Mi?rcoles, 28 de mayo de 2008

Califica AMLO de “demagogia” el plan contra la carestía anunciado por Calderón

■ “A él lo impusieron y está atado de pies y manos”, señala durante una gira por Sinaloa

Alma E. Muñoz (Enviada)

Los Mochis, Sin., 27 de mayo. Cuando se le preguntó si las medidas contra la carestía anunciadas por Felipe Calderón son palos de ciego, Andrés Manuel López Obrador respondió: “Calderón ha demostrado ser incapaz y no puede hacer otra cosa, porque a él lo impusieron (en la Presidencia de la República) y está atado de pies y manos”.

Así que el anuncio que realizó el lunes pasado, afirmó, es “pura demagogia” y no va a frenar la carestía. Al contrario, sostuvo, “va a perjudicar más a México el querer abrir las fronteras para comprar alimentos en el extranjero, en lugar de echar a andar un plan para impulsar las actividades productivas y lograr la autosuficiencia alimentaria”.

El ex candidato presidencial continuó este martes su gira por el país para reunirse con brigadistas del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo. En esta entidad manifestó que el abandono de las actividades productivas y el empleo nacionales le preocupa mucho, lo mismo que Calderón insista en entregar los bienes de la nación a extranjeros.

Y ahora, primero ante seguidores de Los Mochis, después de Guasave y posteriormente de Culiacán, dijo que “el pelele”, junto con su secretario de Hacienda, Agustín Carstens, “cínicamente” dicen que no hay excedentes petroleros. “Esto no es cierto, sí hay dinero recaudado por esa vía y nosotros vamos a exigir que se transparenten esos recursos”, porque desde que Vicente Fox estaba en el gobierno “no se sabe a dónde fueron a parar”.

“¡Rateros, rateros!”, gritaron algunos de los asistentes al mitin, pendientes del discurso de López Obrador.

“Ahora más que nunca, el gobierno está recibiendo dinero por la venta del petróleo; la utilidad que nosotros estimamos es de más de 100 dólares por barril y México está extrayendo tres millones de esos barriles diariamente; por extraer cada uno gasta cuatro dólares”.

Si la Cámara de Diputados fijó para este año el precio de cada barril en 49 dólares, y el costo supera los 100 significa que los excedentes petroleros son de alrededor de 20 mil millones de dólares”, añadió el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Con la privatización que del sector pretenden llevar a cabo, continuó, “nos van a conducir a que haya más inseguridad y violencia que no podemos permitir”, y si esto se consuma, agregó, “sería muy difícil sacar adelante a nuestro país de la pobreza y la marginación”.

Por eso, el dirigente pidió a los brigadistas de Sinaloa “no confundirse” y “no caer en el juego” que pretenden imponer las cúpulas del PRI y el PAN a partir de las sesiones de debate que se llevan a cabo en el Senado de la República donde, indicó, llevamos “5-0 a pesar de que hoy (jueves) nos quisieron hacer trampa y de ocho expositores nos dejaron dos”.

Esa mafia, indicó, “puede pensar que nosotros podemos ganar el debate y ellos la votación, como hicieron con el Fobaproa”, pero además –indicó– “yo no les tengo confianza a los políticos del PRI, porque ese partido y el PAN son lo mismo”.

Además, alertó sobre la posibilidad de que los del tricolor aparenten situarse entre Acción Nacional y los partidos integrantes del Frente Amplio Progresista (FAP), integrado por PRD, PT y Convergencia–, “cuando lo que hacen es negociar con la cúpula panista”.

■ Las iniciativas de Calderón no incluyen el impulso de fuentes alternas, sostienen

Critican técnicos y científicos carencia de una reforma energética integral

■ Debe eliminarse la corrupción y evitar efectos contaminantes de hidrocarburos: Mario Molina

Víctor Ballinas y Andrea Becerril

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Ampliar la imagen Mario Molina Henríquez, premio Nobel de Química, y los investigadores Gerardo Gil Valdivia y Odón de Buen Rodríguez, durante el foro de debate sobre las iniciativas en materia petrolera enviadas por el jefe del Ejecutivo federal a la Cámara de SenadoresMario Molina Henríquez, premio Nobel de Química, y los investigadores Gerardo Gil Valdivia y Odón de Buen Rodríguez, durante el foro de debate sobre las iniciativas en materia petrolera enviadas por el jefe del Ejecutivo federal a la Cámara de Senadores Foto: Marco Peláez

Técnicos y científicos que ayer participaron en el quinto foro de debate sobre las iniciativas del presidente Felipe Calderón para modernizar Petróleos Mexicanos (Pemex) resaltaron que no se trata de una reforma integral energética ni se incluyen mecanismos para impulsar fuentes alternas de energía.

