Dice policía Preventiva no haber participado
de golpiza a Emeterio Cruz.
OCTAVIO VÉLEZ ASCENCIO
La Policía Preventiva del Estado (PPE) se deslindó de la golpiza a Emeterio Marino Cruz, simpatizante de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), que resultó lesionado después de ser detenido el 16 de julio en inmediaciones del Cerro del Fortín, y prácticamente atribuyó la responsabilidad a la Policía Municipal de Oaxaca de Juárez.
Según un parte informativo rendido por el comandante Gustavo Eduardo Castellanos Castellanos al Ministerio Público, la víctima fue entregada golpeada a agentes de la PPE por elementos de la corporación municipal.
“…nos percatamos que elementos de la Policía Municipal de la ciudad de Oaxaca de Juárez efectuaron la detención de otra persona del sexo masculino, quien también se encontraba causando daños y agrediéndonos, a quien posteriormente nos entregado en el estado que actualmente se encuentra, manifestando llamarse Eleuterio Medina Cruz o Emeterio Medina Cruz”, dice el documento suscrito también por el oficial Nabor Alonso Rojas Chávez y el policía segundo Alejandro Espinoza Hernández, fechado el mismo día de los hechos.
La PEE, dependiente de la Dirección General de Seguridad del Estado (DGSPE), trasladó después a Cruz junto con otros detenidos al cuartel de la Policía Ministerial del Estado (PME), ubicado en el paraje Los Pinos, perteneciente al municipio conurbado de Santa María Coyotepec, “lugar donde se comenzó a quejar de las lesiones que presentaba y por tal motivo, se solicitó el auxilio de una ambulancia de la Cruz Roja, quien lo canalizó al Hospital Civil, (pero) debido a la gravedad de sus lesiones, lo canalizó posteriormente al Hospital de Especialidades”.
El abogado de la APPO, Gilberto Hernández Santiago dijo que la PPE pretende cínicamente con el parte informativo eximirse de alguna responsabilidad en la agresión a Cruz, quien se encuentra aún grave de salud en el Hospital de Especialidades.
“Se están echando la bolita entre ellos, pero existen fotografías y videos donde aparecen policías municipales y preventivos golpeando con saña a Emeterio cuando estaba inerme tirado en el piso”, señaló.
Además, cuestionó que Cruz y los demás detenidos fueron llevados ilegalmente al cuartel de la Policía Municipal conocido como Los Pinos, sin ser una cárcel preventiva.
“Los llevaron a una cárcel clandestina”, indicó.
En uno de esos videos, donde aparece agentes municipales y preventivos golpeando a Cruz, se escucha la voz del director de la Policía Auxiliar Bancaria Industrial y Comercial (Pabic), Alejandro Barrita Ortiz, quien interviene para que cesen la agresión.
“No se distraigan del objetivo, tranquilos”, les dice.
Karen Cruz Franco, hija de la victima, dijo que su padre fue golpeado por policías de diferentes corporaciones y no solamente por agentes de la Policía Municipal de Oaxaca de Juárez.
“Hay muchas fotografías de eso”, señaló.
Y rechazó que su papá haya participado en el enfrentamiento con la policía en las inmediaciones del “Cerro del Fortín”.
“Él estaba trabajando y dejó todo cuando se enteró que había problemas porque mi mamá había ido a la marcha con mi hermanito (rumbo al auditorio Guelaguetza); se preocupó y fue a buscarla. Nunca agredió a nadie y en cambio a él casi lo matan porque fue claramente un intento de homicidio”, asentó.
Cronología de un crimen policiaco
Julio 16.- Emeterio Marino Cruz resulta lesionado y detenido, tras un enfrentamiento por casi tres horas entre cientos de simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y elementos de las policías municipal y estatal.
Por la noche, es llevado por policías al hospital civil con heridas profundas de cráneo, a pesar de que fue visto, fotografiado y filmado cuando era arrestado sin oponer resistencia.
Julio 17.- La profesora de educación preescolar Hilaria Franco Barroso, esposa de Emeterio´, responsabilizó al gobierno del estado de las lesiones y de los hechos registrados en el Cerro del Fortín. Se inicia la averiguación previa 873/HC/2007, mientras la víctima es operada en el hospital de Especialidades.
Julio 25.- Emeterio es una de las 32 personas de 42 detenidas por los hechos violentos que son liberadas por la Procuraduría de Justicia, la cual no inicia procedimiento en contra de los policías. Se le retira la vigilancia policiaca
La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) documenta durante los hechos, a través de placas fotográficas y video grabaciones, el uso excesivo de la fuerza en el caso.
Agosto 06.- La familia de Emeterio Marino Cruz denunció que la dirección del Hospital de Especialidades pretenden darlo de alta esta semana a pesar de no haberse recuperado y de que “no habla, no mueve la mitad de cuerpo, no come ni respira solo”, según afirma una de las hijas, Karen Cruz Franco.
