Exige Iglesia terminar con la inseguridad e impunidad
El saqueo de templos en el Estado, es una ofensa a la fe del pueblo, señala el Arzobispo
Samuel GÓMEZ
19/11/2007, 04:11:08 AM
El Arzobispo de Oaxaca, José Luis Chávez Botello, hizo un nuevo llamado a las autoridades a terminar con la inseguridad, la corrupción y la impunidad que están generando el saqueo de templos en el Estado, lo cual no sólo se trata del robo de una obra de arte o imagen, sino “es una ofensa a la fe del pueblo”.
El prelado insistió que “hay mucho que hacer para mejorar la inseguridad en todo el país, lo palpamos, sea por estar al vaivén y la amenaza del crimen organizado, sea por la corrupción, sea por la impunidad y porque los ciudadanos no tomamos nuestra responsabilidad con mayor valentía”.
Al condenar el nuevo robo al templo de La Merced, dijo que atrás de todo eso hay otras cosas, porque el interés de la Iglesia es que no sucediera esto y que el gobierno garantizara la seguridad, pero no es así, no es “el robo de una obra de arte o tal imagen, es una ofensa a la fe del pueblo y a los sentimientos profundos”.
Por eso, las comunidades, los sacerdotes, la ciudadanía tenemos que organizarnos para estar atentos a esto y ser más prudentes en todo esto, porque ello también refleja una grave pérdida de valores de la misma sociedad.
Sin embargo, enfatizó, no por esos robos vamos a cerrar los templos, ya que son lugares de esperanza, en donde el creyente encuentra luz y fuerza. Un templo cerrado es un hospital cerrado, aunque estas obras de arte son valiosas en cuanto al arte, su razón principal es para ayudar y alimentar la fe, y lo más importante es la fe.
Al mismo tiempo dio a conocer los acuerdos alcanzados en la asamblea de obispos,
un anuncio de esperanza, en donde recalcó que fueron tres puntos los fundamentales en donde se centraron los acuerdos, entre ellos el gran desafío que tiene la globalización, que en ciertos aspectos es un logro de la gran familia humana, pero que tiene el riesgo de llevarnos a grandes monopolios y convertir el lucro en su calor supremo y generar más pobreza.
Asimismo la democracia, en la cual se ha avanzado, pero es necesario que sea más participativa y basada en la promoción y respeto de los derechos humanos y en un tercer punto, un cierto debilitamiento de la vida católica, por lo cual van a iniciar un renovado programa de evangelización.
Deja otra víctima femenina violencia en la zona triqui
Soledad JARQUÍN EDGAR/CIMAC
• Homicidios, violaciones, allanamientos y secuestros
• Impunidad, un síntoma que se agrava
Con hemorragia cerebral, Sofía Bautista Martínez de 11 años de edad, lucha en silencio por salvar su vida en una cama del Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso” de esta capital.
Ella es, desde el domingo 21 de octubre, una víctima más de la violencia que viven las comunidades triquis, donde las mujeres son parte o botín de una “lucha interna” entre grupos políticos antagónicos que ninguna autoridad local puede detener, donde impera la ley del más fuerte y la impunidad.
La niña, quien vive en Río San Juan Cuyuchi Copala, esperaba a su tía Florencia Bautista González, cuando inició la balacera “al parecer eran de Guadalupe Tilapa los que dispararon contra la gente del pueblo”, dice un grupo de mujeres que acompaña a Florencia afuera en el hospital.
Florencia relata que ese día venía en una camioneta procedente de Putla, pero por la balacera tuvo que caminar media hora hasta llegar a su casa. Al llegar le dijeron que la niña estaba tirada desangrándose. Pidió ayuda y en una camioneta la llevaron al Centro de Salud de Putla, ahí les dijeron que estaba grave que no podían hacer nada. Entonces decidieron traerla a Oaxaca.
Desde que fue lesionada –alrededor de las 14:00 horas-- hasta llegar al Hospital en la capital oaxaqueña pasaron casi cinco horas. El miércoles, su tía Florencia fue informada que la niña tiene hemorragia cerebral, la bala había entrado por el lado derecho de la nuca y se encuentra alojada en la mejilla izquierda.
¿Qué hacemos?
Emelia Ortiz, integrante del Movimiento Unificador de Lucha Triquis (MULT), se ha convertido en gestora de las mujeres de la etnia triqui. Se muestra desesperada y pregunta ¿Qué hacemos? Su pregunta abre la incertidumbre y no tiene respuestas. El panorama se oscurece.
