Martes, 29 de julio de 2008

La consulta rebasó el millón y medio de votos; el resultado, “muy bueno”

■ El ejercicio ciudadano indica “por dónde anda la voluntad del pueblo”: Carlos Payán

■ El costo del proceso en nueve entidades, excepto el Distrito Federal, fue de $4 millones 245 mil

Víctor Ballinas

El coordinador de la consulta sobre la reforma de Petróleos mexicanos (Pemex), Manuel Camacho Solís; Carlos Payán, del Consejo Ciudadano, y Martha Dalia Gastélum, secretaria general del PRD, consideraron ayer “un éxito” la votación obtenida en ese ejercicio ciudadano.

“Con 68 por ciento de los votos computados en nueve entidades, sin considerar al Distrito Federal, se tuvo una votación de 721 mil 827 sufragios, que sumados a los obtenidos en la capital del país rebasan el millón y medio de votos”, con lo cual “nos sentimos satisfechos”.

Carlos Payán, en nombre del Consejo Ciudadano Nacional, expuso que con 68 por ciento en promedio de las casillas computadas en Baja California Sur, Guerrero, Hidalgo, estado de México, Michoacán, Morelos, San Luis Potosí, Tlaxcala y Veracruz se tiene que el pasado domingo acudieron a manifestar su opinión sobre la reforma 721 mil 827 ciudadanos, pero “esas cifras son ya indicativas del sentido de la consulta”.

Martha Dalia Gastélum dio a conocer el costo de la consulta en esos nueve estados, que fue de 4 millones 245 mil pesos. Al desglosar los gastos, la dirigente perredista informó que en papelería e impresión de boletas se erogaron 450 mil pesos; en renta de equipo de cómputo, 300 mil; en tinta, 50 mil; impresión de actas, 7 mil; renta del salón para conferencias, 38 mil, y otros materiales diversos para votación, traslados y publicidad, 3 millones 400 mil, que en total suman los 4 millones 245 mil pesos.

“Muy satisfechos”

En conferencia de prensa, Manuel Camacho Solís aseveró que el resultado “francamente es muy bueno, estamos muy satisfechos; si sumamos las cifras del Distrito Federal con las obtenidas en esas nueve entidades ya rebasamos el millón y medio de participación, que había definido como el punto de éxito. Había dicho que ése era el punto esperado; dije que si sacábamos un millón de votos pasaríamos de panzazo; con millón y medio, exitoso, y si se superaba esa cifra sería muy bueno.

“Los resultados –insistió– son muy buenos, porque aún falta de computarse 30 por ciento de la votación en los estados referidos, y ya rebasamos el millón y medio de asistentes.”

Camacho Solís resaltó que hay una diferencia de casi 4 mil votos entre la pregunta uno y la pregunta dos, y la razón la atribuyó a que “hay personas que sólo contestaron una. También hay informes de que se tienen 16 mil 256 votos nulos”.

Camacho Solís reiteró que “el resultado obtenido es bastante bueno para una consulta que no contó con una estructura gubernamental. Es el ejercicio ciudadano más exitoso que ha habido por mucho en el país y en la ciudad”.

Recordó que la anterior consulta de la que se tiene registro contó con 432 mil votos, y fue abierta por Internet y teléfono, no hubo control, a diferencia de “ésta realizada el domingo, donde sí hubo controles, y un ejemplo de ello fue que habitantes del estado de México querían votar aquí en el Distrito Federal y no lo pudieron hacer porque así se estableció la norma.

“Establecimos que si llegábamos en la primera fase de la consulta a un millón y medio de votos lo íbamos a considerar un éxito; sabíamos que era muy difícil y máximo teniendo una campaña en contra como la que tuvimos.”

El coordinador de la consulta, visiblemente satisfecho, reconoció que en efecto “hay boletas con errores, y por ello se tienen 16 mil 256 votos nulos; pese a ello nadie ha hecho una consulta tan exitosa en el país como ésta. Si se compara con otros datos, tendría que referirse a las encuestas, la de Mitofsky, que a escala nacional señala que 71 por ciento de la población está en contra de las iniciativas de Calderón, y la otra encuesta más favorable para el gobierno es la de GEA/ISA, que da como resultado 55 por ciento en favor de las propuestas del presidente. Esos son los rangos.

“Si el gobierno hubiera sabido que ganaría la consulta, desde luego que habría participado; incluso el jefe del Ejecutivo tiene la atribución en el artículo 26 constitucional para convocar a una consulta popular cuando una decisión va a afectar de manera significativa el Plan Nacional de Desarrollo o los Programas Sectoriales”, indicó.

Payán, cuestionado sobre la importancia de este ejercicio ciudadano, refirió que si bien la consulta no es vinculatoria para hacer obligatorio que los resultados se acaten, “es indicativa por dónde anda la voluntad del pueblo mexicano, eso es muy importante ya. Además, si bien es cierto que no es vinculatoria para el Congreso, sí debe serlo para los legisladores del Frente Amplio Progresista, para ellos sí es obligatorio que se vayan por ese camino que indicó la consulta”.

