Jueves, 23 de octubre de 2008

Inician brigadistas resistencia civil para impedir se apruebe la reforma de Pemex

■ “Pase lo que pase”, el movimiento en defensa del petróleo seguirá adelante, advierten

Alma E. Muñoz y Fabiola Martínez

El Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, determinó, a partir de una consulta de última hora entre sus integrantes, iniciar hoy acciones de resistencia civil pacífica para impedir la aprobación de la reforma energética en la Cámara de Senadores.

El ex candidato presidencial convocó a los brigadistas y a ciudadanos en general a concentrarse a partir de las 7 de la mañana de este jueves en el Hemiciclo a Juárez, “para irnos hacia el Senado y no permitir que se apruebe ninguna reforma”.

Precisó que es fundamental para el movimiento que los legisladores, en especial las cúpulas de PRI y PAN, dejen claro en las leyes –que pretenden votar este jueves en el pleno senatorial– “que no se otorgarán contratos que signifiquen concesionar áreas, lotes, bloques del territorio nacional a empresas nacionales o extranjeras para la perforación y la exploración de petróleo”.

Consulta exprés

La decisión fue adoptada ayer, pasadas las nueve de la noche, en asamblea informativa, después de que se instalaron 111 casillas en los alrededores del Hemiciclo a Juárez, donde votaron 17 mil 337 personas, a quienes se presentaron dos opciones impresas en una papeleta:

La primera: “aceptar lo hasta ahora logrado, vigilar que se cumplan los compromisos y seguir luchando para evitar cualquier retroceso que signifique violar la Constitución, privatizar o que continúe la corrupción en Pemex”.

Y la segunda: “iniciar desde mañana mismo, antes de la aprobación de las reformas en materia de petróleo en el Senado, las acciones de resistencia civil pacífica hasta lograr que se incluyan las demandas pendientes”.

De acuerdo con las cifras oficiales difundidas por Octavio Romero Oropeza, secretario para la honestidad y la austeridad republicana del “gobierno legítimo de México”, 11 mil 999 brigadistas (69.2 por ciento de los votantes) optaron por la segunda opción, y 4 mil 713 (27.2 por ciento) por la primera, y hubo 625 votos nulos, durante el ejercicio realizado en dos horas.

Previo a la consulta, cuya realización provocó que suspendiera su discurso, López Obrador anunció la integración de “comités de vigilancia” para “estar pendientes” de la operatividad de cada contrato y obra en Petróleos Mexicanos (Pemex); supervisar que no se viole la soberanía ni la Constitución Política, y atajar la corrupción en la paraestatal.

En la asamblea informativa, realizada en el Hemiciclo a Juárez con la participación de miles de personas, el político tabasqueño anticipó que pondrá en marcha “un plan para defender la economía popular ante la grave crisis que se está padeciendo”.

Asimismo, anticipó que se propondrá al Congreso de la Unión la firma de un “pacto” para apoyar la economía popular y congelar los precios de al menos 26 productos de consumo generalizado y servicios que han aumentado, de diciembre de 2006 a la fecha, ciento por ciento.

“En pocas palabras, ahora más que nunca, ante el vacío evidente del gobierno usurpador, nosotros, todos, tenemos que seguir gobernando desde abajo y con el pueblo”, advirtió.

Durante la asamblea informativa, el senador Pablo Gómez presentó algunas de las “amenazas” que colocan a la paraestatal en posibilidad de “entregar contratos a acaparadores de zonas donde puede haber petróleo”.

Precisó que el riesgo es que el gobierno intente licitar bloques, áreas completas, para realizar trabajos de exploración y producción de hidrocarburos que, aunque no podrán ser pagados con el valor de las ventas de tales productos, “podrían condenar a Pemex a seguir siendo una entidad contratante y no ejecutante de sus propios proyectos y desarrollos”.

Gómez Álvarez consideró que la emisión de bonos ciudadanos constituye el único punto de la propuesta de Calderón que se encuentra en el anteproyecto que será sometido a votación, y de ese tema sólo se pudo lograr que las casas de bolsa no puedan acceder a la compra, “lo cual es relevante, pero no suficiente”.

Ante ello, advirtió, “pase lo que pase, decidamos lo que decidamos en esta asamblea, creo que eso ya es un éxito y tendremos que seguir luchando. No estamos del todo satisfechos, pues no sólo buscábamos la derrota de los privatizadores sino garantizar mayores reformas a Pemex”.