El premio Nobel de Química Mario Molina rechazó que las reservas de crudo estén por acabarse; “la atmósfera se nos acabará antes que el petróleo”, afirmó, y señaló, al igual que los investigadores Gerardo Gil Valdivia, Odón de Buen Rodríguez y Pablo Mulás, la necesidad de restructurar y modernizar Pemex para eliminar la corrupción y reducir los efectos contaminantes de los hidrocarburos en el medio ambiente.

Resaltó, sin embargo, que las iniciativas de Calderón “no representan la reforma energética integral de largo plazo como la que realmente se requiere para enfrentar con éxito los desafíos económicos y ambientales que hoy se nos presentan”.

Es un paso, falta otro

Aunque la expectativa del gobierno y los legisladores panistas era que Molina defendiera las iniciativas de Calderón, el premio Nobel sólo dijo que la propuesta “es un paso importantísimo” para mejorar el desempeño de Pemex, pero falta otro para enfrentar con éxito los desafíos económicos y ambientales. Incluso no respondió una pregunta sobre la necesidad de invertir capital extranjero en la paraestatal.

En la Cámara de Senadores, donde se realizan los foros de debate, Molina destacó que tienen una visión equivocada quienes aseveran que “es inminente el agotamiento del petróleo y que el calentamiento global es un problema que se puede atender después”.

El científico sostuvo ante los legisladores que “existen grandes reservas de energéticos fósiles en el mundo, no sólo petróleo y gas natural, sino también el carbón y las arenas bituminosas. Antes de que se acaben estas reservas se agotará la capacidad de la atmósfera para almacenar los gases de efecto invernadero sin responder con cambios climáticos externos. Con otras palabras: la atmósfera se nos agotará antes que el petróleo”, sostuvo.

Planteó la necesidad de que la paraestatal “sea más eficiente, productiva y competitiva en el ámbito internacional, esto es, que pueda competir al tú por tú con las empresas más eficientes y rentables del mundo”, y señaló que con los altos precios del petróleo, “que probablemente persistirán por mucho tiempo, deben destinarse ingresos adicionales a Pemex para fortalecerla y modernizarla; debemos dotar por fin a la paraestatal de los recursos y los instrumentos requeridos para cumplir bien con su labor, y que esté libre de corrupción, para así poder exigirle que mejore su desempeño”.

Insistió en que el factor más importante que explica el calentamiento global es el cambio en la composición química de la atmósfera ocasionado por el consumo de combustibles fósiles –carbón, petróleo, gas natural–, como consecuencia de la emisión de los llamados gases de efecto invernadero, principalmente bióxido de carbono.

En tanto, Gerardo Gil Valdivia, quien ha sido académico del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, funcionario de Nacional Financiera y director general de Mexpetrol y de Time Kit, destacó que el sector energético debe ser analizado como un todo unitario y directamente vinculado con el ambiente.

También presidente de la sección mexicana del Club de Roma, sostuvo que la solución de la problemática petrolera de México pasa por la clara ratificación de la rectoría del Estado en el desarrollo nacional, como indica el artículo 25 constitucional, así como el dominio directo de la nación sobre el petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos, el cual es inalienable e imprescriptible, así como de llevar a cabo la explotación de estos productos en los términos establecidos por la Constitución en los artículos 26, 27, 28 y 134.

Recordó a senadores y diputados que la tendencia internacional contemporánea es que las reservas petroleras sean manejadas por empresas públicas de los países que las poseen o que salen a buscarlas a terceras naciones.

Un aspecto básico de la reforma, indicó, es el de una profunda transformación de Pemex en auténtica empresa pública, y debe lucharse contra la corrupción “para rescatarla de los intereses particulares, en función de lograr un bien mayor, el interés general de la nación”.

Por su parte, el investigador Odón de Buen hizo una solicitud al Congreso y a los poderes del Estado mexicano para que, como se hace ahora con el petróleo, se inicie la construcción de las alternativas para el México pospetrolero.

Explicó que para reducir la dependencia petrolera se han ido encontrando alternativas. Así, por el lado de la oferta, además del gas natural, las energías renovables como la eólica, la solar, la bioenergía, la hidroeléctrica y la geotermia pueden contribuir, en altísimo porcentaje y a costos competitivos, a la sustitución del petróleo.

