Viernes, 02 de mayo de 2008

Miles de trabajadores rechazan las reformas laboral y energética

■ Organizaciones independientes advierten al gobierno que esas iniciativas no pasarán

■ Anuncian que están dispuestos a llevar a cabo acciones de resistencia civil para frenarlas

■ “¿Qué festejamos?”, pregunta plasmada en una de las mantas

■ Llaman a la unión gremial

Carolina Gómez, Patricia Muñoz, Laura Poy y Emir Olivares

El repudio a las reformas laboral y energética marcó la movilización obrera de este primero de mayo, en el que las organizaciones del Frente Sindical Mexicano (FSM), de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y otras advirtieron al gobierno federal que sus iniciativas “no pasarán”, y anunciaron incluso que están dispuestos a llevar acciones de resistencia civil contra la privatización del petróleo y establecer un “frente común” contra la política antilaboral del gobierno calderonista.

Este día, las demandas de salario y empleo cedieron su lugar a la alerta sobre el “peligro” en que se encuentra toda la clase laboral si se modifica la Ley Federal del Trabajo (LTF) y, a pesar de las diferencias entre las organizaciones, hubo una gran coincidencia: “O nos unimos o el día de mañana nos arrepentiremos” de no haber defendido la Constitución.

En el Zócalo, contingentes de electricistas, telefonistas, trabajadores del Seguro Social y del Instituto Mexicano del Petróleo, tranviarios, mineros, universitarios e incluso la priísta Confederación Nacional Campesina (CNC), entre muchos otros, llegaron marchando desde el Monumento a la Revolución. Una pequeña pancarta parecía definir el sentir obrero en este Día del Trabajo: “¿Qué festejamos?”

No faltaron los cohetones ni los monigotes de Mouriño y Calderón, que recibían rechiflas de los manifestantes. Pero este año las mantas en su mayoría cuestionaban las reformas; la movilización además cambió porque algunos contingentes marcharon alrededor del Zócalo, en lugar de permanecer en la plancha durante el mitin. No obstante, la plaza se vio colmada de trabajadores que portaban camisetas blancas o rojas contra la Ley del ISSSTE, la privatización energética y la que ya se conoce como “reforma Lozano”.

Uno de los contingentes más numerosos fue el del Sindicato Mexicano de Electricistas, cuyo dirigente, Martín Esparza, al tomar el micrófono preguntó a los trabajadores si estaban dispuestos a que “la renta petrolera se la lleven las trasnacionales, a que Pemex se comparta con los inversionistas extranjeros o a dejar que los chinos vengan a hacer el trabajo de los mexicanos”. La respuesta fue un “¡nooo!” multiplicado por miles de voces.

Fue este dirigente el que planteó que los trabajadores llevarán a cabo su propia resistencia civil pacífica en contra de la reforma energética, y quien dijo que “si pasa la reforma petrolera, pasará también la laboral”, vendrán por lo Ley Federal del Trabajo, por los contratos colectivos para acabar con el sindicalismo y aumentar la explotación laboral, por lo que llamó a reflexionar sobre la unidad de las dirigencias porque, dijo: “El enemigo no está entre nosotros, está en Los Pinos”.

El primero en hablar en este acto fue Valdemar Gutiérrez Fragoso, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), quien advirtió que este día “no es motivo de fiesta, sino de resistencia indignada” para defender los derechos que se conquistaron con sangre y luchas.

Advirtió que hoy está en peligro la Ley Federal del Trabajo, ya que el gobierno quiere arrebatar al movimiento obrero sus conquistas centrales, y dijo que si “los golpes legislativos, los golpes elitistas y de la alta burocracia se han dado, es porque no hemos podido ocupar esos espacios o porque se los hemos dejado a los viejos intereses charros del sindicalismo mexicano”. Planteó que el SNTSS asume la defensa de las industrias petrolera y eléctrica, está contra la ruta de la “flexibilización salvaje” y también para decirle a los “autistas” del gobierno que el movimiento obrero “está en el límite”.

Por su parte, Carlos Pavón, secretario de Acción Política del sindicato minero, reiteró al secretario del Trabajo, Javier Lozano, la invitación para que deje su escritorio y visite las tres minas en huelga –Cananea, Sonora; Taxco, Guerrero, y Sombrerete, Zacatecas–, y así verifique las pésimas condiciones de seguridad e higiene industrial existentes. Dijo que el gremio minero llega a este primero de mayo “enmedio de una de las más difíciles luchas en la historia de nuestro sindicato”.

