Martes, 30 de septiembre de 2008

Maestros marchan hoy en Cuautla en contra de la alianza educativa

Rotundo fracaso, el llamado de gobierno y padres de familia de reabrir escuelas, afirman

■ “Absurda”, la demanda magisterial, dice Adame; la entidad “no puede desconocer un acuerdo”

■ Niegan mentores que busquen vender las plazas; “se intenta desprestigiar el movimiento”

Laura Poy y Rubicela Morelos (Enviada y corresponsal)

Cuernavaca, Mor., 29 septiembre. Integrantes de las 350 delegaciones sindicales de la sección 19 de Morelos mantuvieron su exigencia de que sea cancelada la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE) en la entidad, luego considerar un “rotundo fracaso” el llamado del gobierno estatal y de organizaciones de padres de familia para que este lunes retornaran a clases cerca de 400 mil alumnos.

Los maestros acordaron realizar este martes una marcha masiva en la ciudad de Cuautla, Morelos, para exigir la cancelación de la alianza, y en repudio a la suspensión del desfile por el 243 aniversario del natalicio de José María Morelos y Pavón.

Reiteraron su decisión de salir a marchar este 2 de octubre en la capital del estado, en una movilización a la que también convocan a organizaciones sociales, campesinas y sindicales.

Aprobaron realizar el tercer encuentro estatal de organizaciones sociales, sindicales y autoridades municipales, como parte de las acciones para integrar un frente estatal de lucha por la defensa de los derechos de los pueblos de Morelos.

Anunciaron una campaña permanente de “boicot” a productos de empresas trasnacionales que han apoyado la firma de la ACE.

Reunidos en asamblea de representantes estatales, los profesores insistieron en que mantienen su disposición al diálogo, pero calificaron de “inaceptable que se pretenda modificar las propuestas presentadas en la mesa de diálogo, cuando hemos expresado claramente que por mandato de la bases no reconocemos ninguna autoridad de los enviados de Elba Esther Gordillo Morales, ni tampoco del ex secretario de la sección, Luis Manuel Rodríguez, quien es desconocido por los docentes”.

Desde las primeras horas de este lunes, los profesores se mantuvieron atentos ante posibles acciones para tratar de reabrir los planteles educativos, luego de que grupos de no más de 10 padres de familia se apostaron frente a las escuelas, en particular en la ciudad de Cuernavaca, para exigir el retorno a clases.

En las principales ciudades y cabeceras municipales de la entidad no se reportaron incidentes, ya que se reforzaron las acciones de brigadeo por parte de integrantes del magisterio, con el fin de evitar confrontaciones con padres de familia.

En un recorrido por escuelas públicas de Cuernavaca, sólo se constató la reapertura de la primaria Tlalnahuac, en la colonia Lomas de Cortés, donde la directora del plantel, quien se negó a dar su nombre, informó que se abrió porque los “padres de familia se cooperaron con 20 pesos a la semana por alumno para pagar a los voluntarios que imparten las clases”.

La mayoría de escuelas de prescolar, primaria y secundaria de la capital morelense continuaron cerradas, con carteles que informan a la comunidad que las clases están suspendidas hasta nuevo aviso.

Profesores y directivos que permanecen en paro alertaron sobre el riesgo de que el gobierno estatal “aliente que los llamados voluntarios asuman labores docentes, cuando ni siquiera se sabe quiénes son y en manos de quién están dejando a sus hijos”.

Maestras de la primaria Benito Juárez, de la comunidad de Chipitlán, de Cuernavaca, afirmaron que las “escuelas que están reabiertas son las mismas que mantuvieron labores desde el principio del movimiento, pero que no han podido regularizar las clases porque van pocos niños, y además los dejan salir luego de dos horas en el salón. Lo más grave es que están llamando a voluntarios que no son maestros, lo que sólo genera un mayor clima de confrontación”.

