sábado, 06 de octubre de 2007
Batalla con narcos provoca amplio despliegue militar en Tamaulipas
Por una denuncia anónima los soldados incautaron más de 15 toneladas de cocaína en Tampico
Funcionarios locales contradicen versión de Sedena de que no hubo bajas; hablan de 15 muertos
Gustavo Castillo y Martín Sánchez (Reportero y corresponsal)
Efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) decomisaron más de 15 toneladas de cocaína en la ciudad de Tampico, Tamaulipas, tras un enfrentamiento con narcotraficantes al servicio del cártel del Golfo, sin que oficialmente hubiera heridos o muertos de ningún bando, aunque en el puerto, funcionarios locales aseguraban que sí ocurrieron decesos, tanto del grupo de traficantes como de los soldados.
Estos acontecimientos provocaron que poco después del mediodía se instalaran diversos retenes militares en las carreteras de ese municipio, mientras que las calles de las ciudades de Altamira, Tampico y Madero eran patrulladas por soldados fuertemente armados a bordo de convoyes integrados por seis unidades militares.
Sin embargo, el despliegue militar, aparentemente por la visita que este viernes hizo el presidente Felipe Calderón, se extendió también a Matamoros y Ciudad Victoria. Sólo en este último municipio, capital de Tamaulipas, en la avenida Fidel Velázquez permanece un grupo de soldados custodiando una bodega, al tiempo que grupos de militares realizan recorridos en zonas residenciales.
Golpe al cártel del Golfo
De acuerdo con información obtenida en círculos gubernamentales, al filo de las 2 de la mañana un grupo de militares realizó un operativo para incautar un cargamento de droga, tras ser informados por una denuncia anónima que gente de Eduardo Costilla Sánchez, El Coss, uno de los principales líderes del cártel del Golfo, se preparaba para mover de esa localidad un contenedor lleno de cocaína.
Según las fuentes consultadas, los narcotraficantes detectaron a los militares, lo que desató el enfrentamiento que duró poco más de 30 minutos en la zona de la avenida Reynosa, en la colonia Américo Villarreal, en Tampico.
Los funcionarios indicaron que la droga llegó el pasado jueves a las instalaciones de la aduana de Altamira, de donde fue sacada durante la madrugada aparentemente para ser llevada a la empresa Transportes Unidos Tampico, de donde sería enviada a Estados Unidos.
Las versiones obtenidas refieren que la carga fue detectada porque grupos de pistoleros llegaron desde la noche del jueves a la zona aduanal, y la salida del tráiler en que iba la cocaína los narcotraficantes escoltaron la unidad. Según los funcionarios entrevistados, la carga de droga supuestamente fue registrada como harina para pan.
El enfrentamiento se originó cuando los integrantes del 15 Batallón de Infantería pretendieron detener el convoy e incautar la droga, que sería uno de los mayores cargamentos asegurados en la historia del país.
Sin embargo, al transcurrir las horas y ante la falta de información del gobierno federal, en medios de comunicación nacionales y tamaulipecos se empezaron a difundir versiones que referían “entre cinco y 12 muertos”; “más de 15 muertos”. A su vez, las agencias internacionales reportaron que horas antes de la visita del presidente Felipe Calderón a Tamaulipas se suscitó un enfrentamiento que dejó un saldo de “15 muertos y 10 heridos”.
Las cifras en los medios de comunicación fueron aumentando durante las horas, hasta llegar supuestamente a “20 muertos y varios heridos”, pero fue hasta después de las 6 de la tarde cuando la Sedena declaró mediante un comunicado de prensa que los militares repelieron la agresión de los narcotraficantes “sin que se hayan registrado bajas en ambas partes”.
En tanto, en Altamira, Tampico y Madero la presencia militar se incrementó con la llegada de un avión Hércules, ya que en él se enviaron vehículos artillados y más efectivos para apoyar las tareas de los efectivos que habían participado en el enfrentamiento.
La Sedena explicó así lo sucedido: “en el contexto de la campaña permanente contra el narcotráfico y la aplicación de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, el 5 de octubre, y al efectuar reconocimientos, se recibió una denuncia anónima señalando que en la calle Reynosa, de la colonia Américo Villarreal de Tampico, Tamaulipas, se encontraba un grupo de personas armadas bloqueando la calle.
