Por qué deben ser eternas las concesiones televisivas
Luis Britto García
Rebelión
Uno
Durante los agitados debates de las elecciones españolas ocupó algún espacio en la prensa madrileña la argumentación de Marcel Granier a favor de la renovación indefinida de la concesión que otorgó el Estado Venezolano en1952 a Radio Caracas Televisión (RCTV), planta de la cual es copropietario. A buen entendedor, pocas palabras. Para quienes comprenden la lógica de la propiedad, un propietario no necesita hablar. Los demás, los duros de oído, debemos esforzarnos para captar el mensaje que durante medio siglo ha vertido un oligopolio televisivo en un país latinoamericano, y del cual ofrece ahora varias selectas perlas al público ibérico.
Dos
En su página editorial del 18 de abril de 2007, El Mundo del Siglo Veintiuno subtitula o más bien ordena “El gobierno debe ayudar a Radio Caracas TV”. El argumento no puede ser más irrebatible: “los directivos de Radio Caracas Televisión creen que sólo una presión muy fuerte sobre el atrabiliario presidente sería capaz de disuadirle de su intención de cerrar el canal”. Vamos a ver si entiendo, si los españoles entienden. Cuando los propietarios de una empresa (venezolana) crean que es necesaria una “presión muy fuerte” sobre el atrabiliario Presidente (electo por los venezolanos), el gobierno (español) debe movilizar unos cuantos tercios de Flandes y enviarlos en alguna Invencible Armada a poner cara de pocos amigos por las Indias. Es modesto Granier. Apenas requiere también en El País del 25 de abril que a esta Santa Cruzada se sumen “La Unión Europea”, y en el del 3 de mayo, “Washington”, O lo que es lo mismo: el gobierno de Venezuela no tiene otra autoridad que la que le dispensen el de España, el de la UE o el de EEUU; éstos no cumplen otra función que la de cuidar los intereses de Granier. Resumamos: los propietarios de RCTV no reconocen que en América Latina ocurrió un proceso llamado Independencia. Hombre, tío, comentaría con toda razón el elector a quien su candidato le viniera a pedir votos para sustentar esta majadería.
Tres
A quien tiene, más le será dado, dice la Escritura, y es el único Evangelio que los propietarios acatan. El 15 de mayo de 2007, en entrevista para Francisco Peregil publicada en El País, Granier recomienda a su cadena por acumular “una cuota de pantalla de entre el 35% y el 40%”. Moderado, no añade que a esta cuota se unen las audiencias de dos radioemisoras, y en cierta época los lectores del Diario de Caracas; que sus tentáculos abarcan consorcios productores de contenidos y de publicidad; que su canal acapara el 36% de toda la facturación publicitaria del ramo, que conjuntamente con la empresa Venevisión integra un cartel que ingresa el 75% de los ingresos brutos del sector. Dicho cartel, que incluso cobraba sus facturas publicitarias a través de una misma empresa, intentó quebrar a rivales como Televen, ofreciendo sustanciales descuentos a sus anunciantes si no contrataban publicidad con la competidora. Ningún país desarrollado tolera semejante concentración oligopólica. Posiblemente Granier aspira a que le concedan gratuita y perpetuamente un oligopolio semejante en la Madre Patria, y financiado con créditos blandos del Estado, como en Venezuela. No se ande con pequeñeces, don Marcel. Para proteger la libertad, usted necesita el control total del espectro radioléctrico. Su boca será la medida.
Cuatro
De los Borbones se dijo que no habían aprendido ni olvidado nada. Granier supone que españoles y venezolanos lo olvidan todo. Cármen Muñoz le pregunta en el ABC del 18 de mayo “¿Qué papel jugó RCTV durante el fallido golpe contra Hugo Chávez hace ahora cinco años?” El propietario responde con propiedad: “La actitud nuestra durante esos días y durante nuestros 53 años fue de rechazo a los golpes de Estado y de pluralismo.” Pero todos los medios de España y Venezuela difundieron que desde 2001 Marcel Granier, como director de RCTV coligado con otros medios privados, predicó insistentemente una guerra civil de la que debía surgir un “gobierno de transición”; divulgó llamamientos a la sublevación militar; interfirió y cortó las transmisiones oficiales; difundió la falsa noticia de la renuncia del Presidente electo; firmó el acta constitutiva de la dictadura de Carmona; pactó con éste la entrega del órgano de control de las telecomunicaciones, exhortó a delatar a los derrocados; participó en un apagón mediático de 72 horas para ocultar la resistencia popular; se unió al teletón golpista que durante 64 días teledifundió exclusivamente llamados al derrocamiento del gobierno democrático, a la desobediencia tributaria y al sabotaje de la industria petrolera. No sabemos si durante sus cabildeos madrileños algún parlamentario le mostró a Granier en el Palacio Legislativo los agujeros de balas disparadas por un golpista, que se dejaron sin frisar como recordatorio de que los intentos de derrocar gobiernos legítimos se pagan con cárcel. Imaginemos la cara del parlamentario ante la pretensión de don Marcel de que se recompensen con renovación de concesiones caducadas.
