Espaldarazo del Congreso a Silva Meza en el caso Marín
Violentó los principios democráticos del federalismo y de diversos poderes.
El ministro plantea que violó gravemente las garantías de Lydia Cacho
Jesús Aranda
La Cámara de Diputados y el Senado de la República avalaron en todos sus términos el dictamen elaborado por el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) Juan N. Silva Meza, el cual atribuyr responsabilidad política al gobernador de Puebla, Mario Plutarco Marín Torres, por haber violado gravemente las garantías individuales de la periodista Lydia Cacho y por violentar los principios democráticos del federalismo y de división de poderes.
De esta forma, el Congreso de la Unión dio a Silva Meza respaldo unánime, el cual no tuvo entre sus compañeros de pleno cuando conocieron su resolución, el 26 de junio pasado; en esa ocasión sólo Genaro Góngora Pimentel y Sergio Valls Hernández apoyaron sus conclusiones.
En vísperas de que el ministro entregue su propuesta definitiva sobre el caso Lydia Cacho, trascendió oficialmente que hace unos días las cámaras de Diputados y de Senadores le entregaron su opinión sobre el mencionado dictamen, en el que se sostiene la responsabilidad de Marín, lo que abriría la puerta para un eventual juicio político en contra del mandatario estatal.
Mientras, en la Corte hay quienes confían en que al menos tres ministros se sumen al proyecto para alcanzar mayoría y que el tribunal deje en manos de otros poderes el destino de Marín. Cabe señalar que en junio pasado el pleno desaprobó el veredicto en el que se acreditaba la responsabilidad del gobernador de Puebla, con el argumento de que ni al mandatario ni a los otros funcionarios se les había respetado su garantía de audiencia, porque no tuvieron oportunidad de “defenderse” de las conclusiones.
Pese al rechazo del ministro Silva, se determinó que el informe era “preliminar” y que éste tenía que dar vista a todos los involucrados para que respondieran lo que a su derecho conviniera.
Después de que la Corte emitió nuevas reglas para las comisiones investigadoras, que para este asunto se aplican de manera retroactiva –según Silva Meza–, se concedieron 15 días para que todos los notificados respondieran al informe.
Así se hizo; decenas de notificaciones se presentaron personalmente; las más importantes fueron al propio Marín, a las cámaras de Diputados y de Senadores –las cuales en su momento solicitaron la intervención de la Corte en este caso–, así como a los principales funcionarios de procuración e impartición de justicia de Puebla y Quintana Roo.
Ambas cámaras avalaron las conclusiones –el resto de quienes de quienes fueron notificados tiene esta semana para responder–, lo cual fue interpretado por altos funcionarios judiciales como un “espaldarazo” para Silva Meza, y deja en evidencia a la mayoría de ministros que descalificaron sus conclusiones.
Fuentes de la Corte comentaron que los abogados de Marín, entre ellos Fabián Aguinaco, hijo del ex presidente de la Corte Vicente Aguinaco Alemán, ya acudieron a conocer de primera mano el veredicto, además de que funcionarios de la consejería jurídica del gobierno Puebla se apersonaron desde el pasado jueves 13 de septiembre en el edificio del máximo tribunal para conocer todo el expediente del caso Lydia Cacho, particularmente los testimonios y declaraciones en los que se fincó el dictamen.
Se espera que esta semana Marín responda a los señalamientos en su contra –lo que se negó a hacer cuando fue interrogado por el propio Silva Meza antes de elaborar su fallo–, así como los otros involucrados.
Aunque se espera que los funcionarios señalados aleguen que no violaron gravemente las garantías individuales de la periodista, trascendió que es un hecho que la resolución que presentará el ministro ante el pleno acredite nuevamente la responsabilidad política del gobernador poblano, además de que en todo momento se preservaron las garantías individuales y el derecho de audiencia de los funcionarios investigados.
En sus conclusiones, el veredicto de Silva Meza dejaba al Congreso de la Unión la decisión definitiva sobre la procedencia del juicio político contra Marín Torres; que las legislaturas de Puebla y Quintana Roo observaran la responsabilidad de sus respectivos procuradores y presidente del tribunal de justicia poblano, y que el Ministerio Público de esas entidades ejerciera acción penal por corrupción de autoridades y delitos contra la administración de justicia.
Lo anterior se fundamentó en la declaración de 117 personas, el análisis de grabaciones telefónicas, publicaciones, informes oficiales, reportes de telefonía, expedientes, actuaciones judiciales y ministeriales de autoridades de Puebla y Cancún, que permitieron concluir que “sí existió concierto de autoridades de los estados de Puebla y Quintana Roo para violar los derechos de Lydia Cacho”.
Asimismo se asienta que durante la investigación las autoridades poblanas se condujeron “en forma falaz al narrar los acontecimientos, sin apegarse a las realidades que sucedieron”, con el propósito de desviar la investigación y que no se llegara a conocer el concierto de acciones del gobernador Marín Torres, de la procuradora Blanca Laura Villela, del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Puebla, Guillermo Pacheco, y del procurador de Quintana Roo, Bello Melchor Rodríguez, así como la participación de particulares para violar los derechos de la periodista.
También se da cuenta de la celeridad con que la juez Rosa Aurora Espejel concedió la orden de aprehensión contra Cacho Ribeiro cuando fue demandada por Kamel Nacif Borge, ante la publicación del libro Los demonios del Edén. Se advierte que durante el traslado de Cacho a Puebla se montó un operativo con gente cercana a Kamel Nacif, que “escoltó” el traslado de la periodista.
Se explica que la concertación de acciones entre el gobernador y los titulares del tribunal de justicia y la procuraduría vulneró “los derechos fundamentales de debido proceso, audiencia, defensa e igualdad” de Cacho.
El dictamen, de más de mil hojas, señala que hubo aprovechamiento y uso ilegítimo del aparato de gobierno, y que el mandatario de Puebla interviene en las decisiones del Poder Judicial y la procuraduría estatal, lo que atenta gravemente contra la vigencia del estado de derecho en esa entidad.
Denunciante de Kuri demanda a la periodista
Blanche Petrich
Lydia Cacho y Edith Encalada, la joven que a los 17 años decidió denunciar por primera vez al presunto pederasta Jean Succar Kuri ante las autoridades de Cancún, en 2003, se encontrarán este lunes por primera vez en un juzgado, sólo que ahora Edith comparece como acusadora de la autora de Los demonios del Edén, donde se documenta, sobre la base de sus propias declaraciones ministeriales, la historia de abuso y explotación sexual que vivió desde los 14 años.
Encalada Cetina, hoy de 24 años, presentó una demanda civil por “daño moral” en contra de Cacho y la editorial Random Mondadori. Argumenta que las revelaciones sobre la red de pederastia que contiene la obra la “afectan en su honor y reputación”. También denuncia que la periodista “nunca le pidió autorización” para publicar sus testimonios ni dar a conocer los contenidos de las grabaciones telefónicas y los videos en los que ella participó junto con el procesado y su esposa, Gloria Pita.
La diligencia de hoy ante el juzgado 17 de lo civil es para el desahogo de pruebas. La defensa presentará una grabación telefónica y dos videos; uno de ellos, muy divulgado en televisión comercial, fue grabado subrepticiamente por órdenes de la subprocuradora de Quintana Roo, Leydi Campos, hace cuatro años en un café de Cancún.
Registra una conversación entre Edith y Kuri, en la que comentan diversas relaciones del empresario con niñas, una hermanita, dos primos y varios amigos de la propia Edith. El otro es una entrevista de televisión con Oscar Cadena, donde la entonces adolescente, de espaldas, relata abusos sexuales del procesado. Se incluye la grabación de un telefonema entre Edith y la esposa de Kuri.
Los tres materiales fueron filtrados y transmitidos en medios de comunicación dos años antes de que se publicara Los demonios del Edén. Su contenido también fue reproducido por los diarios locales Novedades de Cancún, Cancunísimo y Que Quintana Roo se entere. Edith Encalada exige el pago de más de 20 por ciento de las regalías de las dos ediciones del libro de Random Mondadori.
Astillero
Julio Hernández López
Fax: 56 05 20 99 • juliohdz@jornada.com.mx
Lipe, ¿sin fe?
Lopezportillismo estilo devaluación
Echeverrismo de derecha alarmada
Orugas doctas, mediocridades y A-47
El viernes pasado, Felipe Calderón se mostró sombrío y amargo. No sólo con sus anfitriones, que técnicamente forman parte del ámbito conservador que le apoya, sino incluso consigo mismo, con su función y sus perspectivas. Pedregosamente filosofal como pocas veces, al michoacano no le pareció genuino el oro que en forma de “trescientos líderes mexicanos” le ofrecía una revista especializada en destacar a presuntos hombres de éxito, así es que, crudo (es decir, directo), se dejó ir sobre ellos mismos, a los que regateó reconocimiento (“yo no sé si esta lista de 300, o de 500, o de 100, o de 20, o de 10 sea una lista adecuada; quizás ni somos todos los que estamos ni están todos los que son, no lo sé”) y, además de recordarles que cada uno de esos privilegiados tuvo más oportunidades de crecimiento que la inmensa mayoría de los mexicanos (más que una niña de la Montaña de Guerrero, o que un tarahumara o una adolescente prostituida en La Merced), hizo a esa “minoría selecta”, esa “elite”, una pregunta sin respuesta: “¿cuántas fortunas se han construido sobre la sangre y sobre el dolor de esa mitad de los mexicanos?”, referencia que parecería un presagio al estilo lopezportillista de desgracias devaluatorias por venir pues, según San Felipe de los Enojos sin Explicación Concebida: “Cuántas veces en nuestro México se ha roto nuestro tiempo; cuántas veces hemos perdido, cuántas crisis económicas en nuestro México reciente han mandado a más de la mitad de los mexicanos a la miseria otra vez”. Y, enseguida, la frase (gulp) de las fortunas construidas sobre sangre y dolor… Oh, ¡ya nos saquearon!, ¡¿nos volverán a saquear?!