En tanto, antes de que se realizara la consulta, López Obrador anticipó que, “pase lo que pase”, el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo seguirá adelante para “reformar la vida pública de México” y “bajo ninguna circunstancia nos vamos a desmovilizar. La lucha continúa”, advirtió.

“¿Qué sigue?”, preguntó el ex jefe de Gobierno capitalino a los brigadistas reunidos en el Hemiciclo a Juárez, planteamiento que fue preámbulo para solicitar a los presentes que participaran en la consulta, que fue aplicada de manera inmediata ahí mismo.

Una vez que el ejercicio concluyó y se dieron a conocer los resultados, López Obrador preguntó a la asamblea: “¿vamos a estar aquí mañana, desde las siete?”. “¡Siiiií!”, respondieron a coro los defensores del petróleo. “A ver, que levanten la mano los que van a estar”, y miles de personas lo hicieron. “Bueno, aquí nos vemos a las siete de la mañana”.

Se comprometió a que si las cúpulas de PRI y PAN aceptan la propuesta de no otorgar contratos para la exploración y explotación del petróleo, convocará a otra reunión para determinar el paso a seguir. Los retó a terminar con “esa ambigüedad” y evitar que “el día de mañana nos amanezcamos con que ya le entregaron un bloque, un lote de kilómetros a Repsol y otro a la Shell, y ya distribuyeron nuestro territorio para explorar y perforar (pozos de) petróleo”.

Al término de la asamblea, López Obrador encabezó una reunión en sus oficinas con la finalidad de afinar detalles de los actos de resistencia civil pacífica con coordinadores de brigadas, legisladores e integrantes del Comité de Defensa del Petróleo.

Cerca de la medianoche, elementos de la Policía Federal Preventiva cerraron con vallas las bocacalles que dan acceso a la sede senatorial, en tramos custodiados por unos 30 uniformados, en las inmediaciones de las calles de Donceles y Tacuba.

Resguardado por la PFP, vota hoy el Senado la reforma de Pemex

■ Acuerdan PAN, PRI y la mayoría del PRD aprobar dictámenes en lo general y particular

■ Suspenden negociaciones sobre la prohibición de otorgar en exclusividad bloques o áreas para exploración y producción de crudo a un solo contratista

■ Si hay protestas del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, sesionarán en sede alterna, advierten panistas y priístas

Andrea Becerril y Víctor Ballinas

En un recinto senatorial que de nueva cuenta estará rodeado por la fuerza pública, los partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y la mayoría de legisladores del de la Revolución Democrática (PRD) se proponen aprobar este jueves la reforma de Petróleos Mexicanos (Pemex), a pesar de que anoche las comisiones dictaminadoras suspendieron las pláticas, una vez que la representación del blanquiazul rechazó en definitiva establecer la prohibición expresa de otorgar en exclusividad bloques o áreas para exploración y producción de crudo a una sola empresa contratista.

Ante la inminencia de que los integrantes del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, que encabeza Andrés Manuel López Obrador, bloqueen el recinto de Xicoténcatl, el priísta Francisco Labastida Ochoa y el panista Rubén Camarillo advirtieron anoche que de ser necesario buscarán una sede alterna, pero “hoy la reforma energética se vota”.

Por la tarde, antes de que se realizara la asamblea informativa del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, el grupo parlamentario del PRD se reunió a puerta cerrada para evaluar la situación y, según informó al concluir el encuentro el coordinador Carlos Navarrete, la mayoría decidió “ir en lo general y en lo particular” en favor de los siete dictámenes que hoy se pondrán a discusión en el pleno del Senado, ya que, explicó, se logró el propósito de “parar la propuesta privatizadora del gobierno”

Cuatro de los asistentes a la encerrona, Yeidckol Polevnski, Rosalinda Hernández, María Rojo y Salomón Jara no votaron en ese sentido, ya que decidieron reservar la decisión hasta después de conocer los acuerdos a que se llegara durante la asamblea informativa del movimiento que encabeza López Obrador, postura a la que se sumó el senador Ricardo Monreal.

Temprano, en la larga jornada de ayer, Navarrete expresó que está contento, “sin duda”, y quienes se movilizaron en la calle contra la privatización de Pemex “deben compartir con nosotros ese triunfo”.

Insistió en que no se logró que quedaran el ciento por ciento de las propuestas contenidas en la iniciativa del Frente Amplio Progresista (FAP), pero ningún partido lo logra. Sin embargo, dijo, “perdieron quienes querían privatizar Pemex, quienes pidieron incluso que se reformara la Constitución”.

