Jueves, 11 de septiembre de 2008

Los 15 puntos que refutan la versión oficial sobre los atentados del 11 de septiembre.

por James Fetzer

1) El impacto de las aeronaves no pudo haber causado suficiente daño como para derribar los edificios, ya que estos habían sido específicamente diseñados para soportar este tipo de colisiones. Frank de Martini, director del proyecto de construcción del WTC (World Trade Center) afirmó que las torres fueron diseñadas para soportar el impacto directo de un Boeing 707, similar al tamaño de los Boeing 757 utilizados en el ataque.

2) El punto de fusión del acero es de 1,537 ºC, y supera ampliamente los 982 ºC que alcanza el combustible de los aviones al encenderse en óptimas condiciones. Aún así, el Nacional Institute of Standards and Technology (NIST) examinó 236 muestras de acero y encontró que 233 de ellas habían sido expuestas a temperaturas inferiores a 260 ºC, y el resto a temperaturas que no superan los 650 ºC.

3) Underwriters Laboratory (organismo de certificación de seguridad en los productos más respetado en Norteamérica) certificó que el acero utilizado en la construcción de las torres podría soportar temperaturas de hasta 1093 ºC durante 3 ó 4 horas sin que hubiera efectos significativos. El fuego producido por los aviones no tuvo ni la duración ni la intensidad suficientes como para siquiera debilitar las estructuras (260 ºC promedio durante una hora aproximadamente en la Torre Sur, y una hora y media en la Torre Norte)

4) Si el acero se hubiera derretido o debilitado se hubiera observado un daño más asimétrico en los edificios, con estructuras inclinadas y combadas. Dicho deterioro hubiere sido lento y gradual, en vez de la demolición abrupta, completa y total que se observó. Esto significa que el NIST ni siquiera puede explicar el inicio de alguna secuencia de colapso.

5) William Rodríguez, conserje de la Torre Norte y última persona en salir viva del edificio declaró que hubo explosiones masivas en los subsuelos que destruyeron, entre otras cosas, una prensa hidráulica de 50 toneladas que se utilizaba para el sistema de rociadores del edificio.

6) Rodríguez reveló que las explosiones ocurrieron antes del estruendo de los pisos superiores. Esta declaración ha sido corroborada por un estudio de Craig Furlong y Gordon Ross, “Seismic Proof.: 9/11 was an inside Job”, demostrando que estas explosiones ocurrieron entre 14 y 17 segundos antes de los presunto impactos de aviones.

7) Según la “Teoría del Panqueque” un piso falla y cae sobre el de abajo, haciendo que éste falle y caiga sobre el de abajo, y así sucesivamente. Este tipo de colapso normalmente ocurre en estructuras de hormigón con lozas levadizas y no podría ocurrir en edificios de acero soldado, como las Torres Gemelas, a menos que cada una de las columnas fueran removidas al mismo tiempo, piso por piso, tal como Charles Pegelow, ingeniero estructural, ha declarado.

8) La demolición de ambas torres en un tiempo de 10 segundos cada una se asemeja a la velocidad de caída libre con resistencia al aire solamente, como Judy Wood, profesora de ingeniería mecánica, ha demostrado. Dicho resultado sería imposible de lograr sin el uso de fuentes de energía extremadamente poderosas. Si las torres hubieran colapsado, hubieran caído a partir de sus puntos de mayor resistencia.

9) Más aún, las torres explotan desde la parte superior, sin colapsar hacia el suelo sin que se muevan los pisos. Un fenómeno que Wood ha comparado con dos gigantes árboles convirtiéndose en aserrín de arriba hacia abajo; algo que, como la pulverización de los edificios, no puede ser explicada por la versión de lo ocurrido que brinda el gobierno. No había “panqueques”.

10) WTC-7, edificio que formaba parte del complejo y que no fue impactado por los aviones secuestrados, cayó a las 5:20 PM de una manera muy similar a la de una clásica demolición controlada. Larry Silverstein, dueño del WTC, sugirió que la mejor alternativa era “tirarla abajo” debido a los daños recibidos por la destrucción de las Torres. Allí se ven las características típicas de una demolición controlada: el colapso completo, abrupto y total en la planta del edificio, donde los pisos caen al mismo tiempo produciendo “pilas panqueques” cada cinco pisos.

11) El punto de impacto en el Pentágono es muy pequeño para haber sido creado por el avión comercial de 100 toneladas, con una envergadura de 38 metros y cuya cola mide 13 metros de alto, los restos encontrados en el lugar no coinciden con los de un Boeing 757: no hay alas, ni fuselaje, ni asientos, ni cadáveres, ni equipaje, ni cola. Ni siquiera las turbinas fueron recuperada, lo que hace poco creíble la versión oficial de lo ocurrido.

12) Las imágenes de video suministradas por el Pentágono tampoco muestran a un Boeing 757 chocando contra el edificio, los 47 metros de largo del avión duplican los 24 metros de alto del Pentágono, y debería apreciarse con facilidad en las cintas. El hecho de que no aparezca en ellas demuestra que la evidencia en video también contradice la versión oficial.

13) La aerodinámica hace que la trayectoria oficial del avión, volando a alta velocidad casi al nivel del suelo, sea físicamente imposible, ya que un Boeing 757 a más de 800 km/hora no puede volar a menos de 18 metros del suelo, lo que hace que la versión oficial no sea válida desde el punto de vista aerodinámico.

14) La caja negra del avión que la Nacional Transportation Safety Board (organización independiente del Gobierno de los Estados Unidos que se dedica a la investigación de accidentes automovilísticos, de aviación y marinos) entregó a Pilots 9/11 Truth (Pilotos por la verdad del 11/9) corresponde a un avión que volaba a otra velocidad y altura. Si esta información correspondiera a la del Boeing 757, éste hubiera volado por encima del Pentágono en vez de impactar sobre él.

15) Si el vuelo UA93 se hubiese estrellado como dicen los informes oficiales, sus restos se deberían haber esparcido en un radio de una manzana, pero los vestigios encontrados estaban en distribuidos en un área de doce kilómetros cuadrados. Este hecho sería inexplicable si el avión hubiera sido derribado en el aire, contradiciendo la teoría oficial.

Profesor James Fetzer, fundador de Scholars for 9/11 Truth.

                   

 

 

Se enreda la SSP en el caso Martí.
García Luna desmiente a su subsecretario

Redacción
El Universal
La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal cayó en una espiral de contradicciones en el caso del secuestro y muerte de Fernando Martí.

En menos de 24 horas el secretario Genaro García Luna tuvo que desmentir a su subsecretario Facundo Rosas, quien el martes dijo que Lorena González Hernández, coordinadora del retén falso con el que se detuvo a Martí, no se encontraba en activo dentro de la Agencia Federal de Investigación (AFI).

García Luna aceptó ayer que González Hernández tiene una plaza vigente.

Pero la historia de contradicciones comenzó al menos un mes antes, cuando este diario publicó, el 7 de agosto, que la Procuraduría capitalina investigaba a elementos de la Policía Federal. En ese momento la SSP desacreditó la información.

Existen además versiones encontradas sobre la captura de Lorena.

Llegan maestros a monumento a Revolución.

Desde este punto se dirigirán a la residencial oficial de Los Pinos, en donde expresarán su rechazo a la Alianza por la Calidad de la Educación

El Universal
Ciudad de México Jueves 11 de septiembre de 2008
08:45 La caravana de cinco mil profesores de Morelos llegó a inmediaciones del monumento a la Revolución, luego de que recorrieran a bordo de 140 vehículos avenida Insurgentes desde Ciudad Universitaria.

Se prevé que se concentren en ese punto, desde donde se dirigirán a la residencial oficial de Los Pinos, en donde expresarán su rechazo a la Alianza por la Calidad de la Educación.

Los maestros salieron el miércoles por la mañana de Cuernavaca, Morelos y avanzaron por la autopista del Sol en dirección a la Ciudad de México. La noche del miércoles llegaron a inmediaciones de Ciudad Universitaria, en donde pernoctaron para alistar su movilización de esta mañana.

