Lunes, 16 de junio de 2008

Será denuncia contra funcionarios por genocidio y desaparición forzada.

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lunes, 16 de junio de 2008

 

 

Por los delitos de "genocidio" y "desaparición forzada de personas" serán denunciados ante la Procuraduría General de la República, el ex presidente Vicente Fox Quesada, el titular de la PGR, Eduardo Medina Mora y el gobernador Ulises Ruiz Ortiz,



PEDRO MATIAS

Por los delitos de "genocidio" y "desaparición forzada de personas" serán denunciados ante la Procuraduría General de la República, el ex presidente Vicente Fox Quesada, el titular de la PGR, Eduardo Medina Mora y el gobernador Ulises Ruiz Ortiz, por su responsabilidad en los 26 asesinatos cometidos durante el movimiento sociopolítico, los 366 detenidos que fueron torturados y los más de 200 heridos.

Así lo revela la denuncia que presentará este lunes el senador de la república del PRD, Salomón Jara Cruz, ante la PGR donde se resalta que "hasta este momento no han sido investigados, y peor aún, que no hay personas castigadas por la brutal represión sufrida por el pueblo de Oaxaca".

En el documento de siete cuartillas, en poder de NOTICIAS, el senador perredista solicita a la PGR "se ordenen desahogar todas y cada una de las pruebas tendientes a la comprobación del cuerpo del delito y la responsabilidad penal de los inculpados.

Lo preocupante, dijo, es que a pesar de que hay informes y recomendaciones de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos por los crímenes cometidos por la policía, el allanamiento de domicilios particulares, las agresiones a periodistas por parte de servidores públicos y la tortura a la que fueron sometidos los presos políticos, nada ha sido acatado y, por consiguiente, todo sigue en la absoluta impunidad.

Detalló que el 14 de junio del 2006, durante el fallido desalojo magisterial fueron detenidas 10 personas por elementos de las policías preventiva y ministerial; otras 25 personas fueron encarceladas entre el 15 de junio y el 28 de octubre, y 331 a partir del 29 de octubre de 2006 al 31 de enero del 2007.

Estas cifras están soportadas con nombres y números de expedientes integrados por las autoridades encargadas de administrar e impartir justicia, las cuales fueron señalados como "jueces de consigna".

Se hace hincapié en que estas detenciones fueron ordenadas por Rosa Lizbeth Caña Cadeza, entonces procuradora de justicia, y Lino Celaya Luría, cuando fungía como secretario de Protección Ciudadana y ejecutadas por Manuel Moreno Rivas y José Manuel Vera Salinas.

El legislador señala que estos funcionarios recibieron órdenes directas del gobernador Ulises Ruiz Ortiz, y por la Policía Federal Preventiva al mando de Eduardo Medina Mora, quien era el Secretario de Seguridad Publica Federal.

De igual forma, recordó que tan solo durante el fallido desalojo de los maestros registrado el 14 de junio del 2006, al menos 200 personas resultaron heridas a manos de elementos policíacos enviados por Ulises Ruiz Ortiz, Rosa Lizbeth Caña Cadeza y Lino Celaya Luría.

También hace referencia a que durante el tiempo que duró el conflicto social en el estado de Oaxaca, se cometieron 26 asesinatos, pues las victimas no estaban armadas, así como tampoco representaban ningún peligro, es decir que dichos homicidios no tienen ninguna justificación.

Y enumera los crímenes: el profesor Marcos García Tapia, quien fue ultimado en la ciudad de Oaxaca de Juárez, el día 08 de agosto del año 2006; posteriormente el 09 de agosto del 2006, fueron asesinados en el distrito de Putla de Guerrero, Oaxaca, Andrés Santiago Cruz, Pedro Martínez Martínez, y el menor de 11 años Pablo Octavio Martínez Martínez.

Después, el 10 de agosto durante la marcha realizada en la ciudad de Oaxaca de Juárez, fue asesinado de nueve balazos José Jiménez Colmenares, por sujetos a quienes se les encontraron identificaciones del ejército Mexicano; posteriormente, el 16 de agosto, en el municipio de Zaachila, fue asesinado Gonzalo Cisneros Gautier, quien era simpatizante de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca.

A esos asesinatos se sumaron la muerte del arquitecto Lorenzo Sam Pablo Cervantes, registrada el 22 de agosto, en las cercanías de la radio La Ley y donde quedó perfectamente establecido que quienes cometieron el crimen, fueron policías preventivos del estado, cuyo superior jerárquico era Lino Celaya Luría.