Cinco
Si el medio es el mensaje, el canal de Granier no podía emitir otro distinto: el pueblo es ignorante y mediocre; por lo tanto hay que transmitirle basura; por lo tanto esta basura debe predicar la ascensión social individual mediante el chantaje afectivo o el consumismo; por lo tanto hay que impedirle al pueblo la participación política; por lo tanto no se debe reconocer su voluntad expresada mediante el voto; por lo tanto sus organizaciones políticas han de ser sustituidas por partidos y dirigencias mediáticas; por lo tanto éstas han de ser pedestal de una dictadura de los patronos; por lo tanto mi propiedad accionaria equivale a absolutismo político, por lo tanto mi concesión caducada debe de ser perpetua. Extraña prédica en una España absorta en un debate electoral democrático, plural, pasional. No sólo caduca una concesión: también un mensaje.
¿Podrá instalarse en México un régimen fascista abierto?
Pedro Echeverría V.
Rebelión
1. El gobierno de Estados Unidos paga tres millones de dólares por tecnología para la intervención de comunicaciones en México. El sistema de vigilancia amenaza libertades individuales. Autoridades podrán hurgar correos electrónicos. Se compartirán los datos con la nación vecina. Con dinero del gobierno de Estados Unidos, la administración del panista Felipe Calderón obtuvo tecnología para aumentar su capacidad de intervenir llamadas telefónicas y hurgar en las cuentas de correo electrónico de ciudadanos mexicanos. Es una muestra de la manera en que el gobierno conservador de México está dispuesto a cooperar con los mecanismos de ley fijados por la Casa Blanca. Se propone cambiar leyes penales con miras a que el Ministerio Público pueda ordenar cateos y allanamientos de domicilios. ¿Prepara Calderón y Bush, en nombre del combate contra el terrorismo y el narcotráfico, instalar el fascismo?
2. La realidad es que, a pesar de leer y releer esas noticias muchos mexicanos no creemos en que en nuestro país pudiera instalarse un régimen abiertamente fascista como los que se registraron en la Alemania nazi, durante la Italia de Mussolini, el franquismo ibérico, la Rusia staliniana o durante el gobierno de Pinochet en Chile.
En México hemos sufrido en diversos períodos (de gobiernos derechistas) métodos violentos de persecución y represión parecidos al fascismo: represión y encarcelamiento contra los ferrocarrileros (1958/59), contra el movimiento México (1965/66), estudiantil (1968), Atenco y Oaxaca (2006), encarcelamientos y asesinatos por miles. Sin embargo, si bien las formas de vigilancia, de violencia represiva y de asesinatos llegan a ser muy parecidos a los usados en países antes nombrados, sólo se parecen. Quizá nuestra historia política (Revolución, cardenismo, populismo) lo haya impedido.
3. El fascismo nace, al parecer, como una respuesta de la burguesía a su propia impotencia para doblegar política e ideológicamente estallidos sociales que no puede controlar, particularmente las luchas de los trabajadores. No porque se vea amenazada por una revolución, sino cuando siente que empieza a perder el control social.
En el caso del México actual Felipe Calderón, el presidente de los empresarios, al asumir el gobierno en condiciones difíciles (porque se negó a contar los votos de la elección presidencial y por haber recibido un gigantesco desconocimiento) en lugar de acudir a la política, es decir entrar a una serie de negociaciones buscando cogobernar con el PRI y otros sectores o bien realizando reformas a fondo para ganarse apoyos de obreros y campesinos, acudió al ejército para obtener respaldo, pretextando el combate al narcotráfico y a discursos amenazantes y medidas represivas.
