Mi?rcoles, 12 de septiembre de 2007
De ?La Jornada?:

Editorial
CIRT: en defensa del dinero
Ayer, representantes de la C?mara de la Industria de la Radio y la Televisi?n (CIRT), encabezados por las dos principales empresas televisivas del pa?s, comparecieron ante las comisiones dictaminadoras del Senado que discuten la aprobaci?n de la llamada reforma electoral. El encuentro, una culminaci?n de la campa?a de presiones, chantajes y mentiras emprendida por las propias televisoras para impedir que el Congreso apruebe la supresi?n de la libre contrataci?n de publicidad electoral en los medios electr?nicos, deriv? en una manifestaci?n inequ?voca de insolencia, caracter?stica de los due?os del dinero y de sus empleados, en la que se denost? al Poder Legislativo y a sus integrantes, se impugn? la Constituci?n y se distorsion? la verdad en cadena nacional.
Con la insolencia caracter?stica de los due?os del dinero, los concesionarios, sus ejecutivos y hasta sus estrellas del espect?culo y la far?ndula hicieron uso y abuso de las radiofrecuencias ?que son una extensi?n del territorio nacional y, por tanto, un bien p?blico? para efectuar una defensa multitudinaria, y en ocasiones vitri?lica, de sus intereses econ?micos privados, y para denostar el proyecto legal que propone eliminar los gastos publicitarios discrecionales en las elecciones y canalizar la propaganda partidaria a los tiempos oficiales del Estado. Se ampararon en la pretendida defensa de la libertad de expresi?n, el derecho a la informaci?n y la democracia pol?tica, para abogar por lo contrario: el mantenimiento de un orden medi?tico que excluye a la enorme mayor?a de la poblaci?n, que desinforma a conciencia y que ha dado surgimiento a fortunas econ?micas e influencias pol?ticas incompatibles con la democracia y la transparencia.
Tales discursos exhibieron su falsedad minutos despu?s de pronunciados, cuando el duopolio televisivo censur? sin ning?n pudor la intervenci?n del senador panista Ricardo Garc?a Cervantes, contraria a sus intereses. La misma actitud censora se impuso el 1? de septiembre para sacar del aire la intervenci?n de la diputada Ruth Zavaleta, presidenta de la mesa directiva de la C?mara de Diputados, arguyendo que no se les hab?a ordenado cadena nacional, y en cambio ayer la hicieron motu proprio.
Los propietarios de medios electr?nicos y sus ayudantes hablaron en nombre de una ciudadan?a que ha sido por d?cadas desinformada, enga?ada e intoxicada por los contenidos transmitidos a trav?s de los canales del duopolio televisivo y parte importante de los concesionarios radiales. Como si no hubiesen sido los mismos consorcios los que han restringido o suprimido la libertad de expresi?n de los comunicadores y cancelado el derecho ciudadano a la informaci?n. Como si la televisi?n privada y parte de la radio comercial, que hoy se benefician con la libertad de expresi?n arduamente conquistada por generaciones de mexicanos a un costo humano enorme ?incluida la p?rdida de muchas vidas? no fueran un lastre hist?rico para el desarrollo de la democracia en el pa?s, un obst?culo a veces insalvable para que los ciudadanos ejerzan su derecho a la informaci?n y un factor de palmaria inequidad pues, en la l?gica medi?tica actual, los due?os de medios gozan de una libertad de expresi?n inimaginable para el resto de los ciudadanos.
En esa historia vergonzosa y exasperante destacan episodios como el autismo c?mplice de la televisi?n ante la represi?n del movimiento estudiantil de 1968 y ante la guerra sucia que sigui? en los sexenios siguientes; la convalidaci?n de Televisa al fraude electoral de 1988; las distorsiones de Tv Azteca con motivo del asesinato de Francisco Stanley, y el vergonzoso linchamiento medi?tico de Andr?s Manuel L?pez Obrador durante la campa?a presidencial del a?o pasado. A este respecto, en el proceso electoral de 2006 se puso de manifiesto un fen?meno alarmante e inaceptable: como lo admiti? un legislador panista, uno de los componentes fundamentales del triunfo oficial de Felipe Calder?n fue el poder del dinero, dinero que se emple? en la compra masiva de mensajes publicitarios que denigraban la imagen de su principal oponente. Se violent?, de esa manera, el principio b?sico de que la soberan?a emana del pueblo en su conjunto, no de los potentados, y que los procesos electorales sirven para poner de manifiesto la voluntad ciudadana, no la de los grandes capitales.
En abril de 2006 los empresarios televisivos emplearon su colosal e ileg?timo poder f?ctico para someter al Senado, el cual aprob? un engendro popularmente llamado ley Televisa, por medio del cual se regalaba a los grandes concesionarios una enorme tajada de frecuencias que son de propiedad p?blica. La legislaci?n era tan impresentable que fue devuelta al Legislativo por la Suprema Corte de Justicia de la Naci?n. Ayer, los intereses mencionados pretendieron, una vez m?s, intimidar y chantajear a los senadores. Lograron, en cambio, poner en evidencia ante la opini?n p?blica que tras sus alegatos no hay m?s que descarnados intereses comerciales, monetarios y de poder. Es posible que su arrogancia haya logrado otro efecto indeseado: el de fortalecer el acuerdo entre las bancadas legislativas para acabar con el injustificable gasto publicitario pagado por los contribuyentes y capitalizado por los accionistas de las grandes cadenas televisivas y radiales.
La estructura de la propiedad de los medios electr?nicos ?especialmente los televisivos? y las formas de concesi?n del espacio radioel?ctrico en el pa?s deben ser modificadas a fondo para suprimir el poder f?ctico que ejercen los propietarios de las empresas medi?ticas, ensanchar la libertad de expresi?n, el derecho a la informaci?n y el pluralismo, y para hacer posible la democratizaci?n efectiva del pa?s. En lo inmediato, los senadores tienen ante s? la obligaci?n moral y pol?tica de preservar la soberan?a popular que representan de los embates de corporaciones insaciables, y de defender su propio trabajo de concertaci?n legislativa que, en esta ocasi?n, es digno de reconocimiento.