Agosto 07.- El secretario de salud, Martín Vásquez Villanueva, interviene en el caso y logra que Emeterio no sea dado de alta, con el ofrecimiento de que el gobierno del estado pagará la hospitalización en el hospital que es manejado por el gobierno federal.
Agosto 10.- La familia de Emeterio acusa al jefe de Diagnóstico del Hospital de Especialidades, José Manuel Ugalde de haber "declarado a la prensa de que supuestamente va avanzando y que ya dice unas palabras, pero eso es una total mentira"."Eso es una estupidez, me da rabia que diga eso; el estado de salud de mi papá es muy delicado", señaló una de las hijas.
Agosto 11.- La familia revela que el gobernador Ulises Ruiz Ortiz se comprometió ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos entregar a los responsables de la agresión a Emeterio.
Llamado mundial de AI contra abusos en México
Alerta a sus delegados sobre el sistema nacional de justicia
Destaca los casos de detenidos en Oaxaca y Atenco
EMIR OLIVARES ALONSO (ENVIADO)
Yautepec, Mor., 12 de agosto. Amnistía Internacional (AI) hizo un llamado a sus delegados en todo el mundo para que exijan que las autoridades mexicanas investiguen a fondo las "detenciones arbitrarias" y los abusos y violaciones a los derechos humanos cometidos contra activistas de los movimientos sociales de Oaxaca y San Salvador Atenco, estado de México.
Durante la 28 Reunión del Consejo Internacional de AI, efectuada en esta ciudad, en el que participaron más de 400 delegados -provenientes de 70 países- del organismo de derechos humanos más importante a escala global, se informó mediante un documento sobre los casos de Germán Mendoza Nube (parapléjico) y Ramiro Aragón, ambos detenidos en Oaxaca; de José Gregorio Arnulfo Pacheco (quien padece una enfermedad degenerativa que lo tiene en silla de ruedas), Bárbara Italia Méndez (quien fue violada sexualmente por policías) y Pedro Alvarado Delgado, aprehendidos por los hechos en San Salvador Atenco, y del indígena Ricardo Ucán Ceca, aprehendido en Yucatán acusado de asesinato y a quien no se le proporcionó intérprete durante el proceso judicial en su contra.
En sus llamamientos, AI exhorta a sus delegados a exigir a las autoridades mexicanas investigaciones "imparciales, exhaustivas y sin demora" sobre las detenciones y agresiones contra los activistas.
"Los siguientes casos de llamamiento ilustran la constante de violaciones a derechos humanos cometidas dentro del sistema de justicia penal y de seguridad pública en México", señala AI a sus delegados en el documento, y los remite al informe que presentó recientemente sobre el sistema de justicia penal mexicano.
AI subrayó que "en el sistema mexicano de justicia penal y de seguridad pública es común el uso de la tortura y los malos tratos durante la detención y para extraer una 'confesión'. A la mayoría de los presuntos delincuentes se les niega el acceso a la asistencia y representación letrada adecuada en el momento de la detención, cuando más peligro corren de sufrir tortura e intimidación.
"Las autoridades -continúa el informe- desestiman o ignoran de forma sistemática las denuncias de malos tratos bajo custodia y, cuando hay denuncias de tortura o malos tratos, la carga de la prueba recae sobre la víctima (...). Las personas sospechosas de haber cometido un delito a menudo son consideradas culpables hasta que se demuestra su inocencia", señaló AI. Lo cual va contra la presunción de inocencia, dijo.
Por ello, el organismo internacional exhortó a sus delegados a pronunciarse por que en estos casos se desarrollen las investigaciones correspondientes por los actos de tortura, violencia física, sicológica y sexual (el caso de las mujeres atenquenses), para que los responsables sean sancionados conforme a derecho.
Asimismo, AI recomienda que a todos los agraviados se les repare el daño infligido conforme a la normativa internacional en derechos humanos, además de que expresen su preocupación por los actos de tortura, malos tratos, agresiones sexuales y procesamientos "aparentemente infundado" contra éstos y otros activistas en el país.
Caso Oaxaca: “Un grito en el desierto”.
pedro matías
Oaxaca, Oax., 13 de agosto (apro).- A un año de que José Jiménez Colmenares fuera asesinado durante una manifestación de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), no hay un solo detenido ni avance en las investigaciones, mientras su viuda, Florina Jiménez Lucas, continúa en espera de justicia, aunque a veces sienta que su lucha es un “un grito en el desierto”.
“Seguimos aquí aunque no seamos escuchados”, advierte la profesora, quien, aun cuando a veces piense que es utilizada políticamente, confía en que Amnistía Internacional (AI) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), “dos instituciones serias”, presionen al gobierno mexicano para que se haga justicia; y los 23 crímenes cometidos durante el movimiento social no queden impunes.