“Por lo anterior, efectivos pertenecientes al 15 Batallón de Infantería se dirigieron al área denunciada, detectando a un grupo de personas descargando bultos de un contenedor enganchado a un tractocamión. Estos individuos, al percatarse de la presencia militar, agredieron con armas de fuego a las tropas, habiéndose repelido el ataque sin que se hayan registrado bajas en ambas partes”.
En esta acción, efectivos de la Sedena detuvieron a Alberto Díaz Martínez, Juan Manuel García Sancho, Roberto Javier Reyes Alvarez, José Guadalupe Villanueva Galván, Carlos Cerda González, Javier Sánchez Cervantes y Carlos Cortés Hernández.
Hasta las 8 de la noche, se informó que se incautaron 10 toneladas de cocaína y continuaba el pesaje de la droga. Sin embargo, fuentes oficiales señalaron que se habían contabilizado 15 mil kilos del alcaloide aunque no se había concluido la tarea.
Además del enervante y los siete detenidos, la Sedena aseguró ocho vehículos, cinco armas, 39 cargadores para diferentes armas, cartuchos y un montacargas.
Hasta el cierre de esta edición la droga y los vehículos permanecían en el campo militar de Tancol, en Tampico, y los detenidos fueron trasladados a instalaciones de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada en la ciudad de México.
Rosario Ibarra puede unir coincidencias en las izquierdas

Pedro Echeverría V.
Rebelión
1. Rosario Ibarra de Piedra es una luchadora social. Comienza a participar en 1973, cuando su hijo Jesús Piedra Ibarra fue apresado y desaparecido por pertenecer a un grupo armado: la Liga Comunista 23 de Septiembre. Desde entonces inició su largo peregrinar .En 1977 fundó el Comité Pro Defensa de Perseguidos, Desaparecidos y Exiliados Políticos (el Comité ¡Eureka!) Forma parte de la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos-Desaparecidos. Realizó huelgas de hambre a finales de los años 70. En 1982 fue candidata a la Presidencia de la República por el desaparecido PRT. Fue diputada por ese partido y en 1988 fue nuevamente candidata a la presidencia de la república. Rosario Ibarra se identificó con Cárdenas y el PRD, con las luchas sociales de indígenas de Chiapas, Guerrero y Oaxaca, y de las mujeres. En 1994 recibió del EZLN la bandera nacional y desde 2006 es senadora lópezobradorista.
2. Ayer, 2 de octubre, aniversario 39 del asesinato de varias decenas de estudiantes por el ejército al mando del presidente Díaz Ordaz, Rosario Ibarra, con 80 años de edad, presidió una reunión con más de un centenar de organizaciones políticas obreras, campesinas y populares, que se reunieron para fundar el Frente Nacional contra la Represión. Rosario puede ser la figura política unificadora de las luchas de izquierda porque no se ve por dónde podría ser. Mientras López Obrador durante años se ha abstenido de pronunciar alguna frase contra Marcos (el líder del EZLN), éste considera que AMLO es igual que el presidente espurio Calderón y que algunas organizaciones obreras están dirigidas por traidores y charros. No se busca la unidad bajo un solo mando porque sería una locura, pero hay sin duda puntos de coincidencia que si se aprovecharan, los trabajadores ganarían todas sus luchas contra la explotación y miseria.
3. La senadora Rosario Ibarra de Piedra, al hablar en el mitin en el mitin, aseguró que se vive un “momento histórico, pero también de gozo, porque volvimos a llenar este Zócalo, y porque hoy volvimos a conformar el Frente Nacional Contra la Represión, lo que demuestra que estamos dispuestos a luchar con unidad por la vía pacífica, pero sin descanso, hasta que no quede ni un solo preso político en el país”. La fundadora del Comité Eureka aseguró que “no es justo que las cárceles estén llenas de presos políticos y que los campos militares y las instalaciones navales sigan sirviendo para tener desaparecidos y torturar gente inocente”. Afirmó que el ex presidente Luis Echeverría impuso el terrorismo de Estado en el país, y dijo: “no sólo no olvidaremos nunca el 2 de octubre de 1968, tampoco a los detenidos-desaparecidos, ni dejaremos de exigir la libertad de todos los presos políticos”.
