Viernes, 29 de junio de 2007
Cambio al r?gimen de solidario a individual reducir? pensiones
El proceso, que continuar? en paraestatales y universidades, va en sentido contrario a los efectos adversos que implica
La ONU afirma que sistemas p?blicos ofrecen mejores retribuciones
ROBERTO GONZALEZ AMADOR
El cambio en el r?gimen de pensiones de contribuci?n solidaria a aportaciones individuales iniciado hace 10 a?os y profundizado en este gobierno, reducir? a un tercio el monto de la pensi?n que reciban los trabajadores, comparada con el ?ltimo salario que devengaron al momento de su retiro, seg?n c?lculos actuariales y la opini?n de expertos consultados.
Los trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con su actual ritmo de aportaci?n de 5 por ciento de su salario, recibir?n una pensi?n que va de 15 a 30 por ciento del sueldo promedio de sus ?ltimos cinco a?os de cotizaci?n, de acuerdo con c?lculos oficiales.
Mientras, la nueva ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) causar? que los bur?cratas perciban apenas 32 por ciento de su ?ltimo sueldo, con una agravante: si viven m?s de 73 a?os su fondo carecer? de recursos para financiar la pensi?n mensual.
S?lo una cuarta parte de la poblaci?n tiene fondo de retiro
La transformaci?n del r?gimen pensionario en M?xico, que seguir? con reformas a los sistemas de empresas estatales y universidades p?blicas va a contrasentido de los m?s recientes hallazgos sobre el tema. Un informe de Naciones Unidas publicado la semana pasada encontr? que los sistemas solidarios ofrecen una mejor pensi?n que los de aportaci?n individual. En M?xico, apenas una cuarta parte de la poblaci?n tiene un fondo de pensi?n, proporci?n que disminuye a 17 por ciento entre la poblaci?n rural.
Hasta antes del 1 de julio de 1997, los trabajadores del sector privado afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ten?an un r?gimen de pensi?n de contribuci?n solidaria. Los trabajadores en activo, con sus aportaciones, financiaban la pensi?n de los que hab?an pasado a retiro.
Una modificaci?n legal impulsada por el entonces presidente Ernesto Zedillo, acorde con una serie de recomendaciones del Banco Mundial, modific? ese esquema. Bajo el argumento oficial de que el sistema era inviable financieramente, se mud? en julio de 1997 a un r?gimen de aportaciones individuales: cada trabajador tendr?a una cuenta individual, gestionada por una Administradora de Fondos para el Retiro (Afore) de capital privado en la que aportar?a bimestralmente para acumular recursos con los que, al momento de la jubilaci?n, se financiar?a su fondo de retiro.
Tanto la ley anterior como la vigente desde hace 10 a?os establecen una pensi?n m?nima garantizada, pero con un cambio sensible en los requisitos para que el trabajador pueda obtenerla. La legislaci?n anterior -a la que pueden acogerse los trabajadores que cotizaron por lo menos un d?a antes del 30 de junio de 1997- establec?a que a los 65 a?os de edad una persona se pod?a jubilar con una pensi?n equivalente a 100 por ciento del salario promedio de cotizaci?n de los ?ltimos cinco a?os. Con el sistema de Afore, la pensi?n depende de lo que aporte a lo largo de la vida laboral.
M?s: Hasta antes de 1997 un trabajador pod?a obtener la pensi?n m?nima garantizada (un salario m?nimo) luego de haber cotizado 500 semanas, requisito que la ley vigente desde el primero de julio de 1997 aument? a mil 250 semanas. Esto signific? pasar de 9.6 a 25 a?os los necesarios de cotizar para tener una pensi?n m?nima.
Pero aun con aportar sistem?ticamente no hay nada garantizado. La Asociaci?n Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), que representa los intereses de los propietarios de las Afore, estim? que con el actual porcentaje de aportaci?n del salario a las cuentas individuales un trabajador recibir?a al final de su vida laboral una pensi?n equivalente a 27.7 por ciento de su ?ltimo sueldo.
Una estimaci?n similar ya hab?a sido hecha por Francisco Gonz?lez Almaraz, presidente de la Amafore, en febrero de este a?o al participar en un foro de la revista LatinFinance en la ciudad de M?xico.
Salto al vac?o
En las actuales condiciones de operaci?n, el sistema de ahorro para el retiro generar? pensiones m?s bajas que en las del sistema anterior, pero "con la diferencia de que hoy el dinero est? ah? y antes s?lo era una promesa del gobierno", se?al? entonces Gonz?lez Almaraz.
M?xico es un pa?s con previsi?n social limitada. Seg?n el Estudio econ?mico y social mundial 2007, publicado por la Organizaci?n de Naciones Unidas (ONU) la semana pasada, ?nicamente 20.1 por ciento de las personas mayores de 60 a?os reciben una pensi?n. En Argentina y Brasil, por comparar naciones de desarrollo similar, el porcentaje es de 56.4 y 77.3 por ciento, respectivamente.