En tanto, el coordinador de los senadores del PRI, Manlio Fabio Beltrones, adelantó que el voto de su bancada será en favor, en lo general y lo particular, de los dictámenes y no se reservará ningún artículo, ya que “está satisfecho con el acuerdo”.

Las negociaciones en Xicoténcatl y en Bucareli

En forma paralela, los presidentes de las comisiones de Energía y de Estudios Legislativos, Francisco Labastida Ochoa y Ricardo García Cervantes, respectivamente, así como los secretarios de las mismas, Graco Ramírez, Pablo Gómez y Rubén Camarillo, sostuvieron encuentros durante la mañana y la noche con el propósito de dirimir las diferencias acerca del artículo quinto de la nueva ley de Pemex, uno más referente a los organismos subsidiarios y de varios artículos de la Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables.

A mediodía, Manuel Camacho Solís acudió a la oficina de Navarrete con la finalidad de enterarse del curso de las negociaciones. Dijo que se había avanzado mucho desde abril y expresó su confianza en que se afinaran los temas pendientes.

El perredista Graco Ramírez informó, por la tarde, que se había llegado a un acuerdo acerca de las energías renovables, porque PAN y PRI aceptaron modificar buena parte del articulado para eliminar las disposiciones que permitían a empresas privadas, principalmente extranjeras, generar electricidad, a partir de energías alternas, con fines de comercializarla.

Sin embargo, en lo que no se pudo avanzar fue en el cambio al artículo quinto de la ley reglamentaria del 27 constitucional, que el PRD planteó en la reunión de las comisiones dictaminadoras del lunes pasado, cuando se aprobó el dictamen.

La propuesta perredista consistía en incluir dos párrafos para señalar que: “Las contrataciones de obras y servicios de exploración y explotación que realice Pemex con particulares no podrán otorgar áreas exclusivas para el desarrollo de los trabajos a un mismo proveedor”.

Los negociadores perredistas insistieron en el planteamiento los días siguientes, y ayer Graco Ramírez reiteró que la legislación debe ofrecer certeza de que las áreas sustantivas del sector petrolero no pasen a manos de particulares. En el afán de destrabar ese punto, planteó que la prohibición no quede en la ley reglamentaria sino en la de Pemex.

Parecía que con ese planteamiento habría acuerdo, pero los panistas cerraron toda posibilidad a las nueve de la noche, después de que su coordinador, Gustavo Madero, se reunió en Bucareli con los titulares de las secretarías de Gobernación, Juan Camilo Mouriño; de Hacienda, Agustín Carstens, y de Energía, Georgina Kessel, así como con el director de Pemex, Jesús Reyes Heroles.

Votación fast track

Antes y después de que el movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador adoptara una decisión, priístas y panistas reiteraron que pese a todo la reforma se votará, ya sea en Xicoténcatl o en un recinto alterno.

Beltrones adelantó que se votarán uno por uno los siete dictámenes aprobados en comisiones: Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional; nueva ley de Pemex; Ley de la Comisión Reguladora de Energía; Ley de la Comisión Nacional de Hidrocarburos; Ley de Energías Sustentables; Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y Ley para el Aprovechamiento de las Energías Renovables.

El senador priísta manifestó que ojalá prevalezca la congruencia y se admita que la votación se dé en lo general y en lo particular en un solo acto. Detalló: primero iremos a la votación en lo general de todos y cada uno de los dictámenes y después preguntaremos si alguien quiere reservarse algún artículo en lo particular, y si así es el caso, lo discutiremos”.

Después de conocer que puede haber acciones de resistencia civil frente a la Cámara de Senadores, Labastida Ochoa, quien ha llevado las negociaciones, advirtió que “habrá reforma, incluso en una sede alterna, si se considera conveniente, pero en un lugar u otro vamos a votar”.

Asimismo, el negociador panista Rubén Camarillo expresó: “Que Dios bendiga” a aquellos que decidan venir a tratar de frenar el proceso, pero la reforma se aprueba.

Por su parte, Santiago Creel, quien fue removido como coordinador de la bancada panista porque el gobierno de Felipe Calderón consideró que no impulsaba su reforma, solicitó anoche a todos los institutos políticos honrar su palabra.

Mientras, anoche las instalaciones del Senado comenzaron a ser resguardadas con vallas metálicas y por elementos de la Policía Federal Preventiva.


Adolfo Sánchez Rebolledo

Primeras lecciones

En cuanto al acuerdo en referencia a la cuestión petrolera hay algunas lecciones que vale la pena destacar: la primera, y acaso la más importante: hay temas de la vida nacional cuya trascendencia obliga a que los cambios legales se discutan de manera pública y abierta, aunque moleste en ocasiones a quienes dueños del poder se creen también poseedores de la verdad. En una sociedad plural y clasista como la nuestra, el respeto a las formas democráticas no sería nada sin la voluntad de escuchar todas las voces, buscando los mecanismos más adecuados para que esto sea posible.