Senado y poderes f?cticos chocan en el marco de la reforma electoral
Arrogancia, prepotencia e injurias enmarcaron los reclamos de concesionarios de radio y televisi?n.
La libertad de expresi?n, bandera de empresarios y conductores; al final reconocieron que su molestia es por la prohibici?n de contratar propaganda pol?tica en medios electr?nicos
Andrea Becerril y V?ctor Ballinas
Las grandes cadenas de televisi?n y radio enviaron ayer al Senado de la Rep?blica a sus representantes legales y a la mayor?a de los conductores y comentaristas de sus principales noticieros, con el fin de exigir que se posponga la aprobaci?n de la reforma electoral bajo el argumento ?esgrimido entre otros por Joaqu?n L?pez D?riga? de que restringe la libertad de expresi?n.
Sin embargo, los directivos de la C?mara Nacional de la Industria de Radio y Televisi?n (CIRT) acabaron por reconocer que su molestia es por la prohibici?n de contratar propaganda electoral en medios electr?nicos.
Los senadores que dictaminan esa reforma constitucional se enfrentaron a un poder f?ctico que ayer tuvo nombres y apellidos, presion? a fondo y no dud? en cuestionar, amenazar e inclusive insultar a los legisladores, a los que se acus? de tratar de regresar a la era de la URSS. La respuesta m?s puntual de los senadores la dieron el perredista Pablo G?mez, el panista Ricardo Garc?a Cervantes y Mar?a de los Angeles Moreno, del PRI.
G?mez Alvarez les record? a los empresarios que tienen bajo concesi?n un bien propiedad de la naci?n. Ante ello, la postura de los visitantes fue subiendo de tono. ?Aqu? est? la CIRT junta, completa y un?sona; nunca hab?amos estado tan unidos como en esta ocasi?n. No venimos a dialogar, venimos a reaccionar?, advirti? a gritos Pedro Ferriz de Con, conductor de noticias de Grupo Imagen, propiedad del empresario Olegario V?zquez Ra?a.
??Nos van a arruinar los ratings!?
Antes, el due?o de una de las radiodifusoras m?s poderosas del pa?s, Radio F?rmula, Rogerio Azc?rraga, resumi? el descontento de los concesionarios: ??Nos van a quitar 30 por ciento del tiempo sin pagar un solo centavo, adem?s de arruinar los ratings!?, exclam?. Sostuvo que pasar? lo mismo que con el programa radiof?nico La Hora Nacional, porque nadie ver? los anuncios de los partidos.
Entre aplausos de los comunicadores que llenaron el sal?n del quinto piso de la Torre de El Caballito, donde las comisiones dictaminadoras recibieron a los representantes de los concesionarios, Azc?rraga ?quien aclar? que nada tiene que ver con el due?o de Televisa, Emilio Azc?rraga Jean? sostuvo que la reforma ?es casi expropiatoria? y asegur? que llevar? a la quiebra a 950 estaciones de radio.
Hasta antes de la intervenci?n del empresario, los concesionarios, sus comentaristas y conductores de noticieros se hab?an centrado en defender la libertad de expresi?n, apoyados por senadores de Convergencia y del Verde Ecologista, entre estos ?ltimos, Javier Orozco, uno de los impulsores de la llamada ley Televisa, que luego invalid? la Suprema Corte de Justicia.
La defensa de Luis Carlos Ugalde y los dem?s consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE), que por varios d?as fue su tema favorito, ayer qued? en el olvido. Poco despu?s de las 2 de la tarde, los directivos de la CIRT y su s?quito de ?estrellas? medi?ticas fueron recibidos por los integrantes de las comisiones dictaminadoras, que previamente presentaron los cambios al proyecto de reforma electoral consensuados entre las tres principales fuerzas pol?ticas.