 

El nuevo caballo de Troya priista

Marcos Chávez M. (Primera de dos partes) 

Suave patria: el niño Dios te escrituró un establo
y los veneros de petróleo el diablo

Ramón López Velarde, Suave Patria

El engendro de “reforma energética” que un grupo de legisladores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) –encabezado por Manlio Fabio Beltrones– envió al Congreso no constituye más que el nuevo caballo de Troya, por medio del cual el derechista y neoliberal grupo de poder, que tomó por asalto al Estado mexicano, pretende pisotear descaradamente la Carta Magna para reprivatizar la industria petrolera.


De acuerdo con el documento citado del antiguo partido de Estado, su propuesta sigue los siguientes pasos: formalizar el descuartizamiento de la industria petrolera en varias empresas; crear un consejo de administración con una mayor autonomía y con un manejo discrecional de Petróleos Mexicanos (Pemex) y sus futuras filiales; abrir las puertas a la inversión privada nacional y extranjera, que realizarán las obras a nombre del organismo; legalizar la repartición de la renta petrolera entre la propia paraestatal, el gobierno federal y el empresariado (el pago de dichas obras y servicios y con la emisión de bonos); y concederle al consejo de administración la determinación de cuáles de las filiales podrán ser consideradas como no prioritarias para desaparecerlas o desincorporarlas, el eufemismo utilizado por los neoliberales para reprivatizarlas en el futuro.


Ese bloque mafioso, que ha saqueado y dilapidado el patrimonio nacional con la mayor impunidad, ha recurrido ahora a los oficios de ese grupo de priistas, que no tienen escrúpulos ni principios partidarios, a los que oportunistamente se han sumado la pandilla de la “nueva izquierda”, representada, entre otros, por Jesús Ortega, Guadalupe Acosta, Ruth Zavaleta y Graco Ramírez, para apoderarse de los despojos de Pemex, una vez que los calderonistas han naufragado y quedado desacreditados frente a la sociedad.

 

A esos grupos palaciegos –que se reparten influencias y prebendas desde el Congreso y los distintos partidos, que han secuestrado a las instituciones políticas para favorecer a los intereses la oligarquía mexicana, el capital extranjero, los imperios mediáticos, la iglesia católica y los suyos propios– nada les ha importado que la mayoría de la población rechace la pretensión reprivatizadora del sector petrolero o que durante los foros organizados por el Senado un gran número de especialistas haya desnudado el verdadero fondo desnacionalizador de la propuesta calderonista y mostrado que existe una amplia gama de opciones viables para reestructurar y consolidar a Pemex, sin necesidad de entregarla a la voracidad empresarial, sin violentar la Constitución y restableciendo el imperio de las leyes.

 

No deja de ser llamativo que apenas había terminado dicho foro y los priistas ya daban a conocer su proyecto que dejó de lado una gran cantidad de propuestas de los participantes; lo que lleva legítimamente a pensar que aprovecharon ese tiempo para negociar con el gobierno la reprivatización petrolera.


Ellos, que como el neoporfirista Jesús Reyes Heroles –acusado por el auditor superior de la Federación, Arturo González de Aragón, de manejar arbitraria y turbiamente a Pemex (La Jornada, 30 de julio de 2008)– catalogan a la población de retardados mentales incapaces de participar en la discusión de los grandes problemas de México, serán responsables de un eventual estallido social: única forma legítima que dejan para tratar de defender los recursos nacionales. Frente a estos ultrarreaccionarios, el dictador Porfirio Díaz –quien suponía, aunque sea retóricamente, que el pueblo ya estaba preparado para la democracia– resulta un “liberal”.


Una vez que han comprobado que la derecha gobernante es la verdadera enemiga del país; que la supuesta “transición democrática” no es más que una falacia, “una coagulación oligárquica” como la calificaría Porfirio Muñoz Ledo, y que lo que sigue prevaleciendo es el despotismo, la ilegalidad y la impunidad del bloque dominante neoliberal, ellos son los que polarizan a las clases sociales y la empujan hacia el precipicio.


