Jueves, 01 de mayo de 2008

1 de Mayo: ¿aún puede la clase obrera tomar el poder y construir el socialismo?

 

Pedro Echeverría V.

Rebelión

 


1. Llevamos casi 120 años recordando aquel primero de mayo de 1889. Aquellos obreros masacrados por los explotadores y sanguinarios capitalistas. Imposible dejarlos de recordar porque esos ejemplos enraízan más nuestros sentimientos a favor de los explotados. Pero también recordamos a los obreros mexicanos masacrados en las huelgas magonistas de Cananea y Río Blanco en 1906 por las fuerzas militares combinadas de yanquis y mexicanos porfiristas. Recordar es vivir, pero también debe obligarnos a pensar en que el Primero de Mayo es un día de combate, de protesta, de reflexión sobre el papel que debemos cumplir como explotados y oprimidos para sepultar este sistema capitalista que, por lo menos los últimos tres siglos, ha mantenido a la inmensa mayoría de la población en la pobreza y la miseria. Ya no basta con celebrar ese día, ahora es necesario transformarlo en un día más de combate contra el sistema de opresión, reivindicando los derechos obreros y a los oprimidos del mundo.

2. El Primero de Mayo es el día mundial del trabajo contra el capital, el día de lucha y combate de los trabajadores contra el sistema de explotación capitalista. Es el día que debe servir para manifestar con mayor claridad y vehemencia la lucha de clases que, obviamente, no puede desaparecer mientras haya clases sociales. ¿O alguien piensa que ya no existen explotadores y explotados? Toda la izquierda del mundo se agrupa con los obreros para conmemorar ese día contra la derecha empresarial y gubernamental que tanto lo odia. En México los anarquistas magonistas lo conmemoraron combativamente hasta que los gobiernos del PRI lo incautaron aboliéndole su lado anticapitalista. En los últimos 25 años, a pesar de que los gobiernos del PRI y el PAN han tratado de desaparecer el recuerdo de ese día, los poquísimos sectores obreros que salen a la calle junto a estudiantes, sectores izquierdistas y anarquistas, lo recuerdan combativamente.

3. Hasta los años sesenta, las corrientes marxistas (leninistas, trotskistas, espartacos, maoístas, guevaristas, todas ellas seguidores de Marx y Lenin) pensaban que la clase obrera indudablemente sería la vanguardia de la revolución proletaria que pondría las bases para construir el socialismo. Los campesinos y las demás clases o sectores oprimidos, sólo jugarían el papel de apoyo a la clase obrera. Se repetía (o repetíamos) que la contradicción principal "antagónica", natural, irreconciliable en el sistema capitalista, era entre el proletariado y la burguesía, no entre pobres y ricos, campesinos y terratenientes o entre corruptos y honrados, que eran contradicciones secundarias. Se pensaba, de manera general, que la clase obrera, al destruir a la burguesía como clase explotadora se destruía así misma como clase explotada y esto llevaría a la desaparición del trabajo asalariado y la plusvalía. Nada de eso sucedió, pero sigue presente la idea.

4. La realidad es que el papel de vanguardia, así como de enterradora de la burguesía explotadora, siempre se le dio a la clase obrera de la gran industria. Marx había partido de estudios profundos de la economía, la política, la historia en el siglo XIX y resaltaba ante su vista ese enorme papel que jugarían los obreros (principal fuerza productiva, creadora de la riqueza en el capitalismo de su tiempo y las siguientes décadas) y veía que los campesinos, aunque eran el sector más grande en número, no era el sector moderno del capitalismo como tampoco lo eran el artesanado o el miserable marginado. Sólo la clase obrera, que se multiplicaba en todos los países capitalistas modernos, era la clase revolucionaria, la única que podía acabar con la explotación reinante. No se podía pensar que serían los indígenas, los estudiantes, las mujeres o, como hoy, los del sector terciario, del "proletariado de cuello blanco" o de los servicios.

5. La realidad es que el capitalismo, sin dejar de ser un sistema dividido en clases sociales, así como extremadamente injusto en la distribución de la riqueza, sufrió gigantescas transformaciones tecnológicas desde fines del siglo XIX y durante el XX que recompusieron su estructura de explotación. Las grandes fábricas del XIX se transformaron en poderosas empresas internacionales con una tecnología que también transformó la producción. Los obreros crecieron en número pero no en la misma gran proporción que la maquinaria y la producción; surgieron nuevos sectores de clase (la burocracia, los obreros de cuello blanco, los técnicos, los universitarios, los científicos), en fin, todo un gran sector de servicios que desde los años sesenta comenzaron a superar a la clase obrera en importancia para el capital. La misma clase dominante (la burguesía) encontró formas para controlar las organizaciones obreras con el fin de encuadrarlas y dominarlas. La ideología de mediatización jugó importante papel.

