Prepara la APPO celebración del grito popular de Independencia
OCTAVIO VÉLEZ ASCENCIO
La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) anunció que junto con el magisterio oaxaqueño de la Sección 22 del SNTE celebrará el Grito Popular de Independencia el próximo sábado en el atrio del templo de Santo Domingo de Guzmán.
La festividad, iniciará con una marcha que saldrá a las 16:00 horas sobre la avenida Símbolos Patrios, en inmediaciones de la colonia Alemán, informó uno de los voceros del movimiento magisterial y popular, Cástulo López Pacheco.
El portavoz, expuso que la APPO conmemorará por segundo año consecutivo las fiestas patrias para reivindicar a los héroes nacionales, "pero también para demostrar que el pueblo de Oaxaca sigue en lucha".
El pueblo oaxaqueño, anotó, "sigue en pie de lucha demandando la destitución de Ulises Ruiz Ortiz, la liberación de los presos políticos y de conciencia y el castigo a los responsables de los crímenes, las detenciones y las torturas de muchos compañeros del movimiento".
"(La celebración) va a ser un grito por la libertad de los presos y por el castigo a los autores de la represión", remarcó.
Mencionó que la APPO aún no define quien aún el programa, pero se ha contemplado el Grito Popular de Independencia, alrededor de las 20:00 horas, para evitar alguna agresión de la policía o la detención de sus simpatizantes.
López Pacheco dijo que el movimiento magisterial y popular tampoco ha definido quien será el encargado de dar el grito, aunque ya se tienen contempladas diferentes personalidades democráticas.
Lluvias inundan más de 400 viviendas
LUIS VELÁSQUEZ
Más de 400 casas de los fraccionamientos Villas Hacienda Blanca y la Esmeralda, pertenecientes al municipio de San Pablo Etla, resultaron inundadas por las intensas lluvias que azotaron la noche del sábado y madrugada de ayer a los Valles Centrales de la entidad.
El canal de aguas pluviales que recoge las descargas de la parte alta de San Pablo Etla y de la colonia capitalina de La Joya, resultó insuficiente para desfogar el agua acumulada durante la lluvia.
El aguacero intermitente ocasionó que parte de la barda perimetral del fraccionamiento se cayera, inundando toda el área del canal; pero además colapsó el drenaje por lo que las aguas pluviales se mezclaron con las aguas negras del populoso asentamiento humano.
El agua y el lodo llegó alcanzar hasta un metro de altura en algunas zonas que tuvieron que ser atendidas, hasta la mañana de ayer, por el Cuerpo de Bomberos. Entre las zona más afectadas se encuentra el andador Malaquitas y los condominios adyacentes, del fraccionamiento La Esmeralda, donde habitan más de 200 familias, a las cuales dejaron inservibles muebles, útiles escolares, juguetes, aparatos eléctricos, estufas, refrigeradores e, incluso, algunos automóviles.
Los bomberos informaron que el agua originó que las alcantarillas se vieran anegadas y comenzaran a expulsar aguas negras, con gran cantidad de residuos fecales, que penetró a las casas.
Los vecinos se organizaban ayer para protestar por las pésimas obras realizadas por las autoridades municipal y estatal, las cuales carecen de mantenimiento. Hasta anoche, ni las autoridades de Salud ni de Obras Públicas se habían presentado al lugar para auxiliar a los afectados.
Queremos apoyo, no campañas de mentiras
TEXTO:FRANCISCO RAMIREZ
FOTOS: CARLOS ROMÁN VELASCO
En medio de una calle convertida en potrero, Marina Durán grita su coraje: “Caminen….bajen del coche para que vean lo que nosotros sufrimos. ¡Queremos apoyo, no campañas de mentiras!
La mujer de mediana estatura, vecina de la calle Genaro Vásquez de la colonia la Joya en la agencia municipal de Pueblo Nuevo, camina entre el lodo mientras se desahoga: “venga vamos a mi casa para que vea como entró el agua, nosotros somos pobres y no políticos que vienen a ofrecer y luego no cumplen”.
