Viernes, 31 de agosto de 2007
Ordena SCJN investigar el caso Oaxaca
ABRAHAM CRUZ GARC?A
Por fin, la Suprema Corte de Justicia de la Naci?n (SCJN), design? a dos magistrados para investigar las supuestas graves violaciones establecidas en la Carta Magna que, los gobiernos federal, estatal y municipal, infligieron contra la ciudadan?a oaxaque?a. La actuaci?n del m?ximo tribunal judicial, se antoja hist?rico, dado que, en la entidad, no existe antecedente alguno de indagaci?n de ese ?rgano colegiado sobre una autoridad estatal por actos que hayan trastocado los derechos humanos.
Los togados Roberto Lara Hern?ndez y Manuel Baraibar Constantino, tendr?n un plazo de 6 meses para rendir su informe; ce?ir?n su labor en los t?rminos y condiciones previamente establecidas por la SCJN, con el objeto de hacer realidad lo plasmado en el segundo p?rrafo del art?culo 97 Constitucional que se?ala:
"...La Suprema Corte de Justicia de la Naci?n podr? nombrar alguno o algunos de sus miembros o alg?n Juez de Distrito o Magistrado de Circuito, o designar uno o varios comisionados especiales, cuando as? lo juzgue conveniente o lo pidiere el Ejecutivo Federal o algunas de las C?maras del Congreso de la Uni?n, o el gobernador de alg?n Estado, ?nicamente para que averig?e alg?n hecho o hechos que constituyan una grave violaci?n de alguna garant?a individual. Tambi?n podr? solicitar al Consejo de la Judicatura Federal, que averig?e la conducta de alg?n Juez o Magistrado Federal..."
El caso Oaxaca, ha causado resquemor en el seno del Supremo Tribunal, (La Jornada del 28 de agosto), dado que hay voces a favor y en contra que se investigue al gobernador de Oaxaca por los hechos acontecidos de mayo de 2006 a enero del a?o en curso.
Por ejemplo, el ministro Mariano Azuela G?itr?n, coment?: "que si bien el documento definitivo sobre el caso Oaxaca no puede determinar la responsabilidad de funcionarios; "si debe se?alarse a las personas que est?n relacionadas con los hechos"
A su vez, Juan N. Silva Meza, quien dictamin? sobre el caso en estudio, le record?: "que el pleno ya hab?a determinado que "en cada tema de investigaci?n la comisi?n procurar? identificar al o los responsables de los actos u omisiones que a su juicio constituyan una grave violaci?n a las garant?as individuales o derechos humanos fundamentales", y que sin adjudicar responsabilidades se identificar? a las personas que hubieren participado en los hechos".
Por su parte, el presidente Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, subray? que el documento deb?a incluir expresamente "que la omisi?n de autoridades federales, estatales y municipales en el ejercicio de sus atribuciones para restablecer el orden p?blico puede constituir una violaci?n grave de las garant?as individuales"
Jos? Ram?n Coss?o, otro de los ministros, "se inconform?, seg?n la Jornada, porque en el documento de Silva Meza se destacaba que la decisi?n de ejercer la facultad prevista en el art?culo 97 fue a petici?n de la C?mara de Diputados, lo cual era importante porque, de forma in?dita, los representantes populares de manera un?nime solicitaron la intervenci?n de la SCJN".
Coss?o replic?: "una cosa es reconocerle que tenga car?cter de parte legitimada y otra distinta darle un peso espec?fico a su solicitud" y anunci? que har? un voto "concurrente" en el que precisar? que el Congreso ?nicamente est? legitimado para solicitar la intervenci?n del m?ximo tribunal, pero que no debe otorg?rsele mayor "peso" a su petici?n.
El Ministro Sergio Salvador Aguirre Anguiano cuestion? que el dictamen se?alara que "el segundo objetivo (de la investigaci?n), que depende del resultado del primero, permitir?, en su caso, que esta SCJN establezca criterios sobre los l?mites de la fuerza p?blica". Propuso que la redacci?n dijera que: "el segundo objetivo, que depende del resultado del primero, permitir?, en su caso, que esta SCJN establezca criterios sobre la ocasional necesaria utilizaci?n de la fuerza p?blica y sobre los l?mites en el uso de ?sta".
Ortiz Mayagoitia, propuso que el texto dijera: "establezca criterios sobre el debido ejercicio de la fuerza p?blica", lo que cambiar?a la expresi?n, pues incluir?a "los l?mites y los momentos en que debe usarse".
La diferencias sem?nticas, contin?a La Jornada, tiene un fondo mayor. Por eso, cuando se impuso la opini?n de Mayagoitia, Silva Meza adelant? que har?a voto concurrente; mientras que los ministros Margarita Luna Ramos y Fernando Franco, tambi?n anunciaron votos concurrentes para deslindar su criterio del documento.
Se espera imparcialidad y transparencia en el trabajo de la Comisi?n designada por la SCJN. Donde las partes, en este caso, la oficial y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), puedan aportar todas las pruebas que les favorezcan. El gobierno dar? las razones de los muertos, los heridos, los lesionados.
Seguramente justificar? tambi?n la brutalidad policiaca, como es el caso de Emeterio Marino Cruz, quien se encuentra grave de salud, a consecuencia de la golpiza que le propin? la polic?a del Estado.

