S?bado, 14 de julio de 2007
EPR

Carlos Montemayor /I
M?s grave que los grupos guerrilleros es la pol?tica econ?mica que ha estado empobreciendo al pa?s. La guerrilla no inicia esta violencia; es la fase armada y final de una violencia que desencadenan, de manera cruel, las pol?ticas que imponen los grupos de poder, indica el investigador Carlos Montemayor.

La guerrilla es siempre un fen?meno social. Es una parte destacada y ?lgida de ciertos procesos regionales o supraregionales. Sin embargo, por su estructura clandestina, por su capacidad de fuego, por su configuraci?n como fuerzas de autodefensa o ej?rcitos populares, la opini?n p?blica, los discursos oficiales y los an?lisis de gobierno eliminan sistem?ticamente la vinculaci?n de la guerrilla con procesos sociales concretos y la convierten en delincuencia o criminalidad injustificable. Al eliminar como uno de los rasgos esenciales su naturaleza social, se aleja la actitud oficial o gubernamental de la obligaci?n de emprender un an?lisis social y pol?tico m?s a fondo y reduce su respuesta a medidas de represi?n selectiva o desbordada.
Esta visi?n reduce el an?lisis de los movimientos subversivos a un mecanismo simple: evaluarlos por su capacidad de fuego, no por su significaci?n pol?tica. Por lo tanto, los gobiernos buscan aniquilarlos sin proponerse ning?n cambio pol?tico. Y tal decisi?n de aniquilarlos aparece como la ?nica soluci?n posible y al mismo tiempo como justificaci?n de arbitrariedades sin l?mite.
Por ello he venido explicando durante muchos a?os que las fallas de Seguridad Nacional no pueden reducirse a la lenta o fallida detecci?n militar o policiaca de focos guerrilleros. Porque hay una violencia previa, una violencia pol?tica y econ?mica que debilita, empobrece y confronta a la sociedad. El riesgo que corre el pa?s con los grupos armados no es tan grave como el que corre con las c?pulas de poder pol?tico y econ?mico que han generado la corrupci?n en M?xico. M?s grave que los grupos guerrilleros es la pol?tica econ?mica que ha estado empobreciendo al pa?s. La guerrilla no inicia esta violencia; la guerrilla es la fase armada y final de una violencia que desencadenan, de manera cruel y letal, las pol?ticas que imponen los grupos de poder.
Para que desaparezcan organizaciones como el EPR no bastan medidas militares. Con la hipot?tica desaparici?n de los grupos guerrilleros no desaparecer?an las necesidades sociales y pol?ticas de M?xico ni la pobreza y la corrupci?n que son en s? mismas la base de la injusticia permanente e institucionalizada que llamamos paz social y estabilidad social.
Los atentados del EPR en instalaciones de Pemex y la campa?a de hostigamiento que expresa el comunicado del d?a 10 de julio es resultado precisamente de la visi?n reducida de considerar los movimientos guerrilleros desde una perspectiva policial y no a partir de un an?lisis pol?tico y social. Esta visi?n restringida facilita el resurgimiento de algunos rasgos dominantes de la guerra sucia: la desaparici?n forzada de personas. El comunicado del EPR pide que se presenten con vida dos miembros de esa organizaci?n: Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz S?nchez, este ?ltimo llamado tambi?n Raymundo Rivera Bravo. El comunicado los considera "detenidos-desaparecidos desde el 25 de mayo en Oaxaca". Las autoridades oaxaque?as y federales negaron de inmediato que esas personas se encuentren entre los detenidos del fuero com?n o del fuero federal. Pero precisamente no se trata de detenidos, sino de desaparecidos. De ah? el reclamo de que sean presentados con vida.
En su Indicador Pol?tico, del d?a 11 de julio, Carlos Ram?rez record? que el columnista oaxaque?o Pedro Ans?tegui inform? de un operativo policiaco y militar realizado el 24 del pasado mes de mayo en la ciudad de Oaxaca. Releamos algunos p?rrafos de la columna de Carlos Ram?rez. Dice as?: "alrededor del mediod?a de ese d?a (el 24 de mayo) la Unidad policiaca de Operaciones Especiales del estado arrib? al hotel del Arbol por la presunta presencia de un 'grupo armado'. Un poco despu?s lleg? una unidad del Ej?rcito. Un bolet?n inform? la aprehensi?n de cuatro personas, oficialmente reveladas como polic?as ministeriales de Chiapas que no hab?an entregado su oficio de comisi?n a la procuradur?a estatal. Sin embargo, datos de organizaciones pol?ticas concluyeron que se trat? no de polic?as sino de una c?lula guerrillera armada. Ah? detuvieron a Gabriel Cruz S?nchez, jefe del EPR, y hermano de Tiburcio Cruz S?nchez, mejor conocido como Tiburcio Cerezo, tambi?n jefe guerrillero, asesor militar del EZLN y vinculado al Comit? pro Liberaci?n de los Hermanos Cerezo, presos bajo cargos de acciones guerrilleras con bombas. Si las autoridades locales hablaron de una confusi?n con polic?as ministeriales, el comunicado del EPR se?ala que Edmundo Reyes Amaya y Raymundo Rivera Bravo o Gabriel Alberto Cruz S?nchez est?n desaparecidos desde el 25 de mayo. Es decir, desde el operativo del 24."