Seria, la pequeña mujer triqui, quien junto con Adriana Ortiz y Antonia Ramírez Cruz –madre de Virginia y Daniela, desparecidas en la misma región desde el 5 de julio pasado—acompañan a Florencia, afirma que aun cuando la violencia política deja huellas sobre las mujeres desde hace mucho tiempo, “nunca nos podremos acostumbrarnos a vivir así…”, se refiere a la falta de respuesta de las autoridades que hasta ahora no ha detenido a ninguna persona como resultado del enfrentamiento del pasado domingo ni por otras denuncias por violencia contra mujeres de la región.
Emelia narra que la lista de agresiones a las mujeres, que van desde asesinatos, secuestros, allanamientos, violaciones y despojos es cada vez más larga, provocada por una aguda disputa entre quienes agraden a los seguidores del MULT y que son integrantes de MULT-Independiente y Unidad de Bienestar Social de la Región Triqui (UBISORT), partes antagónicas que luchan por el poder político entre las comunidades triquis.
Una larga historia de violencia
A la desaparición de Virginia y Daniela Ramírez Ortiz, quien cumplirán en pocos días cuatro meses desaparecidas y a la violación aún impune de una niña de 14 años, se suma ahora la agresión con arma de fuego de Sofía, la menor de apenas 11 años.
Emelia, Adriana y Antonia explican con documentos en la mano las múltiples agresiones en la región:
De 21 asesinatos cometidos contra integrantes del MULT, entre septiembre de 2004 y julio de 2007, al menos dos han sido en contra de mujeres. Se trata de Juana Martínez Pérez, quien fue asesinada el 19 de febrero de 2005, y de Marcela Martínez López, de 30 años cuyo homicidio se cometió el 26 de mayo de 2006.
También han sido lesionadas con arma de fuego, presuntamente en emboscadas, Laura Ortiz Ramírez, estudiante de la normal de Tlacochahuaya en mayo pasado; una niña de 12 años, durante un ataque de seis horas a la comunidad de Ojo de Agua; Celina García resultó herida durante una emboscada presuntamente cometida por habitantes de Guadalupe Tilapa, Cruz Tilaza, Yutazani y Yosoyuxi.
Vieron a las niñas desaparecidas
Hasta ahora, añade, las autoridades no tienen ninguna pista sobre el paradero de Virginia y Daniela, a quienes vecinos de Yosoyuxi habrían visto en la población de La Sabana, cuando eran trasladadas en una camioneta con las manos atadas y los ojos vendados, hace apenas dos semanas.
En realidad no hay nada concreto –sostiene Emelia ante la mirada triste de Antonia que no pierde las esperanzas de encontrar vivas a sus hijas--. Lo que sabemos es eso, “alguien nos pasó el mensaje, pero hasta eso es difícil ahora, la gente tiene miedo de decir lo que ve o escucha”.
Por otro lado, Adriana Ortiz también lamenta que desde agosto pasado el procurador de Justicia del Estado, Evencio Nicolás Martínez Ramírez, les informó que se habían librado órdenes de aprehensión contra Timoteo Alejandro Ramírez, Guadalupe Alejandro Ramírez, Francisco Martínez y Marcos Flores, señalados como los responsables de violación de una niña de 14 años, cometida en Yosoyuxi, Copala, en julio de 2006, pero hasta ahora “andan por ahí impunes”.
Por eso nosotras sí creemos que la gente del MULT-Independiente tiene a las niñas.
Hace dos semanas, agrega Emelia, otra mujer fue violada en San Juan Copala, por lo que decidió irse a Ensenada, Baja California, donde también radican otras mujeres que prefieren dejar todas sus pertenencias e irse, luego de sufrir la humillación de una violación, al menos de eso hay dos constancias más.
El problema es que no hay autoridad para resolver los conflictos políticos ni menos para castigar a los agresores de las mujeres, sostiene molesta Emelia Ortiz, convertida en la emergencia en gestora de las mujeres triquis que decidieron denunciar la violencia que sufren.
Los triquis se encuentran en la zona más occidental de Oaxaca, parte de ellos colindan con el estado de Guerrero. Las montañas de la Sierra de Chicahuaxtla que atraviesa esta región, alcanzan alturas de entre 800 y tres mil metros bajo el nivel del mar.
El conflicto surgió hace más de medio siglo, cuando en 1948 las autoridades decidieron desaparecer el municipio de San Juan Copala, y las comunidades fueron distribuidas en municipios de Santiago Juxtlahuaca, Putla de Guerrero y Constancia del Rosario, ello originaría la exclusión y discriminación de los indígenas triquis.