?Por qu? queremos que gane ninguno?
Escrito por Oaxacalibre.org
jueves, 30 de agosto de 2007
Siempre nos encontramos con [email protected] que creen que ser?a mejor que gane alg?n candidato de un partido de la ?izquierda? o de la ?oposici?n?. Nosotros francamente no sabemos cual partido ser? este. ?El PRD? ?Cu?l de todos? ??l financiado por URO que ya proclama que la ciudad es suya? ?O ?l que ha visto mejores d?as en la administraci?n de Murat?
?A caso Convergencia? El partido fundado y poblado por ex-priistas que se quedaron fuera del presupuesto, que quiere entregar la ciudad a un empresario teco, due?o de la mitad de la parte m?s angosta del pa?s, y que ya mand? al hijo de un ex-gobernador al PANAL.
?Tal vez el PT, herencia de Ra?l Salinas de Gortari? Nosotros como defensores del derecho a la pereza nunca votar?amos por un partido que nos quiere obligar a dejar la flojera.
No vale la pena considerar a los dem?s negocios familiares sinverg?enzas, como tampoco perdemos el tiempo en hablar del PRI azul.

Simplemente no hay opci?n electoral, y la ?nica manera de evitar el desastre es asegurar que gane ninguno, y que ninguno nos gobierne.

Nosotros creemos que esta falta de opciones no se debe a la coyuntura actual, sino es parte integral del sistema en que vivimos: Las elecciones solo son una simulaci?n para la legitimaci?n de la clase gobernante. Sirven para cambiar el celador, pero lo que queremos nosotros es salir de la c?rcel. Para eso hay que reconsiderar la actividad pol?tica.
Queremos un cambio de las reglas y de la forma de ejercer el poder. Las reformas electorales sirven para cambiar la forma en que se llegue a ejercer el poder, pero nosotros queremos controlar el ejercicio de poder: crear mecanismos para que nosotros como pueblo podemos poner l?mites a su ejercicio.
Cuando hablamos del poder no solamente nos referimos al poder pol?tico, que es tan visible y tan d?bil al mismo tiempo. Nos referimos tambi?n al poder econ?mico que pesa tanto en nuestras vidas. Como pueblo podemos y debemos incidir en el ejercicio de poder en todas sus formas.
Para nosotros la pol?tica se hace en los barrios, en las colonias, en las comunidades. Se hace diariamente en la forma en la que nos relacionamos. Somos capaces de organizarnos y de resolver nuestros problemas, lo mostramos en el 2006 cuando pusimos las barricadas y nos encargamos de nuestras colonias. Ante la ausencia total de ?servicios? gubernamentales, la vida segu?a, y hasta mejor? en algunos aspectos. Somos capaces de gobernarnos.
Sabemos que por ahora la distribuci?n desigual del poder pol?tico y econ?mico es una realidad con la que tenemos que vivir. Creemos que en lugar de desgastarnos en campa?as para terminar traicionado, tenemos que fortalecer nuestras organizaciones para controlar este poder, para limitarlo, para que ya no importe mucho que el gober es un corrupto inepto como URO, un psic?pata como Murat, o que el presidente municipal sea un sinverg?enza como Chucho Bolas. Sabemos que estos no llegaron por accidente, sino que son la cara normal del sistema que los escogi?. Por eso necesitamos un cambio a fondo.
Sabemos que ninguno puede implementar estos cambios desde el gobierno.
Pero juntos si los podemos hacer realidad ahora.
Ninguno es la soluci?n


Cuando lo(s) muerto(s) habla(n)
Lorenzo Meyer
30 de agosto de 2007

En buenas manos, los documentos en los archivos gubernamentales pueden contar historias muy ?tiles para el presente>
Los archivos

Para una persona normal, pocas cosas pueden tener menos sex appeal que los "archivos muertos" de la burocracia gubernamental. Esa memoria de papel puede destruirse -lo que ocurre con mucha frecuencia- o puede guardarse lejos del ajetreo cotidiano y acumular polvo y olvido. Sin embargo, hay una tercera posibilidad: que algunos de esos papeles, gracias a la intervenci?n del investigador, retornen al mundo de los vivos para descubrirnos elementos del pasado que pueden explicarnos aspectos del presente e incluso incidir sobre el futuro.

