Viernes, 24 de octubre de 2008

Profesores de diferentes estados marchan contra la ACE en Cuernavaca.

Mentores del DF, Guerrero, Tlaxcala, Michoacán, Oaxaca y Puebla, parten desde 3 puntos distintos al Zócalo.

Notimex / La Jornada On Line
Publicado: 24/10/2008 10:52

Cuernavaca, Oax. Cientos de maestros de esta entidad y de otros estados del país realizan una marcha por varias calles de esta ciudad en rechazo a la Alianza por la Calidad de la Educación.

Participan en la manifestación maestros de las seis regiones que encabezan el movimiento magisterial de base, a las que se han sumado profesores de los estados de Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Tlaxcala, Puebla, Distrito Federal, entre otros, quienes demandan la cancelación de dicha alianza.

Dicha movilización salió de tres puntos diferentes ubicados en la glorieta de Emiliano Zapata, al norte de la ciudad; la glorieta de Chipitlán, en la avenida Morelos Sur; y en la avenida Plan de Ayala, a la altura de la Clínica 1 del IMSS, ubicada al oriente de la capital.

Las manifestaciones pretende unificarse en el Zócalo de esta ciudad, donde se realizaría un mitin.

Enviado por SMB en 24/10/2008 11:48

Desde las rezagadas tierras serranas del estado de Oaxaca, los maestros de la Esc. Prim. en San Melchor Betaza, Villa Alta, Oaxaca estamos inconformes con la realidad que estan pasando los compañeros de Morelos, estamos mas conscientes que la integridad del movimiento y la voluntad de muchos es a partir de estos momentos salir adelante combativamente en beneficio de la niñez de nuestro pais lejos de las ambiciones de nuestros lideres como esa "mujer" ElbaTher Gorillo (si lo corrigen es que si les interesa esa mujer) una persona que hace y deshace nuestro sistema educativo con las cupulas que hostigan a nuestro pais.... Todos los partidos pues ya se vio que el PRD es la misma porqueria al avalar el plan energetico que solo beneficia a los mas ricos y ladrones, los pobres y de la clase proletariada sufrimos los rezagos y si protestamos nos hacen como en el tiempo de Porfirio Diaz...
MUERA MAL GOBIERNO...
MUERA EL NEOLIBERALISMO....
ALZA LA VOZ...
"ES MEJOR VIVIR DE PIE QUE VIVIR DE RODILLAS"
"SI QUIERES SER AGUILA VUELA, SI QUIERES SER GUSANO ARRASTRATE MAS NO TE QUEJES CUANDO TE APLASTEN"

En menos de 4 horas se aprobó la reforma a PEMEX.

■ Dispensa de trámites y oídos sordos a inquietudes, la tónica

■ La protección al recinto alterno del Senado fue encabezada por el titular de la SSP

■ PAN, PRI, PVEM y casi todo el PRD imponen sus votos

Andrea Becerril y Víctor Ballinas

En un recinto alterno resguardado por el propio secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y más de cien policías federales, ya que el panista Gustavo Madero pidió el acceso de la fuerza pública al salón de sesiones, el Senado de la República aprobó ayer la reforma energética con los votos de las bancadas de PAN, PRI, Verde Ecologista y la mayor parte del grupo parlamentario del PRD.

Aunque los perredistas insistieron en que se estableciera con precisión y claridad en la legislación que Petróleos Mexicanos (Pemex) no concederá áreas exclusivas de exploración y explotación a un solo contratista, la mayoría lo rechazó, al igual que la propuesta del senador Pablo Gómez de eliminar los llamados bonos ciudadanos.

Las intervenciones de Rosario Ibarra, Dante Delgado, Ricardo Monreal, Graco Ramírez y Pablo Gómez, en favor de la demanda que en la calle enarbolaba en esos momentos Andrés Manuel López Obrador para impedir que las trasnacionales petroleras se apropien áreas completas en el Golfo de México, cayeron en el vacío, ya que priístas, panistas y legisladores del Verde las rechazaron sin siquiera discutirlas.

Los siete dictámenes que integran la reforma energética fueron aprobados en lo general y lo particular con el voto en contra de cuatro senadores perredistas –Ricardo Monreal, Yeidckol Polevnsky, Salomón Jara y Rosalinda López– y dos del PT –Rosario Ibarra y Francisco Javier Obregón. En dos de ellos, los que se refieren a la ley reglamentaria del 27 constitucional y la nueva ley de Pemex, los tres legisladores de Convergencia, Dante Delgado, Gabino Cué y Luis Maldonado, también votaron en contra.