Payán añadió que a la primera pregunta votaron por el no 665 mil 463, y por el 39 mil 897, y se tiene un registro de 16 mil 467 votos nulos.

En la segunda pregunta, por el no votaron 648 mil 394, por el 53 mil 482, y se tienen 15 mil 994 votos nulos. Hay una diferencia de 3 mil 957 votos entre la primera y la segunda preguntas.

Por su parte, Camacho Solís explicó que “Felipe Calderón pudo haber convocado a la consulta y no lo hizo. Cuando asistí a los foros de debate en el Senado y se nos criticó porque se dijo que la consulta iba a ser sesgada, que iba a ser un cochinero y algo no representativo, yo les pregunté a los senadores del PAN si estaban en favor de la consulta, y nos dijeron que sí; les ofrecí retirar nuestra consulta para hacer una entre todos, y no quisieron, y la razón de fondo es que el Ejecutivo calculó que era seguro que iba a perder o que era muy alta la probabilidad de que la perdiera.

“Respetamos su decisión –de no haber convocado al ejercicio ciudadano–, pero pedimos que se respete la opinión de la mayoría de los ciudadanos que participaron en la consulta.”

 

Sobrevive diputado del PT a la agresión de policías de Puebla

■ Lo golpearon, torturaron y arrojaron a un barranco; capturan a 7 presuntos implicados

■ Lo detuvieron en un retén junto con su secretario y un activista para supuesta búsqueda de armas

■ Anuncia el gobierno estatal la creación de una fiscalía

■ El Congreso estatal condena el ataque

Martín Hernández Alcántara (La Jornada de Oriente)

Puebla, Pue., 28 de julio. José Manuel Pérez Vega, diputado local del Partido del Trabajo, fue encontrado con lesiones la madrugada de este lunes después de haber sido golpeado, torturado y arrojado a un barranco por policías de Tlacotepec de Porfirio Díaz –municipio ubicado en la Sierra Negra de la entidad–, quienes además le dispararon.

Mientras, la Policía Judicial informó que siete agentes municipales involucrados en la agresión fueron detenidos y presentados ante el Ministerio Público.

Con los ojos amoratados y el rostro hinchado por la golpiza, el representante popular ofreció la mañana de este lunes conferencias de prensa en Tehuacán y en la sede del Congreso local. Aseguró que policías de Tlacotepec le dispararon “más de 40 balas” a él y a Rafael García Salas, líder del Comité del Pueblo Unido, organización dedicada a la defensa de las costumbres indígenas prehispánicas.

Pérez Vega –conocido con el sobrenombre de Pepe Momoxpan– relató que él, su secretario particular, Hervey Rivera González, y Rafael García viajaban el domingo por la Sierra Negra hacia Tlacotepec de Porfirio Díaz, donde los esperaban algunos regidores y pobladores, a fin de recabar denuncias en contra del alcalde priísta, Esteban Gorgonio Merino, a quien acusan de no brindar servicios públicos ni apoyos a la población, además de actuar con despotismo.

Indicó que a la entrada de la cabecera de Tlacotepec policías municipales que instalaron un retén pretendieron revisar el vehículo del legislador, con el argumento de que estaban aplicando la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

El diputado les respondió que esa ley sólo podía ser aplicada por autoridades federales.

Narró que entonces los agentes trataron de someterlos, pero él y García Salas huyeron en una camioneta, y Hervey Rivera escapó por su lado.

Añadió que en el trayecto de Tlacotepec al municipio de Eloxochitlán escuchó al menos una docena de disparos provenientes de las patrullas que los perseguían.

Al llegar a un paraje de Eloxochitlán, policías de Porfirio Díaz dieron alcance a Pérez Vega y a García Salas. Los sometieron, los esposaron y comenzaron a darles una golpiza.

El petista sostuvo que en la agresión también participaron algunos civiles, y los uniformados, dirigidos por su comandante –un hombre identificado como El Jarocho–, le colocaron los cañones de sus armas en la sien, en la frente y en la boca. Aseguró que una decena de vecinos de Eloxochitlán fueron testigos de la agresión.

Pérez Vega dijo que los policías lo recostaron sobre el cofre de uno de sus vehículos. A gritos, pidió ayuda a los testigos. Les dijo que era diputado, que llamaran a la capital del estado. A continuación, los policías lo arrojaron a un barranco junto con el activista Rafael García.

Calculó que rodaron unos 30 metros por la pendiente, y cuando creyó que la agresión había cesado, los policías les dispararon al menos 30 veces; sin embargo, lograron huir y fueron auxiliados por campesinos del municipio de Ajalpan.

Pérez Vega dijo que no confía en las autoridades de Puebla y anunció que presentará una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR).

 

1968-2008

Marco Rascón

No hay que ver el pasado como la nostalgia de lo que no fue, sino como enseñanza, balance, aportación o retroceso.