El presidente de la CIRT, Enrique Pereda, se quej? de que no fueron consultados para llevar a cabo un cambio tan importante, que da a los partidos pol?ticos el derecho de ?usar la radio y la televisi?n? a trav?s de los tiempos del Estado.
Francisco Aguirre, presidente del Grupo Radiocentro, y Francisco Ibarra, de Grupo Acir, reforzaron los cuestionamientos y acusaron a los legisladores de no sujetar a los partidos a reglas de transparencia. Trist?n Canales, de TvAzteca, pregunt? si no es mucho 48 minutos al d?a en cada estaci?n de radio y televisi?n.
L?pez D?riga critic? a su vez el contenido del art?culo 41, en el que se proh?be difundir mensajes en radio y televisi?n ?susceptibles de influir en las preferencias electorales de los ciudadadanos, ni a favor ni en contra de partidos o candidatos?.
Sostuvo que esa redacci?n atenta contra la libertad de expresi?n, pues la cr?tica a pol?ticos equivaldr?a a violar la Constituci?n, ?lo que me parece algo grav?simo?.
Un poco despu?s, Paty Chapoy, del programa Ventaneando, de Tv Azteca, reforz? esa idea al preguntar a los senadores si se convertir?a en ?criminal? al hablar de pol?ticos y se?alar ?por ejemplo? que un gobernador ?es guapo?.
El senador Ricardo Monreal Avila aclar? a L?pez D?riga que la redacci?n del art?culo 41 constitucional fue modificada para evitar que la prohibici?n del pago de propaganda electoral en radio y televisi?n se interprete como la prohibici?n de la cr?tica a pol?ticos en los medios electr?nicos.
Igualmente, el senador del Partido Revolucionario Institucional Jes?s Murillo Karam respondi? a los concesionarios que no hay intenci?n alguna de atentar contra la libertad de expresi?n y aclar? que en este sexenio el ahorro por la disminuci?n de gastos en campa?as ser? de 4 mil millones de pesos.
Sin embargo, los concesionarios de radio y televisi?n siguieron insistiendo. Javier Tejado Dond?, funcionario de Televisa, acus? a los senadores de pretender estatizar la radio y la televisi?n, de otorgar en realidad m?s recursos a los partidos pol?ticos, y dese? que la reuni?n no fuera s?lo ?para tapar el ojo al macho?.
Pero fue la intervenci?n de Pedro Ferriz de Con la que mostr? la verdadera y furibunda cara de los concesionarios. Representante de la emisora beneficiada durante el sexenio foxista, el conductor dijo a los legisladores: ?Se me hace una postura pueril y rid?cula que le pasen a terceros el costo de los gastos de campa?a?.
Tambi?n, a gritos, se?al?: ?Ya estoy cansado de tanta palabrer?a. Nosotros pagamos impuestos, nadie nos ha regalado nada, se los recuerdo?. Adem?s, acus? a los representantes populares de frenar el desarrollo del pa?s y les reproch? que no hubieran permitido a Felipe Calder?n rendir su Informe de gobierno.
A los empresarios de la radio y la televisi?n se sumaron los legisladores de los partidos Verde y Convergencia. Dante Delgado, de esta ?ltima fuerza pol?tica, se sum? a la demanda de los concesionarios de posponer la aprobaci?n de la reforma.
Entonces, el perredista Pablo G?mez hizo frente a la andanada. De entrada, se?al? que la Constituci?n es muy clara al precisar que la soberan?a reside en el pueblo y que el Congreso tiene la representaci?n popular y es sujeto de ?cr?ticas, insultos y denuestos, porque forman parte de la libertad de expresi?n?.
Record? tambi?n que la libertad de expresi?n de que hoy se goza en el pa?s fue producto de un movimiento democr?tico que cost? muchas vidas, y que lo que se quiere restringir en la reforma electoral es el poder del dinero, para que los partidos no est?n bajo la presi?n de tener que conseguir donde sea y como sea recursos econ?micos para poder aparecer en las pantallas.