Los líderes de los telefonistas, Francisco Hernández Juárez, y del STUNAM, Agustín Rodríguez, no tomaron la palabra. Sin embargo, en entrevista, el segundo reconoció que el sindicalismo mexicano llega “pulverizado” a esta conmemoración por las diferencias que existen entre las organizaciones. Planteó que esto “debilita” a los sindicatos y por ello se tienen que proponer acciones conjuntas para retomar la unidad.

Durante la marcha se pidió justicia por los cuatro estudiantes mexicanos asesinados por el ejército colombiano en Ecuador justamente hace dos meses. Familiares y amigos de Natalia Velázquez, Fernando Franco, Soren Avilés y Juan González se sumaron a la movilización, junto con estudiantes de UNAM e IPN.

A su vez, Ezequiel Rosales Carreño, secretario de Organización de la sección 22 del SNTE en Oaxaca, convocó a la creación de un frente único y a realizar una huelga política nacional, y aseguró que, como magisterio democrático, se sumarán a las acciones promovidas por las organizaciones integrantes del Diálogo Nacional. Dijo además que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación “se prepara con todo para participar en la defensa del petróleo y para echar abajo la nefasta Ley del ISSSTE”.

Jorge Cázares, de la sección 18 del SNTE en Michoacán, afirmó que es momento de que “nos movilicemos con la Convención Nacional Democrática, con Andrés Manuel López Obrador, con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, con los pueblos originarios, con intelectuales y empresarios nacionalistas”, para la defensa del país.

Aclarar si quiere diálogo, pide al gobierno el grupo de mediación que propuso el EPR

■ “Terribles”, las condiciones impuestas por Juan Camilo Mouriño, señala Rosario Ibarra

Blanche Petrich

El grupo de mediación propuesto por el Ejército Popular Revolucionario (EPR) para un eventual diálogo con el gobierno pidió a la Secretaría de Gobernación (SG) que “precise” su respuesta y defina si las condiciones que planteó en su comunicado del lunes pasado “son impedimentos para el proceso del diálogo” planteado.

Luego de una reunión de tres horas en la sede de Servicios de Asesoría para la Paz (Serapaz), el obispo Samuel Ruiz, la senadora Rosario Ibarra, los intelectuales Carlos Montemayor y Gilberto López y Rivas, el periodista Miguel Ángel Granados Chapa y los dirigentes del Frente Nacional Contra la Represión (FNCR) Enrique González Ruiz y Juan de Dios Hernández resolvieron emitir un breve comunicado en el que puntualizan que la figura de “testigo social” que la SG propone en lugar de una mediación “resulta confusa, particularmente por su utilización en las licitaciones de entidades públicas”.

El grupo “necesita saber si el gobierno quiere dialogar o no. Si persiste en las condiciones expresadas en su comunicado del 29 de abril, entenderemos que no quiere”, comentó el antropólogo López y Rivas.

La senadora Rosario Ibarra de Piedra, por su parte, describió la coyuntura como “una rendijita, nada más. Ojalá que por ahí pueda pasar la luz de la esperanza para todos los desaparecidos y sus familias. Pero objetivamente yo no veo voluntad política. Las condiciones que impuso el señor Juan Camilo Mouriño son terribles y expresan su poca disponibilidad de hablar sobre el tema de la desaparición forzosa”.

El grupo propuesto para la mediación, informó por su parte el penalista Juan de Dios Hernández, del Colectivo de Abogados Zapatistas, tiene el objetivo principal de facilitar la aparición con vida de los dirigentes del EPR Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, secuestrados en mayo del año pasado en Oaxaca.

“Es un punto que merece toda la atención y es el compromiso central del FNCR”, manifestó. El frente es el único grupo propuesto por el EPR como parte de la mediación.

Las supuestas investigaciones en torno al secuestro de Amaya y Cruz reflejan, en opinión Ibarra, “la insensibilidad y complicidad histórica de las autoridades”.

Añadió: “el gobierno ha dicho que ya están muertos, incluso pidieron que una hija y una hermana de las víctimas que comparecieran para hacer exámenes de ADN con unos cadáveres que aparecieron por ahí. ¿Qué se puede esperar?”