1968, las guerrillas, la presencia de la revolución cubana; el espíritu del 68 entre los obreros, campesinos, los constructores de ciudades y los movimientos urbanos; el movimiento electricista, la reforma política de 1977, las crisis económicas cíclicas y recurrentes, las luchas contra la austeridad y el Fondo Monetario Internacional, la solidaridad mexicana con los movimientos latinoamericanos; las guerras centroamericanas y el triunfo de la revolución de Nicaragua. El auge petrolero hasta el debate sobre el pago de la deuda externa. El grito en la calle: “¡País petrolero y el pueblo sin dinero!” aun cuando no estuviera amenazado por la privatización, pero sí por la extracción estadunidense y el esquirolaje en los precios de México a la Organización de Países Productores de Petróleo, pues el petróleo, íntegramente en manos del Estado, estaba al servicio completo de la oligarquía política y económica representada desde los gobiernos. El PCM y luego el PRT tienen registro electoral y hay perspectivas en las urnas, pero también en las demandas que se expresan en las calles. La izquierda está fragmentada en lo político, pero anímicamente es un solo peligro para el gobierno, que espía a todos.

En 1985 el terremoto hace cambiar hasta el lenguaje de la izquierda; surgen nuevos actores, hay movilización social, organización desde abajo independiente de los partidos; unos se rezagan, otros avanzan, las burocracias se defienden frente a la presencia de nuevos actores, la clase política tradicional sufre presión y se empieza a abrir por la fuerza de la ciudadanía en las calles; hay un ambiente creciente de politización y conciencia en los derechos. Nace el germen que busca acabar con el régimen priísta que gira al neoliberalismo, abandonando el viejo nacionalismo revolucionario. No se puede entender 1988 sin 1985, pues la izquierda creció más allá de los viejos esquemas y se inició la búsqueda de un camino propio. Coincide con la caída del Muro de Berlín, pero la izquierda mexicana con las viejas y nuevas herramientas no vive una crisis, sino un auge, y ésta surge al establecer la alianza con el cardenismo histórico que al romper con el PRI conjuga una síntesis que hace avanzar como nunca el campo opositor al viejo régimen.

El panismo y el neopanismo, que habían crecido en el norte a partir de 1983 y se veían construyendo un esquema bipartidista, se topan en 1988 con un amplio movimiento democrático surgido al margen de ellos. Enloquecen y fallan ante el resultado en 1988, pues el PAN decide la alianza con el PRI salinista contra la votación por Cuauhtémoc Cárdenas.

1988 es el inicio de unificación de un amplio espectro de la izquierda y sectores progresistas, de vanguardia, en un partido. 1988 por primera vez no termina deshecho como otros movimientos opositores, el vasconcelismo por ejemplo, el almazanismo de derecha o el enriquismo. Los años duros contra el régimen priísta y su maquinaria corruptora y represiva constituyen una base ética y de experiencia para convertirse en una fuerza opositora con capacidad de impulsar y ganar reformas concretas en medio del acoso salinista. Viene la creación del Instituto Federal Electoral y su autonomía, y la reforma del Distrito Federal impulsada por el movimiento popular y ciudadano desde 1988, que conduce, como parte de un proceso histórico, a ganar el primer gobierno electo del Distrito Federal desde 1928.

En el año 2000 el PRI pierde la Presidencia de la República mientras el PRD parece un damnificado, pues se coloca en la cola del resentimiento priísta. Surge la confusión ideológica y política. Prácticas priístas se convierten en modos y discursos en nombre de la izquierda. Pragmatismo: falta de programa y metas de largo plazo crean la política de las ocurrencias y nace una supuesta izquierda graciosamente corrupta y fraudulenta, encerrada en la lucha por el poder. Amplios sectores de la intelectualidad son atraídos por la política binaria de “estar con el menos peor” y justifican con el silencio, incoherencias, conservadurismo, neopriísmo, entre otras tropelías.

2006, como todas las fechas anteriores, tuvo por momentos fuerza y potencial, perspectiva, disyuntiva y compromisos. Fue el movimiento mejor posicionado frente a la mayor debilidad de la oligarquía panista y priísta; tuvo el mejor resultado en urnas y expectativas, pero al carecer de conducción con objetivos claros sucumbió a la ira y al resentimiento. Nunca un movimiento opositor subió tan alto y en tan poco tiempo cayó tan bajo para convertirse en fuerza marginal, contrainsurgente, que ayuda en su desparpajo a lo que la oligarquía quiere y liquida, desprestigiando con eficiencia todo lo que reconstruya un proyecto de izquierda.

Gracias a ello, el PRI sigue ahí y desde la tercera fuerza conduce y dictamina, y ha ganado lo más importante: hacer que todos hayan olvidado lo que ha sido el priísmo a lo largo de 40 años.

                                                            


Publicado por solaripa69 @ 10:41
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