Viernes, 30 de enero de 2009

Defiende Peña Nieto represión en Atenco

MIGUEL CABILDO

MEXICO, D.F., 29 de enero (apro).- El gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, justificó el uso de la fuerza pública en los hechos ocurridos en San Salvador Atenco, los días 3 y 4 de mayo de 2006.
"Nosotros hemos esgrimido algunas consideraciones respecto de la facultad que tiene el gobierno y las autoridades que participamos de haber hecho uso legítimo de la fuerza pública para el restablecimiento del orden y la paz en esa zona del estado", argumentó.
La declaración del mandatario estatal mexiquense ocurre en vísperas de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación presente el dictamen final sobre los violentos acontecimientos que tienen en prisión a varios de los dirigentes del Frente de Pueblos en Defensa de Tierra, Ignacio del Valle.
         Según el diario Reforma, en dicho dictamen Peña Nieto y el actual procurador General de la República, Eduardo Medina Mora, aparecen como responsables de los excesos de la policía cometidos en esos operativos, de acuerdo con el dictamen que analizan los ministros de
la SCJN.
Además, apunta que la Corte concluyó en que las acciones policíacas se realizaron de manera "excesiva, desproporcionada, ineficiente, improfesional e indolente".
         Interrogado al respecto, peña Nieto, dijo: "Estaremos muy atentos para conocer el resolutivo de la Corte sobre ese tema el próximo 9 de febrero, y seremos absolutamente respetuosos de la determinación que tome".
         Entre los presuntos responsables de estos excesos y violaciones a los derechos humanos también figuran el secretario de Gobierno del estado de México, Humberto Benítez, y el exprocurador de esa entidad, Abel Villicaña.

 

 

Riesgo de que el mercado se convierta en depredador de sí mismo, advierte Narro

■ El país requiere un gran rescate social que permita atacar la desigualdad, asevera

■ Inadmisible, que las Afore obtengan ganancias mientras fracasan al administrar dinero ajeno

Roberto Garduño y Enrique Méndez

La crítica al modelo económico neoliberal, aún en boga entre las autoridades y empresarios del país, fue el objetivo de un sector de participantes en el foro México ante la crisis, ¿qué hacer para crecer?, quienes coincidieron en la urgencia de ampliar la responsabilidad del Estado como ente regulador de los sistemas económico y financiero, porque, de mantenerse el estatus quo, se acentuará la desigualdad y se debilitará la participación social.

Durante la segunda jornada del encuentro organizado por la diputada Marina Arvizu en el auditorio E de la Cámara de Diputados, José Narro Robles, rector de la UNAM, advirtió sobre el riesgo inminente de que el mercado llegue a ser depredador de sí mismo, y ejemplificó con un hecho inobjetable tal aseveración, al recordar las multimillonarias pérdidas en el ahorro de millones de trabajadores mexicanos.

“Es una paradoja que la información no sirva para prever los problemas, y que los trabajadores tengan en riesgo una parte de sus fondos de retiro.

“Resulta inadmisible que quienes administran esos recursos tengan ganancias, mientras fracasan en su misión de administrar el dinero ajeno. Para el buen desarrollo de una sociedad democrática y armónica se requiere que el Estado tenga un papel estratégico. El Estado no puede ceder su papel histórico al mercado.

“No se trata de percibir al Estado y al mercado como entidades antagónicas. Se trata de aceptar que sin la acción compensadora del Estado, el mercado no puede regularse por sí solo y menos resolver los problemas, rezagos e injusticias sociales que nos abruman.”

Durante su participación, Narro Robles refirió que la crisis no es un problema que pueda resolverse de forma inercial, y menos con la aplicación de medidas similares a las que la produjeron.

Adujo que no se trata de aceptar que el Estado acabe ahogando o anulando las iniciativas de la sociedad. “O realizamos cambios profundos o estamos condenados a repetir, tarde que temprano, los mismos problemas.”