El mecánico José Jiménez Colmenares fue el primer caído --el 10 de agosto de 2006-- durante la crisis social que se vivió en la entidad desde mediados del año pasado y de dejó por lo menos 23 asesinatos. El magisterio oaxaqueño ofreció un apoyo para los deudos, por medio de un fideicomiso de cinco millones de pesos. Sin embargo, ha pasado un año y la ayuda prometida tampoco ha llegado.
“No quisiera pensar que nos están cerrado la puerta; espero estar equivocada y sí recibamos la ayuda. Hasta ahorita no hemos recibido nada, hay mucho hermetismo, pero pensamos que es por la misma situación que esta muy crítica, y espero que nos den un espacio y nos tramiten los documentos que nos tienen que tramitar respecto al fideicomiso y a las medidas que nos han prometido”, afirma un tanto desilusionada.
Aunque admite que hay momentos en que se arrepiente de participar en el movimiento y se pregunta “¿tanto para nada?”. Sin embargo, la impotencia que siente al ver que pasa el tiempo sin que los culpables reciban castigo, le impulsa a continuar con su lucha. “Nos da aliento para tener fuerzas y salir adelante, pedir justicia y decir aquí estamos, existimos nosotras, estamos dañadas y no solamente nosotras, sino nuestros hijos”, señala.
Afirma que no sólo su vida cambió radicalmente --“dio un giro de 180 grados”--, también la sus hijos de 14, 11 y 5 años de edad, quienes hoy sufren las consecuencias del movimiento: “Aunque suene dramático, mis hijos no solamente perdieron un papá, sino que perdieron parte de su mamá, porque me he dedicado a buscar justicia, a participar con los organismos y, por eso, los abandono mucho.”
En la sala de su vivienda, desde donde se alcanza a ver la zona residencial de San Felipe del Agua, habitada, sobre todo, por la clase política oaxaqueña, la profesora Jiménez Lucas refiere que como consecuencia del asesinato sus hijos han tenido problemas emocionales y psicológicos, cambios de conducta, conflictos en la escuela, bajas calificaciones… “He visto que cuando un helicóptero sobrevuela y bajan a un personaje, mis hijos tiemblan de impotencia o de temor… Para ellos, ver a un policía no significa seguridad. Al contrario, significa inseguridad, temor, coraje…”, agrega.
“Siento que les afectó; hay cierto rencor hacia todo lo que vivimos. Los hizo madurar aceleradamente. Jamás los había metido en lo político y ahora hablan de todo y conocen a muchos.
“La verdad, si nos ha dañado mucho, porque dimos mucho… mis hijos dieron a su padre, yo di a mi pareja, él dio su vida y, la verdad, es tan doloroso que todo se muera así nada más. Lo triste es que para muchos nada sucedió cuando nosotros vivimos una situación familiar espantosa”, agrega.
A un año del crimen evoca a su marido como el “brazo derecho” en lo moral y en lo económico. “Ahora no hay quien me ayude (…) Él me ayudaba con la educación de mis peques, los llevaba a la escuela y luego pasaba por ellos, nos organizábamos bien (…) No puedo tener alguien que me ayude, por cuestión económica. Todo lo tengo que hacer sola.”
Con el semblante triste y el llanto controlado, Florina echa un vistazo a su vivienda. Después de meditar unos segundos, reconoce: “Me hace sentir muy mal ver la casa tan vacía, que ya no llega mucha gente, que la casa está abandonada y que prácticamente la usamos para dormir.”
La casa poco a poco se quedado vacía. Las visitas de antaño hoy no llegan y eso le hace sentir que “a veces” está siendo utilizada políticamente. “Así nos sentimos. No sé si sea nada más nuestra percepción de que políticamente fuimos utilizados. Espero estar errada y que no sea así, que no nada más cuando necesiten de nosotros nos llamen, sino que estamos puestas para todo. En esta ocasión, con la visita de la Comisión Interamericana, no habíamos tenido un especio, lo solicitamos y ya nos lo dieron.”
Señala que si en Oaxaca persiste la impunidad, “los asesinos no escaparán a la justicia divina”, aunque confía en que la CIDH y AI presionen al gobierno de Felipe Calderón y a Ulises Ruiz para que se haya justicia.
“No es justo que ellos (los muertos) dieron tanto, nosotros dimos tanto y vemos que los que siempre estamos encabezando las marchas somos los que fuimos dañados, estamos las viudas, los expresos, los familiares de los presos y cuando volteamos a ver nos damos cuenta que prácticamente estamos solos, que gritamos en el desierto”, lamenta.
Pide que, por lo menos, que los caídos sean recordados. Por lo pronto, este día la APPO realizó una procesión que salió del monumento a la Madre rumbo a la catedral de Oaxaca donde se ofició una misa. Antes hicieron una parada en la calle Niños Héroes donde cayó abatido por las balas José Jiménez Colmenares.