4. Como podrá observarse Calderón no está sólo, además de contar con el apoyo del ejército mexicano y demás instituciones armadas que pronto serán (de manera abierta) brazos armados de ese ejército, ahora nos enteramos que el gobierno yanqui hace todo porque en México se instale un régimen de gobierno al estilo de Colombia y más tarde al que impuso Pinochet en Chile en los años setenta y ochenta. El pago o entrega gratuita de tecnología policial especializada por parte de Bush, demuestra una vez más que Calderón es sólo un instrumento del gobierno de los EEUU para usar a su antojo en América. Será difícil comprobar hasta que tanto nuestras conversaciones telefónicas y nuestros correos son grabados, investigados, para luego transformarlos en delitos federales. Esta política policíaca de comunicación, sin los medios refinados de tecnología, formó parte importante en los regímenes fascistas anteriores.
5. El fascismo se ha construido usando diversos caminos: vías electorales (Mussoline y Hitler), vía golpe de Estado militar (Franco y Pinochet), vía represión contra oposición (Stalin) Sin embargo, dado que en aquellos años (de los 30 hasta los 70 del siglo XX) los medios electrónicos de información no habían penetrado como hoy en el 90 por ciento de los hogares, no se había contemplado el enorme papel que pueden jugar esos medios en la conformación de un pensamiento fascista basado en la ideología del individualismo y el consumismo. No debe olvidarse que entre las características básicas del fascismo están: 1.La planificación económica centralizada por el Estado en beneficio de los grandes monopolios; 2. la explotación intensiva (o superexplotación) de la fuerza de trabajo, siempre muy debajo del salario que necesita una familia para vivir y 3. El uso de la fuerza militar como respaldo del gobierno.
6. En México a partir de 1920, con excepción de la renuncia en 1932 del presidente Ortiz Rubio, todos los presidentes de la República han completado sus períodos de gobierno. Fuera de la gran guerra cristera y dos o tres controlables levantamientos armados encabezados por caudillos, los golpes de Estado no formaron parte de la historia de ese largo período. Los gobiernos del PRI supieron ubicarse durante 70 años en una posición centrista pendular que los hicieron aparecer como defensores de la derecha empresarial y en otro momento de la izquierda obrera y campesina. A pesar de que en esas largas décadas los trabajadores sufrieron hambre, persecución, encarcelamientos y asesinatos, más que fascistas aquellos gobiernos fuertes quizá debieron calificarse de dictadores de un solo partido, déspotas y autoritarios. Pero el fascismo como tal no fue necesario para garantizar la explotación de los trabajadores.
7. Sin embargo, a partir de la implantación del neoliberalismo a principios de los años ochenta, México entró en el espacio de la llamada globalización capitalista. No sólo se ha globalizado en mercado sino también se ha intensificado la explotación de la mano de obra. El enorme desempleo provocado por la falta de inversiones y el desarrollo de la tecnología desplazadora de mano de obra, ha impulsado el incremento del empleo informal, la migración, el narcotráfico y el descontento social. La crisis económica y política, al perecer incontrolable, ha llevado a una gran inestabilidad entre la sociedad mexicana. Esa es la situación que ha obligado al gobierno de Bush (aconsejado por sus expertos asesores) a convencer a Calderón a que haga uso del Ejército y a tomar medidas de espionaje más severas. Seguramente esas formas de intervención estuvieron presentes en los acuerdos tomados en Yucatán a mediados de marzo pasado.
8. El fascismo actual es diferente en forma y métodos a los que vivieron en décadas pasadas. Ahora tiene que ser más refinado porque se cuenta con más tecnología y con métodos más sutiles de dominación. Sin embargo en muchas ciudades de la República, así como en muchas de regiones de estados con tradición de lucha social como Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Michoacán, empiezan a verse como espacios sitiados por ejército de policías bajo cualquier pretexto. También se incrementan las amenazas, represiones, encarcelamientos y asesinatos contra movimientos y líderes sociales mediante acusaciones falsas sin fin. Con la intervención policíaca abierta de llamadas telefónicas y correos comienza a completarse un cuadro muy peligroso. Pareciera que aquellas denuncias contra “la represión fascistoide” del Estado mexicano tienen ahora mayor significación al incrementarse las medidas de vigilancia policíaca.