Mi?rcoles, 17 de septiembre de 2008

Astillero.

Julio Hernández López

■ Las trampas de la “unidad”

■ Desactivar y satanizar oposiciones

■ Aprovechamiento de desgracias

En los meses recientes, el escenario político y la sensibilidad social han sido cambiados con rapidez por sucesos impactantes (el caso Martí; ahora el estallido de granadas en Morelia) que hacen aflorar sentimientos primarios válidos y compartidos pero peculiarmente exacerbados por los mismos responsables o beneficiarios de esos males detonados y que, con esa oportuna generación de ansiedad y desasosiego colectivos, empujan a la sociedad desvalida a buscar soluciones desesperadas y a asumir un discurso mediáticamente impuesto que convoca a la unidad nacional y al abatimiento de las naturales y largamente cultivadas diferencias políticas e ideológicas, para entonces así, de manera mágica y sin crítica que pueda ser “patrióticamente” válida, luchar todos los mexicanos por supuestos intereses superiores, sin recordar ni ahondar en las causas de las catástrofes y mucho menos atreverse a señalar a los culpables y exigir correcciones o castigos.

Una primera lectura de lo sucedido la noche del 15 en Morelia apunta sin duda a Felipe Calderón como el blanco político escogido. Fue en su tierra natal (donde, además, residen varios de sus familiares) y donde 10 días después de haberse hecho del poder había arrancado la llamada “guerra contra el narcotráfico” (11 de diciembre de 2006, cuando el “gabinete de seguridad” anunció la Operación Conjunta Michoacán, primer paso de lo que sería la actual “guerra contra el narcotráfico&rdquoGui?o. Y fue virtualmente a la misma hora en que ese político cumplía con la ceremonia oficial del grito de Independencia, en un Zócalo que una hora atrás había escuchado un discurso opositor reiterativo que sin embargo constituyó por sí mismo la confirmación de que el poder real no está en los recintos oficiales.

Pero la estrategia del gobierno de facto pasa por convertir todo error en virtud y toda desgracia social en oportunidad de legitimación. Sonriente, casi triunfador, Calderón es capaz de convocar a un concurso nacional de detección del trámite más inútil de los que su gobierno impone a los ciudadanos, como si él fuera ajeno a lo que sucede, una especie de ONG con domicilio provisional en Los Pinos para recibir donaciones y reclutar voluntarios para luchar contra los abusos del poder establecido. En ese tenor, lo más grave ha sido la transmutación de episodios dolorosos en estrategias políticas perversas: el asesinato del hijo secuestrado de un próspero empresario fue utilizado para promover la aparición y movimiento de una fuerza social de clase media y grupos derechistas que sin programa ni organización política ayudaron a sustituir en la agenda política el tema de la defensa del petróleo por el de la lucha contra la inseguridad pública.

Y, ahora, la peculiar nueva gradación de los ataques armados de ciertos narcotraficantes (¿por qué o para qué habrían de atentar contra población inocente?, ¿cuál es la ganancia esperada de quienes hasta ahora han actuado con cierto éxito, para sus propósitos, mediante mantas informativas y ataques directos a policías y militares?) es utilizada por el habitante provisional de Los Pinos para convocar a los mexicanos a cerrar filas en derredor de su gobierno, un gobierno largamente impugnado por su origen electoral fraudulento, por la división social que impuso, por las políticas altamente dañinas para el interés nacional que impulsa y, además, por haber sumido al país en un baño de sangre a causa de una “guerra” contra el narcotráfico que él determinó por sus intereses específicos de militarizar al país (para así tomar control de él, aunque sólo fuera por las armas sacadas a las calles, y para estar en condiciones de enfrentar revueltas o protestas sociales), de servir a los planes estratégicos de Estados Unidos y, también, de establecer nuevas reglas de mercado, con nuevos gerentes nacionales y regionales, en el negocio imparable de las drogas.

