Martes, 30 de septiembre de 2008

ULISES RUIZ DESACREDITA INFORME DE LA CNDH.

 

Pedro Matías. Proceso.

 

OAXACA, Oax., 29 de septiembre (apro).- El gobernador Ulises Ruiz Ortiz objetó los términos de la recomendación emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en relación con el caso de la investigación del periodista estadunidense, Bradley Roland Will, asesinado el 27 de octubre de 2006, durante el conflicto político en la entidad.

 

Según el funcionario estatal,  la CNDH  desechó la línea de investigación del segundo disparo que implicaba a integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).

 

            "En la investigación faltan cosas que no trató la Comisión Nacional de Derechos Humanos, como el segundo disparo realizado a Brad Will, quien después fue subido a un automóvil, pero vamos a esperar a que la PGR sea la que determine y proceda en consecuencia", argumentó el gobernador.

 

            Añadió que analizará la respuesta que dará a la CNDH, aunque adelantó que "seguramente" la aceptará, sin embargo, insistió en cuestionar el documento.

 

            La CNDH determinó que "el cuerpo (de Brad Will) recibió dos impactos de balas procedentes de una arma activada por una persona, a una distancia de entre 35 y 50 metros".

 

Además, "que los dos disparos fueron sucesivos y en el mismo sitio (Santa Lucía del Camino) donde fue lesionado el periodista, así como que el victimario se encontraba ubicado detrás de un vehículo de volteo rojo".

 

La conclusión a la que llegó la CNDH contrasta con la versión del gobernador.

 

 

CNDH: ERRORES DE AUTORIDADES IMPIDIERON JUSTICIA EN MUERTE DE  WILL.

 

Miguel Cabildo. Proceso.

 

 

MÉXICO, D.F., 29 de septiembre (apro).- La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) determinó que servidores públicos federales y estatales incurrieron en presuntas irregularidades en la investigación del asesinato del periodista estadounidense, Bradley Roland Will, ocurrido el 27 de octubre de 2006 en el estado de Oaxaca.

 

Según el organismo dirigido por José Luis Soberanes, la suma de anomalías cometidas de principio a fin impidió esclarecer la mecánica y dinámica del asesinato del reportero que siguió de cerca los incidentes del conflicto sociopolítico en aquel tiempo.

 

            En la recomendación 50/2008, la CNDH estableció que las actuaciones de los peritos encargados de investigar el caso vulneraron los derechos fundamentales a la legalidad, a la seguridad jurídica, y debida protección y acceso a la justicia en agravio de los padres y familiares del periodista fallecido.

 

El documento, dirigido al gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz; al procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, y al presidente de la Gran Comisión del Congreso de Oaxaca, Herminio Manuel Cuevas Chávez, la CNDH, cuestiona la manera en que trabajaron los peritos federales y estatales que, a su juicio, impidió determinar en forma "clara, objetiva, integral y colegiada" cómo murió el reportero estadunidense y, consecuentemente, deslindar responsabilidades.

 

Bradley Will, reportero gráfico de la agencia independiente Indymedia, murió a consecuencia de dos impactos de bala que recibió en el momento en que se enfrentaban habitantes del municipio de Santa Lucía del Camino con miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca.

 

            En su estudio, análisis y valoración de lo ocurrido, la CNDH confirmó que Will presentó dos heridas por proyectil de arma de fuego; que las balas procedían de la misma arma; que fue un solo victimario; que los disparos fueron efectuados a una distancia de entre 35 y 50 metros; los dos disparos fueron sucesivos y en el mismo sitio donde fue lesionado el periodista.

 

La CNDH determinó que las violaciones a los derechos fundamentales del periodista se cometieron en la integración de la averiguación previa 1247/C.R./2006, por parte de servidores de la Procuraduría General de Justicia de Oaxaca, y en la averiguación 11/FEADP/07, radicada en la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra Periodistas, de la Procuraduría General de la República.

 

            La Comisión señaló que el Ministerio Público de la PGJ de Oaxaca omitió recabar testimonios y realizar interrogatorios incompletos, entre ellos a los policías consignados; no localizó a testigos y a personas relacionadas con los hechos; no realizó una adecuada descripción, preservación y cadena de custodia de las ropas del agraviado; soslayó describir los indicios de la playera del periodista y de la cobija en la que iba el cuerpo, y omitió ubicar y localizar los vehículos involucrados o dañados.

 

            Así mismo, señaló que los peritos de la PGJ determinaron, sin fundamento, una supuesta hora del fallecimiento; incurrieron en confusiones en la localización anatómica y topográfica de las lesiones; rectificaron la estatura y lesiones once días después de ocurridos los hechos, sin el cadáver; efectuaron el cálculo del peso sin aditamentos, realizaron la necropsia incompleta y recibieron las ojivas sin guantes, entre otras irregularidades.