Mientras, el académico del Instituto de Investigaciones Eléctricas, Pablo Mulás del Pozo refirió que Abdallah Jumah, presidente y director general de Aramco –la empresa de Arabia Saudita que más petróleo produce en el mundo, con más de 10 millones de barriles diarios– en el Congreso Mundial de Energía afirmó que por cada punto porcentual de aumento en la recuperación promedio mundial, las reservas probadas globales se incrementan en aproximadamente 80 mil millones de barriles.

“Esto es equivalente aproximadamente a todo el recurso potencial de petróleo en México”, subrayó.

Considerando esas cifras, agregó, “tarde o temprano reduciremos el uso de combustibles fósiles antes de que éstos desaparezcan de la naturaleza, con base en nuevas formas de generar el mismo resultado, forzados también por el entorno”.

 

Pemex debe ser menos vulnerable, más eficaz y menos corrupto”: Mario Molina
jenaro villamil

* Quinto debate sobre la reforma energética en el Senado

* Francisco Rojas insiste: No se debe abrir a la inversión privada áreas estratégicas como la refinación
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México, D.F., 27 de mayo (apro).- La realidad de la crisis ambiental que enfrenta México apareció en el Senado de la República, cuando el Premio Nóbel de Química, Mario Molina, advirtió que “la atmósfera se nos agotará antes que el petróleo”.

Al participar en el quinto debate sobre la reforma energética, Molina insistió en la necesidad de buscar fuentes alternas de energía, ausentes en las iniciativas presidenciales.

Experto en el tema del calentamiento global, Molina afirmó que hace falta una visión integral que incluya las fuentes alternas de energía. Dijo que el problema ambiental es un “asunto prioritario” y, aunque no se pronunció explícitamente en favor de las iniciativas, subrayó que Petróleos Mexicanos (Pemex) no puede ser una empresa vulnerable, dominada por la burocracia, la corrupción y sin recursos.

Durante la quinta sesión del debate petrolero, denominada “Transición y Seguridad Energética”, el exdirector de Pemex, Francisco Rojas, insistió en que no se debe abrir la inversión privada en áreas estratégicas, como la refinación. Afirmó que es necesario “despetrolizar paulatinamente” las finanzas públicas y señaló que no se debe caer en “falsos debates” sobre los contratos que violan el artículo 27 constitucional.

Añadió: “Hemos hecho de Pemex la crónica de una muerte anunciada”.

El también presidente de la Fundación Colosio prosiguió: “Efectivamente, hay contratos que violan el artículo 27, pero eso no quiere decir que continuemos impulsándolos”.

Rojas debatió con el exrector de la UNAM, Francisco Barnés, quien defendió la apertura a la inversión privada. “México, tarde o temprano, tendrá que abrir el negocio de la refinación al capital privado, pero antes debemos saber hacia dónde queremos llegar”, dijo Barnés.



En la misma sesión participó el dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza, quien expresó su oposición a las iniciativas calderonistas debido a los malos antecedentes en la apertura eléctrica. Fue el único en criticar “el desdén” hacia los dirigentes petroleros que no han sido invitados a participar en el debate.

El embajador Jorge Navarrete fue el más crítico con las cinco iniciativas enviadas al Congreso por el presidente Felipe Calderón. Dijo: “Se postula, sin demostrarlo, que Pemex no tiene la capacidad para garantizar la seguridad energética del país”. Navarrete fue el único de los ponentes en referirse a la necesidad de llamar a una consulta popular para acordar la reforma.

“A mi juicio, no existe un mandato popular que dé sustento a una iniciativa de reforma por el enorme déficit de legitimidad” del gobierno federal, advirtió.

El cambio climático

El debate de hoy tuvo dos ejes fundamentales: la viabilidad de Pemex bajo las reformas planteadas por Calderón, y los riesgos del cambio climático, originados por el uso y abuso de los hidrocarburos fósiles.

Mario Molina, Francisco Barnés y Jorge Eduardo Navarrete abundaron sobre este tema, aunque desde ángulos distintos. Demandaron cambiar “el paradigma” dominante del consumo intensivo del petróleo.

Molina indicó que actualmente existe 30% más de bióxido de carbono en la atmósfera que lo existente durante 600 mil millones de años, debido a la combustión de hidrocarburos fósiles. Insistió que se debe lograr una disminución de al menos 50% en el consumo de petróleo. Molina abundó en “medidas simultáneas” al fortalecimiento de Pemex, incluyendo otras fuentes alternativas, como la eólica, la nuclear y el etanol. Y dijo que es equivocada la versión del “inminente agotamiento de las reservas del petróleo”.