La segunda es que, ciertamente, todos los acuerdos suponen concesiones de las partes. Las victorias absolutas sólo existen como resultado de la “dictadura de la mayoría”, es decir, de la imposición de criterios que, finalmente, son frágiles y cuestionables. La aprobación de las leyes por el Congreso, con los ajustes que aún pueden hacerse para evitarnos futuras sorpresas desagradables, tiene un significado clarificador y positivo: sí vale la pena luchar por una causa justa; arrostrar las campañas infames lanzadas para liquidar al adversario, así como la descalificación instantánea de grandes plumas (y plumajes) que se dicen independientes. La democracia, al contrario de la idea bucólica de algunos, no cancela los conflictos ni tampoco tiene por qué edulcorarlos. Los consensos son posibles, pero no siempre serán viables. Lo más importante es eludir en cualquier caso la mayoría mecánica, fundada en la transa abyecta de concesiones espurias y no en negociaciones abiertas y transparentes

En ese sentido, más que un triunfo de las izquierdas, que lo es ciertamente, el acuerdo en una victoria nacional, justo porque viene a reafirmar la irrenunciable necesidad de defender los intereses generales frente a la ambición de unos cuantos. Contra los que argumentaron que ésta era una causa perdida y anacrónica en tiempos de globalización, la realidad de la crisis ha venido a probar que estaban equivocados al diseñar la estrategia de integración a ciegas que por desgracia domina la visión de los gobernantes.

Todavía hoy, cuando algunos de los partidarios de la privatización lloran por el acuerdo que llaman light olvidan que el tema a debate era y es  si la modernización imprescindible de Pemex es un recurso para proteger el patrimonio nacional o una simple coartada para rematarlo a las grandes empresas que, en efecto, representan al poder trasnacional que ha llevado al mundo al borde del desastre.

Les preocupa que Pemex no se abra a los capitales privados nacionales y extranjeros, pero no les inquieta con parecida intensidad la inexistencia de una política fiscal capaz de reordenar las finanzas públicas sin exprimir los ingresos provenientes del petróleo. Y, sin embargo, como afirmaron con argumentos muy sólidos los especialistas en los foros del Senado, ninguna reforma en el sector energético será suficiente sin la reforma fiscal que durante décadas se ha venido posponiendo para alentar un esquema que no ha traído crecimiento y sí la ampliación de la desigualdad en México.

Por lo pronto, como planteaban varios economistas en una encuesta realizada por el suplemento de La Jornada Morelos, El Correo del Sur, la gran tarea pendiente, además de cortar el cordón umbilical con Hacienda, es asegurarse la más completa y rápida modernización de Pemex (la cual implica desde ahora un plan de emergencia), atendiendo también desde ahora la gran cuestión de definir los términos de la “transición energética”, un asunto clave que está en el horizonte de la actual generación. 

Naturalmente que instrumentar una reforma con estas características llevará tiempo, pero sobre todo hará necesaria que se mantenga la fiscalización pública, pues los ajustes no son menores y hay que evitar a toda costa que en el camino se tuerza la ley, como es costumbre. En otras palabras: no hay que bajar la guardia.

Una consideración final: el debate en torno a la cuestión petrolera obliga a pensar si no deberíamos tomarlo como ejemplo para otros asuntos de interés nacional. Pienso, por ejemplo, en la educación. ¿Por qué el gobierno no hizo de la llamada Alianza por la Calidad de la Educación la columna vertebral de una discusión nacional, donde todos los interesados pudieran expresarse con absoluta libertad, en lugar de negociarla de espaldas a la nación? ¿No es hora de que el Congreso asuma que los problemas del magisterio no son temas gremiales (o meramente sindicales), sino asuntos políticos derivados del modo como el SNTE (y otras corporaciones) ejerce el poder que les otorga una viciada y viciosa relación con el poder?

La educación es tan decisiva e importante que no puede dejarse a la voluntad arbitraria de quienes sexenalmente toman las decisiones o de los que a perpetuidad cabalgan sobre los maestros. Que la enseñanza sea obligación del Estado obliga, no exime, a la sociedad de discutir sus problemas, todo lo contrario.