La pretensión felipista de aprovechar los sucesos trágicos de Morelia para abonar sus tierras sin títulos válidos queda de manifiesto en el discurso que ayer pronunció ante el Ángel de la Independencia. No hubo ningún asomo de autocrítica en relación con una “guerra” tan mal llevada y planteada que hoy ha comenzado a pagar masivamente víctimas inocentes. Lo que más importó al comandante en jefe del Ejército Mexicano fue insistir en la importancia de que haya unidad nacional, “sin importar creencias, sin importar posiciones ideológicas”, una unidad “sin excepción ni cortapisa”, en la que no haya lugar para quienes “pretenden sembrar el miedo o el desaliento para satisfacer ambiciones o intereses personales o de grupo”. Las palabras de Calderón parecerían dirigidas más a las contiendas políticas, partidistas y electorales, y en especial en la lucha cerrada en defensa del petróleo que mexicanos decididos han anunciado: “La Patria, La Patria exige la unidad nacional, unidad que supone un repudio unánime y sin matices a tan repudiables hechos, unidad que implica dejar ya a un lado acciones o intereses que buscan dividir a los mexicanos”.

Declarado por sí mismo intérprete y vocero de La Patria, el predestinado Calderón dejó en claro, enseguida, que si habla a nombre de ella es porque, en realidad, ella ha encarnado en él (La Patria soy yo: letrero de ganga en un sillón Felipe XIV): “Unidad que asume el hecho de que toda la fuerza de los mexicanos, concentrada en las instituciones que lo representan (‘Yo soy el representante, yo, yo’, grita entusiasmado un ciclista fallido a mitad de esa frase), y en el Estado que organiza a la Nación, se aboque, precisamente, a esta prioridad nacional”.

¿Guerra contra el narcotráfico o guerra contra AMLO y la defensa del petróleo?: “La Patria exige unidad en los mexicanos. Se puede discrepar pero no deliberadamente dividir y enconar. Se puede opinar distinto en la libertad que nos han heredado nuestros próceres, en el marco de libertad que el propio Estado garantiza, pero no se puede atentar contra el Estado mismo. Por eso, en nombre de la República demando a todos los mexicanos, sin excepción, en esta hora crítica, la unidad que México necesita”. ¡Hasta mañana!

Godoy: “habíamos recibido amenazas” de posibles ataques

■ Llegaron advertencias sobre atentados en Lázaro Cárdenas y Huetamo

■ Al menos unos 50 municipios michoacanos cancelaron sus desfiles

■ “Creemos que se trata del crimen organizado”, afirma el gobernador

■ Dice que, “sin duda”, técnicamente se trata de actos de terrorismo

Gustavo Castillo, Antonio Aguilera y Ernesto Martínez (Enviado y corrersponsales)

Morelia, Mich., 16 de septiembre. Desde hace una semana, grupos del crimen organizado habían amenazado a las autoridades con realizar ataques contra la población “si el gobierno insistía en efectuar las festividades” patrias.

Este martes, el gobernador Leonel Godoy reconoció: “habíamos recibido la amenaza de que en Lázaro Cárdenas y en Huetamo iba a haber un atentado la noche del Grito, y en Morelia hablaron del desfile y nos habíamos preparado para ello, para evitarlo, pero nunca creíamos que fuera una acción tan cobarde de atacar a personas inocentes”. 

Debido a las amenazas, el desfile conmemorativo de Independencia fue cancelado en 50 de los 113 municipios del estado, ante la posibilidad de un nuevo ataque. Mientras, la capital michoacana nuevamente fue patrullada hoy por partidas de militares.

El procurador general de Justicia de Michoacán, Miguel García Hurtado, declaró que días previos a la celebración del acto cívico los números de emergencia de las dependencias de seguridad recibieron algunas llamadas, “cuyo origen ya se investiga, en las cuales se pedía la cancelación de las festividades patrias. Ello derivó en que se desplegara mayor fuerza de reacción en torno a la capital”.

En ese contexto, luego de conocerse que la detonación de dos granadas en el centro histórico de Morelia, durante la celebración del Grito de Independencia, provocó la muerte de siete personas y otras 132 resultaran lesionadas, el gobernador afirmó:

“Es un acto terrorista, aunque todavía no sabemos quién lo realizó (...). Creemos que fue el crimen organizado, aunque esto es parte de las investigaciones que está realizando la Procuraduría General de la República.”

Este 16 de septiembre fue declarado por Godoy Rangel como día de duelo en el estado y pidió que en los 113 municipios se guardara un minuto de silencio en memoria de las víctimas del atentado.

Acción “condenable y cobarde”

El mandatario señaló que “este lamentable acontecimiento, condenable y cobarde, obliga a replantear el tema de lo está haciendo el crimen organizado, pues las víctimas fueron personas inocentes, gente muy humilde de colonias populares”.