Una y otra vez la mujer grita la realidad por la que está pasando, la misma por la que atraviesan más de ochenta familias asentadas a seis cuadras a la redonda; donde de acuerdo con la Unidad de Protección Civil Municipal sólo 15 fueron consideradas como damnificas, pues perdieron lo poco que tenían como patrimonio.
La cantidad de lodo sobre la calle Genaro Vásquez asemeja un pantano, han pasado poco más de doce horas desde que inició la contingencia y aun se ve una gran cantidad de agua que se ha acumulado en una de las aceras y por la otra aun corre un pequeño riachuelo que va a terminar calles más adelante.
En el domicilio de Marina el fango impide el acceso, su patio ha sido limpiado a medias y en el interior de la vivienda -construida de material y lámina galvanizada-, aun se puede ver agua; sus pertenencias revueltas y sobre puestas – unas en encima de otras- muestran la magnitud de la tragedia.
“Desde las once y media de la noche comenzó a entra el agua, de ahí subió casi un metro a eso de las doce de la noche... como pudimos la sacamos, es más usted puede ver que del colchón aun escurre agua”.
Con lagrimas en los ojos Marina admite que a cuatro años de vivir en esta colonia no es la primera vez que pasa por situación igual, “ya es la tercera vez que se inunda mi casa”.
“No es la primera ocasión que sucede, una de ellas cuando el granizo echó abajo mi techo; volvimos a componer y nuevamente estamos igual”.
Para ella, como para los vecinos, la causa principal de las constantes inundaciones en ese sector de la colonia es una barda perimetral de la estación de servicio que colinda con la calle Genaro Vásquez y la carretera internacional.
“Lo que pasa es que aquí enfrente está la barda de la gasolinera, anteriormente –cuatro años atrás- no estaba, y ahora que esta se convierte en un tapón porque el agua no tiene salida y se represa en esta calle”.
Es así que todos los que viven en esta calle, hasta su cruce con la calle de Onix de la misma colonia son los afectados.
“Para todos este es el temor de siempre cuando inicia la temporada de lluvia, pidiéndole a Dios que no llueva, porque mire como estamos”.
La rabia contenida de la mujer vuelve a surgir al recordar que en cuatro años ha perdido mucho dinero.
“Es más, este colchón apenas tiene dos meses que lo agarramos en pagos y ya se hecho a perder. No hemos recibido apoyo del municipio, el presidente ha dicho que nos apoya con la máquina para rastrear las calles, pero hasta ahí nada más se queda”.
Y mientras los habitantes de la colonia La Joya padecen las consecuencias de olvido municipal, los operadores políticos de José Antonio Hernández Fraguas y Guillermo Zavaleta aprovechan la ocasión para sacar dividendos.
Los primeros van de la mano del presidente Manuel Espesarte y los programas de ayuda que por obligación debe prestar el municipio de la capital; los otros perifoneando a todo pulmón la propuesta de gobierno del panista.
“Aquí no vino ningún candidato a su humilde casa nadie se ha acercado”.
-El municipio habla de más y mejores obras, de vialidades ¿no considera que esto es una burla?
“Eso es lo único que no entendemos, queremos que ellos vean la manera de cómo apoyarnos porque mire, esto es cada año”.
A la misma pregunta Ricardo Rosas responde: “Es lo de siempre. Si el dinero que gastan en campañas, en obras que no son necesarias como han sido el cerro del Fortín, el Llano, el zócalo y otras tantas que solo son lucimiento personal; cuando aquí están realmente las necesidades”.
El también habitante de esta colonia reconoce que ahí está la molestia de mucha gente que vive en situación similar y que se reflejó en el movimiento popular del año pasado.
“Aquí no queremos que vengan y nos llenen la cabeza de mentiras”.
La respuesta de Ricardo es clara y en referencia a la presencia que hacen el mismo presidente municipal de la ciudad y de algunos candidatos, que como él dice: “solo vienen a tomarse la foto y ha medrar con la pobreza y las necesidades de la gente”.