Observemos que Carlos Ram?rez recalca: "es decir, desde el operativo del 24". Pero el comunicado se?ala, en cambio: "desde el 25 de mayo en Oaxaca", no desde el d?a 24. En efecto, en Oaxaca las paredes no s?lo oyen, sino tambi?n miran. Las filtraciones de informaci?n en esa entidad y en muchas regiones del pa?s no son cosa nueva, son algo natural en un tejido social tan complejo como es el de nuestro pa?s. Pues bien, se filtr? en ciertos c?rculos policiales de Oaxaca que el d?a 25 se encontraban en las mazmorras de la Procuradur?a oaxaque?a, detenidos y en muy malas condiciones, dos miembros del EPR. La entrada y salida de m?dicos fue un indicador del estado de gravedad de los detenidos. Ese mismo d?a ambos fueron sacados de las mazmorras en camillas y transportados a la ciudad de M?xico, presumiblemente al Campo Militar n?mero uno, dada la presencia en ese momento de miembros del Ej?rcito.
El comunicado del EPR habla por ello de "detenidos-desaparecidos" el d?a 25, no el 24, pues el 25 fue el ?ltimo d?a en que se les vio a los dos. El reclamo de que sean presentados con vida tiene una l?gica precisa: intentan que el gobierno demuestre que no est? resurgiendo la guerra sucia, cuyo dato relevante, aunque ya no exista la Fiscal?a Especial para Movimientos Sociales y Pol?ticos del Pasado, es precisamente el de la desaparici?n forzada de personas.
Es curioso que un d?a antes del operativo mencionado por Carlos Ram?rez y Pedro Ans?tegui, el d?a 23 de mayo del a?o 2007, Amnist?a Internacional, secci?n M?xico, encabezada por Liliana Vel?squez, presentara el cap?tulo dedicado a nuestro pa?s de su informe 2007, donde se enumer? lo siguiente: "continuaron tortura, detenciones arbitrarias, uso excesivo de la fuerza y procedimientos judiciales sin garant?as, sobre todo en los estados: asimismo, fracasaron las acciones para esclarecer las violaciones del pasado y procesar a los responsables". Tambi?n Liliana Vel?squez observ? que las "operaciones policiales masivas contra manifestantes se saldaron con violaciones graves de derechos humanos". En relaci?n con el conflicto de Oaxaca, el informe refiri? que "se constituy? la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) para apoyar a los docentes y exigir la renuncia del mandatario estatal, y ocuparon edificios oficiales, emisoras de radio y de televisi?n. Informes dan cuenta que polic?as vestidos de civil dispararon contra partidarios de la APPO, causando la muerte de al menos dos personas. Durante la crisis hubo tortura, detenciones arbitrarias e incomunicaci?n a maestros y partidarios de esa organizaci?n civil. En octubre, polic?as atacaron varias barricadas, con saldo de tres civiles muertos y muchos heridos; 4 mil 500 integrantes de la Polic?a Federal Preventiva entraron a la ciudad. En noviembre se detuvo a 140 personas; muchas no hab?an participado en los hechos que se les imputaban".
En cuanto al operativo policiaco efectuado el 3 de mayo de 2006 en San Salvador Atenco, el informe se?alaba que "la polic?a utiliz? gas lacrim?geno y armas de fuego contra miembros de la comunidad y detuvo, durante los d?as que dur? la operaci?n, a 211 personas, muchas de las cuales fueron reiteradamente golpeadas y torturadas mientras se les trasladaba a la prisi?n".
Apunt? que de las 47 mujeres que fueron detenidas y trasladadas a la c?rcel, "al menos 26 de ellas denunciaron ante la CND que fueron objeto de agresi?n sexual o violaci?n por parte de polic?as. Al finalizar el a?o, s?lo se hab?an fincado cargos menores contra uno de los agresores".
Es significativo que Amnist?a Internacional expresara que el presidente Felipe Calder?n "no ha mostrado voluntad para elaborar programas que atiendan las graves violaciones" en derechos humanos y que "lo m?s importante es demostrar con hechos que no tolerar? otro Atenco o Oaxaca".
Pues bien, el origen del comunicado del EPR y de los atentados a Pemex derivan todav?a, como lo veremos en la pr?xima entrega, del caso Oaxaca.
Publicado por solaripa69 @ 16:50
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