Hace tiempo, Sergio Aguayo logr? tener acceso a una parte de los archivos del Centro de Investigaci?n y Seguridad Nacional, y con ellos abri? una gran ventana para observar y juzgar la naturaleza de la "guerra sucia" que los aparatos de seguridad del Estado libraron contra la guerrilla urbana de Jalisco en los a?os setenta (La charola, M?xico: Grijalbo, 2001). La fiscal?a especial que se cre? el sexenio pasado para investigar a fondo los cr?menes de Estado del antiguo r?gimen tambi?n mostr? que los archivos guardan muchas historias del lado oscuro del r?gimen priista, aunque al final la fiscal?a no supo o no quiso usar la voz de esos muertos para juzgar y condenar a los responsables. El eslab?n m?s reciente en este interrogatorio del presente a los "archivos muertos", que est?n muy vivos, es obra de un periodista, Jacinto Rodr?guez Mungu?a: La otra guerra secreta. Los archivos prohibidos de la prensa y el poder (M?xico: Random House Mondadori, 2007).

Trabajos como los de Aguayo o Rodr?guez son resultado de la combinaci?n de la p?rdida del monopolio del poder pol?tico del PRI (que desemboc? en la apertura de acervos gubernamentales hasta entonces casi inaccesibles) con la voluntad de acad?micos o periodistas de zambullirse en ese aparente mar muerto de papeles y pescar temas muy vivos. Esa combinaci?n de oportunidad y voluntad hace que, como L?zaros de papel, los documentos resuciten y nos digan -en realidad nos griten- la verdadera naturaleza del poder autoritario que nos gobern? a lo largo del siglo XX.

Y resulta que el esp?ritu y la forma del poder que emerge de los archivos no son muy distintos de los actuales, como lo demuestran un par de conspicuos ejemplos: los gobiernos caciquiles de Oaxaca y Puebla. Incluso existe el peligro de que ese pasado se transforme en la esencia del presente.



El coraz?n de las tinieblas

Los documentos de la Secretar?a de Gobernaci?n que Rodr?guez recuper? del Archivo General de la Naci?n corresponden al "coraz?n de las tinieblas" -para recordar a Joseph Conrad- del M?xico de los sesenta y setenta: a la Direcci?n Federal de Seguridad (DFS) y a la Direcci?n de Investigaciones Pol?ticas y Sociales (DIPS). Se trata de apenas una parte de la memoria de papel que est? aguardando el compromiso, tiempo y energ?a de nuevos investigadores dispuestos a hacer la disecci?n (?o es vivisecci?n?) del modus operandi priista.

En estricto sentido, nada de lo encontrado por Rodr?guez puede sorprendernos, pero al documentar las pr?cticas ilegales e ileg?timas del mando priista se convierte en una base s?lida, irrefutable, para juzgar y condenar una forma de ejercicio de poder que a?n no ha sido llamado a cuentas.

Explorar La otra guerra secreta de la misma manera que su autor lo hizo con los archivos que consult?, nos lleva a encontrarnos con la parte m?s "te?rica" o "filos?fica" del autoritarismo en su relaci?n con la prensa, el tema central del libro. Esa "teor?a" la constituyen un par de documentos, uno de autor desconocido y otro de Jorge Joseph Piedra, donde se proponen y se someten a cr?tica, desde dentro, varios aspectos muy precisos del ejercicio del poder autoritario en materia de imagen.

El primer documento es todo un tratado de propaganda pol?tica -41 folios, Fondo DIPS, caja 2998- cuyas recomendaciones, de aplicarse a fondo, se asegura, permitir?an al PRI hacer un mejor uso institucional y sistem?tico de todos los medios de comunicaci?n disponibles -prensa, radio, televisi?n, cine, teatro, ediciones oficiales, carteles y relaciones p?blicas. Si se lo propone, asegura el an?nimo autor a la Secretar?a de Gobernaci?n de los a?os sesenta, el r?gimen mexicano bien podr?a alcanzar su ideal: una "Tiran?a Invisible" (?"la dictadura perfecta"?). Esa tiran?a mantendr?a las formas democr?ticas, a la vez que permitir?a al gobierno un "control popular" eficaz sin recurrir al uso de la violencia y el terror. Se trataba, en suma, de la s?ntesis de las reglas de un "arte" que, mediante el control de la comunicaci?n -desde la noticia hasta el rumor-, instalara en el subconsciente de los mexicanos las ideas de legitimidad, respeto y obediencia a la autoridad establecida.