En la reunión de ayer, concluyó la legisladora, “todos expresamos nuestra mejor disposición. Queremos servir en algo para la causa de la lucha contra las desapariciones forzosas”.

López y Rivas advirtió, por otra parte, que, sin ánimo de confrontación, “no podemos dejar de apuntar el contenido tan farragoso del comunicado de Gobernación. En particular, es inadmisible la condición de testigos sociales. En este caso, la mediación es indispensable, no sólo para facilitar el acercamiento, sino para ofrecer un mínimo de garantías contra una eventual traición. Todavía todos tenemos en mente la detención del mensajero del EZLN (Javier Elorriaga) en 1996, cuando llevaba una respuesta al secretario de Gobernación (Esteban Moctezuma) y fue detenido por órdenes del ex presidente Ernesto Zedillo”

También expresó su sorpresa por las declaraciones del presidente panista, Germán Martínez, que “echó de cabeza” a Mouriño y desnudó la verdadera intención del gobierno al decir que de lo que se trata es de exigir la rendición del EPR.

“No podemos hacer caso omiso de algunos analistas, sicarios mediáticos, que ya empezaron a atacar a la mediación. Entre otras cosas, han dicho que Rosario Ibarra está relacionada con las FARC colombianas, que don Samuel Ruiz fue el fundador del EZLN y a mí me describen como ex agente de la KGB”.

El próximo jueves el grupo sesionará nuevamente. Su comunicado, de apenas una cuartilla, es dirigido al Partido Democrático-Ejército Popular Revolucionario y al gobierno federal. Expresa la disposición de los firmantes de realizar labores de intermediación y destaca “la gran importancia, en las difíciles condiciones que vive el país, de toda iniciativa que dé cauce a la búsqueda de la justicia desde la sociedad civil y que combata las desapariciones forzadas”.

 

■ Decenas de miles de sindicalistas y grupos independientes se movilizaron en varios estados

Dejan 20 heridos marchas en el país por el Día del Trabajo

■ Rechazo a la reforma energética, mejores salarios y empleo, entre las principales demandas

■ Dos lesionados de gravedad luego de zafarrancho entre maestros en el zócalo de Chilpancingo

De los corresponsales

Miles de sindicalistas marcharon ayer por todo el país para conmemorar el Día del Trabajo. Durante la jornada, sólo en Oaxaca se movilizaron unos 70 mil trabajadores de la educación, mientras en estados como Chihuahua o Veracruz lo hicieron más de 20 mil.

Algunas manifestaciones terminaron en zafarrancho, como la de Guerrero, con un saldo de al menos 20 lesionados. En distintos tonos, los manifestantes expresaron su rechazo a la propuesta de reforma energética planteada por el presidente Felipe Calderón, a la Ley del ISSSTE y al incremento de precios en los básicos, y demandaron mejores salarios.

Si bien el rechazo a la privatización de Petróleos Mexicanos fue el eje de las protestas, los trabajadores del país aprovecharon el primero de mayo para llevar a las calles los conflictos laborales y sociales de cada estado. En Sonora marcharon quienes defienden el parque Villa de Seris –que está siendo talado para instalar ahí un centro de convenciones–, así como el Frente contra la represión, que demanda la liberación del líder del transporte Alfonso Chaparro, encarcelado hace ocho meses por protestar contra la entrada en funcionamiento del nuevo sistema del transporte público.

En Veracruz, las pancartas fueron de médicos y enfermeras exigiendo plazas; en Chiapas, al menos 40 mil trabajadores estatales e integrantes de organizaciones sociales y campesinas se manifestaron y presentaron la propuesta de crear un frente único de trabajadores. Los marchistas tardaron más de dos horas en entrar a la plaza central, donde escucharon a 25 oradores. En estados como Baja California hubo expresiones de rechazo a la ola de violencia ligada al tráfico de drogas que sacude a esa franja del país.

En lugares como Ciudad Juárez, Chihuahua, la líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, fue objeto de manifestaciones de repudio, lo mismo que en Oaxaca, donde la sección 22, conjuntamente con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), marchó mientras en la ciudad de México algunos de sus compañeros entregaban un pliego de peticiones en la Secretaría de Gobernación. En el acto político también participaron el consejero estatal de la APPO, Flavio Sosa Villavicencio, recientemente liberado, y Emeterio Merino Cruz, activista golpeado por la policía el 16 de julio del año pasado, quien aún sufre secuelas sicomotrices.