6. Los obreros del Manifiesto Comunista (1847), de El Capital (20 años después), de la Primera Internacional y Comuna de París, son distintos a los de la Socialdemocracia reformista de la II Internacional (1889) o de la III Internacional 30 años después. Esta internacional de Lenin, que luego se convertiría en la autora de la consigna creadora de casi todos los partidos comunistas del mundo, había surgido siete décadas después que Marx y Engels lanzaran de grito de "¡Proletarios del mundo, Uníos! o ¡La liberación de los obreros sólo puede ser obra de la clase obrera misma! Si Marx hoy estudiara el sistema de explotación capitalista que sigue predominando en el mundo a los 160 años de su programa comunista, encontraría a la burguesía explotadora mucho más fortalecida, incluso internacionalmente, con un aparato militar de guerra que jamás soñó, con una clase obrera integrada en gran parte al sistema pero con otra dispuesta siempre a luchar, pero ya no pensaría que "sólo la clase obrera", sino en otros sectores explotados y oprimidas.

7. Hoy pensar en el proletariado (por aquello de que es la clase con más prole) es pensar en toda la clase explotada y oprimida por el capitalismo: obreros, campesinos, indígenas, mujeres, estudiantes, pacifistas, defensores de derechos humanos, teólogos de la liberación, homosexuales, marginados, etcétera. Sin hacer a un lado la intensa difusión de las ideas de la democracia burguesa y formal (que se reduce a lo electoral) con las que se quieren velar o cubrir todo, no se puede tapar la vigencia del pensamiento marxiano de la lucha de clases, del dominio de una clase por otra, de la necesaria revolución violenta o pacífica, según el caso. Pero también la clase opresora no puede reducirse a la fabril como en los tiempos de Marx. Las grandes empresas transnacionales, los bancos mundiales, los grandes monopolios, los poderosos medios de información, la industria armamentista. La batalla entre clases se ha hecho mucho más grande y profunda: los dueños del poder y del capital son mil veces más poderosos por eso la clase explotada también se ha diversificado y se ha extendido.

8. El Primero de Mayo sigue siendo un gran día de lucha. Su objetivo primario de recordar el combate obrero no ha cambiado. Sin embargo hoy es necesario darle mayor profundidad. No basta con recordar románticamente a la clase obrera de aquellos días de 1889 o 1906. Ahora hay que unir a todos los sectores explotados como su gran día: es también el día de los campesinos, los estudiantes, las mujeres; es el día de la clase trabajadora, también de los desempleados y los marginados. Es un día más que prepara la revolución social y también la revolución cultural contra la ideología, la tradición, la cultura y las costumbres burguesas. En México Los electricistas del SME parecen estar en la vanguardia, pero junto a ellos están también otros obreros mineros, telefonistas, refresqueros, de la industria automotriz, así como maestros, indígenas, campesinos y sectores populares. Pero también está la APPO, la CNTE, los zapatistas y todas aquellas izquierdas dispuestas a continuar luchando contra el capitalismo, el imperialismo y las derechas.

 

 

¿Aznarización pirata de los “tesoros” de Petrobras y Pemex?

 

Alfredo Jalife-Rahme

La Jornada

 

Oxford Analytica (10/04/08), consultora vinculada con la prestigiosa Universidad de Oxford, califica la reforma energética calderonista de “liberalización ambiciosa”, que abrirá las puertas a las trasnacionales petroleras mediante el ardid de dar la vuelta a la Constitución con trucos legaloides.

A cada quien su lucha, y las tres principales trasnacionales de la perniciosa “España aznarista” –Grupo Santander, Telefónica y Repsol– pretenden capturar las joyas geoestratégicas de Latinoamérica. Falta reseñar el lado oscuro de la penetración de esas empresas.

Fue justamente el belicoso ex presidente José María Aznar López quien dio vuelo trasnacional a las tres, y no es gratuito que ahora se conduzca como su vulgar agente de ventas y compras en la región para promover jugosos negocios, gracias a su colusión con los pocos reductos neoliberales que quedan (v.gr Uribe en Colombia y Calderón en México), frente al impresionante oleaje nacionalista.

Un mes Aznar López anduvo suelto, desde la cumbre fascista-neoliberal de Rosario (Argentina), pasando por Boca del Río (Veracruz), a la ciudad de México, donde arremetió contra Obama y Hillary en la convención 2008 de
la Canitec.

El fiscalista Aznar López fustiga descabelladamente la sensata postura de Obama y Hillary, quienes han prometido renegociar el nefario Tratado de Libre Comercio de América del Norte, y no entiende que el mundo ya pasó de la unipolaridad neoliberal a una más compleja multipolaridad de renacimiento nacionalista.