El día 01 de octubre del 2006, en la Colonia Volcanes,, fue privado de la vida Daniel Nieto Ovando; luego, el 05 de octubre, fue asesinado Jaime Rene Calvo Aragón; el 14 de octubre, fue ultimado a balazos Alejandro García Hernández, por militares vestidos de civil; y el 18 de octubre, mataron al profesor Pánfilo Hernández, donde todo parece indicar que fueron elementos policíacos vestidos de civil.

Mientras que el día 27 de octubre, fueron asesinadas tres personas en municipios conurbanos a la ciudad de Oaxaca de Juárez. Ese día fue asesinado el periodista Bradley Roland Will, en el municipio de Santa Lucía del Camino,  por policías municipales, sin embargo, a pesar de existir imágenes que demuestran fehacientemente tal hecho, los responsables fueron puestos en libertad, por petición expresa de Rosa Lizbeth Caña Cadeza Procuradora General de Justicia en el año 2006.

Ese mismo día, también fueron asesinados Emilio Alonso Fabián, Esteban Zurita López y Esteban Ruiz.

El día 29 de octubre, durante el ingreso de la Policía Federal Preventiva a la ciudad de Oaxaca fueron asesinados Jorge Alberto López Bernal, Fidel Sánchez García y Roberto Hernández López. El senador resaltó que el superior jerárquico o  responsable de dicho operativo fue Eduardo Medina Mora.

Por otra parte, los días 30 de septiembre, así como el 1 y 2 de octubre, dos helicópteros de la Secretaría de Marina y un avión no identificado efectuaron vuelos rasantes sobre la ciudad de Oaxaca, lo que demuestra la orden de manera clara del entonces Presidente de los  Estados unidos Mexicanos Vicente Fox Quesada.

Respecto a lo ocurrido el 25 de noviembre donde se registró un enfrentamiento entre simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y la Policía Federal Preventiva, presentan una relación de detenidos en supuesto flagrante delito.

Revela que el parte informativo rendido por elementos de la Policía Federal Preventiva, comandados por Eduardo Medina Mora y suscrito por los sargentos de la PFP Juan Luis Ortiz Herrera, Alfonso Rodríguez Martínez Candelario Collado González, Mario Salazar García, con el visto bueno del inspector jefe de la Policía Federal Preventiva Luis Clemente García, pusieron a disposición del citado agente del Ministerio Público a unos 300 detenidos, de los cuales 141 fueron trasladados al Centro Federal de Readaptación Social Número 4 "Noroeste", ubicado en la ciudad de Tepic, Nayarit.

Todos estos hechos, dijo, lo facultan a ejercitar los siguientes derechos: El de presentar esta denuncia ante la PGR por ser competente para conocer e investigar los acontecimientos del 2007 y 2007.

Y el de solicitar se realicen todas y cada una de las investigaciones necesarias para acreditar el cuerpo del delito y la responsabilidad penal del inculpado; y se recaben  las declaraciones de las personas a quienes les constan los hechos que denunció.

Como pruebas, exhibe el informe recabado por la Comisión Civil Internacional de Observación por los Derecho Humanos; de la Comisión Internacional de Juristas y la Obra Diacónica Alemana a Oaxaca, el de la Asociación de Estudios Latinoamericanos, sobre  las violaciones a la libertad académica, y de expresiones en Oaxaca de Juárez; el documento "Violaciones a los Derechos humanos en Oaxaca"; Del Paro magisterial a la movilización Popular, de la Misión Civil Internacional y de la Red Oaxaqueña de Derechos Humanos.

 

 

Convoca la Sección 22 a familiares de víctimas a cobrar indemnización.                                                      PDF Imprimir E-Mail

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La Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) convocó a familiares de 14 seguidores de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) asesinados en el 2006 a que presenten la documentación requerida para recibir una indemnización de un fideicomiso de cinco millones de pesos.



OCTAVIO VÉLEZ ASCENCIO


Entre los fallecidos considerados para recibir el resarcimiento, también se encuentra el camarógrafo estadunidense de Indy Media, Bradley Roland Will.

El secretario de organización de la gremial, Ezequiel Rosales Carreño dijo que la esposa o concubina, hijos o hijas quienes acrediten estar estudiando, así como padres o madres, hermanos o hermanos quienes acrediten haber dependido económicamente de la víctima, podrán solicitar la compensación.

Para esto, explicó que las esposa o concubinas deberán presentar acta de matrimonio o constancia de concubinato, acta de defunción expedida por el registro civil, identificación oficial del fallecido, identificación oficial del promoverte o beneficiario y comprobante del domicilio.