La decisión de los priistas por realizar la contrarreforma petrolera puede explicarse por una sencilla razón: como sus paisanos sonorenses Adolfo de la Huerta, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Abelardo L. Rodríguez, el mercenario Fabio Beltrones ve la silla presidencial y quiere encaramarse en ella a partir de 2012. Supone que, al hacer el trabajo sucio, el “bloque de poder económico y político” –para usar las palabras del politólogo Arnaldo Córdova (La Jornada, 27 de julio de 2008)– “le entregará el poder”, como en su momento lo hizo con Vicente Fox, en la parodia de “transición democrática”, y a Felipe Calderón, con el golpe de Estado técnico. Sin más que sus compromisos personales, como “vicepresidente de facto” en las catacumbas del poder, como alguien que sabe que las elites estarían dispuestas a otra “transición” –ahora del PAN al PRI– y a encumbrarlo a la Presidencia ante el miedo que les representa Andrés López Obrador o Marcelo Ebrard, pese a su difuso izquierdismo. Fabio está dispuesto a hacerles el trabajo sucio.

 

En la dialéctica del amo y el esclavo, Fabio está dispuesto a convertirse en el siervo y traicionar a la nación. Si Obregón y Elías Calles tomaron la Presidencia a sangre y fuego y consolidaron un régimen “nacionalista”, Fabio aspira a cerrar la parábola histórica terminando por destruir el antiguo régimen, “guanajuatizar” a México, en beneficio de los hombres de presa y sus intereses particulares. Quiere ser el esperpento capo di tutti capi.


Dicen los priistas: “Nuestra iniciativa es integral. Es congruente con los principios y valores históricos (del) PRI. Está apegada estrictamente a la Constitución. Busca la modernización (petrolera), sin privatizaciones abiertas o simuladas. Sin privatizar el aprovechamiento del petróleo ni la renta petrolera, sin contratos de riesgo, sin privatizar los activos o las actuales actividades de Pemex, sin ceder a los particulares áreas de trabajo que corresponden al organismo, como los de refinación, almacenamiento y manejo de ductos. Por ello, hemos tomado la determinación de presentar una iniciativa (&hellipGui?o en la cual retomamos gran parte del contenido de la iniciativa del Ejecutivo Federal del 8 de abril”.


Quien suponga que Fabio y demás priistas aspiran a aprobar en el Congreso la iniciativa petrolera reprivatizadora calderonista con piel de cordero se equivoca de manera rotunda. Lo aceptan claramente. No hay lugar a equívocos. También yerran el tiro quienes crean que es un documento original de Calderón. En sentido estricto, es de los priistas que, con Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, en una alianza entre los poderes económico y político, decidieron voluntariamente convertirse en parias de los grandes empresarios. Dice Muñoz Ledo: “El desastre petrolero es huérfano, carece de autores, aunque abunden los saqueadores”. La derecha de diverso pelambre –priistas, panistas, empresarios, profesionistas, oportunistas, los medios, la iglesia católica y demás parásitos– reclama la reprivatización disfrazada, pero de manera vergonzante. Pocos desean asumir abiertamente la paternidad del engendro. Dos son los legítimos padres putativos: el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, cancerberos del Consenso de Washington.


¿A qué “principios y valores históricos (del) PRI” se refieren Manlio y demás? ¿El “nacionalismo revolucionario, que nacionalizó las industrias petrolera y eléctrica, la banca, que repartió tierras? ¿O el reprivatizador? ¿Aquellos que construyeron la nación surgida con la revolución mexicana? ¿O los que la destruyeron y la sustituyeron por la neoliberal y han convertido a la riqueza nacional en botín? Cínicamente optaron por el lenguaje esópico. Señor Manlio y demás: no olviden que Fox y Calderón sólo les tomaron prestados su “principios y valores” neoliberales y los bañaron en incienso.

 

El panismo se mimetizó en priista. A la alianza que ustedes edificaron sólo le agregaron el ropaje cristero de “santa”. Ustedes ahora quieren recuperar el monstruo. Si existiera la sinceridad en la política y, en especial, en ustedes, aceptarían que su única seña de identidad es el aventurerismo priista, comerciable con la contrarrevolución neoconservadora. Son políticos vendibles al mejor postor. Como buenos fulleros aprendieron ventajosamente la lección de sus maestros De la Madrid, Salinas y Zedillo.

 

 

 


Publicado por solaripa69 @ 10:07
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