Fue una sesión inédita, ya que es la primera vez en la historia moderna del Senado que una ley se vota en un salón copado por integrantes de las fuerzas públicas, de manera concreta elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP), uniformados y vestidos de civil, que en todo momento vigilaron a los legisladores.

El plantón realizado desde poco antes de las 8 de la mañana fuera del recinto oficial del Senado, en Xicoténcatl, por los integrantes del Movimiento en Defensa del Petróleo, con López Obrador a la cabeza, hizo que la mesa directiva decidiera designar recinto alterno el quinto piso de la Torre del Caballito.

Ahí se llevó a cabo una sesión de menos de cuatro horas para aprobar, con dispensa de trámites y lo más rápido posible, lo que el panista Rubén Camarillo calificó como la reforma de Pemex más importante después de la expropiación petrolera de 1938.

Hubo pocos oradores, uno por cada bancada, para fijar posturas, todas con un denominador común: exaltar que no se trata de una reforma privatizadora. En nombre de las comisiones dictaminadoras, el priísta Francisco Labastida Ochoa formuló un resumen del contenido de cada dictamen y aprovechó para lanzarse en contra de la protesta que en esos momentos se llevaba a cabo fuera del edificio del Caballito, que estaba virtualmente sitiado por la fuerza pública.

Mientras el titular de la SSP, García Luna, vigilaba una de las puertas de acceso y decenas de elementos de la División Fuerza Federal de la PFP estaban apostados por todo el recinto y alrededor de la tribuna, Labastida sostuvo que “unos gritos y unos desplantes no rompen la vida institucional del país, ya que el Senado tiene la fuerza necesaria para resistir cualquier embate”. Expuso también que no se debe permitir “que las dictaduras imperen”, ya que “cuando las minorías tratan de imponer su criterio a las mayorías, eso se convierte en dictadura”.

Las 12 palabras…

La sesión de ayer mostró también las fuertes diferencias dentro del PRD y en el Frente Amplio Progresista (FAP), ya que mientras el perredista Graco Ramírez sostuvo que estaban ahí “con la dignidad y la conciencia limpia”, y advirtió que se hicieron todos los esfuerzos por revertir la tendencia privatizadora de Pemex que contenía la iniciativa original de Felipe Calderón, y el no lograr un solo punto, el relacionado a los contratos en áreas exclusivas, no puede demeritar “la victoria de las fuerzas democráticas”, Pablo Gómez resaltaba que tiene razón “López Obrador y la gente que está afuera”, al respaldar una propuesta que el FAP presentó y peleó durante las negociaciones en las comisiones dictaminadoras.

El coordinador de los senadores de Convergencia, Dante Delgado, deploró “el escozor con que quieren cancelar el Movimiento en Defensa del Petróleo”, la fuerza social organizada más importante del país, y “que les guste o no reconocerlo, tiene un liderazgo incuestionable en López Obrador”.

Delgado preguntó a panistas y priístas si hubiera sido tan costoso aceptar las “12 palabras”, que son: “No se suscribirán contratos de exploración o producción que contemplen el otorgamiento de bloques o áreas exclusivas”. Con ello, agregó, se habría garantizado el consenso en torno a la reforma. Explicó que el FAP cambió la propuesta original de incluir la modificación sobre áreas o bloques en el artículo quinto de la ley reglamentaria del 27 para pasarla al artículo 60 de la ley de Pemex.

La senadora Rosario Ibarra recordó que momentos antes dijo a los manifestantes, “a la gente del pueblo, que estaban muy tristes por considerar que la reforma se votará a sus espaldas”, que no perdieran la esperanza: “12 fueron los apóstoles y miren lo que lograron hacer del mundo; 12 fueron los revolucionarios que llegaron en el Granma e hicieron la revolución en Cuba”.

Al presentar la propuesta de reforma al capítulo IV de la ley de Pemex, Graco Ramírez precisó que en las leyes aprobadas no existe ninguna facultad para que Pemex otorgue a particulares áreas de producción, y “si bien es cierto que con la batalla que dimos los contratos que se van a otorgar a particulares no son incentivados, relacionados con una premiación, queremos establecer la prohibición de que se otorguen en exclusividad a una sola empresa en exploración y producción”.

A su vez, Pablo Gómez advirtió que los contratos de servicios múltiples se dan sobre la base de asignar territorios donde puede haber hidrocarburos, y el contratista toma desde la exploración hasta el mantenimiento del pozo, todo. Pemex sólo vigila al contratista, quien lo sustituye. En la reforma aprobada, insistió, no hay nada que permita ese esquema, pero “nosotros, que en este momento no gobernamos, pedimos que se prohíba ese esquema en Pemex”.