4. La corrupción al interior del gobierno mexicano es gigantesca, la hemos visto en los últimos cinco sexenios; quizá en décadas anteriores fue superior, pero casi no tuvimos información. La más descarada y cínica fue la del sexenio foxista porque superó (al parecer) la época de Elías Calles en los años veintes, la de Alemán Valdez de los cincuenta y la de Salinas de Gortari de los noventa. Pero en última instancia los gobernantes hacen lo que el pueblo y sus dirigentes les permiten hacer. No hay persona alguna que suba al gobierno en México que no esté pensando en dinero y poder; el pueblo lo sabe y se burla, pero no encuentra qué hacer porque no cuenta con organizaciones donde pueda participar. Termina por supeditarse a “la realidad” para no meterse en problemas. Cuando se organiza se da cuenta que sus fuerzas no son suficientes para ganar batallas y que siempre termina derrotado sin conseguir nada.

5. En México no existió la tradición batalladora obrera y sindical de Argentina, tampoco la conciencia de lucha permanente de los campesinos e indígenas brasileños, ecuatorianos o bolivianos. La clase obrera mexicana nació con la cobertura del sector burocrático de la burguesía que la organizó y legisló después de la Revolución, otorgándole derechos constitucionales controlados. Fue el gobierno burgués el que le creó organizaciones como la CROM, CTM, Congreso del Trabajo, CNC, Pacto de Ocampo, etcétera y las encerró en el partido oficial. Los directivos de esas organizaciones siempre ocuparon senadurías y diputaciones mientras actuaban como represores del descontento y la protesta social. Los trabajadores vivieron más de ocho décadas recibiendo miserables mendrugos a cambio de apoyo a los gobiernos del PRI y ahora, por costumbre y oportunismo, sus dirigentes apoyan al gobierno panista.

6. La clase obrera y campesina mexicana ha sufrido transformaciones importantes en los últimos 25 años. El PRI, entonces partido del gobierno, que ideológicamente defendía el llamado “nacionalismo revolucionario”, comenzó a perder fuerza cuando el neoliberalismo y la privatización comenzaron a ponerse en práctica en los ochenta. De su seno nació la segunda edición del cardenismo y en 1989 el PRD. Pero también surgió entre los obreros electricistas, telefonistas, petroleros, mineros, en la ciudadanía, una importante oposición que se ha venido fortaleciendo en estos años. Pareciera que aquellas organizaciones burocráticas y controladas han comenzado a romperse haciendo aparecer un gran movimiento independiente que va superando el simple gremialismo y economicismo. Los electricistas, los profesores, los telefonistas y la UNT, así como los estudiantes y trabajadores universitarios, encabezan un importante sector de masas.
7. Pero parece mentira, por inconcebible, que a pesar del funesto gobierno de Fox, caracterizado por la gran corrupción, el cinismo y la charlatanería, su régimen haya vivido en paz los seis años; además que como gobernante parecía muy incapaz, pudo imponer (contra viento y marea) y con la risa en los labios a su sucesor. Fox, su esposa Sahagún y los familiares de ambos, robaron y despilfarraron el dinero que les dio la gana, se burlaron, tuvieron la capacidad para bloquear mil investigaciones, hicieron enormes concesiones a los medios electrónicos de información, y, por último, reprimió con brutalidad las luchas de Oaxaca, Atenco, de los mineros y otras más. Pero Fox controló todo, salió victorioso en todo y casi estoy seguro que las llamadas comisiones de investigación de los legisladores no podrán contra él. Se burló de la izquierda como Fidel Velázquez lo hizo al cumplir 60 años como máximo líder del charrismo sindical.
8. Hay que salir a la calle, aunque seamos cinco personas; hay que protestar donde nos encontremos contra todo aquello que lesiones los intereses de los sectores explotados y oprimidos. Pero si queremos ganar nuestras batallas tenemos que contar con fuerzas superiores a las del gobierno, los empresarios y sus medios de información. Con excepción de la batalla que ganó López Obrador contra su desafuero después de realizar tres o cuatro gigantescas manifestaciones que hicieron retroceder a Fox y su partido, lo demás han sido derrotas con trampas jurídicas, fraudes o represiones: las elecciones de 2006, la Ley indígena después de la Marcha de la Tierra 2001, los mineros con su líder en el exilio, los oaxaqueños después de ocho meses de heroicas luchas. ¿Con millones de gentes en las calles no podremos cerrar todos los bancos, las instituciones de gobierno y las carreteras por una semana hasta echar abajo el aumento de precios, conseguir la libertad de los presos políticos y la renuncia de gobernadores asesinos?
Publicado por solaripa69 @ 11:09
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