Y en el caso de los padres, hermanos e hijos, además de los anteriores requisitos, deberán de presentar actas de nacimiento y constancias que acredite la dependencia económica con el fallecido, señaló.

Aunque observó que todos los casos serán evaluados y resueltos por el Comité Técnico del fideicomiso, integrado por funcionarios del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y miembros de la Sección 22 del SNTE.

Destacó que el resarcimiento solamente se pagará a quienes acrediten tener mejor y preferente derecho, además de privilegiarse la protección de los hijos quienes dependieron económicamente del fallecido.

"Jamás un dinero va a alcanzar para devolverle la vida a los caídos, pero es un apoyo para los familiares", asentó.

Precisó que la indemnización está considerada para los familiares de Marco García Tapia, Andrés Santiago Cruz, Pedro Martínez Martínez, Pablo u Octavio Martínez Martínez, José Jiménez Colmenares, Lorenzo San Pablo Cervantes, Alejandro García Hernández, Pánfilo Hernández Vásquez, Bradley Roland Will, Emilio Alonso Fabián, Jorge Alberto López Bernal, Fidel Sánchez García, José Manuel Castro Patiño y Fernando González Gijón.

Rosales Carreño dijo que el fideicomiso de cinco millones de pesos fue integrado con la aportación del gobierno estatal en cumplimiento a la minuta de acuerdo suscrita entre la Sección 22 del SNTE y el entonces secretario de Gobernación, Carlas Abascal Carranza, el 27 de octubre de 2006, en la Ciudad de México.

 

Dos años después

Gustavo Esteva
Prevalece en Oaxaca un ánimo rijoso que expresa rabia, frustración, impotencia, desesperanza y hasta desesperación. Amplios sectores de la población están realmente intimidados. Algunos temen hasta respirar.

La polarización social se ha exacerbado a niveles sin precedente. Lo que antes se disimulaba y escondía bajo un manto de cortesía artificial o desprecio compasivo se manifiesta hoy, abiertamente, como racismo, sexismo y clasismo, y propicia dispersión y fragmentación. Antiguas rivalidades y resentimientos salen a la superficie.

En la frustración, hay también un ánimo acomodaticio. Quienes dan por sentado que Ulises Ruiz cumplirá su término en la oficina que ocupa, consideran realista restablecer interlocuciones con los aparatos institucionales a su cargo o a su servicio: los tres poderes constituidos de Oaxaca.

El enojo generalizado se encuentra a flor de piel. Estalla con facilidad a la menor provocación. “La gente está muy enojada”, dice quien va a las colonias o a las comunidades. Pero también están enojados los comerciantes, los empresarios, los sacerdotes, los funcionarios, los chavos banda, los onegeros, todo mundo. Como no siempre el enojo tiene clara su raíz, llega a expresarse con quien sea, con el que aparezca, por cualquier razón o sin razón alguna.

Al fondo o al lado de todo eso, sorprendentemente, hay otro ánimo alegre y decidido, lleno de iniciativa e imaginación, que no deja de actuar y prepara serenamente los siguientes pasos. Algunos defienden apasionadamente la no violencia activa, para resistir la violencia reinante; otros reivindican el uso de la violencia en todas sus formas y se preparan a emplearla.

Oaxaca atraviesa por una de las peores crisis económicas de su historia. Aunque viene de atrás, el deterioro a partir de 2006 parece incontenible. El alivio migratorio se ha estado congelando: llegan menos remesas –que ya abultaban más que el presupuesto público– y ahora no pueden irse cuantos antes lo hacían. Nadie tiene dinero. Esto se observa en todo el estado, pero en los valles centrales se acerca a la catástrofe. No hay para dónde hacerse.

La crisis social, un estado de cosas sedimentado en siglos de opresión, se profundiza a niveles insoportables. El tejido social lastimado se desgarra todos los días. Las confrontaciones se multiplican e imponen nuevos obstáculos a todo intento de reconciliación o aglutinamiento.

La crisis política se acerca a sus límites. El gobernador sigue gastando el presupuesto público y multiplica su propaganda. Los servicios públicos funcionan normalmente, es decir, muy mal. La presencia policiaca y militar se vuelve dato del paisaje. No parece existir gobierno. Se vuelven cada vez más ridículos los esfuerzos por hacer creer que sí lo hay, escondiendo la debilidad política tras ejercicios autoritarios de toda índole.

