Martes, 08 de abril de 2008

 “Alerta máxima” de FAP y “gobierno legítimo” ante posible albazo PAN-PRI

■ Prevén que ambos partidos presenten hoy, sin debate, una iniciativa de reforma energética

■ Listas, acciones de resistencia civil como el bloqueo de brigadistas y la huelga legislativa

Enrique Méndez y Víctor Ballinas

Los coordinadores parlamentarios de los partidos que conforman el Frente Amplio Progresista (FAP) advirtieron que si no hay debate antes de que se presente la iniciativa para la reforma energética lo considerarán un “albazo legislativo” y, por lo tanto, efectuarán acciones fuera y dentro del Congreso. Entre esas acciones se contempla un “paro legislativo”.

Lo anterior se dio a conocer durante una conferencia de prensa que se efectuó ayer en el Senado. El documento, signado por los coordinadores parlamentarios de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Convergencia, fue leído por el diputado Javier González Garza y en él se insiste en que los seis grupos parlamentarios en las dos cámaras “actuarán unidos”.

Por la noche, el FAP y el “gobierno legítimo” acordaron también declarar el “estado de alerta máxima” ante la posibilidad de que esta semana –se espera que sea el jueves– el grupo parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Senadores presente una iniciativa de reforma energética.

“El pueblo va a reaccionar”

De ocurrir ello, explicó el senador perredista Ricardo Monreal Ávila, de inmediato darán inicio las acciones de resistencia civil dentro y fuera de las dos cámaras del Congreso de la Unión, entre éstas el bloqueo por parte de las brigadas y la “huelga legislativa”.

Agregó: “Hacemos un llamado al gobierno y al Partido Acción Nacional a que no se atrevan a presentar la iniciativa, porque el pueblo va a reaccionar y no permitirá que se le prive de un patrimonio tan importante”.

Asimismo, y después del encuentro en la sede del “gobierno legítimo”, Andrés Manuel López Obrador difundió la carta que envió a los coordinadores del FAP en la Cámara de Diputados, en la cual les solicita tramitar ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que se inicie una investigación al contrato entre el gobierno de Felipe Calderón y la trasnacional española Repsol sobre la compra de gas licuado para generación de energía eléctrica.

Junto con la misiva, López Obrador envió a Javier González Garza, del PRD; Alejandro Chanona, de Convergencia, y Ricardo Cantú, del PT, el expediente con los contratos, minutas y actas de la operación, que consta de 966 fojas, en las cuales se revela que la administración federal deberá pagar a Repsol 21 mil millones de dólares durante 15 años, cuando el costo real del gas asciende a 6 mil millones.

Por la mañana, en un encuentro en el Senado, los legisladores del FAP advirtieron ayer que no permitirán un “albazo legislativo. Sería una falta de respeto a la sociedad y una burla a la nación que no se realice un amplio debate, o peor aún, que se presentara una iniciativa en cualquiera de las cámaras antes de iniciar la discusión; eso sería un albazo legislativo”, sostuvo el FAP en una declaración.

Resaltaron que “los legisladores del PRD, PT y Convergencia actuarán para preservar el patrimonio nacional y, en caso de un albazo legislativo, iniciaremos las respectivas acciones para impedir la pretensión del gobierno”.

González Garza leyó el documento en un encuentro al que asistieron el coordinador en el senado por el PRD, Carlos Navarrete, así como los líderes de las bancadas de diputados y senadores de Convergencia, Alejandro Chanona y Dante Delgado, y del Partido del Trabajo, Ricardo Cantú Garza y Alejandro González Yánez. Resaltó que “el debate nacional sobre el presente y futuro de la industria petrolera del país es un acto de responsabilidad y patriotismo, y debe realizarse de cara a la sociedad”.

Precisó que la Junta de Coordinación Política del Senado de la República evaluó la propuesta del Frente Amplio Progresista y aprobó, la semana pasada, que sea la Comisión de Energía del Senado la que elabore un proyecto de reglas, tiempos y participantes en ese debate.

El perredista insistió en que incluso en el diagnóstico sobre la situación de Pemex se plantea claramente, en la página 126, párrafo cuarto, que “por la relevancia del tema energético es fundamental que los cambios que habrán de realizarse surjan de un amplio debate de todos los miembros de la sociedad”.

En tanto, Ricardo Monreal mencionó la posibilidad de que en las próximas horas “el PAN y el PRI intentarán presentar la iniciativa de reforma energética; aun cuando la autoría sólo le corresponda al blanquiazul, estamos enterados que ya hay acuerdos con una parte importante del tricolor”.

Dijo que la semana pasada la Junta de Coordinación Política del Senado acordó la realización del debate nacional, y que “si se da el albazo legislativo sería una actitud de falsedad, una tomadura de pelo”.