Bates, tubos y piedras

Durante la conmemoración en Guerrero, golpeadores al servicio de Natividad Calixto Díaz, secretario general de la sección 14 del SNTE y dirigente del partido Nueva Alianza (Panal), armados con bates, palos, tubos y piedras expulsaron del zócalo de Chilpancingo a profesores y grupos independientes; el saldo fue de 20 lesionados, dos de ellos de gravedad.

El contingente de los llamados institucionales, integrado por más de 5 mil maestros, efectuaba un mitin en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac, adonde había arribado después de marchar, cuando llegó la avanzada de los “independientes“, pero unos 60 golpeadores, encabezados por jugadores del equipo de basquetbol Los Guerreros, integrado por hijos, sobrinos y primos de Calixto Díaz, les impidieron la entraga a golpes.

Jorge García Hernández, vocero de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), dijo que unos 20 profesores resultaron lesionados, entre ellos Isidra Paulino Cornelio, de la zona de la Montaña, a quien de un tubazo le abrieron la herida de una cesárea que se le practicó recientemente, y Roberto García, de Acapulco, quienes permanecen en el hospital del ISSSTE de la capital del estado. Otros lesionados son Jerónimo N., secretario general de la delegación sindical del municipio de Atixtac; José Luis Bravo, de la región Sierra, que resultó lesionado de un brazo, y Mario Salgado, del área de Educación Especial, de Acapulco.

La trifulca duró unos 30 minutos. Una hora después llegaron los policías antimotines del gobierno de la entidad. Mario Moreno Arcos, alcalde de Chilpancingo, dijo: “acabo de mandar traer a toda mi policía, ya que no los tengo aquí a la mano, y vienen para tratar de poner orden; aunque este asunto no es algo que tenga que ver con el municipio”.

 

“No te hubieras metido con el petróleo, Felipe”
sandra torres y lourdes godínez

* Crónica de la marcha de sindicatos independientes en el Zócalo

México, D.F., 1 de mayo (apro-cimac).- Desde un camión acondicionado con bocinas se escuchó la voz de una mujer mayor que, enojada, advertía: “Ahora la lucha es por la defensa de la soberanía del país, con el petróleo no te hubieras metido Felipe (Calderón)”.

“¡Este día no es de fiesta! ¡Es de lucha y protesta!”, secundó una señora del Sindicato del Frente Campesino Francisco Villa al despuntar esta mañana la marcha conmemorativa del Día Internacional del Trabajo en la Ciudad de México, que en esta ocasión tuvo como demandas principales el rechazo a la reforma laboral y energética.

En punto de las 10:00 horas se congregaron los contingentes de unas 200 organizaciones sindicales y sociales independientes, entre ellos la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y el Frente Sindical Mexicano, en diferentes puntos de la ciudad.

Los contingentes partieron al Zócalo capitalino de distintos puntos: el Ángel de la Independencia, avenida Reforma; el Monumento a la Revolución; el Hemiciclo a Juárez y el Palacio de Bellas Artes, en el Centro Histórico, y la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.

Paso a paso, cada uno de los contingentes avanzó por Reforma hasta arriban a la plancha del Zócalo capitalino.

Las mujeres nutrieron los contingentes de sindicatos como el del Seguro Social, telefonistas, electricistas, mineros y sobrecargos aéreos. Enarbolaron mantas en reclamo de mejoras laborales y por el respeto a la autonomía sindical.

Muchas de ellas llevaron de la mano a hijas e hijos, empujaron carriolas, los cargaron en brazos y hombros, dejaron oír sus gritos y consignas a una voz: “¡La patria no se vende!”.

A algunas mujeres les tocó ir al frente del contingente de la sección 271 del sindicato minero. Sin embargo, gritaron una y otra vez “¡de norte a sur, de este a oeste, ganaremos esta lucha cueste lo que cueste!”

Con playeras rojas y mantas en contra de la privatización de Petróleos Mexicanos (Pemex), un grupo de mujeres compartió:

“Vamos al frente porque estamos luchando por incrementar la plantilla de obreras en la minería y porque representamos a muchas de las mujeres que han perdido a sus esposos en este riesgoso trabajo”.

Entre los mineros y electricistas, un pequeño contingente de unas cien mujeres caminaba en silencio por la defensa de su fuente de trabajo en las calles de Circunvalación, en el barrio de La Merced, en los alrededores del Centro Histórico de la Ciudad de México.