¿Esto trajo la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, la APPO? ¿Es éste el balance del gran movimiento de movimientos? ¿Se habría vuelto, históricamente, una pequeña nota de pie de página, y habría dejado una secuela de derrota, división, desorganización, desaliento y autoritarismo, tras el empeño transformador y rebelde?

“Después de todo esto, no volveremos a ser como antes; no podemos y no queremos.” Esta expresión, recogida en la calle y citada reiteradamente, define el verdadero saldo del impulso libertario que venía de muy atrás y se hizo espectacular, aunque confuso, en 2006.

Los mecanismos de coordinación de la APPO, que nunca fueron muy eficaces, intentan resucitar. Habrá que ver. En todo caso, no eran ni son la APPO: la vitalidad vino del fondo, no de arriba. Y allá, en el fondo, se profundiza a cada paso una conciencia lúcida radicalmente novedosa: reconoce el carácter opresivo del régimen dominante y la obsolescencia de todas las instituciones, al tiempo que formula una nueva esperanza, basada en la conciencia de la propia fuerza.

El talón de Aquiles de APPO persiste: nadie sabe cómo articular horizontalmente los diversos impulsos. Pero esta carencia no impide la proliferación de iniciativas para evitar que la descomposición progresiva del régimen estimule una ola de violencia destructiva e incontrolable y para ocuparse de la transformación, con un proyecto político que muy diversos grupos y actores tratan de formular.

En Oaxaca, es cierto, huele a miedo y a pólvora. Pero también a cambio social profundo, incontenible. El vapor que impulsó calderas y pistones en 2006 se ha condensado en experiencia, actúa en su disipación y se derrama sobre la realidad. Cuando llegue el momento, hará estallar de nuevo los recipientes obsoletos que tratan todavía de contenerlo.

Por razones históricas y circunstanciales, Oaxaca se convirtió en un laboratorio significativo para concebir y experimentar las novedades de la transición a una nueva era. Está pagando los precios de sus audacias, entregada fieramente a la sorpresa de su restablecida dignidad.

El golpe de timón de Gordillo no convence a maestros de Oaxaca

"Es el mismo discurso, afinado el cinismo", sostiene uno de los líderes de la sección 22.

Arturo Cano
Publicado: 15/06/2008 11:48

En media hora, en un acto para la foto y la firma, se desactivó, por el momento, el largo conflicto entre la dirección nacional y la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). “Nos necesitamos. Nuestras diferencias pueden ser de estrategia; (pero) la disidencia de la 22 nos legitima. Gracias a la coordinadora puedo decir que el SNTE es plural”, dijo Elba Esther Gordillo el pasado 7 de junio.

Sin embargo, falta camino por andar. El congreso de la sección 22, para renovar su comité seccional que hace tiempo cumplió su periodo estatutario, se fijó para los días 25 y 26 de septiembre.

De aquí a entonces, los oaxaqueños realizarán “un intenso trabajo organizativo”, en todos y cada uno de los 13 mil 500 centros laborales de la entidad, según define Ezequiel Rosales, secretario general en funciones.

Hace apenas unos meses, Elba Esther Gordillo sostenía que había llegado la hora de expulsar a la sección 22 del sindicato de maestros, puesto que era imposible lograr un acuerdo con su dirigencia y dado que sus acciones sólo servían para ensuciar la imagen del magisterio.

A partir de marzo, sin embargo, Gordillo dio un viraje, al tiempo que trabajaba en los acuerdos que conducirían a la Alianza Nacional por la Educación y al nuevo frente sindical que encabeza junto con el petrolero Carlos Romero Deschamps.

Tras el consejo nacional del SNTE celebrado los primeros días de marzo, Gordillo comenzó a hablar en otro tono en las reuniones del Comité Ejecutivo Nacional. Primero dijo que emitiría la convocatoria para la renovación de la dirigencia –ella es la única facultada para hacerlo– a condición de que se realizara un congreso “de reunificación” entre la 22 y la sección 59, creada por ella con el afán de vaciar por abajo a la sección disidente, pero más tarde la retiró.

Finalmente puso otras condiciones, principalmente que la elección se realice mediante voto secreto, lo que choca con los usos y costumbres oaxaqueños que eligen a sus dirigentes mediante un complicado proceso que pasa por asambleas regionales y por los diversos niveles educativos.

“¿Tú le crees a Elba Esther?”

El acuerdo fue firmado en presencia del secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, su nuevo “contacto” de primera línea con el gobierno federal.

