Jueves, 18 de septiembre de 2008

Inician asambleas de la sección 22 en Oaxaca

 

Alberto López Morales/Corresponsal
El Universal

Oaxaca, Oax Miércoles 17 de septiembre de 2008


15:07 Más de 70 mil maestros de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) suspendieron este miércoles sus actividades en las 13 mil escuelas de la entidad y dejaron sin clases a un millón 300 mil alumnos.

La paralización de las labores académicas fue motivada por la celebración de 37 asambleas sectoriales que se realizan en la entidad, donde los maestros comenzaron con la elección de sus dirigentes estatales que serán ratificados formalmente en el XX Congreso estatal que se realizará el 25 y 26 de este mes.

El secretario de Organización de la sección 22 del SNTE, Ezequiel Rosales Carreño informó que las 37 asambleas sectoriales masivas "se instalaron sin contratiempos y se desarrollan con normalidad".

En esta capital se realizan un total de ocho asambleas sectoriales masivas, donde al igual que el resto de las siete regiones de la entidad, las corrientes sindicales Praxis, Coordinadora Democrática del Magisterio Oaxaqueño (Codemo) y la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) disputan una mayor representación.

De acuerdo con Rosales Carreño, este jueves el magisterio también volverá a suspender las clases debido a que se realizarán las asambleas por niveles, donde los maestros de preescolar, primaria y secundaria elegirán a sus representantes al XX Congreso de la sección 22.

Según el calendario magisterial, del 20 al 24 de este mes se realizará el llamado Precongreso en esta capital, donde los mil 500 delegados efectivos elegirán al nuevo comité seccional y para el 25 y 26 se celebrará el XX Congreso donde deberá ser ratificada a la nueva dirección sindical del magisterio.

Sitian personas armadas el Palacio Municipal de Tezoatlán
IGABE

[05:59] TEZOATLÁN de Segura y Luna.- Este 16 de septiembre ante la presencia de más de 200 personas que se habían dado cita aproximadamente desde las 17:00 horas frente al palacio municipal de esta comunidad, con el objetivo de presenciar el arrío de la bandera y la presentación del libro de actas y acuerdos que obran en el Cabildo, así como también para ver algunos puntos que interesan a la sociedad, como la destitución de Leandro Artemio Vásquez, tercer concejal electo por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), en las elecciones pasadas, un grupo de más de 40 personas armadas con diferentes objetos arribaron sitiando el lugar.
Artemio Vásquez dio a conocer que a la hora que se había citado a la población, el presidente municipal Manuel Ramiro Vásquez Hipólito no llegó y envió una comisión integrada por el secretario municipal, Aizer Becerra Solano; el síndico municipal, Néstor Ibáñez Marín y un suplente de regidor.
La tarde fue todo incertidumbre y zozobra para los habitantes, donde se puso peor la situación cuando minutos después que llegara el comité, arribaron al lugar un grupo de más de 40 personas quienes se dirigieron al interior del palacio municipal sitiándolo y custodiándolo todos armados con diferentes objetos como palos, machetes, entre otros.
Asimismo manifestó que en la plática sostenida con el Secretario municipal, éste dijo que el presidente Vásquez Hipólito había mandado a traer a esa gente para protegerlo ya que no sabía como los habitantes de Tezoatlán iban a reaccionar durante su acto y temía por su seguridad, por lo que había solicitado el apoyo de estas personas.
Añadió que en el lugar en dicha hora habían niños, señoras y adultos mayores que no podían creer lo que sucedía y al no poder entablar ningún diálogo con los del comité que estaba en representación del presidente, éste tuvo que llegar horas después cuando ya había oscurecido con los demás integrantes de su cabildo y hacer el acto de arrío de la bandera.
Ante esto, Leandro Artemio Vásquez, aseguró que el personal de la primaria Carlos Sacarrillo que le correspondía el arrío, retiró a los niños por su seguridad al ver a las personas atrincheradas en el municipio.
Apuntó que fue después de la ceremonia que los habitantes pidieron una explicación al Presidente por este atentado en contra del bienestar de la comunidad, y pidieron el retiro de las personas a lo cual nunca accedió a hacerlo.
Para finalizar, Artemio Vásquez declaró que el presidente municipal deja mucho que desear, por la actitud que tomó ante la población y lo que realizó por un temor sin fundamentos y agregó, “esta autoridad ha demostrado que no tiene la capacidad de gobernar, hasta caer en un estado de ingobernabilidad puesto que ahí la organización es la que está liderando y no un presidente municipal, es más que claro que esta organización tiene fuertes relaciones”.