Explicaron: “El servicio sexual es un trabajo, pese a quien le pese, y nuestra lucha es por que se nos provea del servicio de salud y se respeten nuestras garantías individuales”.

Una manta en que se leía, “perdí mi cuerpo, ahora lluevo sobre la ciudad”, fue colocada al frente del contingente.

Una decena de mujeres mostró carteles en demanda de justicia para una de sus compañeras que fue violada y robada por un militar, quien presuntamente sobornó a los agentes de la policía para que la acusaran.

Ahora ella se encuentra encarcelada, la acusan de haber robado y agredido a su agresor.

En otro contingente, mujeres y hombres de la cooperativa de refrescos Pascual entonaron; “¡No somos acarreados!, ¡estamos organizados!”.

Al frente, una banda de guerra y tres banderas: al centro la de México, a la derecha la de la cooperativa y a la izquierda una más con los colores de la diversidad sexual, que ondó una mujer.

En el cruce de Reforma y Juárez, una madre y su hijo de seis años repartieron volantes de la Coordinadora de Trabajadores y Organizaciones en Defensa del ISSSTE y la Coordinadora Sindical Independiente y Democrática.

Obreras de Duro de México, empresa americana que se dedica a la fabricación de focos, también se hicieron presentes para demandar igualdad de condiciones laborales e incremento de la plantilla de mano de obra femenina.

En el contingente de más de un centenar de trabajadores de Industria Corona de Plástico, empresa que se encuentra en Toluca, Estado de México, se escuchó el grito de 70 mujeres: “¡Felipe, entiende, la patria no se vende!”

Alrededor del mediodía hizo su arribo al Zócalo capitalino el sindicato de bomberos de la Ciudad de México. En la Plaza de la Constitución se escuchó la sirena que presagió su llegada.

En sus mantas demandaron mejores unidades, equipamiento y capacitación.

“¡Ya vamos llegando! ¡Felipe está temblando!”, fue una consigna que repitió cada contingente conforme ingresó a la plancha del Zócalo.

Sólo una oradora

Luego del arribo de los primeros contingentes de la UNT, Alianza de Tranviarios de México, Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y de organizaciones populares como el Frente Popular Francisco Villa (FPFV), poco antes de las once de la mañana, comenzó el mitin de conmemoración del Día del Trabajo.

En el templete principal instalado frente al Palacio Nacional, que abarrotaron líderes de las principales organizaciones y sindicatos, se presentaron los cinco oradores designados con la participación de una sola mujer: Irma Lara, del municipio de Zimapán, en Hidalgo.

Ella dirigió un breve mensaje en el que denunció la intención de las autoridades de establecer un confinamiento de residuos tóxicos en esta entidad.

Hizo además un llamado a defender el petróleo, pero también la tierra, “ya que en este municipio son muchas las comunidades que no cuentan con agua potable ni con los servicios elementales para vivir”.

Por ello solicitó la solidaridad de las organizaciones concentradas en el Zócalo para exigir que no se instale ese confinamiento que afectaría, denunció, a los 34 mil habitantes de Zimapán.

Otros oradores lanzaron un llamado “a la resistencia civil pacífica” para frenar las reformas energética, laboral y para incorporar al “gran debate nacional” el tema de la soberanía alimentaria.

Los sindicalistas señalaron que en México hay una grave crisis de alimentos y recordaron que desde hace 25 años el campo carece de autonomía.

Cada día, alertaron, es más difícil abastecer a todos los mexicanos de alimentos, por lo que se pronunciaron por precios justos y por frenar aumentos en artículos básicos como el huevo, tortilla y carne, entre otros.

Anunciaron que el próximo 21 de mayo arrancará la Jornada Nacional por la Defensa del Campo y del Petróleo cuyo objetivo será informar a la población en qué consiste la defensa de estos dos sectores.

Recordaron que ya existen cien mil promotores por la defensa del petróleo, pero aceptaron que se necesitarán más.

Advirtieron que luego de la reforma energética, viene la laboral, en que el gobierno federal pretende la eliminación de los contratos colectivos y las prestaciones.

El mitin obrero-popular culminó a la una de la tarde, pero antes los trabajadores entonaron el Himno nacional.

 


Publicado por solaripa69 @ 10:23
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