El otro documento, firmado el 7 de agosto de 1968 por Jorge Joseph Piedra en su calidad de agente confidencial de la Secretar?a de la Presidencia -Fondo DIPS, caja 2012-, es un an?lisis menos te?rico pero m?s directo sobre los errores que se hab?an cometido en la forma en que se hab?a reprimido hasta ese momento al movimiento estudiantil y que deber?an evitarse en el futuro. No es nada excepcional, pero enumera 10 descuidos del poder que hab?an llevado a que un conflicto secundario se transformara en una crisis pol?tica. Piedra, usando b?sicamente el sentido com?n, sosten?a que autoridades civiles y militares hab?an resultado incapaces de hacer un uso fino de sus instrumentos de fuerza y su brutalidad hab?a complicado innecesariamente el control de la rebeld?a estudiantil. Lo que ocurrir?a despu?s permite suponer que las ideas en torno a la propaganda ofrecidas por el autor an?nimo fueron m?s o menos puestas en pr?ctica, pero no las segundas. La brutalidad aument? al punto de que el 2 de octubre a?n no se olvida. En suma, el mecanismo de control -la propaganda- tuvo ?xito, pero el mecanismo de autocontrol -limitar el uso de la fuerza- no.

Otros de los documentos encontrados por Rodr?guez Mungu?a confirman algo que ya se sabe pero que no est? de m?s reconfirmar: el uso del dinero p?blico para subsidiar y controlar publicaciones, aunque las cantidades muestran que peri?dicos y periodistas resultaron baratos. Una n?mina con 29 entradas identifica con nombre y apellido o por t?tulo de publicaci?n -que van de Exc?lsior hasta el ya citado Jorge Joseph Piedra- a los beneficiados por los subsidios del gobierno (pp. 348-349).

La materia prima de la prensa, el papel, es otro elemento discutido en estos documentos. El autor se detiene en el caso de Manuel Marcu? Pardi?as y su revista Pol?tica, el principal ?rgano de cr?tica al r?gimen en los sesenta. De Marcu? el poder lo sab?a casi todo por la v?a del espionaje -desde su ideolog?a hasta sus enfermedades. Y fue mediante el estrangulamiento en el suministro de papel como el gobierno logr? que finalmente esa revista, que tiraba 25 mil ejemplares y articulaba el punto de vista de la izquierda, dejara de existir a partir de diciembre de 1967. Al a?o siguiente, el director de Pol?tica entrar?a a prisi?n y de ah? no saldr?a sino hasta 1971. No deja de ser revelador que en la n?mina ya citada de personajes y publicaciones que recib?an subsidios del gobierno (y de ser cierta) estuvieran tambi?n Marcu? y Pol?tica. La cooptaci?n y la represi?n se pod?an combinar sin problema, lo que explica que el mexicano fuese el sistema autoritario m?s exitoso del siglo XX.

Desde luego que el conocimiento puntual de lo que Marcu? y otros miles de mexicanos hac?an y dec?an apunta a un gran sistema de espionaje interno: los infiltrados en reuniones, las conversaciones telef?nicas interceptadas o simplemente grabadas por los funcionarios encargados del control pol?tico, etc?tera.



La conclusi?n

Para Rodr?guez Mungu?a, la importancia de estos documentos no es que retraten la voluntad autoritaria del r?gimen priista, sino que prueban la voluntad de los medios de dejarse corromper, de llegar a un servilismo tan rid?culo como el de Emilio Azc?rraga Vidaurreta que, por escrito, agradeci? un rega?o que le hizo Gobernaci?n por la manera en que un conductor de Televisa (Paco Malgesto) abord? temas de sexualidad (DIPS, caja 2961/A). No deja de tener su gracia que Gobernaci?n se dijera escandalizada por el sexo mientras practicaba el espionaje, la represi?n y, llegado el caso, el asesinato.

No hace mucho, Jes?s Silva Herzog, ex secretario de Hacienda, se preguntaba por qu? la cobertura que la televisi?n hab?a dado al ?ltimo congreso del PRD hab?a sido tan pobre a pesar de que el evento fue "trascendente para la vida del pa?s" (La Jornada, 22 de agosto). La otra guerra secreta tiene la respuesta para el ex secretario: porque el antiguo sistema a?n vive.
Publicado por solaripa69 @ 9:48
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