Al cumplir 43 días en paro de labores y mantener un plantón permanente en el primer cuadro de ciudad de Cuernavaca, donde instalaron decenas de casas de campaña, lonas y mantas con leyendas de repudio a la ACE, los mentores insistieron en que se ha “desatado la artillería pesada para tratar de desprestigiar al movimiento, diciendo que sólo queremos heredar o vender las plazas, cuando hemos insistido ante el gobernador Marco Antonio Adame Castillo que ese tema ni siquiera es parte de los temas centrales de la negociación”.

Guerra de declaraciones

Por su parte, en entrevista a una televisora local, Adame Castillo calificó de “absurdo” solicitar la cancelación de la ACE en la entidad, al insistir en que el estado “no es una isla ni puede desconocer un acuerdo que se ha convertido en política pública con la entrega de recursos y la aplicación de programas”, y exhortó nuevamente a los docentes a que en una muestra de “voluntad” regresen a las escuelas.

A pesar de los llamados de funcionarios de la administración de Adame Castillo para que los docentes regresen de inmediato a las aulas, el gobernador mantiene como privada su agenda de labores, por lo que se han suspendido la mayoría de sus actos públicos desde hace casi un mes.

Por su parte, el pleno del cabildo de Cuautla, Morelos, canceló la celebración del 243 aniversario del natalicio de José María Morelos y Pavón, considerado uno de los actos cívicos más importantes en la entidad, que sólo había sido suspendido en 1985 tras decretarse duelo nacional por el terremoto del 19 de septiembre de ese año.

A su vez, autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado aseguraron que la suspensión del acto fue una “decisión autónoma del cabildo”, y rechazaron que se hayan recibido denuncias en torno a problemas de inseguridad.

La revuelta magisterial

Luis Hernández Navarro

En el prefacio a Zapata y la Revolución Mexicana, John Womack escribe: “Este es un libro acerca de unos campesinos que no querían cambiar y que, por eso mismo, hicieron una revolución”.

Los historiadores que hagan la narrativa del actual conflicto magisterial en contra de la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE) podrán tomar prestado el párrafo de Womack para explicar el surgimiento de la revuelta docente y decir: “Éste es un libro acerca de unos profesores que no querían cambiar y que, por eso mismo, hicieron una rebelión”.

La propaganda oficial ha presentado las actuales protestas de los trabajadores de la educación como un movimiento conservador en contra de una reforma modernizadora que busca terminar con la venta de plazas y los privilegios indebidos. ¿Es esto cierto? No, no lo es. La ACE es una reforma privatizadora, vertical y autoritaria, carente de transparencia, que atenta contra la educación pública y desprofesionaliza a los maestros convirtiéndolos en meros facilitadores educativos. No termina con el influyentismo ni con la venta de plazas.

La Alianza fue decidida desde arriba sin la consulta ni la participación de los maestros de base. Fue acordada por el gobierno federal y Elba Esther Gordillo, a quienes miles de profesores en todo el país no reconocen como su dirigente. ¿Se puede modernizar la educación pública al margen –y en contra– de los maestros? Obviamente no.

¿Fue la ACE una iniciativa de los estados? No, no lo fue. La Alianza fue una imposición del gobierno federal a las entidades federativas en nombre de la “federalización”. Eduardo Bours, gobernador de Sonora y aliado de Elba Esther Gordillo, así lo reconoció. Según él, las inconformidades tienen su origen en un acuerdo central en el que la responsabilidad no es de los mandatarios estatales. “Es –asegura– una Alianza que se firma a nivel nacional y que la bronca pega en los estados.” (Reforma, 27 de septiembre de 2008).

El concurso nacional de oposición para las nuevas plazas establecido por la ACE viola el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, publicado en el Diario Oficial el 20 de mayo de 1992, pues invade competencias locales y cancela la contratación de profesores de nuevo ingreso por parte de los estados.