Informó que durante la madrugada de este martes sostuvo conversaciones telefónicas con el Presidente de la República, quien le manifestó su preocupación por lo sucedido y, al igual que muchos gobernadores, le expresó su solidaridad.

Este martes, a diferencia de otros años, se tuvo que suspender el desfile militar en la capital del estado, no así un acto cívico que se realizó en la explanada Miguel Hidalgo.

Leonel Godoy consideró que lo ocurrido “sin duda, técnicamente, es un acto terrorista”, del que aún se desconoce quiénes son los autores.

Se debe mencionar que ayuntamientos como Apatzingán, Tancítaro, Huetamo, Contepec, Buenavista, Aguililla, Coalcomán, Tepalcatepec, Tumbizcatío, Los Reyes y Peribán, entre otros, de la región de Tierra Caliente, cancelaron las fiestas cívicas ante el temor de ataques del crimen organizado.

Al respecto, el director de Protección Civil del estado, Carlos Mandujano Vázquez, señaló que “esta situación llegó al límite. Debemos tener cuidado y no tomar a la ligera cualquier amenaza o señalamiento que pudiera indicarnos ataques hacia la población”.

 

Profesores morelenses inician huelga de hambre contra alianza educativa

■ Hay “nula respuesta oficial a dialogar”; anuncian más acciones

Laura Poy Solano

Desde el pasado lunes, al menos 12 profesores de la sección 19 de Morelos iniciaron una huelga de hambre, ante la nula respuesta de autoridades federales y estatales para cancelar la aplicación de la Alianza por la Calidad de la Educación. A ello se suma la liberación de las cuatro principales casetas de peaje en la entidad, así como la aprobación de una nueva movilización en la capital del país, donde se prevé que este jueves realicen un corte en Periférico sur.

Tras dar a conocer el desalojo del bloqueo que mantenían padres de familia y maestros en la carretera federal frente a la comunidad de Alpuyeca, que dejo un saldo de cuatro lesionados, Alejandro Trujillo, integrante de la comisión negociadora, afirmó que desde el jueves pasado, cuando realizaron una marcha a la residencia oficial de Los Pinos, “nadie se ha puesto en contacto con nosotros, ni se han hecho las más mínimas gestiones para reanudar el diálogo”, por lo que aseguró que hoy se tomarán las oficinas de recaudación de rentas en toda la entidad.

En un clima de creciente tensión, aseguraron que los operadores gordillistas “acuden a todas las entidades donde han detectado focos de resistencia contra la alianza; en los casos particulares de Morelos y Quintana Roo han desplegado una campaña con carteles y recorridos con altavoces, convocando a que los padres acudan con sus hijos a las escuelas este miércoles. Si no hay maestros, no importa, que de todas maneras vayan porque habrá clases”.

Liberarán casetas

Trujillo, integrante de la comisión negociadora de la sección 19 de Morelos, informó que este martes se liberarían las casetas de cobro de la carretera México-Cuernavaca como parte del plan de acción aprobado el pasado sábado, donde también se acordó –“si antes no hay una respuesta puntual de las autoridades federales y estatales”– realizar un bloqueo del Periférico en la capital del país, desde las primeras horas de este jueves.

También denunció, que cerca de las 17 horas del pasado lunes, un grupo de “golpeadores encabezado por comerciantes que se instalan en la carretera federal, a la altura de Alpuyeca, desalojaron a padres de familia y maestros que bloqueaban esa vía, por lo que resultaron golpeadas cuatro personas”.

Agregó asimismo que estas acciones son parte de las “estrategias para confrontar a la sociedad civil con los docentes, pero reiteramos que no vamos a caer en provocaciones, por lo que responsabilizamos de estos hechos a las autoridades federales y estatales”.

Finalmente, Alejandro Trujillo insistió en que por acuerdo “unánime” de la asamblea de representantes estatales, convocada el pasado 13 de septiembre, “se acordó mantener el paro indefinido y el plantón en la Plaza de Armas de Cuernavaca, Morelos, por lo que nos mantendremos atentos a todas las acciones orientadas a generar un clima de confrontación y desgaste del movimiento”.


Publicado por solaripa69 @ 9:33
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