En la década de los años 80 se fundó el MULT organismo que buscaba la unificación del pueblo triqui. En 1998 surgió UBISORT, como protesta contra el cacicazgo y fuerza del priismo en la zona. Y, finalmente en 2003 se estableció el MULT-I. Estos dos últimos instalaron en enero pasado el municipio autónomo de San Juan Copala.
La voz opositora: a 54 años del voto femenino
Irma Alma OCHOA TREVIÑO
Ciudadanía, política y democracia son términos estrechamente vinculados.
¿Se ejerce la ciudadanía a plenitud?, ¿cuántas personas se atreven a demandar un mejor precio a los básicos?, ¿cuántas optimizan sus recursos a cambio de pauperizar más a quienes menos tienen?, ¿quiénes están atentos a la flagrancia con que algunos funcionarios nos despojan del erario?, ¿quiénes reclaman?, ¿quiénes cuidan que no se atropellen los derechos humanos de los más vulnerables?, ¿qué sucede con el feminicidio?, ¿qué en Castaños?, ¿quiénes pactan?, ¿la igualdad es de hecho o sólo de derecho?, ¿quiénes toman las decisiones?, ¿están las mujeres incluidas?, ¿qué importancia brindan los pactantes a la agenda de las mujeres?, ¿las políticas públicas benefician con equidad a las mujeres?; ¿existe la democracia en México?, ¿qué curso ha tomado la demanda de pederastia contra Nicolás Aguilar?...
La agenda nacional está preñada de un sinfín de problemas que van desde la visible disparidad económica, la desigualdad de género, social y cultural; la corrupción galopante, el nepotismo cruzado y el cinismo y pobreza moral de algunas personalidades de la élite política que al ver restringido su poder mediático, restriegan en el rostro de decenas de millones de connacionales, una riqueza económica desmedida, vehículos en comodato facturados al Estado Mayor Presidencial, por supuesto, con dinero público.
En Boca del Río, Ver., las autoridades municipales en contra de los intereses de una ciudadanía dividida, se empecinan en erigir una estatua del guanajuatense que convirtió en caricatura la función pública. Un tributo para quien después de ser Presidente del país, se encontró con un vacío existencial y al no tener un proyecto más provechoso sobre qué hacer con su vida, además de darle besos a su pareja, decidió convertirse en pararrayos.
¿Es éste el ejemplo que queremos legar a las generaciones futuras? Pobre, muy pobre.
Si nos educamos en términos ciudadanos, nos interesamos por la comunidad y, a la vez, transmitimos esa conciencia política impregnada de compromiso para establecer y perseguir metas colectivas en relación con el bien público a las generaciones que nos preceden, podremos configurar otro México.
Es urgente aprender a relacionarnos en igualdad mujeres y hombres, ricos y pobres, profesionistas y no profesionistas; autoridades, estudiantes, desempleados, etc.; abatir la discriminación, conocer los problemas que aquejan a la sociedad, deliberar sobre temas de interés común y pactar, esto es, hacer política en la que estemos incluidos todos y todas, no que ésta sea coto de una clase determinada, como sucede actualmente.
Una sólida base ciudadana nos permitirá elegir un sistema de gobierno democrático cimentado en la voluntad de la mayoría y en la igualdad jurídica, requisito para que la soberanía nacional establecida en el derecho sea de hecho.
Hasta hoy, en México, no podemos vanagloriarnos de contar con una verdadera democracia. En sus deficiencias arribó dispareja. La ciudadanía para las mexicanas apenas se conquistó en octubre de 1953, a partir del cual se ejerció el derecho de votar en todas las elecciones, ser elegibles, y ocupar cargos públicos.
Esto es un logro de muchas Antígonas que en las tribunas internacionales demandaron a la recién constituida Organización de las Naciones Unidas (ONU) la aprobación de la Convención sobre los Derechos Políticos de la Mujer, de 20/diciembre/1952, ratificada por nuestro país el 31 de marzo de 1953.
La visibilidad a últimas fechas de la participación de las mujeres en la vida política de México, revela que la experiencia política de las mujeres es, con frecuencia, en contra de la injusticia, de la opresión y de los sistemas de poder.
A 54 años del voto femenino en México, ante la desigualdad económica, política, social y cultural, ante el feminicidio, ante la violencia familiar, ante los abusos sexuales, ante el alza de la vida, ante la injusticia que tiene rostro de niñas y niños de y en la calle, de explotados laboral y sexualmente, ante la pederastia, ante la corrupción de algunos funcionarios, la voz opositora de Antígona prevalece.