Como recordó Gustavo Santín en La Jornada de Oriente, el Acuerdo establece textualmente: “Al entrar en vigor el presente convenio, el gobierno estatal, por conducto de su dependencia o entidad competente, sustituye al titular de la Secretaría de Educación Pública del Ejecutivo federal en las relaciones jurídicas existentes con los trabajadores adscritos a los planteles y demás unidades administrativas que en virtud del presente convenio se incorporan al sistema educativo estatal”.

Es un hecho que la venta de plazas docentes existe. Son los dirigentes sindicales afines a la maestra y funcionarios de la Secretaría de Educación Pública quienes han lucrado con ella. En este negocio no participan los maestros de base. Aunque quisieran no tienen forma de hacerlo ¿Acaba el concurso de oposición con esta lacra? No. José Luis Figueroa Rangel, dirigente del Movimiento Democrático del Magisterio Zacatecano denunció que en Zacatecas existe un enorme tráfico de influencias en la Secretaría de Educación y Cultura y que muchos de los hijos y parientes de funcionarios fueron beneficiados. Este tipo de señalamientos se han hecho por todo el país. En la realización del examen no hubo un padrón confiable de concursantes y la emisión de la convocatoria para participar fue extemporánea.

El concurso de oposición que se aplicó a los solicitantes de una plaza estuvo hecho, literalmente, con la patas. Lo único que mostró fue la ignorancia de quienes lo diseñaron y aprobaron en la SEP. Se desconoce aún quienes fueron los “expertos” en docencia que lo elaboraron. Consistió en exámenes de opción múltiple que no contemplaron diferencias regionales ni socioeconómicas.

Los exámenes no respetaron la recomendación de la UNESCO de 1996, que establece que en “los criterios de contratación de futuros docentes no deberían depender solamente del nivel de conocimiento de los candidatos. Las cualidades personales, tales como el rigor moral, el sentido de responsabilidad y de solidaridad, la motivación, la predisposición para el trabajo en equipo y la aptitud para comunicar son condiciones necesarias”. Ninguna de ellas se tomó en consideración durante el concurso.

Los funcionarios de la SEP y los directivos de las cúpulas empresariales utilizaron los resultados de los concursos de oposición para descalificar a la planta docente del país. El sentido profundo de la ofensiva contra los maestros contenida en la Alianza quedó de manifiesto en los señalamientos de Jorge Santibáñez, subsecretario de Planeación, a propósito de la reprobación de la mayoría de postulantes. “¿Quieren ser profesores en las escuelas de México?, pues los que reprobaron no cumplen con las condiciones, y no lo serán”, dijo, y sentenció que quienes deseen ingresar deberán “seguir formándose si quieren incorporarse al sistema educativo con las nuevas reglas de calidad”.

La Alianza no toca, ni con el pétalo de una rosa, a los miles de comisionados sindicales que disfrutan de plazas sin tener que trabajar frente a grupo y que están al servicio de Elba Esther Gordillo y del Partido Nueva Alianza. ¿Se evaluarán estos aviadores algún día? Por supuesto que no.

La revuelta magisterial contra la ACE no es una rebelión conservadora ni busca preservar privilegios. Lo verdaderamente retrógrado es la supuesta modernidad de los tecnócratas y funcionarios panistas que, con el pretexto de la mejora del servicio educativo, busca desamortizar la educación pública para abrir paso al capital privado y hacer que los docentes pierdan el control sobre el proceso pedagógico. La resistencia magisterial, basada en la defensa de sus mejores tradiciones docentes, no es un lastre del pasado sino una apuesta por el futuro.

 

Arrastra la crisis en EU a la bolsa de México; tiene su peor jornada en 8 años

■ Cierra con un desplome de 6.40% que equivale a pérdidas por 300 mil mdd para las firmas

■ El rechazo del Congreso a apoyar el plan de rescate de Bush provocó venta frenética de títulos

Juan Antonio Zúñiga

Arrastrada por la crisis financiera en Estados Unidos y el rechazo del Congreso de ese país al plan de rescate financiero del gobierno de George W. Bush, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerró sus operaciones con un desplome de 6.40 por ciento en su principal indicador, el mayor hundimiento en ocho años desde el 14 de abril de 2000, incluso más profundo que el de 5.55 por ciento registrado el 11 de septiembre de 2001 tras los atentados terroristas a las Torres Gemelas de Nueva York.