Petróleo: sin cantar victoria

Magdalena Gómez

Es muy probable que esta semana los legisladores panistas presenten la iniciativa sobre reforma energética con apariencia de “reforma de Pemex” como variable de la privatización obtenida por otros medios. El hecho de que el ocupante de Los Pinos no se haya atrevido a presentar formalmente su propuesta nos habla de los cálculos que hicieron, suponiendo que la ciudadanía se tragará la dorada píldora de que por sus afanes democráticos y concertadores el Ejecutivo remitió al Congreso un diagnóstico que muy probablemente era la base para la exposición de motivos de la propuesta que parece no será, al menos no como la suponían.

El poco común procedimiento de solicitar que los legisladores discurran sobre una propuesta que no se pone sobre la mesa, en la lógica de que en el Congreso se elabore a partir de una negociación, resultó por lo menos un fiasco. Los priístas no aceptaron cargar con el costo político y han aprovechado la situación para dejar claro que no tenemos gobierno con la fuerza suficiente para encarar los retos de tal misión.

En el otrora “partido oficial” hay diversas motivaciones, no todas de principios por cierto. A sus principales líderes les importa pavimentar el camino para recuperar el poder pleno que perdieron en 2000 y saben que del lado de la real oposición al proyecto calderonista, esto es, del movimiento en defensa del petróleo que encabeza Andrés Manuel López Obrador, están la razón histórica y la adhesión de amplios sectores ciudadanos, además de los intelectuales. Ello explica la cautela con la que se mueven para arribar a los pactos que seguramente harán con el panismo.

Dentro de los saldos de la tan anunciada reforma destacan las contradicciones que se han mostrado respecto al “debate nacional” que supuestamente se promovería desde el Senado. El referido debate fue aceptado por los intelectuales que integran un comité dentro del movimiento en defensa del petróleo y, una vez que esta postura se difundió, el panismo no tuvo los arrestos suficientes para tomarles la palabra. Señal inequívoca de que suponían que podrían explotar en la opinión pública el argumento de la “cerrazón” de los opositores a la privatización. Así que han quedado emplazados a realizar un debate verdadero y no una simple cadena de foros, como acostumbran, donde mucha gente de buena fe acude para que luego los legisladores se den la vuelta y aprueben propuestas que poco o nada tienen que ver con lo expresado en las llamadas “consultas” y sí utilicen las mismas como medio de legitimación.

Pero el famoso debate también está causando inquietudes en algunos legisladores perredistas. Ya aparecieron las opiniones sobre la necesidad de diálogo y deliberación inherente a la tarea que “el pueblo” les encomendó y debido a ello se deslindan de la propuesta de la llamada “huelga legislativa”, mecanismo que implicaría negarse a participar en las discusiones y votaciones de una próxima propuesta. Y en este terreno las posturas son de pronóstico reservado. Sería ideal que desde los recintos legislativos el Frente Amplio Progresista respaldara al movimiento en defensa del petróleo, cuyas brigadas, integradas principalmente por mujeres, están dispuestas a impedir a toda costa que se realicen las labores legislativas en esa materia en un ambiente de “normalidad”. Ciertamente se trata de estrategias excepcionales y de emergencia motivadas por la gravedad implícita en las medidas que se busca aprobar.

Hoy se puede decir con certeza que el zigzagueo calderonista, incluso el príista, ha sido un logro del movimiento opositor promovido por AMLO. Sin embargo, lamentablemente, no faltarán los recelos de quienes desde dentro y fuera del perredismo pretendan disminuir el mérito del líder tabasqueño guiados por los ánimos mezquinos de la llamada correlación de fuerzas. Situación a la que por supuesto no son ajenos otros sectores del movimiento social y sindical que no aparecen activos en defensa del petróleo, ni con AMLO ni sin él.

Por lo pronto se cuenta con un escenario que sin cantar victoria permite ubicar cómo se ha logrado presionar para que el calderonismo se defina en unos supuestos no: no a los contratos de riesgo, no a la inversión privada en explotación, no a la privatización. Lo que entraña: no a la reforma constitucional.

No obstante, queda abierto el terreno de la amplia variedad de actividades en materia de hidrocarburos, algunas de las cuales se prestan para contratos millonarios, como hemos podido conocer por las denuncias de López Obrador. ¿Qué propondrán en materia de exploración, explotación, procesamiento, refinación, almacenamiento, transporte, comercialización y distribución? Se les ha obligado a moverse en el terreno de la simulación y de la ilegal distorsión normativa para lograr sus objetivos privatizadores; en ello no han cambiado un ápice, así que el terreno político de los próximos días será de alto riesgo y justificada alerta.

 


Publicado por solaripa69 @ 12:24
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