Jueves, 17 de abril de 2008

“Irresponsables” y “llenas de rencor”, las afirmaciones del presidente colombiano: UNAM

■ Exige respeto a la memoria de los estudiantes que murieron en Ecuador durante el bombardeo

Emir OLivares Alonso

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) lamentó la “torpeza” en la actuación del presidente de Colombia, Álvaro Uribe, quien calificó de “terroristas, delincuentes y narcotraficantes” a los estudiantes mexicanos que fueron asesinados en un campamento que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mantenían en Ecuador.

Señaló que esas declaraciones, “que violentan los principios fundamentales del derecho”, las cuales fueron expresadas por Uribe “sin pudor alguno”, carecen de fundamento, por lo que son “irresponsables”, “imprudentes”, “superficiales”, “están llenas de rencor”, representan “amenazas implícitas”, “faltan a la verdad” y “carecen de solidaridad”.

Por ello, la institución exigió respeto a la memoria de los estudiantes mexicanos fallecidos y a la única sobreviviente tras el ataque colombiano, Lucía Morett.

Al responder a las expresiones de Uribe –realizadas en territorio nacional–, la máxima casa de estudios consideró que sus palabras son “superficiales, atentan contra la dignidad de los mexicanos, lastiman a la universidad y a la sociedad en su conjunto”.

En un comunicado manifestó que las afirmaciones del mandatario colombiano anticipan “conclusiones condenatorias” de las investigaciones que el gobierno de ese país realiza sobre los hechos del pasado primero de marzo en Ecuador, donde murieron los universitarios Fernando Franco Delgado, Verónica Velázquez Ramírez, Juan González del Castillo y Soren Ulises Avilés Ángeles –este último egresado del Instituto Politécnico Nacional.

“Los señalamientos de Álvaro Uribe incurren en amenazas implícitas y hacen generalizaciones sobre los universitarios. Pero además, faltan a la verdad y carecen del mínimo sentido de solidaridad, están llenas de rencor y se expresan sin pudor alguno acerca de un bombardeo que mereció la condena internacional, y que, entre sus consecuencias, causó la muerte de cuatro mexicanos y lesiones graves a una más”, aseveró la casa de estudios.

Condenó además las “amenazas implícitas en sus aseveraciones (de Álvaro Uribe), rechaza sus generalizaciones sobre los universitarios y lamenta la torpeza de su actuación”.

 

Referendo sobre petróleo, propone el Frente Amplio

■ Podría modificarse la ley para crear esa figura, argumenta Pablo Gómez

■ Así todo el pueblo podría decidir sobre el futuro de esa riqueza nacional

Andrea Becerril y Víctor Ballinas

El Frente Amplio Progresista (FAP) convocó anoche a la mayoría parlamentaria que conforman los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) a someter a un referendo las decisiones sobre la industria petrolera, a fin de que todo el pueblo pueda decidir sobre el futuro de esa riqueza, que es de la nación.

Luego de una reunión entre los coordinadores parlamentarios del FAP y Andrés Manuel López Obrador, el perredista Pablo Gómez leyó un manifiesto en el que se advierte que si bien el PRI y el PAN pueden pretextar que el referendo no existe en la legislación mexicana, el Poder Legislativo puede hacer las reformas necesarias para que, a partir de ahora, los ciudadanos puedan votar las leyes del Congreso que hayan sido objetadas por una parte del electorado, como ocurre en varios países democráticos.

El Frente Amplio argumenta que sus grupos parlamentarios son minoría en el Congreso, pero “ésta es una minoría digna que apela a la opinión ciudadana, a los sentimientos e intereses de la nación, en lugar de reducirse a las oscuras componendas tan criticadas y despreciadas por nuestro pueblo”.

La protesta que el Frente Amplio mantiene en ambas cámaras del Congreso va en contra de un abierto intento de violación de la Carta Magna y en favor de un debate nacional que dure cuatro meses, “sobre el cual seguiremos insistiendo”, recalcó Gómez, al continuar con la lectura del manifiesto, ya en las instalaciones de Xicoténcatl. Recalcó que esta ruptura física que se ha dado en el Congreso es la escisión entre una mayoría comprometida con el proyecto de reformas de Calderón y una minoría que exige un debate abierto y suficiente; es consecuencia del intento de procesar con rapidez el proyecto privatizador.

“El acuerdo del PRIAN para preparar un dictamen de la reforma petrolera en 50 días, y el receso del Congreso, dejaría a la ciudadanía sin posibilidades de manifestarse sobre un tema tan importante.” El FAP insiste en que no desconoce que PAN y PRI conforman mayoría en el Congreso, pero no puede admitir que los asuntos más delicados de la nación se traten con prisa y con mayoriteos automáticos. Además, resalta que su derecho a protestar no ha atropellado el derecho de priístas y panistas a tomar sus decisiones, pues han logrado sesionar en recintos alternos.

Acompañado por los coordinadores de PRD y PT, Carlos Navarrete y Alejandro González Yáñez, respectivamente, Gómez Álvarez continuó con la lectura del documento en el que advierte que mientras priístas y panistas se “desgarran las vestiduras” por la toma de las tribunas en ambas cámaras, se olvidan de que en otras ocasiones también han protestado con los mismos métodos, incluso más fuertes que los ahora usados por el FAP.

La reforma energética debe ser llevada a referendo porque la pretensión de la misma es entregar el petróleo a compañías privadas, principalmente trasnacionales, apunta. En sus cinco iniciativas, Calderón asegura que busca el fortalecimiento de Pemex, pero propone quitarle la refinación, los ductos, el almacenamiento y la explotación de viejos y nuevos yacimientos, bajo la tesis política de que se trata de una empresa “irreformable en su corrupción e ineficiencia, por lo que todas las actividades petroleras nuevas deben ser asignadas a capitalistas privados, especialmente extranjeros”.

Sin embargo, es “absolutamente inaceptable la renuncia a reformar Petróleos Mexicanos para acabar con viejos vicios que han sido la base del enriquecimiento de políticos, líderes sindicales y empresarios inescrupulosos”.

Los legisladores del FAP resaltan que “Pemex tiene ganancias brutas anuales de 76 mil millones de dólares, mientras Calderón afirma que no se cuenta con los recursos financieros necesarios para desarrollar la industria petrolera, además de que oculta al país el déficit del gobierno y la forma de su financiamiento”. Ante ello, el frente sostiene que, “junto con millones de mexicanos”, se impedirá que “la nación renuncie a la administración y disfrute de su riqueza petrolera, la cual debería ser la más poderosa palanca del desarrollo económico y social de México”.

Al final, reconoce que esa mayoría que ahora pretende aprobar de manera acelerada la reforma energética, siempre se ha opuesto a integrar en la legislación el derecho del pueblo al referendo sobre las resoluciones del Poder Legislativo, pero el Congreso puede en este momento llevar a cabo los cambios legales necesarios para que, a partir de ahora, los ciudadanos adquieran el derecho de votar las leyes del Congreso que fueron objetadas por una parte del electorado.

“Así que no cabe el pretexto de que el referendo no está ahora en la ley”, se resalta en el documento signado por los grupos parlamentarios de PRD, PT y Convergencia en el Senado y la Cámara de Diputados.

El tema se trató durante la reunión que los coordinadores del FAP sostuvieron por la tarde con López Obrador, en las oficinas perredistas de la Torre del Caballito. De acuerdo con versiones de los asistentes, López Obrador felicitó a los legisladores por el movimiento de resistencia civil que llevan a cabo en ambas cámaras, y les informó de la movilización a realizarse el próximo día 27 en el Zócalo capitalino.

El secuestro
josé gil olmos

México, D.F., 16 de abril (apro).- Como en los viejos tiempos del PRI, en los últimos días hemos presenciado una campaña política en los medios acusando de “secuestro” a los legisladores del Frente Amplio Progresista (PRD, PT y Convergencia) que tomaron las tribunas del Senado y de la Cámara de Diputados. Alineados, los conductores no han dejado de repetir la consigna y, molestos, alegan que sus espacios están abiertos para todas las opiniones, cuando en realidad es todo lo contrario.

Por definición, el secuestro es el acto por el que se priva de libertad de forma ilegal a una persona o a grupo de personas durante un tiempo determinado con el objetivo de conseguir un rescate u obtener cualquier tipo de crédito político o mediático.