Pero no sólo las premoniciones lopezportillistas estuvieron presentes, sino también una suerte de echeverrismo de derecha, con un encargado de Los Pinos selectivamente cuasi incendiario: “Este México tiene más que exigirle a ustedes”, decía al auditorio de presuntos líderes nacionales, que a la adolescente de La Merced, el tarahumara de la Barranca del Cobre, la niña de las montañas de Oaxaca o Guerrero, el chilango que levanta su puesto ambulante de un eje vial o “quienes están levantando ahora una cosecha que no les dejará ni para comer los próximos dos meses”. Por desgracia, no estaban Carlos Slim, Emilio Azcárraga ni Ricardo Salinas Pliego cuando Calderón se destapaba, pero sí le escuchaban prohombres como el austero Enrique Peña Nieto, el ajeno a conflictos de interés Diego Hildebrando Zavala, y el demócrata Luis Carlos Ugalde (la relación de ausentes y presentes, más no la adjetivación de cada caso, fue tomada de la nota de Ángeles Cruz, publicada en La Jornada). A todos, sin embargo, Calderón preguntó “cuántas batallas hemos perdido, cuánto territorio, cuánta mediocridad hemos aportado entre todos para hacer de este país enorme, bendito por sus recursos naturales, su historia y su identidad, uno más entre el ciento de países que pueden hacerlo, pero que no lo han hecho”. ¿Mediocridad? ¿Uno más de los que no la han hecho? Buaaa, buaaa, ¿y los discursos foxistas de grandeza?, ¿y las historias felipinas de que seremos una gran potencia dentro de relativamente muy poco?, ¿y los anuncios chidos en radio y televisión que pintan un México que va mucho más delante de lo que los renegados y refunfuñones quieren aceptar?
Ya encarrerado, Lipe sin fe dijo: “Amigas y amigos: allá afuera hay un México, ciento cinco y pico millones de mexicanos esperando a ver a qué horas hay una fuerza nacional capaz de entenderse y hablar (…) de mover a este país en una dirección distinta al lamento eterno”, pues se necesita “una minoría capaz de creer que México puede ser distinto del México del ya merito, y del ahí se va, y de que tienen la culpa los gringos, los empresarios o los políticos, o tienen la culpa otros (…) Un México distinto al que se queda quieto, callado, resignado; un México distinto al que se acobarda frente al que tiene un A-47 y hace lo que se la da la gana porque los 105 restantes, los 105 millones simple y sencillamente no están en la menor disposición de arriesgar absolutamente nada (…) Un México distinto al de la oruga docta que pontifica y se sube allá a su torre de marfil y que tarde o temprano queda convertida en pedestal de imbéciles”.
El enojo del Calderón en vías de explotar se lanzó también contra ese México “que nos enseñó a agacharnos, a resignarnos, a esperar, a criticar y a ver a qué hora pasa una cosa como por arte de magia, como por milagro”. Ese mismo día, en Monterrey, al inaugurar una exposición denominada América Migración, en el marco del Fórum Universal de las Culturas, se lanzó contra la política estadunidense en materia de migración, recordándoles a los gringos que “los muros, las razias contra los nuestros, atentan, sí, contra nosotros, pero también contra la prosperidad de la región de Norteamérica que, como conjunto, pierde aceleradamente competitividad frente a Asia y Europa”, y recordó que los mexicanos aportan su fuerza de trabajo “a la prosperidad de una economía que no es la de su tierra, pero que paradójicamente alguna vez lo fue”.
¿Quién ha hecho enojar al licenciado Calderón? ¿Los empresarios planean devaluaciones o simplemente no cooperan con quien saben que realmente no les puede dar cuello? ¿El antedicho licenciado se pone muy gallito en los discursos para no realizar actos fuertes contra la retadora pareja ex presidencial? ¿Está viendo el rey del gasolinazo que se le viene encima una crisis económica? ¿Está que no aguanta a sus colaboradores y presuntos aliados? ¿Se siente como el próximo Ugalde? ¿Se le está acabando políticamente el tiempo? ¿Quién se quedó con el optimismo discursivo del buen señor 0.56%? ¿Se ha quedado Lipe sin fe?
Y, mientras Carlos Salinas da una conferencia este miércoles en El Colegio de México, ¡hasta mañana, viendo cómo nadie le toma la palabra a López Obrador, que promete retirarse de la política si Fox es enjuiciado y llevado a la cárcel! ¡Tan sencillo que sería todo, licenciado Lipe!