 

            En cuanto a las inconsistencias halladas en el trabajo de los peritos de la Procuraduría General de la República, inicialmente establecieron la distancia de disparo que fue de 30 a 60 centímetros y posteriormente señalaron, sin sustento en evidencias, que fue de entre dos y diez metros; señalaron que el agraviado falleció en 15 minutos; no definir con precisión y en forma concreta sus conclusiones; imputaron los disparos a personas integrantes de la APPO, sin aportar indicios.         

 

            En suma, los peritos de la PGR realizaron dictámenes en forma aislada, omitieron efectuar un análisis interdisciplinario para integrar todos los indicios, evidencias y elementos de prueba que coadyuvaran  a probar la mecánica y dinámica de las lesiones que ocasionaron la muerte de Bradley. 

 

            La Comisión recomendó al gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, solicitar a la Secretaría de Contraloría estatal que investigue la responsabilidad del personal ministerial y policial que participó en la integración de la averiguación previa 1247/C.R./2006, por omisiones y deficiencias; además, que dé vista al procurador general de Justicia para que el Ministerio Público determine la probable responsabilidad penal de los involucrados.

 

            En tanto, al procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, le recomienda que instruya al Ministerio Público Federal que agilice las investigaciones y considere elementos como los proporcionados por peritos de Internacional Forensic Program de Physicians for Human Rights, los propuestos por la CNDH y los que permitan determinar en forma clara, objetiva, integral y colegiada la mecánica y dinámica de las lesiones que ocasionaron la muerte del periodistas estadunidense.

 

 

HORA DE FANTASMAS                        

 

Escrito por Gustavo Esteva   

lunes, 29 de septiembre de 2008

Cuando alguien pierde un brazo o una pierna tiene, por mucho tiempo, la sensación del miembro perdido. Parece que todavía está ahí.

Este síndrome peculiar describe bien nuestra condición política. Hace ya tiempo que el monarca sexenal que teníamos pasó a la historia. Dejó por completo de existir. Pero se sigue actuando como si aún estuviera ahí. Se trata a las ridículas prótesis que se instalaron en su lugar como si fueran lo que ya no está.

Otra analogía puede emplearse en relación con el PRI. Si se corta de tajo la cabeza de una gallina en movimiento, el cuerpo sigue caminando alocadamente, como si nada hubiera pasado, hasta que cae inerte. Así le ocurrió al partido. Esa estructura política asombrosa que lograba llegar hasta el último rincón de la sociedad con sus mecanismos mafiosos se basaba en un estricto verticalismo: estaba literalmente colgada del presidente. Partido y gobierno operaban como si fueran una sola entidad, subordinados por completo a la voluntad presidencial. Cuando la cabeza fue bruscamente amputada, los innumerables cuerpos del partido, antes unificados por la voz de mando, corrieron desconcertados en todas direcciones… pero sin sentido alguno, como los cuerpos de gallinas descabezadas.

Este espectáculo aberrante y perturbador persiste hasta hoy. El partido se ha convertido en franquicia de una marca sin dueño. Sus estructuras regionales y gremiales se cuelgan ahora de cabezas menores que intentan reproducir en sus pequeños feudos el comportamiento monárquico, pero carecen de la capacidad política y económica que se derivaba de la fusión del partido con el gobierno federal. Las alianzas y coaliciones que pueden concertar con éste los reyezuelos, cada uno por separado o todos en conjunto, son enteramente insuficientes para el ejercicio del poder monárquico o el democrático, entre otras cosas porque el gobierno federal mismo ha dejado de ser lo que era.

Felipe Calderón se mantiene en continua pose, consciente de que muchos todavía se la creen. Quiere aparentar que tiene efectivamente el poder presidencial, tal como antes existía. No sólo es que el puesto le quede grande, como los caricaturistas revelan hasta el cansancio. No sólo es su escandalosa debilidad política personal, derivada de su propia incompetencia y de la forma en que llegó a su posición actual. Es que el puesto que ocupa formalmente está diseñado, por la ley y la práctica, para una estructura que desapareció. Sólo la reforma del Estado que Fox no se atrevió a impulsar podría dar contenido real al puesto de presidente, en una república que dejó de ser monarquía y se convirtió en la arena de confrontación de innumerables poderes legítimos e ilegítimos, dentro y fuera de los aparatos del Estado.

Como Calderón intenta esconder su debilidad congénita bajo la alfombra de la policía y el ejército, repetiré una vez más la alegoría. “Las bayonetas sirven para muchas cosas”, dicen que dijo Napoleón, “menos para sentarse en ellas.” Con las armas puede causarse inmenso daño –oprimir, desgarrar el tejido social, provocar inmensa inseguridad, destruir la naturaleza y la cultura. Pero no se puede gobernar, como los estadunidenses han estado aprendiendo en Irak. La seguridad está siendo el Irak de Calderón. Por lo pronto, su supuesto combate al narcotráfico igualó ya la cifra de bajas de Estados Unidos en Irak.