La respuesta negativa ha sido tan fuerte, recalcó Gómez, que hace pensar a cualquiera que “el Golfo de México lo quieren cuadricular para repartirlo entre las trasnacionales, con el cuento de que ellos sí saben sacar el petróleo en los fondos profundos”.

Cada dictamen se discutió en lo particular y las reservas se presentaron al el final. La del artículo 60 de la ley de Pemex incluía las 12 palabras, pero 88 senadores se opusieron a que se discutiera y sólo 30 votaron en favor. Tampoco pasaron las modificaciones a los artículos 47 y 48 de esa misma ley, para eliminar los bonos ciudadanos.

Reforma energética: conflictos postergados

Editorial “La Jornada”.

Los siete dictámenes de la reforma energética aprobados ayer por el Senado de la República están exentos de las disposiciones obviamente privatizadoras de la industria petrolera que fueron enviadas como iniciativas de ley por el Ejecutivo federal a esa instancia legislativa. Ese hecho reconoce, a posteriori, la plena legitimidad del movimiento de resistencia civil que ha encabezado Andrés Manuel López Obrador y en el que han confluido decenas de miles de ciudadanos. De no ser por esa gesta cívica y pacífica, que obligó al Senado a emprender un examen y un debate minuciosos y pausados del estatuto legal que debe regir al sector petrolero del país, la entrega abierta de los recursos naturales de la nación a consorcios extranjeros sería, a estas alturas, un hecho consumado.

Lo aprobado ayer en una sesión senatorial accidentada, en una sede alterna rodeada de fuerzas policiales dispuestas a reprimir a los integrantes del Movimiento en Defensa del Petróleo, no estipula la apertura de la industria petrolera al sector privado –como sí lo hacía la iniciativa de Felipe Calderón–, pero deja ambigüedades que podrían permitir la indeseable incursión de corporaciones trasnacionales en una actividad constitucionalmente reservada a la nación y, peor aún, cederles el control de extensiones del territorio mexicano.

La negativa de la mayoría a incluir, en algún sitio de las leyes aprobadas, la prohibición expresa para el otorgamiento de áreas exclusivas en los contratos de exploración y perforación, deja abierta la puerta a afectaciones de la soberanía nacional potencialmente graves. Adicionalmente, la inexplicable cerrazón ante la propuesta de incluir también en esa legislación una frase que ratifica el sentido del artículo 27 constitucional, y el rechazo tajante a examinar el asunto, resultan inevitablemente sospechosos y llevan a preguntarse en qué medida el grupo en el poder mantiene, pese a todo, intenciones privatizadoras furtivas. Es difícil comprender de otro modo el empecinamiento en hacer a un lado una precisión de obvia pertinencia y con la que se habría despejado la principal confrontación que tiene lugar en el escenario político nacional. Al desechar la demanda de esa precisión, sin embargo, se ha perdido la oportunidad de dotar de consenso nacional al nuevo marco legal para la industria petrolera y se ha cerrado, con ello, la posibilidad de que la reforma energética impulsara la armonía y la unidad que el gobierno federal dice buscar.

El hecho es que lo que habría podido ser un punto de encuentro entre la esfera política formal y el movimiento ciudadano, y el inicio de un nuevo consenso político, culminó, en cambio, en una sesión senatorial realizada a trasmano, protegida por los escudos y toletes de la Policía Federal Preventiva y custodiada personalmente por el secretario de Seguridad Pública del gobierno federal, con legisladores hostilizados en su propia casa por la fuerza pública, en lo que constituye una vergonzosa claudicación a la soberanía del Congreso y un atropello al principio de separación de poderes. De tal forma, lo ocurrido ayer, en vez de proyectar una sensación de acuerdo, diálogo y encuentro, deja tras de sí el sabor amargo de un escamoteo, una fractura política exacerbada y una consolidación de la sospecha en torno a los designios reales del grupo en el poder en materia petrolera.

La Cámara de Diputados tiene en sus manos la oportunidad y el deber de corregir este desenlace indeseable y de rescatar un trabajo legislativo sin duda considerable, pero a fin de cuentas incompleto. A los diputados de todas las bancadas les bastaría, para ello, con incluir en los dictámenes un refrendo de la soberanía nacional en la industria petrolera y devolver la iniciativa a la colegisladora. Si en verdad no hay intención de abrir la puerta del sector a la iniciativa privada, con esa medida no se perdería nada, pero se ganaría mucho.

 

 


Publicado por solaripa69 @ 16:50
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