“Todos debemos estar de acuerdo que nuestra industria petrolera dependerá de que Pemex sea menos vulnerable, más eficaz y menos corrupto”, insistió.

Navarrete, propuesto por el Frente Amplio Progresista (FAP), abundó sobre el concepto de “seguridad energética”. Señaló: “Se ha puesto de moda un falso concepto de seguridad energética que depende de la satisfacción inmediata en el consumo de gasolinas y de electricidad”.

Consideró que el “paradigma depredador” es el que depende de los requerimientos energéticos de Estados Unidos, el mayor consumidor de energía del mundo. “Las reformas garantizan las demandas de Estados Unidos, no la seguridad energética mexicana”, subrayó el diplomático.

La defensa de Rojas

En la primera parte del debate, Carlos Rojas confrontó posiciones con Francisco Barnés, pero en la ronda de preguntas de los legisladores, los panistas le “cobraron” al funcionario que estuvo al frente de la paraestatal durante ocho años sus críticas a la reforma energética calderonista.

Rojas, contador público de profesión, hizo sus propias cuentas para indicar que, contra la afirmación de Barnés, existen suficientes recursos para construir dos nuevas refinerías. Calculó que Pemex tendrá un superávit primario de 160 mil millones de pesos, y si se eliminara el subsidio de 50 mil millones de pesos a las gasolinas, erogados en el primer trimestre, darían un total de 360 mil millones de recursos disponibles en un año.

“Las refinerías costarían 200 mil millones de pesos y todavía nos quedarían 150 mil millones de pesos”, indicó Rojas.

Rojas reviró que es factible destinar recursos para construir las refinerías, siempre y cuando se reduzca la carga fiscal de Pemex. “El problema de la falta de recursos financieros no es tal”, insistió.

Sobre el caso de Deek Park, Rojas se remitió a 1991 cuando se cerraron las refinerías de Azcapotzalco y Poza Rica. Explicó que se trató de un esquema de inversión que sirvió para enfrentar la crisis del crudo Maya. “Era evidente que, para su momento, fue una buena inversión, fue rentable y fue bien hecha”, sentenció. El exfuncionario en la administración salinista afirmó que Pemex es una empresa de clase mundial y que también tuvo inversiones en Repsol. Reveló que la paraestatal estuvo en posibilidad de quedarse con la mayoría de las acciones de Repsol, entonces empresa mayoritariamente estatal.

Duramente cuestionado por legisladores del PAN que criticaron su posición confrontándola con su paso por Pemex, Rojas afirmó que durante su administración se realizaron “muchas privatizaciones”. “La única diferencia es que todas estas áreas no tenían qué ver con las áreas estratégicas, protegidas por el artículo 27 constitucional”, dijo Rojas.

El debate fue la primera ocasión en la que Francisco Rojas y Francisco Labastida, ambos priistas, pero con posiciones contrarias en materia de reforma energética, protagonizaron un sutil intercambio público de recriminaciones.

México tardará 55 años en llegar al bienestar de los desarrollados

■ La desigualdad aumentó en el mundo, y parte de la responsabilidad es de la globalización, afirma un informe elaborado por diversos expertos y auspiciado por el Banco Mundial

Roberto González Amador

Ubicado a la zaga del crecimiento económico entre los principales países en desarrollo, México tardará por lo menos 55 años, el lapso que cubren dos generaciones, para asomarse a los niveles de bienestar que gozan hoy los países industrializados. Esta es una de las conclusiones más contundentes de un informe internacional sobre el crecimiento y la inclusión social, auspiciado, entre otras instancias, por el Banco Mundial. Además del largo plazo considerado por el reporte para que el país logre colarse a las grandes ligas del desarrollo, existe una condición para que la previsión se cumpla en el tiempo señalado: que la economía mexicana crezca al menos 4 por ciento en promedio anual, una tasa que no han logrado los últimos tres gobiernos, incluidos los años que ha gobernado el Partido Acción Nacional.

El Informe sobre el crecimiento: estrategias de desarrollo sostenido y crecimiento inclusivo, llega a la conclusión de que la desigualdad aumentó en el mundo y parte de la responsabilidad de que ello ocurriera radica en la globalización de la economía.

“Gran parte del aumento en la desigualdad se atribuye a la globalización. El resultado es un creciente escepticismo acerca de los beneficios de la globalización, tanto en los países en desarrollo como desarrollados”, indica el informe, elaborado durante dos años por una comisión de expertos, ex dirigentes y académicos, sobre todo de países en desarrollo. La Comisión de Crecimiento y Desarrollo fue auspiciada por el Banco Mundial, la Fundación Hewlett, y los gobiernos de Australia, Holanda y Reino Unido.