Aznar López, quien fracasó en su país, se entromete temerariamente en asuntos de terceros países, y ahora ha irrumpido para vender espejismos a cambio del “oro negro”, bancos y telecomunicaciones de Latinoamérica, como ayer los conquistadores españoles vinieron a cambiar espejitos por el oro amarillo, lo cual evocamos en el reciente artículo “Colapso inmobiliario de la España aznarista” (Bajo la Lupa, 9/04/08), que desestabilizó a sus súbditos locales.

Son ampliamente conocidos los vínculos estrechos de Aznar López con la tríada trasnacional española: Grupo Santander, Telefónica y Repsol. Dejaremos de lado el extraño accidente aéreo (con dos muertes) de una avioneta repleta de estupefacientes que se estrelló en una pista clandestina de la finca de Emilio Botín Sanz de Sautuola García de los Ríos (Bloomberg 25/04/08), presidente del Grupo Santander y cuya hija Ana Patricia Botín O’Shea es miembro del Consejo de Administración de la desinformadora Televisa.

En la familia Botín (que hace honor irónico a su apellido) ocurren casos bizarros, ya que Iñaki O’Shea, tío materno de Ana Patricia (de madre británica), es miembro conspicuo de la ETA (Público.es, 8/12/07), que tanto abomina Aznar López.

A Repsol (ranking 90, Fortune 500 Global, 07) no le ha ido nada bien en Latinoamérica, de donde ha sido prácticamente expulsada, a excepción de México, donde se ha despachado con la cuchara grande con el gas de Petróleos Mexicanos (lugar número 34), y un tanto cuanto con Petrobras (clasificación 65), de Brasil, donde ha engañado sobre las reservas de hidrocarburos en el fondo del océano Atlántico para elevar artificialmente la cotización de sus acciones desplomadas. Como que suena aberrante que una empresa pirata de ranking 90 explote dos petroleras más exitosas, lugares 34 y 65. ¿Cuál tecnología?

En fechas recientes se ha dado mucho vuelo a los supuestos “descubrimientos” de Petrobras en las profundidades del océano Atlántico. Virtualmente, las reservas son cuantiosas en Tupí y Júpiter. Pero en esta ocasión algo muy extraño sucedió en días recientes, cuando se manipuló la noticia de que Petrobras había descubierto otro cuantioso yacimiento en los campos Carioca/Pan de Azúcar, en la cuenca de Santos, del orden de 33 mil millones de barriles de petróleo. Curiosamente, dicho bloque descubierto beneficia al consorcio propietario, conformado por Petrobras (45 por ciento), la británica BG (30 por ciento) y la española Repsol (25 por ciento). La noticia del fabuloso hallazgo disparó más de 20 por ciento la cotización de Repsol en Wall Street (El País, 15/4/08).

Si uno se basara en los anuncios de “descubrimientos”, que están resultando ser fantasiosamente desinformativos, pareciera que las manos que controlan los hilos que manejan los “tesoros” de las profundidades oceánicas de México y Brasil son las mismas (¿aznaristas-anglosajonas?).

En México, Calderón y su secretaria de Energía, Georgina Kessel, discrepan con un diferencial de 60 mil millones de barriles como “tesoro” en el golfo de México, lo cual carece de sustento riguroso. Hasta Stratfor (17/04/08), centro de pensamiento neoliberal texano-israelí, admite que el reciente “tesoro” del yacimiento carioca carece de veracidad, lo cual ha causado una feroz polémica en Brasil.

Amigos especialistas brasileños nos han comentado que detrás del engaño de Repsol sobre el “tesoro” brasileño se encuentra aplicar la experiencia del “modelo Petrobras” a México, dando a entender que fue Repsol el descubridor de las fabulosas reservas, lo cual es una burda mentira, ya que la pirata trasnacional petrolera española es muy primitiva y carece de la tecnología exploratoria de Petrobras en aguas profundas; es decir, la tecnología es brasileña y no española, que en forma parasitaria se ha quedado con 20 por ciento de las reservas del bloque citado, lo cual ha manipulado para elevar sus acciones en las bolsas. El director de comunicación de la Asociación de Ingenieros de Petrobras, Fernando Siqueira, comenta que “Repsol, la ex estatal española y hoy empresa del banco Santander, parece más bien un brazo ejecutivo de la anglo-holandesa Shell. Actúa en Latinoamérica comprando gobiernos y obteniendo ventajas por medios oscuros, como hizo con la compra de YPF de Argentina y en el intercambio de activos con Petrobras en 2001”.

Nuestros amigos brasileños tampoco ignoran que Aznar López, íntimamente vinculado con Repsol, se ha convertido en el principal promotor de la reforma calderonista en México. Es decir, the day after a la aprobación de la ominosa reforma calderonista por el duopolio neoliberal del PAN y del PRI se puede descontar que una de las favorecidas será Repsol, cuyas acciones bursátiles se dispararían de nuevo según el “modelo brasileño” y a la que se alienta desde esas tiendas pretendiendo con ello rescatar de su insolvencia latinoamericana.

 


Publicado por solaripa69 @ 11:56
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios