Jueves, 12 de junio de 2008

Ofrece Calderón en España sectores vitales de la economía

■ Llama en Madrid a empresarios a invertir en “áreas autorizadas” de energéticos

Claudia Herrera Beltrán y Armando G. Tejeda (Enviada y corresponsal)

Ampliar la imagen El presidente Felipe Calderón, durante su discurso ante el Congreso de los Diputados, en Madrid Foto: Ap

Madrid, 11 de junio. El presidente Felipe Calderón inició hoy en Madrid su primera visita de Estado a España, con una prioridad por encima de las demás: atraer inversiones españolas a sectores vitales de la economía mexicana, como infraestructura, servicios y, de manera destacada, al polémico sector energético. El mandatario mexicano hizo una invitación expresa al capital ibérico para acudir presto a invertir en “las áreas autorizadas de la energía” y a esperar a que se apruebe la reforma de Petróleos Mexicanos (Pemex), según señaló en un artículo publicado en el diario conservador ABC.

En sus discursos públicos, el Presidente ha hecho apenas referencia a la reforma sobre el sector energético y Pemex; tampoco se ha referido a las conversaciones que han mantenido en los últimos meses representantes del “más alto nivel” de la paraestatal mexicana con ejecutivos de la empresa española Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), con el fin de transformar el funcionamiento de Petróleos Mexicanos.

Hidrocarburos en la mira

Sin embargo, consciente de que uno de los reclamos más acuciantes de los inversionistas españoles en los últimos años ha sido, precisamente, que se abran al capital extranjero los hidrocarburos y la energía en todas sus vertientes, Calderón anunció desde las páginas del citado rotativo que “actualmente está en discusión una iniciativa de reforma para fortalecer al sector energético, entre otras cosas ampliando la capacidad de operación y producción de Pemex”.

Acto seguido, el mandatario visitante afirmó: “México tiene gran interés en alentar la participación de empresas españolas en los principales proyectos ferroviarios y de infraestructura carretera que promueve mi gobierno. Asimismo, existen grandes oportunidades de inversión en las industrias automotriz, de autopartes y aeroespacial, así como en el mercado de capitales y en sectores como telecomunicaciones, turismo y áreas autorizadas de energía. Estoy convencido también de que, con base en el acuerdo de cooperación turística entre México y España, se podrá promover la colaboración, así como mayor inversión ibérica en materia de turismo”.

Precisamente, una de las prioridades de Calderón en este viaje es atraer capital extranjero a México para el Plan Nacional de Infraestructura y para promover al país como un destino atractivo para la inversión en cuestiones de energía.

Para llevar a cabo la difusión de su programa clave y de su mensaje se ha valido de Antonio Solá, quien fuera su coordinador de imagen en la campaña presidencial, y ha seguido muy de cerca todos los pasos del mandatario en territorio español. Incluso, tuvo el privilegio de escuchar desde la primera fila de la zona de invitados especiales del Congreso de los Diputados el discurso de Calderón ante los parlamentarios españoles. Solá estaba a sólo diez lugares de Margarita Zavala, esposa del mandatario mexicano.

Solá, desde su empresa consultora Ostos y Solá, se ha erigido en el promotor del programa estrella de Calderón –el Plan Nacional de Infraestructura– ante el empresariado español, para lo que ha organizado encuentros valiéndose de su condición de hombre “próximo” al presidente de México. Cabe recordar que Solá fue el principal operador de la campaña proselitista del michoacano, para lo que se valió de la propagación del mensaje del miedo y de la guerra sucia en contra de Andrés Manuel López Obrador.

Después de maniobrar desde la sombra para el candidato Calderón, Solá volvió a España, pero mantuvo abiertos los vínculos con la administración mexicana y con el Partido Acción Nacional, con el que tiene relaciones profesionales desde la precampaña electoral del entonces aspirante a candidato Vicente Fox, es decir, desde 1999. Si bien la relación de Solá y el presidente Felipe Calderón se estrechó con el triunfo electoral, gracias en parte a los métodos utilizados por el publicista español –como el video en el que se amenazaba a la sociedad de que si ganaba López Obrador les quitarían sus camas, televisiones y casas.

Promoción de “oportunidades”

Con este bagaje, Antonio Solá se reunió el pasado 28 de mayo con unos 40 empresarios españoles para defender las supuestas virtudes y oportunidades del Plan Nacional de Infraestructura, labor que en teoría debería recaer en las delegaciones diplomáticas mexicanas. Durante dicho encuentro, Solá invitó al capital español a participar de las “oportunidades” que se abren con este gobierno, al tiempo que durante el foro se llegó a afirmar sin paliativos que la reforma energética será “casi seguro” aprobada, con lo que se abriría un sector anhelado por las multinacionales españolas relacionadas con el sector, como Repsol, Endesa, Iberdrola, Gas Natural y la ya citada Compañía Logística de Hidrocarburos.

Felipe Calderón fijó su compromiso –en el citado artículo periodístico y en su discurso ante el Congreso de los Diputados– de defender para México un modelo abierto al comercio y a la inversión internacionales.

 

Protestas por Atenco, a unos metros de Felipe Calderón

Armando G. Tejeda y Claudia Herrera Beltrán (Corresponsal y enviada)

Madrid, 11 de junio. El protocolo estipulado para las visitas de Estado en España sigue siempre el mismo guión que, en el caso de Felipe Calderón Hinojosa, se alteró ligeramente para reforzar las medidas de seguridad en torno a la figura presidencial, sobre todo en las inmediaciones del Congreso de los Diputados. El temor: que llegaran hasta las puertas del hemiciclo los grupos de manifestantes y defensores de derechos humanos que querían llamar la atención sobre la otra realidad de México: la sistemática violación a las garantías, la impunidad generalizada y la ausencia de medidas gubernamentales para acabar con estas lacras.

Así, mientras el mandatario se trasladaba en medio de una coraza de seguridad integrada por centenares de policías españoles y mexicanos, españoles y mexicanos anónimos intentaban infructuosamente acercarse por lo menos a la embajada de México, a un costado del Parlamento, para entregar una carta en la que reclaman “justicia” para el caso de Cristina Valls, ciudadana española que fue violada, golpeada y expulsada de México tras los altercados de San Salvador Atenco, en 2006. Tarea imposible.

Mientras Calderón y la comitiva mexicana, incluido el español Antonio Solá, eran agasajados por las máximas autoridades del Congreso, un grupo de unas 30 personas intentaban abrirse paso y superar los controles policiales de las calles aledañas al Congreso. Su objetivo no era increpar al mandatario ni desplegar pancartas contra su gestión. Simplemente querían entregar una misiva ante la sede diplomática dirigida al Presidente, al que instaban a poner los medios necesarios para depurar responsabilidades sobre la violaciones y vejaciones sufridas por Cristina Valls.

La carta fue finalmente entregada en la embajada, sólo que unos minutos después de que el Rolls Royce de la Casa Real trasladara a Calderón al palacio de El Pardo, donde el mandatario y su esposa se vistieron de etiqueta para asistir como invitados principales a una cena ofrecida por los reyes de España, Juan Carlos y Sofía, en su residencia oficial: el Palacio Real.

 

Calderón rinde cuentas en España a quienes le ayudaron en 2006: AMLO

■ En gira por el Edomex fustiga la “manipulación” de Televisa

Fabiola Martínez (Enviada)

Tlatlaya, estado de México, 11 de junio. Andrés Manuel López Obrador hizo un llamado a los brigadistas que se adhieren cada día a los comités en defensa del petróleo a informarse y a visitar “casa por casa”, con el fin de contrarrestar la “campaña de manipulación” a cargo de las televisoras.

En gira por el sur y el poniente de esta entidad aseguró que “los que están defendiendo al gobierno usurpador no pueden convencer” de las supuestas bondades de la iniciativa de reforma a Pemex y, en cambio, Calderón viaja a España a “rendirle cuentas a los grandes empresarios que le ayudaron al fraude de 2006.

“El pelele anda en España dándole cuenta a sus patrones, pero el pueblo no sólo está más pobre, sino sabe lo que significan 25 años de privatizaciones de empresas públicas”, dijo.

En los cuatro municipios que visitó este miércoles, el ex candidato presidencial alertó acerca de la información parcial o manipuladora que se difunde en los medios de comunicación, particularmente en Televisa, empresa que –señaló– es muy difícil que diga la verdad acerca de los riesgos de privatizar Pemex, porque sus dueños son los hombres más ricos de México.

“Televisa no dijo ni pío cuando nos robaron la Presidencia, en 2006, y lo único que pasa es cuando sabe algo acerca de los pleitos en el PRD. Nos atacan permanentemente, pero también saben que la gente se está movilizando y el gobierno usurpador no puede convencer.”

En su mensaje ante cientos de personas que rindieron protesta como brigadistas, López Obrador fue enfático acerca del poder que ejercen los medios en esta etapa del debate en torno a la iniciativa de reforma calderonista en el sector energético.

“El gobierno espurio no ejerce el control con el Ejército o con el presidente usurpador. No, lo que más le sirve es la televisión, porque recuerden que una mentira dicha muchas veces puede convertirse en verdad”, dijo.

Por ello, invitó a quienes apoyan el movimiento en defensa del carácter público del sector energético a que se alleguen la información que les sea posible para que después la propaguen de manera directa, casa por casa.

La estrategia de este movimiento es fortalecerse con una base de 200 mil brigadistas en todo el país, quienes podrían repartir información en 50 casas cada uno. En principio, se han elaborado cinco series contenidas en DVD y millones de folletos informativos sustentados en historietas y en textos sencillos.

Consciente de que contrarrestar la influencia de la televisión es una tarea muy grande, López Obrador se mostró optimista y repitió que en los nueve debates en el Senado, quienes advierten de los riesgos de la privatización van adelante. “Vamos ganando 9-0, y seguramente el de mañana (jueves) también lo ganaremos (&hellipGui?o Nosotros a pesar de todo no tenemos que estar amargados, sino muy felices, estamos defendiendo a la patria”, expresó.

El ex candidato presidencial visitó ayer Tlatlaya, Tejupilco, Luvianos y Amanalco, estado de México. Este jueves se reunirá con brigadistas de cinco municipios más de esta entidad, y en los días subsecuentes visitará Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Durango y Coahuila, en lo que constituye su sexta gira para promover la consulta popular del 27 de julio.

Antes, el 29 de junio, hará una toma de protesta masiva en el Zócalo de la ciudad de México, en una convocatoria programada para 200 mil brigadistas.

En cada uno de sus discursos, López Obrador advierte acerca de dos de los principales riesgos por los que atraviesa el país actualmente: el aumento de precios de productos básicos y el avance de la violencia y la inseguridad. Señala que problemas como los referidos sólo se agravarán si el país pierde su principal fuente de ingresos: la venta del petróleo.

Recomienda a los brigadistas que al ir casa por casa no se molesten o desmotiven si alguien les cierra la puerta, porque –expresó– la razón como la justicia tardan en llegar. Pidió estar pendientes del desarrollo del debate en el Senado donde, repitió, “sin exagerar vamos ganando 9 a 0”.

 

 “El tiempo se acorta para presentar con vida a dos de nuestros compañeros”: EPR

■ El retraso del gobierno, para seguir torturando a los detenidos, afirma

Emir Olivares Alonso

El Ejército Popular Revolucionario (EPR) advirtió al gobierno federal que el “tiempo se acorta” para la presentación con vida y la liberación de sus dos integrantes desaparecidos desde hace más de un año. Contrario a lo expresado por la administración calderonista, el grupo insurgente señaló que en México “sí hay desaparición forzada”, pues al menos existen 75 casos.

En alusión a la tregua que inició al solicitar diálogo –mediante la comisión de intermediación conformada por destacados personajes– con el gobierno federal, lo que dio paso al cese de las acciones y atentados contra instalaciones petroleras, el grupo armado amenazó: “volvemos a insistir, no existe tiempo indefinido, el tiempo se acorta, ¡presenten a nuestros compañeros vivos y en libertad!”

En un comunicado, acusó que la desaparición de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez “fue ordenada” por el presidente Felipe Calderón, “en complicidad” con el mandatario oaxaqueño, Ulises Ruiz Ortiz, “quien sabe perfectamente bien quién tiene a nuestros compañeros y quiénes los torturaron”.

Descalificó a Calderón y al secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, por no poder resolver el caso de los desaparecidos, y porque propician la venta del patrimonio nacional, el petróleo, a extranjeros. Además, criticó las declaraciones que hace dos semanas realizó el responsable de la política interna del país en el sentido de que en México no existen ni presos políticos ni desapariciones forzadas: “¿cuánta será su falta de tiempo ocupándose en sus negocios particulares y en cómo va a robar más al país? Es obvio que no ve cualquier página de organizaciones defensoras de los derechos humanos donde están las listas de los nombres, las sentencias y los supuestos delitos de todos los que son presos políticos y de conciencia encarcelados y sentenciados”.

El EPR resaltó que las promesas que ha realizado el titular del Ejecutivo federal para combatir la pobreza y la exclusión son sólo falsas declaraciones. “Falacias como las de sostener que va a cumplir lo que él promete no se le pueden creer; no tiene honor ni decoro, porque no entrega a nuestros compañeros vivos y en libertad, siendo un objetivo de su gobierno tratar de que los tiempos se alarguen con la comisión de intermediación, para que nuestros compañeros sigan siendo torturados por la DEA, por la FBI, por la inteligencia militar estadunidense e israelí, teniendo a éstos dentro del país sin consultar a nadie, violando nuestra soberanía”.

En el documento, el EPR exige el respeto irrestricto” a todos los luchadores sociales del país, que se reubique a los “presos políticos” del penal de máxima seguridad del Altiplano a cárceles en las que se preserve su integridad física y sicológica, y que se promulgue una amnistía federal para éstos. En este último punto resaltó que si los legisladores en verdad están de acuerdo, “deberían estar ya presentando y discutiendo una iniciativa, para no ser cómplices de un gobierno represor y asesino”.

También acusó a diputados y senadores de hacer “oídos sordos” ante los delitos y crímenes que sexenio tras sexenio comete el gobierno en contra de la ciudadanía, como la masacre de El Charco, en Atoyac, Guerrero.

Criticó además las acciones que con el pretexto de la lucha en contra de la delincuencia organizada ha realizado el Ejército en comunidades indígenas, “como una forma intimidatoria, cateando domicilios, preguntando por presuntos delincuentes o infractores de la ley, (pero) buscan en realidad a luchadores sociales”.

El EPR también se refirió al “rumor” de que Mouriño podría ser sustituido en Gobernación por el ex gobernador de Oaxaca Diodoro Carrasco, “creador de bandas paramilitares (...) enroque fatal para el pueblo: un ladrón y corrupto –en alusión a Mouriño– por un represor confeso y asesino que el gobierno hace que goce de total impunidad”.

El grupo armado aplaudió a quienes “han dado contundentes razones para desbaratar las iniciativas” en materia energética de Calderón, que “entregan al extranjero las riquezas que pertenecen sólo al pueblo de México”.

 

Jóvenes falangistas

Adolfo Sánchez Rebolledo

La destitución de Santiago Creel al frente del grupo panista en el Senado –el que no sale en la tele no existe– viene a confirmar cómo una norma legal puede ser a la vez poco “democrática” en el sentido corriente del término. Me explico.

El nombramiento de los jefes parlamentarios es, en el PAN, atribución del máximo dirigente y no, como en otros institutos políticos, una decisión colegiada en la que se escuchan las voces de los representados, esto es, los diputados y senadores. En este caso, la opinión de sus pares no cuenta. Ésa es la regla y a ella se atiene Germán Martínez para sacar a Creel, un cuadro heredado de la pelea pasada y, ciertamente, poseedor de un talante muy alejado de la impaciencia febril que acompaña al grupo de jóvenes panistas que hoy encabeza el gobierno del República.

Ellos tienen prisa, mucha prisa por alcanzar algunos logros, si no en los hechos, es decir, en las complicadas realidades del país, sí, al menos, en el etéreo mundo de las “percepciones”, en el inasible combate de las imágenes, los sentimientos y las creencias preponderantes.

Para permanecer como fuerza dentro del Partido Acción Nacional y sobrevivir a las condiciones de la “post transición” sin grandes cambios institucionales, consideran urgente cerrar filas en torno al Presidente (como siempre), apretar el grupo compacto que habrá de proyectarse al futuro (como siempre), olvidándose de los experimentos plurales que desafían el verticalismo de la conducción centralizada. Por eso, para ellos el concurso de los medios es indispensable, la alianza estratégica capaz de superar las miserias del viejo partido de elite, ahora avasallado por las ambiciones que el poder despierta.

Y aunque hablan y escriben con autocomplacencia y soberbia de sí mismos, se saben en falta, inseguros ante el déficit de legitimidad que los acompaña. Además, tienen compromisos mayúsculos con los intereses que los empujaron en 2006 y no se pueden dar el lujo de fracasar sin echar por la borda años de tejido fino que los condujo hasta aquí.

Veáse, por ejemplo, la actitud del Presidente ante la cuestión de la reforma de Pemex. Sencillamente, hace como si el debate en el Senado fuera letra muerta. No escucha. No atiende. Una y otra vez repite la misma cantinela prometiendo el oro y el moro si se aprueba, la catástrofe si se rechaza. No hay el más mínimo gesto hacia las voces discordantes; pura lucha frontal, de poder a poder. Se dirá que él está en lo suyo, pero se olvida la esencia misma de la deliberación.

No existe de parte del gobierno el menor intento de conciliar posturas y sí, en cambio, grave irritación por el fracaso dialéctico de sus posiciones en el intercambio senatorial. No extraña, pues, que los mismos que ayer promovieron la consulta directa a la ciudadanía la nieguen ahora, incluso si sólo se tratase de un ejercicio democrático sin efectos vinculantes, como se dice.

Pero el gobierno está dispuesto a pasar sus iniciativas, aunque sean revolcadas por las concesiones a sus potenciales aliados.

Quiere esa victoria, como primer paso hacia 2009, toda vez que en otras materias –incluida la inseguridad, la guerra contra la delincuencia organizada, el empleo o la contención de la pobreza– los resultados será magros o francamente impresentables. Prefiere un triunfo pírrico amparado en campañas duras para calmar a sus acreedores morales y de otro tipo, en vez de aprovechar el despertar de la conciencia nacional en torno al aprovechamiento de los energéticos para un replanteamiento a fondo de las prioridades mexicanas, esto es, para dar el golpe de timón que ponga al país en una senda de crecimiento que hoy no aparece por ninguna parte.

Es obvio que eso no ocurrirá: la visión del grupo panista en el poder no puede ser más ortodoxamente neoliberal, así la revistan con el ropaje verbal del cambio democrático y juzguen los procesos globales con la visión del advenedizo.

La lectura que Germán Martínez hace, por ejemplo, de la transición española como “modelo” para México es un dechado de trivialidad y falsificación muy al estilo de la doctrina divulgada por el centro ideológico que preside Aznar. Para él, todo el éxito español se resume en una idea elemental: apertura, capital extranjero y voluntad de integración.

Pero más allá de si comprende o no la naturaleza de la transición española, sorprende la ignorancia del jefe panista y su frivolidad al caracterizar al régimen mexicano de aquellos años como una “suerte de franquismo colectivo y sexenalmente renovable”.

Puede ocurrir que el Partido Popular le reclame por hacer del viejo priísmo un “franquismo colectivo”. O se lo echarán en cara, desde la tumba, aquellos padres fundadores que en el panismo hallaron la extensión moral y política del falangismo.

 


Publicado por solaripa69 @ 9:40
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