En las ?reas urbanas de M?xico, 25.4 por ciento de las personas mayores de 60 a?os reciben alguna pensi?n, mientras que en las zonas rurales el porcentaje es de s?lo 7.3 por ciento, seg?n el mismo documento de la ONU.
En ese contexto es que han operado en los ?ltimos 10 a?os las Afore. Y tambi?n es ese el marco en que entra en vigor la nueva legislaci?n para los trabajadores del Estado.
"Creo que los promotores de estas reformas est?n abriendo la Caja de Pandora", dice Ricardo Garc?a S?inz, ex director general del IMSS, experto en temas de seguridad social y actualmente uno de los animadores del Centro de An?lisis y Estudios de la Seguridad Social (CASS). "Despu?s de las reformas del IMSS y del ISSSTE, lo que sigue son los sistemas de las paraestatales y de las universidades privadas", a?ade. "Los promotores de estas reformas van en contra en sentido contrario de las evidencias: el rendimiento de los sistemas de ahorro individual es sensiblemente menor a los esquemas de beneficio definido", como el vigente tanto en el IMSS como en el ISSSTE antes de las reformas que privatizaron la gesti?n de los fondos de pensi?n.
Para el caso del ISSSTE, una reforma promovida en esta administraci?n y calificada en abril pasado por Felipe Calder?n, titular del Ejecutivo federal, como "la mayor reforma econ?mica en 10 a?os", las cifras no son muy diferentes de las relativas al Seguro Social.
Un c?lculo actuarial realizado para el CASS por el actuario Alejandro Hazas S?nchez, establece que un trabajador al servicio del Estado afiliado al ISSSTE obtendr?, con la nueva ley, una tercera parte de su ?ltimo ingreso como pensi?n para el retiro.
"Por las comisiones incurridas en el c?lculo del bono Pensionissste y por los efectos de las comisiones sobre saldos y las rentas vitalicias -todos estos considerados en la nueva ley del ISSSTE-, la tasa de reemplazo que un trabajador recibe a la jubilaci?n da como resultado que por cada 100 pesos del ?ltimo sueldo s?lo reciba 35.70 pesos", concluye el an?lisis del notario Hazas S?nchez, elaborado para un trabajador con ingreso de dos salarios m?nimos (100 pesos diarios actualmente) y despu?s de 30 a?os de cotizaci?n y al llegar a 65 de edad.
Con la anterior ley del ISSSTE, el trabajador recib?a una pensi?n de 100 por ciento de su ?ltimo salario despu?s de 30 a?os de servicio para hombres y 28 para las mujeres. El monto de la pensi?n era conocido de antemano, porque estaba fijado en la ley. Con la nueva legislaci?n ese monto es desconocido y variable porque depende del ahorro de cada trabajador y de la variaci?n de los bonos en que se invierta por parte de las Afore, as? como del costo de comprar una pensi?n (renta vitalicia) a una compa??a aseguradora privada.
Con 40 a?os de cotizaci?n, ejemplifica Garc?a S?inz, con la nueva ley la pensi?n corresponder? a entre 16 y 30 por ciento del ?ltimo sueldo b?sico y con 30 a?os ser? todav?a menor. Las aportaciones consideradas en la nueva ley, explic?, hacen que el fondo constituido a lo largo de la vida laboral s?lo alcance para financiar la renta vitalicia hasta que el trabajador promedio usado para el ejemplo cumpla 73 a?os de edad.
La ley del Seguro Social de 1997 transfiri? la gesti?n de los fondos a las Afore. En el caso de la del ISSSTE, durante tres a?os ser? obligatorio que los recursos sean gestionados por una entidad p?blica, Pensionissste, y luego los trabajadores podr?n transferirlos a las Afore.
Desde que fueron creadas hace 10 a?os, las Afore han logrado ganancias por 25 mil millones de pesos, seg?n un c?lculo de la Comisi?n de Seguridad Social de la C?mara de Diputados. En noviembre pasado, la Comisi?n Federal de Competencia, el organismo antimonopolio de M?xico, revel? que "en el periodo de 1997 a 2005 los rendimientos netos anuales de las cuentas individuales (en las Afore) fueron pr?cticamente nulos en t?rminos reales".
La Comisi?n Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) revel? que la estructura de comisiones vigente hasta hace tres semanas permit?a a algunas Afore embolsarse 25 por ciento de cada aportaci?n bimestral de los trabajadores, lo que minaba el rendimiento de los fondos. La nueva Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro reduce a una comisi?n la que pueden cobrar las Afore, que ser? s?lo sobre el saldo.
M?xico va hacia sistemas privados de retiro administrados por entidades financieras. El Estudio econ?mico y social mundial 2007 de Naciones Unidas se?ala que es frecuente que el nivel de vida de las personas se reduzca en las edades m?s avanzadas. "La disminuci?n de las posibilidades econ?micas y el deterioro de la salud a menudo incrementan la vulnerabilidad ante la pobreza a medida que las personas envejecen", dice. En las econom?as desarrolladas, las pensiones son la principal fuente de ingresos y protecci?n en la vejez, mientras que en los pa?ses en desarrollo son pocos los que tienen el acceso a una pensi?n y, por tanto, se tiene que recurrir a otras fuentes de ingresos. do, ese reto no tiene por qu? ser insuperable.
"De las pruebas emp?ricas se desprende que las personas mayores que viven en pa?ses con sistemas oficiales de pensiones y programas p?blicos de transferencias generales tienen menos probabilidades de caer en la pobreza que los grupos de edad m?s j?venes de la misma poblaci?n. En las econom?as con sistemas de pensiones con cobertura limitada, la pobreza en la vejez tiende a ir en paralelo con la media nacional", se?ala.
"En ausencia de una cobertura pensional oficial, la mayor parte de las personas de los pa?ses en desarrollo se enfrenta durante la vejez a una considerable inseguridad en lo que a sus ingresos se refiere. Para las personas que no cuentan con esa protecci?n, a menudo peque?os granjeros, agricultores de zonas rurales y trabajadores del sector informal, la noci?n de la jubilaci?n simplemente no existe", dice la ONU.









Eludir? las provocaciones: Ebrard
Pretende ocultar el origen de las protestas, responde el gobierno de la ciudad
ANGEL BOLA?OS SANCHEZ


En las declaraciones del director del instituto hay falta de seriedad y mucho nerviosismo, sostiene Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal Foto: Carlos Ramos Mamahua
El jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Marcelo Ebrard Casaubon, dijo que las declaraciones del director del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Miguel Angel Yunes, al acusar a su administraci?n de desviar recursos p?blicos al plant?n de maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educaci?n frente a la dependencia federal, es "una provocaci?n" y no caer? en ella.
Por la noche, el secretario de Gobierno, Jos? Angel Avila P?rez, respondi? a Yunes con una carta en la que lo acusa de pretender "desviar la atenci?n y ocultar el verdadero origen de las movilizaciones, as? como la incapacidad de resolver el fondo del asunto" con dichos se?alamientos, adem?s de que enga?a a la opini?n p?blica al exigir a las autoridades capitalinas que se aplique la ley, cuando lo que en realidad pide es reprimir y coartar los derechos de los manifestantes.
Por la ma?ana, en entrevista, al adelantar que se dar?a respuesta "formal e informada" al funcionario federal, Ebrard consider? que en los dichos de Yunes hay falta de seriedad y "mucho nerviosismo".
Calific? de "hist?ricos" los argumentos en los que sustenta su acusaci?n, al afirmar que dichos apoyos consisten en proporcionar agua y vigilancia a los manifestantes, porque son los mismos que se usaron para acusar al gobierno de Alejandro Encinas de financiar el plant?n que mantuvo la coalici?n Por el Bien de Todos en el corredor Reforma-Centro Hist?rico.
"No s? qu? tanto les preocupa el Gobierno del Distrito Federal, deber?an ocuparse de sus cosas", apunt? Ebrard. Record? que las autoridades locales est?n obligadas a prestar algunos servicios a grupos que vienen a la ciudad, independientemente de su filiaci?n o prop?sito.
Inform? que tiene grupos de trabajo en contacto con restauranteros, hoteleros y comerciantes afectados por el plant?n, as? como con quienes se ven perjudicados con el cierre que mantiene el gobierno federal en Bucareli desde hace casi un mes, para determinar la manera de apoyarlos.
Por la noche, en la respuesta formal que se remiti? al titular del ISSSTE, por conducto de Avila P?rez, se se?ala: "es falso que el gobierno de la ciudad financie de modo alguno el plant?n que se encuentra en las afueras del ISSSTE o que desv?e recursos p?blicos para cualquier fin distinto al que establece la ley.
"Me sorprende -agrega la misiva- el tono de sus declaraciones, porque contrastan con las que su jefe formul? el d?a de hoy (jueves) durante una conferencia de prensa en la que reconoci? que la colaboraci?n entre el gobierno de la ciudad y el federal es necesaria para atender las necesidades de los habitantes de esta ciudad capital."
Tambi?n se refiere a las ocasiones en que Yunes ha pedido a las autoridades capitalinas el retiro de los manifestantes, con el argumento de que les corresponde realizar el desalojo: "nosotros no calificamos las demandas de la coordinadora, pero es indudable que tienen derecho a manifestar su posici?n" respecto de la Ley del ISSSTE, lo que en opini?n del funcionario capitalino se ha realizado de manera pac?fica.
"Las constantes acusaciones de su parte al Gobierno del Distrito Federal son del tipo de argumentos que pretenden desviar la atenci?n y ocultar el verdadero origen de las movilizaciones, as? como la incapacidad de resolver el fondo del asunto. Por ello, aunque el origen del conflicto es producto de una reforma federal y que las protestas son de car?cter nacional, usted insiste en ubicarlo como un problema provocado por la autoridad capitalina", se?ala la carta, y se anexa el discurso pronunciado por Calder?n.
Publicado por solaripa69 @ 13:20
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