La debacle de este lunes negro en la bolsa mexicana se tradujo en pérdidas por alrededor de 300 mil millones de pesos en el valor de las empresas que cotizan en el mercado. Los títulos que más cayeron fueron los Tenaris, un grupo fabricante de tubos para las industrias de petróleo y gas, con un desplome de 22.71 por ciento; las acciones de Grupo México tuvo un retroceso de 16.82; las de la desarrolladora de vivienda SARE terminaron 15.03 por ciento abajo; las de la química Mexchem, menos 12.32; la empresa de telecomunicaciones Maxcom perdieron 11.07 puntos porcentuales, mientras que los de Gigante retrocedieron 10.81; las del grupo financiero Norte (Banorte), 10.13; Ingenieros Civiles Asociados (ICA), 10.03, y la desarrolladora de vivienda Homex, 9.93.

El mayor desplome del mercado ocurrió alrededor del mediodía, después de conocerse la decisión del Congreso estadunidense sobre el programa de rescate financiero. La debacle se desató cuando inversionistas urgidos de salir del mercado bursátil local, en busca de refugio para sus capitales, desataron una ola de ventas de acciones que pulverizó el precio de las mismas. Ese fue el caso de títulos como los del Grupo México, cuya cotización tuvo que ser suspendida al haber rebasado una caída superior a 15 por ciento.

Las ventas frenéticas desatadas por la noticia proveniente de Washington causaron en México una fuerte demanda de dólares. Esto elevó el precio de la divisa estadunidense a 11.14 pesos en la ventanilla de bancos y casas de cambio, y a 11.0350 pesos en las grandes operaciones interbancarias. En ambos casos, su máxima cotización en el año.

La jornada inició de una manera tensa, a la espera del resultado de las votaciones en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. El primer crack del mercado ocurrió en la primera hora y media de operaciones, cuando el principal indicador mostró una pérdida de 800 puntos al pasar de 25 mil 600 puntos a 24 mil 800 unidades. En ese nivel se mantuvo durante las siguientes tres horas y a las 12:30, una vez que trascendió el rechazo legislativo al rescate financiero de 700 mil millones de dólares en Estados Unidos, el mercado bursátil mexicano cayó en picada. El desplome fue de 24 mil 800 puntos a 23 mil 800 unidades, para cerrar finalmente en 23 mil 955.

Al cierre de las operaciones, el Indice de Precios y Cotizaciones (IPC) marcó un hundimiento de mil 638 puntos, equivalente a un bajón de 6.40 por ciento, respecto del cierre anterior.

En el transcurso del año la BMV ha registrado una caída de 18.89 por ciento en el índice de precios y cotizaciones bursátil, lo que implica una pérdida por unos 920 mil millones de pesos en el valor de las acciones negociadas.

La volatilidad y la incertidumbre en los mercados, de acciones y cambiario en México, provocó una rápida reacción de protección de las empresas que cotizan en bolsa. Mexichem tomó la decisión “de suspender el trámite iniciado en julio de 2008 para efectos de llevar a cabo una oferta pública de acciones. Esto no implica su cancelación y una vez que existan mejores condiciones de mercado, Mexichem considerará reactivarlo”.

El Grupo Financiero Banorte informó que “la disminución en el precio de la acción se debe a movimientos de mercado derivados del pesimismo en los mercados internacionales”. La inmobiliaria SARE, una de las más afectadas, salió a tranquilizar a los inversionistas informándoles de cifras y datos sobre su presunta “solidez financiera”.

 


Publicado por solaripa69 @ 10:00
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