En forma paradójica, Calderón deriva poder efectivo y alguna legitimidad de quienes lo cuestionan continuamente. Por la medida en que la oposición política se muestra obsesionada con sus acciones y omisiones y no parece tener más ocupación que criticarlo y desafiarlo, lo sostiene. En un juego perverso y contraproductivo, la permanente crítica a la desastrosa gestión gubernamental crea la impresión de que la administración calderonista está realmente gobernando el país, aunque sea mal… y así la apoya.

Aunque una parte de la población ha caído también en la ilusión de estas formas, un número creciente de personas se da cuenta de la situación real. La maltrecha credibilidad de todas las instituciones se desvanece cada día. Las luchas intestinas en todos los partidos, que muestran claramente su carácter antidemocrático, completan un escenario delicado, en el que se acelera la descomposición de las clases políticas y los dispositivos institucionales. En manos de los medios, la actividad política se convierte cada vez más en juego de ilusiones en el que caben sin dificultad los fantasmas.

La realidad, sin embargo, es terca. Vuelve siempre por sus fueros. Nos impulsa a la democracia que estamos construyendo desde abajo. Por la medida en que las clases políticas persisten en negar ciegamente este empeño, se vuelven cada vez más irrelevantes. Peligrosamente irrelevantes.

 

Comunidades costeñas se oponen a la construcción de una presa hidroeléctrica                                      

 

Escrito por Revolucionemos Oaxaca   

Las presas han desplazado de su lugar de origen a cerca de 80 millones de personas en el mundo

Habitantes de Santa Cruz Zenzontepec, Tataltepec de Valdés, Villa de Tututepec, Santiago Jamiltepec, Santiago Tetepec y Santiago Ixtlayutla, se oponen a la construcción de la presa hidroeléctrica “Paso de la Reina”, que ocuparía el caudal del Río Verde, porque traería graves consecuencias económicas, culturales y ambientales para la región.

Guadalupe Ramírez, integrante del Consejo de Pueblos Unidos por la Defensa del Río Verde y habitante del municipio de Santiago Ixtlayutla, denunció que personas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) les han ofrecido “un cambio,  progreso, hospitales y un camino con ese proyecto”, pero que, al mismo tiempo, no han sido claros sobre los efectos que traería la presa para la región.


Hasta la fecha la CFE  ha dado diferentes datos sobre la altura de la cortina y la superficie afectada y el Gobierno no ha respondido a las peticiones de información documental que han hecho las autoridades, desde febrero del 2007. “según la CFE, serán 3100 hectáreas las que van a ser afectadas,  pero eso no está en los hechos”, explicó Guadalupe Ramírez.

Las y los pobladores de los seis municipios que se oponen a la hidroeléctrica, se enteraron a través del periódico de la construcción del proyecto que afectaría a sus municipios y a 35 comunidades más.


Por esa razón, decidieron crear, el 9 de junio del 2007, el Consejo de Pueblos Unidos por la Defensa del Río Verde.

Por medio de este Consejo, se han vinculado con otras comunidades del país, quienes también se oponen a la construcción de presas. “El 17 y 18 de mayo tuvimos un foro en la comunidad de San Pedro Tututepec, donde estuvieron personas de Jalisco, Nayarit, Veracruz. Ellos nos dijeron que no seamos engañados por la CFE“.


¿Qué consecuencias traen las presas a las comunidades?

En la revista Aguaxaca (números 9-10), editada por el Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca (INSO), se expone los principales efectos que las presas provocan en los ríos.

1. Los desplazados por una presa a menudo son reubicados más arriba y  para instalarse cortan el bosque. Esto reduce las precipitaciones y en consecuencia disminuye la corriente del río, haciendo que la afluencia permanente se vuelva estacional.

2. La desviación del agua de su curso normal y de las zonas de riego natural a regiones regadas artificialmente acarrea problemas de saturación y salinidad.

3. La desviación del agua de su curso natural impide que el río renueve los depósitos de agua subterránea que se encuentran río abajo.

4. La reducida afluencia de agua dulce que desemboca en el mar altera el equilibrio entre el agua dulce y salada, lo que provoca salinidad y erosión marina.


Igualmente, el Informe de la Comisión Mundial de Presas, realizado por María Angélica Alegría Calvo,  apunta que “entre 40 y 80 millones de personas han sido desplazadas en todo el mundo por las represas”, dato inquietante si agregamos que sólo en México existen  4 mil 500 presas, según datos de la Comisión Nacional del Agua y de la  Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación.

Además, se prevé que el Proyecto Mesoamérica (antes Plan Puebla PanamáGui?o, requerirá de la construcción de 52 presas en México, las cuales  dañarían a unos 170 ríos, según se detalla en el artículo Las presas: la enfermedad del gigantismo, de la revista Aguaxaca.

 


Publicado por solaripa69 @ 10:08
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