El subsecretario Abraham González hizo las presentaciones. Hablaron Gordillo, Mouriño y Rosales, y la Secretaría de Gobernación difundió trozos de sus intervenciones. A ese boletín se agregaron las versiones de asistentes a la reunión, quienes contaron que Elba Esther Gordillo dio las gracias a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) porque gracias a ella el gremio “dejó atrás el corporativismo” y levantó “la bandera de la rezonificación (...) 20 años peleando y acercándonos” (La Jornada, 8 de junio).

Son, en rigor, 19 años, desde el día de mayo de 1989 en que Elba Esther Gordillo acudió a Oaxaca a dar posesión a un comité encabezado por el profesor zapoteco Aristarco Aquino y a elogiar la lucha “ejemplar” de los oaxaqueños que se habían alzado contra Carlos Jonguitud nueve años atrás.

“Es el mismo discurso, parece que regresó a aquel día de 1989. Es el mismo discurso, pero afinado el cinismo; a mí me revolvió el estómago saber que nos daba las gracias, solamente, después de que fracasó su proyecto de crear una sección paralela. Es ridículo y grotesco”, dice Aristarco Aquino.

El ex secretario general de la 22 considera que preparar el congreso de septiembre será una tarea ardua, pero afirma que está garantizada la permanencia de los oaxaqueños en las filas antielbistas. “No veo por dónde podría influir Elba Esther”.

Y sigue hablando del reciente discurso de la profesora: “Se le podría aplicar la misma frase que ella empleó contra Roberto Madrazo: ¿Tú le crees a Elba Esther?, los oaxaqueños tampoco”.

La sección 22 es una “manzana podrida”: Gordillo

Ezequiel Rosales, quien comenzó a trabajar como maestro cuando ya Gordillo era dirigente del SNTE, afirma que la maestra cedió finalmente para complacer a un gobierno que le ha dado todo, “urgido de obtener alianzas con quien sea”.

Cuenta, además, que la presidenta del SNTE no participó en ninguna de las negociaciones, a diferencia de otros momentos en los cuales siempre llevaba la voz cantante.

Los dirigentes oaxaqueños negociaron con una comisión del sindicato integrada, entre otros, por Moisés Jiménez, Luis Pérez y Ramiro Rosales. “Con ella nada más firmamos y nos tomamos la foto.”

Desde 1983, los oaxaqueños se han confrontado con la dirección nacional del SNTE por el tema de la renovación de sus dirigentes. Carlos Jonguitud la negó hasta su caída en 1989.

Colocada ahora en un cambio de terreno, Gordillo ha emitido las convocatorias de la 22 y de la sección 9 (del Distrito Federal), que lleva diez años con el mismo comité.

Pero los oaxaqueños no creen que haya cambiado la opinión que de ellos tiene la dirigente vitalicia del SNTE.

En junio de 2007, precisamente al ser relegida a perpetuidad, Gordillo dedicó buena parte de su discurso a su obsesión: “la sección 22 es un lastre, un auténtico lastre, para los oaxaqueños y para la imagen del magisterio nacional. Aquel que se presta a que lo compren no puede ser respetado. Tolerancia sí, al libre pensamiento. Pero lo que ya estamos haciendo es cobardía. Vienen, nos gritan, nos destruyen, nos hacen de todo, y ni el gobierno ni nosotros hacemos nada”, dijo, según una grabación en poder de este diario.

Ocho meses antes otro había sido su discurso, cuando hablada de las diferencias entre los dedos de una mano: “me guste o no pertenecen a esta mano y tenemos el deber de hablar con ellos”.

Era otra la Elba Esther de 2007, en Baja California: “tenemos que ir planeando que se van (la sección 22). Porque, cuánto van, como dicen por ahí, una apuestita, va a ir la comisión a buscarlos, ¿alguno de ustedes cree que van a llegar a algún acuerdo? Ellos hacen su congreso, ellos eligen a los que quieren, son reteantidemocráticos en todos sentidos, lo único que quieren es que avalemos sus fechorías”.

En esa reunión, Gordillo anunció una campaña de difusión para “deslindar” al SNTE de la sección 22 y la formación de una comisión para dialogar con los oaxaqueños, pese a que estaba segura de que nada se lograría. Ya había sentenciado: “¡Manzana podrida, al diablo!”

Ahora resulta, sin embargo, que la “manzana podrida” servía para algo.

¿A cuál de las dos Gordillo hay que creer?, se pregunta a un ex colaborador de la dirigente: “A las dos y a ninguna”, responde. Y en esas andan los oaxaqueños.

 


Publicado por solaripa69 @ 9:48
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