¿Puede México avanzar en el terreno educativo sin depender de la maestra y sus socios? ¿Pueden los maestros de México hacer en democracia su aportación a la calidad de la educación sin el yugo de la burocracia sindical? ¿Podemos todos hacer algo sin quebrantar los derechos legítimos de los maestros, respetando su trabajo y con sensibilidad hacia sus condiciones de vida? Por lo menos asumamos que ése es un problema político y bastante grave. 



Carlos Ímaz Gispert

Ya está en la capital la protesta magisterial

El movimiento magisterial va en ascenso. Por la intransigencia del gobierno federal y la torpe sumisión de varios gobernadores, el conflicto se ha extendido y se ha trasladado a la capital del país.

Es así, a pesar de la torpe y brutal campaña de desprestigio desatada en la mayoría de los medios masivos de comunicación, que repiten, “libremente”, que los maestros movilizados se oponen a que termine la corrupta práctica de la venta de plazas. La ironía está en que quienes controlan el negocio de la venta de plazas y quienes cobran varias plazas al mismo tiempo, no son los maestros insurrectos, sino quienes firmaron el acuerdo llamado Alianza por la Calidad de la Educación (ACE): a saber, funcionarios gubernamentales y dirigentes sindicales autonombrados “institucionales”. Ese es un hecho irrefutable, pues son ellos quienes controlan el acceso a dichas plazas. ¿Cómo creerle a quien grita “¡al ladrón!”, cuando el que lo hace, lleva el botín bajo el brazo y a la vista de todos?

Además, el supuesto examen de ingreso (que al igual que la famosa prueba Enlace, está hecho con los pies) ya resultó una burla y un fracaso. Reprobaron 80 por ciento de los aspirantes y, lo más grave aún, “los aprobados” no han obtenido el empleo ofrecido y la venta de plazas sigue al mejor postor.

Lo que tampoco se informa, como me dijo una maestra de Morelos, “es que además, en su Alianza, hay un nuevo negocio multimillonario de los charros y funcionarios de la SEP, pues también pretenden privatizar las evaluaciones a los docentes. Más allá del absurdo pedagógico que implican sus instrumentos y la periodicidad de la llamada certificación profesional, imaginemos el negocio de un millón trescientas mil ‘evaluaciones’ al año. Al igual que los charros se convirtieron en los dueños de las normales privadas, mientras que el gobierno iba golpeando y reduciendo a las normales públicas, ahora pretenden hacer otro negociazo con una clientela cautiva y pagados con centenares de millones de pesos del presupuesto, ¡son unos sinvergüenzas, eso es lo que son!”

Es verdad, esos “negocios” no están del lado de los maestros insurrectos, sino de quienes medran con la educación pública en nombre de “la calidad de la educación”. Veamos entonces qué calidad educativa invocan. Dijo la secretaria de Educación Pública que gracias a una encuesta descubrió que “tres de cada cuatro niños de sexto grado no vinculan inversión con prosperidad, lo cual habla que, para los niños mexicanos, no se requiere invertir para lograr el bienestar, y hoy sabemos que eso no funciona, que esa es una mala lección de economía y que tiene consecuencias muy terribles”. ¿De verdad no se le ocurrió ninguna otra razón por la cual nuestros niños “no vinculan inversión con prosperidad”? ¿No es más creíble que la experiencia cotidiana que viven nuestros niños es mucho más real que esa chata ideología de Avón llama y que la pobreza tienen causas más profundas y estructurales, que la de “no saber economía”? Pues no, y con ese sustento la secretaria tuvo la idea de impartir “clases de economía a estudiantes de primaria de todo el país”. ¡Genial, pues de ahora en adelante los niños aprenderán a invertir en la bolsa de valores los millones de sus papis!, ¿no?

Respecto de la otra firmante del acuerdo, me pregunto: ¿habrá alguien que honestamente crea que la humilde maestra de Polanco está pensando en “la calidad de la educación” y no en ampliar su poder político y su estatus económico? Aunque las 49 Hummers que regaló parecieran contradecir su mala fama, pues seguramente las compró para elevar la autoestima de los maestros.

No es tampoco posible creerles, como firmaron, que la Alianza se impulsaría mediante “una estrategia clara e incluyente”, cuando se niegan a dialogar con los representantes de decenas de miles de maestros que se le oponen y en lugar de abrir el diálogo y llegar a acuerdos, pretenden, a golpes, silenciar su protesta.

El acuerdo “por la calidad de la educación” es una farsa y, por los intereses que representa, propongo que sea rebautizado como Alianza por la Calamidad Educativa. Para bien de la educación pública, debe cancelarse de inmediato.

 


Publicado por solaripa69 @ 10:15
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