Est?n en contra de que se legisle, sostuvo G?mez, porque ?ustedes recib?an en conjunto miles de millones de pesos, la mayor?a, las grandes cadenas de televisi?n?. Mordaz, el perredista les pidi? no preocuparse, ya que no es ahora cuando se busca modificar al duopolio televisivo. ?Eso ser? despu?s, en la ley de radio y televisi?n?.
La pri?sta Mar?a de los Angeles Moreno aclar? a su vez que no se intenta tener el control de los ?rganos electorales, sino que sean instituciones ciudadanizadas, y el panista Ricardo Garc?a Cervantes cerr? la pinza al desmentir a Tejado Dond? y se?alarle que es falso que se vaya a duplicar el gasto de campa?a en los procesos electorales.
?Vamos a salir al paso a cualquier intenci?n ileg?tima que irrumpa en procesos electorales y la principal irrupci?n es el dinero, porque no se sabe si es dinero sucio o limpio?, agreg?.
Despu?s de casi cuatro horas, el poder medi?tico abandon? la sede senatorial; quer?an seguir hablando, pero el pri?sta Pedro Joaqu?n Coldwell dio por concluido el encuentro. Al despedirse, el presidente de la C?mara Nacional de la Industria de Radio y Televisi?n, Pereda, le pidi? a varios senadores no aprobar ?con prisas? la reforma electoral. Pero no tuvo ?xito, el dictamen se aprob? horas despu?s.
Las torpes embestidas medi?ticas
Luis Linares Zapata
Los medios electr?nicos emprendieron una embestida contra el Congreso por dem?s torpe, aun si, a esta acci?n, se le enfoca desde el punto de vista de sus masivos intereses. Deseaban, y claro est?, a?n pretenden, conservar tanto los instrumentos para sus m?ltiples negociaciones pol?ticas como el enorme caudal de recursos que llega a sus arcas.
La experiencia obliga a suponer que tales recursos los reciben por varios canales, documentados unos, semiocultos e indirectos otros. La contrataci?n facturada de tiempos que hacen los partidos y sus candidatos, solapados o formales, que aspiran a conquistar puestos de elecci?n, es la com?n y cuantiosa. Pero, otros adicionales, arriban como denso r?o informal que, sin embargo, aporta miles de millones de pesos anualmente. Dineros que algunos medios reciben a tras mano de empresas paralelas de ?mercadolog?a pol?tica?
Pero los medios no fueron solos en la campa?a emprendida en defensa de sus intereses, s?bitamente colocados ante la posibilidad de ser afectados en los trabajos legislativos. Coordinaron su estrategia con un amplio grupo de cr?ticos, articulistas, acad?micos e intelectuales de amplio conocimiento p?blico. Como en toda aventura de este calado, hubo tambi?n uno que otro compa?ero de viaje que lo hizo motu proprio, por individuales creencias, pero que, al final, sirvieron a los mismos prop?sitos de los medios: mantener y acrecentar sus privilegios.
Durante la batalla medi?tica han salido a relucir cruciales conceptos y fen?menos de la vida colectiva de la naci?n: la democracia, la independencia del IFE, el papel de pulcros ?rbitros desempe?ado por los consejeros durante la pasada campa?a, el fraude de 2006, que, se afirm? con voz en cuello, nadie ha probado. Se blandieron adem?s temas como las afectaciones al cuerpo social o a la ciudadan?a por las vengativas remociones planeadas. Pero esto fue secundario, lo imperioso para los medios fue su propia conservaci?n como actuante y efectivo poder f?ctico.
La capacidad de los medios para modelar la conducta de las masas qued? situada en el centro, en el meollo de la puja. La partidocracia de un lado y, en el otro, la altanera mediocracia. El Congreso qued? a la mitad del territorio en disputa.
