, tramo Guadalajara-Zacatecas, revis? un cami?n que circulaba por esa v?a, y como resultado de ello los soldados encontraron 270 paquetes de mariguana.
Dijo que desde que intervinieron dos militares en la detenci?n y revisi?n del veh?culo, comenz? la averiguaci?n previa, y que adem?s, el detenido fue llevado inicialmente a una zona militar y de ah? al Ministerio P?blico Federal, por lo que era sumamente importante analizar si hubo violaci?n a derechos fundamentales.
Insisti? en que la consignaci?n se bas? ?nicamente en los testimonios de los soldados, quienes aseguraron que encontraron presumiblemente droga, sin que se aportaran en la causa mayores elementos.
Ante esta situaci?n, asever?, es que el pleno ten?a que analizar si ''las pruebas obtenidas por el Ej?rcito Mexicano, en retenes con ciertas caracter?sticas, tienen o no eficacia probatoria''.
Asever? que su proyecto de resoluci?n no pretend?a acabar de tajo con los retenes, sino que buscaba ''construir una especie de pol?tica p?blica con sustento constitucional'' que establezca c?mo debieran instalarse estos retenes para que su actuaci?n derivara en una eficacia jur?dica plena.
G?ngora Pimentel refut? a la mayor?a, la cual sosten?a que la instalaci?n del ret?n es un acto administrativo que genera molestia, pero nada m?s, al se?alar que las principales pruebas que dieron lugar a la sentencia fueron obtenidas precisamente en el puesto castrense y que por ser il?citas carec?an de legitimidad para ser utilizadas en el juicio.
Respecto de la flagrancia, a?adi? que ?sta no opera en el sentido de autorizar la eficacia de las pruebas obtenidas de manera inconstitucional.
''La flagrancia justifica la detenci?n de una persona sin orden judicial, a fin de evitar la consumaci?n de los delitos descubiertos, mientras ?stos se est?n cometiendo; sin embargo, sostener que el descubrimiento de un delito flagrante convalida la inconstitucionalidad de los actos que permitieron tal descubrimiento, y autoriza a que surtan efectos en un proceso penal, es un criterio peligroso, porque supedita el respeto de las garant?as individuales al resultado de la actuaci?n constitucional de la autoridad''.
Cabe preguntarse, dijo, hasta qu? grado podemos hablar de flagrancia, cuando de no ser por la realizaci?n de un acto de autoridad, violatorio de las garant?as individuales, la comisi?n de un delito no se hubiese percibido, y m?s a?n que la prueba tenga efectos jur?dicos en un proceso penal. A su vez, el ministro Juan N. Silva Meza reconoci? la importancia del tema de los retenes, ya que ''su constitucionalidad est? en entredicho y ser?a conveniente resolverlo''.
Sostuvo finalmente que la forma como el amparo, que hab?a sido planteado, no era el indicado para encontrar la ''llave'' que diera lugar a la procedencia y an?lisis del caso.


ASPAN y TLCAN, pretextos para el militarismo de Estados Unidos: Cece?a
JESUS ARANDA


Las acad?micas Ana Esther Cece?a y Clemencia Correa, en el foro organizado por La Jornada y Casa Lamm Foto: Guillermo Sologuren
En el nuevo mapa estrat?gico del Pent?gono, en el que se establecen las ?reas prioritarias y los intereses nacionales de Estados Unidos, juega un papel fundamental el Acuerdo de Seguridad para Am?rica del Norte (ASPAN), suscrito por ese pa?s, Canad? y M?xico.
Sostuvo lo anterior Ana Esther Cece?a, del Instituto de Investigaciones Econ?micas de la Universidad Nacional Aut?noma de M?xico (UNAM), quien a?adi? que el liderazgo de Washington se traduce actualmente en acuerdos como el Tratado de Libre Comercio para Am?rica del Norte (TLCAN), a los que se ha acompa?ado de convenios en materia de seguridad, lo que implica la creaci?n de un ''solo territorio'' que abarca a las tres naciones.
Al participar el pasado lunes en el foro Modalidades de militarizaci?n y bases militares en Estados Unidos: el caso latinoamericano, que organizan La Jornada y Casa Lamm, Cece?a se?al? que la hegemon?a estadunidense tiene un impacto tambi?n en la militarizaci?n de otros pa?ses.
En el caso concreto de M?xico, la investigadora de la UNAM explic? que ?sta tiene caracter?sticas propias, como
la inclusi?n de nuestro pa?s en la esfera de seguridad estadunidense; la creaci?n de cuerpos policiacos (como la Agencia Federal de Investigaci?n) a semejanza de la Oficina Federal de Investigaci?n (FBI); formaci?n de cuerpos especiales del Ej?rcito y un involucramiento mayor de ?ste en el combate al narcotr?fico.
En este contexto, la especialista dijo que es grave el hecho de que elementos de las fuerzas armadas cumplan con funciones que no les corresponden -seguridad p?blica, por ejemplo-, y que eso tenga consecuencias lamentables, como el caso de la anciana Ernestina Ascensi?n Rosario, presuntamente asesinada en Zongolica, Veracruz. ''Me asusta que los soldados anden sueltos'', coment?.
Record? que un ejemplo de la aplicaci?n del ASPAN en M?xico, ocurri? poco despu?s de los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York, cuando agentes de la FBI en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de M?xico se encargaron de revisar los pasaportes de quienes viajaban a su pa?s.
Cece?a indic? que el eje militarista de Estados Unidos en relaci?n con Am?rica Latina se mueve bajo tres premisas fundamentales: por el control de recursos estrat?gicos, como el petr?leo, gas, minerales, etc?tera; la lucha contrainsurgente o contraria a sus intereses econ?micos y pol?ticos, y la apropiaci?n de recursos naturales, fundamentalmente del agua. Para lograr estos objetivos en nuestro continente, explic? ante un abarrotado auditorio, Washington desarrolla tres modelos: el ASPAN con M?xico y Canad?, donde las fronteras de seguridad pr?cticamente desaparecieron; el Plan Colombia, que con el pretexto de combatir el narcotr?fico le ha permitido al pa?s vecino desarrollar una pol?tica proestadunidense, inclusive con la participaci?n directa de militares de esa naci?n; y en Paraguay, donde se llevan a cabo maniobras militares conjuntas en un pa?s que es clave por su posici?n geopol?tica dada su colindancia con Argentina y Brasil.
Por su parte, la tambi?n investigadora Clemencia Correa, se refiri? al caso Colombia en donde, dijo, la militarizaci?n ha tenido un impacto negativo en la cultura pol?tica y social de esa naci?n. Coment? que con la asesor?a estadunidense el Plan Colombia ha servido para someter a la oposici?n y tambi?n como un aliado en contra del activismo creciente de Venezuela en el continente.
Correa compar? al gobierno de Alvaro Uribe con el de Felipe Calder?n Hinojosa, al afirmar que el primero inici? su mandato con medidas espectaculares en materia de seguridad p?blica, pero que con el paso del tiempo se ha demostrado su fracaso y el uso faccioso de los cuerpos policiacos en contra de la oposici?n interna.
Por su parte, la acad?mica uruguaya Ana Juanche se refiri? al caso de Hait?, y a la importancia geopol?tica que tiene para Estados Unidos este pa?s que vive actualmente bajo la ocupaci?n de las llamadas ''misiones de paz'' comandadas por Brasil.
Publicado por solaripa69 @ 9:32
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