Aumenta tensión en Tlacolula; piden la desaparición de poderes
Eric Velasco

[05:59] La inestabilidad política que se vive en la localidad de Tlacolula, cada día se agudiza más, diversos sectores de la población así como ex candidatos a la presidencia quienes conforman el Movimiento Cívico por la Dignificación de Tlacolula, han manifestado en diversas ocasiones su descontento hacia la nueva administración, la cual aseguran, el nepotismo y el mal uso de los recursos, es lo único que prevalece en ella.
En entrevista, Genaro López Matías, miembro del movimiento, manifestó que el hartazgo y la falta de acciones en la población por parte del actual edil, ha provocado que la gente busque una manera alterna de resolver la problemática.
“El pueblo se reunió el pasado lunes desde tempranas horas frente al palacio municipal para exigirle al presidente que diera la cara ante el pueblo, pero no estuvo presente, la gente quería tomar el palacio municipal, bueno, prácticamente estaba tomado, porque el número de personas congregadas era alto, el clima de tensión era tal que se iban a generan enfrentamientos, cosa que nosotros no queremos, por lo que decidimos tomar otras acciones y decidimos no tomarlo y retirarnos”, abundó.
Asimismo reiteró que la situación sobre la desaparición de poderes en la localidad, no ha cesado, por lo que el movimiento seguirá realizando acciones contundentes para buscar la estabilidad y el progreso de Tlacolula.
“El hecho de que no se haya tomado el palacio, no quiere decir que hasta ahí llegamos, ya tenemos reunidas 400 firmas de gente inconforme con el presidente municipal, ya no hay paso atrás, la autoridad busca dialogar, pero el tiempo para realizar acciones contundentes en Tlacolula ya se les acabó”, aseveró.
López Matías agregó que la inconformidad ha llegado a tal grado, que se solicitará la intervención de las autoridades estatales para resolver de manera legal la situación, ya que el Movimiento ha buscado siempre la destitución de una manera legal.
“El caso se turnará a la Cámara de Diputados, porque todo lo queremos hacer bajo la vía legal, queremos realizar todo los trámites y gestiones necesarias para quitar del cargo al actual presidente, si esto no llega a solucionarse de esta forma, la gente está dispuesta a la confrontación, es algo que no queríamos, pero si no se resuelve nada, no tenemos otra alternativa”, finalizó.


Opciones democráticas.                      

 

Escrito por Gustavo Esteva   

  “Democracia televisiva es la muerte de la democracia”: Jean Robert. 

La reacción de las clases políticas ante la propuesta de introducir en el país elementos de la democracia participativa es prueba flagrante de su obsolescencia.

Hay razones de peso para mantener el debate sobre los procedimientos democráticos. En 2000 los mexicanos creyeron haber logrado al fin un sistema electoral eficaz, a prueba de fraudes. Bastó la siguiente elección presidencial para desmantelar esa ilusión. Aunque el sistema de partido único quedó claramente atrás, sabemos ahora que no contamos con un sistema electoral confiable y que necesitamos luchar por él.

Ese empeño corre paralelo al creciente interés por los instrumentos de la democracia “directa” o “participativa”.

Se multiplican los intentos por legalizar la “iniciativa popular”: que grupos de ciudadanos puedan impulsar directamente reformas legales.