Pero esta vez les fall? el c?lculo, les sali? contraproducente su embestida. Provocaron dos fen?menos simult?neos. Uno fue crucial, pues obligaron a los legisladores a cerrar filas, a defender lo poco que a?n queda de soberan?a popular, sustento leg?timo del Congreso. Los coordinadores de las principales facciones tuvieron que empujar la pensada transformaci?n electoral, a pesar de las enormes presiones y las debilidades partidarias, ambas situaciones bien conocidas por el grueso de la ciudadan?a. El otro, que no secundario, porque enajenaron a una parte sustantiva de las muchas audiencias que componen el espectro de la opini?n p?blica, quiz? a la m?s consciente e informada de ellas. Tanto los directivos de los medios involucrados en este pleito, como sus incondicionales defensores, rebasaron, una vez m?s y con grados inadmisibles de soberbia, la l?nea de tolerancia de amplios sectores de la poblaci?n.
Los ataques, aun los revestidos de defensas impersonales, institucionales, apegados a la libertad de expresi?n y otras linduras (siempre sacadas a relucir en ocasiones propicias) les han golpeado en las narices. Tendr?n que recular. Por todos los rincones de M?xico han brincado los reclamos y los deseos de ir hasta el final, de completar, de una buena vez, lo que se viene solicitando desde hace muchos a?os. De reparar el tejido de la relaci?n entre pueblo y medios, entre derechos conculcados y el accionar pol?tico respetable que se busca.
La embestida pretend?a tambi?n involucrar a la figura de Andr?s Manuel L?pez Obrador. Hacerlo, una vez m?s, responsable de eso que se considera una venganza contra los consejeros. Quer?an motivar (con sus maniobras desde las pantallas y los micr?fonos) al gran p?blico cautivo para que repudiara el flagrante atropello contra la libertad de informaci?n fraguado por el que fue contendiente a la Presidencia y que, para muchos, millones, es el real triunfador de la contienda pasada. Se unieron para evitar que saliera como un vengador efectivo, para exhibir las mentiras de agravios inexistentes que propala por todos los confines de la patria. Lo que han logrado con la embestida de marras es un repudio a sus maniobras, a las patra?as que han esgrimido en la defensa a ultranza de sus enormes apa?es y abusos. Las consignas que lanzan como tapaderas de sus pretensiones indebidas, guardadas con fingidos argumentos legalistas de apego a la democracia, han quedado al descubierto.
La ley Televisa aguarda a s?lo un paso de ser retocada por el Congreso y afectar, ahora de manera un tanto m?s radical, sus intereses o, mejor dicho, la parte indebida de ellos. Lo saben ya y se aprestan a desactivar la furia acumulada por senadores, diputados, partidos completos, opositores intransigentes, audiencias encorajinadas por sus desplantes sin raz?n.
La interrelaci?n comercial, de promoci?n individual, oportunidades de lucimiento, dependencia econ?mica que los aguerridos defensores tienen con los due?os y estrategas de los medios es evidente, profunda, totalizadora en varios de los casos notorios. No se tuvo el menor prurito para lanzarse al ruedo de los desplegados, las descalificaciones y las argumentaciones retorcidas.
Esta semana quedar? escrita parte de una historia que puede ser trascendente para la vida organizada del pa?s, para la sanidad de la pol?tica, para las im?genes personales de ciertos legisladores que han aguantado las andanadas y hasta tienen arrestos para responder a los retos que les arriman sus cr?ticos interesados.