En el informe, publicado la semana pasada, se menciona que México, con un ingreso promedio por habitante de 9 mil 967 dólares en 2006, ha logrado una modesta tasa de crecimiento económico de 2.4 por ciento en promedio anual durante los últimos 10 años. Si el país lograra sostener un incremento de al menos 4 por ciento cada año de su producto interno bruto (PIB) serían necesarios 55 años, dice, “para que alcanzara el nivel de ingreso que tienen los países industrializados”.

La larga espera para acceder al bienestar puede parecer más larga a la luz del desempeño reciente de la economía, precisamente en el periodo en que la estrategia oficial se ha enfocado más a insertar a México en la “globalización”, como se asienta en los planes gubernamentales desde la administración del presidente Ernesto Zedillo –uno de los participantes en la comisión redactora del informe– hasta la actual de Felipe Calderón.

Entre 1995 y 2000, periodo que comprende la gestión de Ernesto Zedillo, el PIB tuvo un crecimiento de 3.2 por ciento en promedio anual; en los años que gobernó Vicente Fox, de diciembre de 2000 a noviembre de 2006, la economía repuntó a una tasa promedio anual de 2.38 por ciento, y en el primer año de Calderón el avance fue de 3.8, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. Para 2008, segundo año de la actual gestión, los pronósticos más optimistas ubican el crecimiento del PIB en 3 por ciento.

A China le llevará 23 años y a Argentina 17

Con el caso de México contrasta el de China, que desoyó las recetas económicas de los organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el propio Banco Mundial. En la última década, indica el informe, el país asiático creció a una tasa promedio anual de 8.3 por ciento. Si logra mantener al menos un crecimiento de 4.7 por ciento en promedio anual requerirá de 23 años, menos de la mitad de México, para “alcanzar el nivel de ingreso que tienen los países industrializados”, añade el documento.

También es de destacar el caso de Argentina, país que en 2001 cayó en bancarrota y que, según el documento, necesitará sólo 17 años de crecer a un ritmo promedio de 3.5 por ciento anual, para alcanzar un nivel de ingreso similar al de países industrializados. Esa nación sudamericana tiene hoy un ingreso por habitante de 13 mil 652 dólares.

En cambio, Brasil, el país con la mayor economía de Latinoamérica, seguirá lastrado por la desigualdad social. El informe plantea que requerirá 119 años, si logra crecer a una tasa promedio anual de 4.4 por ciento, para lograr un ingreso por habitante similar al de los países avanzados.

En todos los casos el reporte calcula los años que requerirá un país en desarrollo para que sus habitantes alcancen un ingreso de nación avanzada a partir de la tasa máxima de crecimiento anual que ha logrado en la última década.

Corea del Sur fue uno de los países más pobres de Asia. Hoy es uno de los más ricos y tiene un nivel de vida similar al de Eslovenia, Israel o Arabia Saudita y superior al de República Checa, Omán o Portugal.

El informe añade que Corea del Sur es uno de los sólo 13 países que lograron llevar a cabo una especie de milagro económico en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial, con un crecimiento de 7 por ciento o más durante al menos 25 años consecutivos. En ese grupo no está México. Aparecen: Botswana, Brasil, China, Hong Kong (antes de pasar a soberanía de Beijing), Indonesia, Japón, Malasia, Malta, Omán, Singapur, Taiwán y Tailandia.

“Si los gobiernos y organizaciones internacionales hicieran los esfuerzos necesarios, los beneficios de la economía mundial podrían distribuirse de manera generalizada entre las naciones y al interior de ellas”, dice. “Las ganancias netas en materia de bienestar generadas por la apertura proporcionan gran cantidad de recursos para compensar a las víctimas de la globalización, siempre y cuando los gobiernos tengan la voluntad política de manejar el problema. Hasta este momento, la retórica concuerda con esta prioridad, pero no las acciones”.

Es probable que los gobiernos deban cambiar sus políticas internas para apoyar de manera más decidida una economía mundial abierta, agrega el informe. Ello podría significar la adaptación de las medidas de protección social, los sistemas de seguro social y los sistemas tributarios del país.

“El enfoque alternativo es claramente peor: consistiría en conservar los sistemas nacionales como en naftalina y huir de la economía mundial”.

 


Publicado por solaripa69 @ 9:30
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