Se impulsan las prácticas del referendo y el plebiscito, habituales ya en muchos países, para que los ciudadanos ratifiquen o rectifiquen decisiones de los gobiernos y nuevos marcos legales.

La revocación del mandato de funcionarios electos, que ahora es piedra de escándalo, despierta hace tiempo inmenso interés. Oaxaqueños y poblanos rechazaron mayoritariamente a sus gobernantes, pero carecieron de los mecanismos legales y políticos para sustituirlos.

Transparencia y rendición de cuentas son ya reivindicaciones populares.

El presupuesto participativo es acaso el instrumento democrático que más brilla por su ausencia. La gente está harta de la corrupción e insensatez de obras y programas públicos y se interesa en participar directamente en la asignación de los recursos y la concepción de las acciones. “Ni una obra más sin consulta ciudadana” es un lema que empieza a generalizarse.

El hecho de que parezca sumamente difícil, si no imposible, satisfacer estas modestas reivindicaciones democráticas en las condiciones actuales del país muestra la naturaleza del desafío actual. Finalmente, en el momento en que la democracia aparece como ideal deseable, popular y compartido, en México y en casi todo el mundo, se revela como una estructura de dominación y control, en manos de clases políticas en descomposición.

Desde la Política de Aristóteles la idea democrática circuló por el mundo… y por 2000 años fue vista por una mayoría de personas razonables como una forma corrupta e indeseable de gobierno. Burke expresó consenso general al señalar que una democracia perfecta sería lo más vergonzoso del mundo. A pesar de ese consenso, la democracia empezó a acreditarse como forma de gobierno a partir del siglo XIX. La conciencia de sus graves fallas llevó a adoptarla con la actitud avergonzada que se atribuye a Churchill: es el peor de los regímenes posibles… a excepción de todos los demás.

En la actualidad, nadie se atrevería a sostener seriamente que en cualquiera de las sociedades democráticas la mayoría de la población controla a los gobernantes. En Estados Unidos, el modelo autoproclamado de democracia, esa mayoría ha desistido de conseguirlo. Sabe que una minoría decide los resultados de las elecciones (apenas la cuarta parte de la población elige a los presidentes) y que esa minoría no controla las decisiones.

Cuando la discusión llega a este punto, se detiene. No parece haber opción. Seguimos atrapados en la premisa que en 1820 formuló Hegel: el pueblo no puede gobernarse a sí mismo. Como alguien debe gobernarlo, el debate político se reduce a concebir los mejores procedimientos para determinar quién gobierna y cómo lo hace.

La lucha política, tradicionalmente confinada a la disputa entre quienes aspiran al gobierno, incluye cada vez más reivindicaciones ciudadanas de participación. Aunque representan un avance evidente, al reducir el ámbito de la arbitrariedad en el gobierno y ampliar la intervención ciudadana, no logran desgarrar el principio de representación, por el que se concentra el poder en unos cuantos,que son antidemocráticamente definidos en el seno de partidos que carecen de mecanismos democráticos eficaces.

Todo esto se agrava por el hecho de que los supuestos representantes ejercen sus facultades en el contexto del Estado-nación, que pone en sus manos el monopolio de la violencia legítima y hace posible que la ejerzan contra sus representados, como ocurre cotidianamente en todos los países del mundo.

Poco a poco, sin embargo, desde ciudadanos cada vez más lúcidos y desencantados, se descubre la opción. Frente a la premisa de Hegel se levanta la convicción de que los pueblos pueden gobernarse a sí mismos cuando cuentan con cuerpos políticos apropiados, como los que poseen muchos pueblos indios y han construido ejemplarmente los zapatistas. Se forma así una nueva esperanza radical para una transformación profunda de la sociedad, que no necesita encerrarse en el callejón sin salida de la democracia formal.

 

 

 


Publicado por solaripa69 @ 9:42
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