De ?Proceso?:

Comisiones aprueban la reforma electoral
jenaro villamil
* La iniciativa proh?be a partidos y candidatos contratar tiempos en radio y televisi?n para publicidad

M?xico, D.F., 11 de septiembre (apro).- Por unanimidad los senadores aprobaron en comisiones, en lo general, el dictamen de la reforma electoral, que proh?be a partidos y candidatos contratar tiempos en radio y televisi?n para publicidad; y establece el relevo escalonado de los integrantes del Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE).

La sesi?n del pleno fue declarada en receso hasta despu?s de la medianoche, en espera de la minuta aprobada en comisiones, para proceder a su primera lectura esta madrugada.

Despu?s de una larga sesi?n de audiencia con los concesionarios de radio y televisi?n los 45 senadores de las comisiones no modificaron ninguna de las prohibiciones que generaron el malestar de los due?os de los medios electr?nicos.

Entre los cambios que descartaron estuvo una propuesta presentada con Arturo Escobar, senador del Partido Verde, quien propuso que los partidos pudieran contratar tiempos en radio y televisi?n fuera de periodos electorales.

El senador Ricardo Monreal, del PRD le respondi? que esa ?propuesta desnaturaliza todo el ejercicio de la reforma electoral?.

Monreal insisti? que la reforma tiene como objetivo ?despersonalizar? tambi?n la propaganda institucional de partidos y de funcionarios p?blicos.

Las comisiones tambi?n desecharon la propuesta de los partidos minoritarios para que la f?rmula del financiamiento p?blico fuera 50 por ciento de manera proporcional al n?mero de votos y 50% de manera equitativa.

Entre los cambios incluidos en la ?ltima versi?n del dictamen aprobado se encuentra la precisi?n en el art?culo 41 constitucional que ninguna otra persona p?blica o privada ?podr? contratar propaganda en radio y televisi?n dirigidos a influir en las preferencias electorales de los ciudadanos, ni a favor ni en contra de partidos pol?ticos o de candidatos a cargo de elecci?n popular?. Esta modificaci?n fue propuesta por Jes?s Murillo Karam, senador del PRI, y fue aprobada por unanimidad.

Hasta las 22:30 horas otros cambios a este mismo p?rrafo propuestos por Pablo G?mez, senador del PRD, y por Federico D?ring, del PAN, han generado una larga discusi?n sobre la naturaleza de la propaganda institucional y sobre los alcances de la prohibici?n de difundirla.

Se prev? que ?ste ser? uno de los puntos que se discutir?n de manera m?s intensa durante el debate en el pleno del Senado que est? previsto para este mi?rcoles 12.

Otra discusi?n que se alarg? fue a ra?z de la propuesta de Javier Orozco, senador del Partido Verde y cercano a las televisoras, quien propuso derogar la facultad que ahora tendr? el IFE para ordenar ?la cancelaci?n inmediata? de transmisiones de radio y televisi?n que resulten violatorias a la ley.

Orozco G?mez argument? que esta es una facultad de la Comisi?n Federal de Telecomunicaci?n (Cofetel); y que t?cnicamente es muy dif?cil ordenar esa suspensi?n.

El senador Arturo N??ez le respondi? que se trata de una reforma constitucional que est? por encima de la ley secundaria y que en todo caso el procedimiento expedito para suspender las transmisiones tendr? que detallarse en las reformas en materia electoral.

El proyecto de reforma electoral contempla la modificaci?n de 9 art?culos constitucionales y la adici?n de seis transitorios, en los que se especifican los plazos para la remoci?n de los consejeros electorales. El consejero presidente durar? en el cargo seis a?os, con derecho a reelegirse.

La iniciativa tambi?n contempla la creaci?n de un contralor del IFE que ser? elegido por la mayor?a calificada de los diputados.
Publicado por solaripa69 @ 9:40
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