¿Es un secuestro lo que hicieron los legisladores del FAP el pasado jueves? En términos estrictos no se tipifica como un delito, sino más bien se trata de una acción política bien planeada --que puede ser repudiada por muchos-- a la que recurrieron los partidos políticos para detener la mal llamada reforma energética, porque no se trata de cambios para aprovechar todas las fuentes de energía, sino que sólo pretende allanar la entrada de las empresas privadas en la exploración y explotación del petróleo mexicano.

Para muchos, las acciones de los legisladores del PRD, PT y Convergencia son criticables porque significan actos de violencia en el lugar donde, se supone, se debe dialogar para resolver los problemas más apremiantes del país. “Nos da una imagen de país bananero”, alegan la mayoría de los comentarios que se escuchan en los medios.

Pero habría que preguntar si los otros partidos, PAN y PRI, principalmente, han estado a la altura de las circunstancias y han hecho buen uso de su envestidura parlamentaria. O si no han “secuestrado” su papel de representantes ciudadanos solamente para sacar provecho y trabajar para sus propios intereses personales y de grupo. ¿Quién es el secuestrador?, sería la pregunta.

Televisa y Televisión Azteca han ordenado a sus reporteros y a sus conductores de noticias –aunque algunos lo hacen por propia voluntad– a seguir una línea de denostación, antes que de crítica, contra el FAP y principalmente contra Andrés Manuel López Obrador. No los bajan de violentos y de transgredir las leyes.

En radio, los conductores de noticias siguen la misma tónica y, sin medir palabras, han comparado a los perredistas y a López Obrador con burros, perros, gatos y demás animales, incitando precisamente lo que tanto critican: la violencia.

Hay locutores como Oscar Mario Beteta, Joaquín López Dóriga, Leonardo Kurzio, Adela Micha, Pedro Ferriz De Con y Raúl Sánchez Carrillo, entre una larga lista, que en sus espacios informativos han tomado como única bandera exaltar la imagen de violencia de los seguidores de López Obrador y acusar a los legisladores de “secuestrar” los recintos legislativos. En algunos espacios de televisión, antes de llegar a la noticia política, han llegado a presentar hasta cinco noticias de asesinatos, enfrentamientos a balazos y peleas, condicionando a la audiencia.

Los conductores en radio leen decenas de comentarios que les manda la gente, donde también se reiteran los mismos argumentos y la misma línea discursiva, que usan como razones para sostener su verdad. Pero cuando se les llega a colar una llamada donde los critican, de inmediato cortan la comunicación alegando que los están ofendiendo, pues los acusan de parciales y oficialistas.

En contrapartida, López Obrador y sus seguidores, así como los legisladores del FAP, han denunciado la campaña que hay en contra de su movimiento y han exigido el derecho a la réplica.

El sábado pasado, miles de “adelitas”, como les llaman a las mujeres lopezobradoristas, se manifestaron frente a las instalaciones de Televisa exigiendo que tomaran en cuenta sus opiniones y denunciando la campaña que se ha desplegado en contra de su movimiento. Desde hace 20 años no se veía una manifestación de este tipo. Sólo en los tiempos de hegemonía absoluta del PRI hubo tales expresiones masivas en contra de la misma empresa y de su entonces conductor estrella: Jacobo Zabludowsky.

Hoy, la historia parece repetirse. La mayoría de los medios de comunicación y de sus conductores repiten el mismo papel de reproductores del discurso oficial y, más allá de la critica y del rechazo que puede haber en las acciones del FAP y de López Obrador, dejan de lado su responsabilidad de informar y sólo tratan de legitimar al gobierno en turno.

La advertencia del conductor del principal noticiero de Televisa, Joaquín López-Dóriga, hacia López Obrador, de que si le ocurre algo será su responsabilidad, refleja precisamente su falta de responsabilidad al manejar la información de la toma de la tribuna parlamentaria por parte del FAP. La acusación reiterada de que fue un secuestro y denostar la imagen de los seguidores del tabasqueño, parece más una campaña sucia que incita a la violencia y a la polarización, como la que usó el PAN en la campaña de 2006, que una labor informativa.

El derecho a la libre expresión no debe tener cortapisas. Eso no está a discusión. Pero el mismo derecho a expresarse lo tiene quien está detrás del micrófono que el ciudadano de la calle, que es quien, al final, reciente las decisiones que se toman en los recintos del poder.

 


Publicado por solaripa69 @ 9:43
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