De las propuestas para enfrentar la recesión presentadas por el rector de la Universidad Nacional, destacaron la necesidad de implementar programas de empleo emergente y masivo para quienes pierdan su trabajo y para las personas que buscan incorporarse al mercado laboral, así como mantener la cobertura de los servicios de salud a quienes dejen de cotizar ante las instituciones de seguridad social.

Demandó una política pública que favorezca la generación de la riqueza, el fortalecimiento del mercado interno, y entender que las épocas de las aperturas comerciales indiscriminadas no deben repetirse.

“Además del rescate económico, el país requiere un gran rescate social que permita atacar directamente el asunto de la desigualdad. ¿Por qué no se emprenden proyectos de gran magnitud, como el de alfabetizar a los casi 6 millones de mexicanos que no saben leer ni escribir? En el mismo sentido, el Programa de Apoyo a la Infraestructura debería contemplar también el mantenimiento y remozamiento de los centros de salud y de todas las escuelas públicas en las zonas deprimidas, así como la construcción de caminos rurales.

“Resulta imperativo colocar a la ciencia y la tecnología entre las prioridades del país; la ciencia debe tener un lugar preponderante en nuestro futuro. La crisis actual no sólo es económica, también es una crisis de valores; para salir de ella se debe trabajar en el fortalecimiento del sistema de valores laicos.”

Por su parte, el dirigente de los senadores priístas, Manlio Fabio Beltrones, confirmó la entrada de la economía mexicana en recesión.

“El empleo está cayendo. El crecimiento está en números negativos. Hay desconfianza e incertidumbre en los mercados, y la perspectiva de 2009 es de contracción, retroceso.

“Una nueva mediación entre el Estado y el mercado habrá de ser necesaria; ello nos obliga a usar la visión y no quedarnos cortos, porque no es sólo buscando medidas complementarias o acciones aisladas como podremos enfrentar esta crisis, sino con base en actuar con la velocidad que se nos ha impuesto, y para ello necesitamos escuchar.”

Frente al reconocimiento de la gravedad de los efectos negativos que acarreará la depresión, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Armando Paredes, presentó un catálogo de buenas intenciones y de peticiones que sólo beneficiarían al sector privado, por encima de los pobres.

En un fugaz mea culpa, aceptó que las expectativas de movilidad social son mínimas, crean desesperanza, angustia y frustración. No obstante, de inmediato la emprendió contra el gobierno federal, que, dijo, propicia hechos que afectan al sector empresarial:

“El gasto corriente crece insaciablemente y reduce el espacio de inversión; las políticas públicas se han realizado sin planeación adecuada y con criterios populistas o de corto plazo. Por no mencionar los elevados precios de los bienes y servicios que administra el sector público, la corrupción, la falta de trasparencia, la insuficiencia de rendición de cuentas y las violaciones al estado de derecho... Todos estos elementos se traducen, indudablemente, en una enorme falta de competitividad en el país.”

Así, solicitó al gobierno más acciones que favorezcan a los grandes empresarios: promover la liquidez de compañías y personas; estimular la inversión; permitir el pago de parcialidades por adeudos fiscales; en el caso del ISR y el IETU, realizar pagos provisionales de manera conjunta, tal como operaba el impuesto al activo; respetar la recuperación íntegra del impuesto al activo, eliminando la restricción de los transitorios del mismo gravamen; adelantar la eliminación prevista del impuesto por tenencia de automóviles; concretar la reforma a la Ley Federal del Trabajo, y flexibilizar los esquemas de cobranza del IMSS.

La mafia que impuso a Calderón debe responder por el daño al país: AMLO

■ El pueblo, el que padece la ineptitud y falta de profesionalismo del presidente pelele, afirma

Ciro Pérez Silva (Enviado)

Casas Grandes, Chih., 29 de enero. Luego de llamar “cínico” al ex presidente Ernesto Zedillo, quien admitió en Davos, Suiza, que el Fobaproa –programa con el que se convirtió la deuda privada de los banqueros mexicanos en deuda pública– “resultó más costoso que el rescate financiero en Estados Unidos”, Andrés Manuel López Obrador sostuvo que todos aquellos que “impusieron” a Felipe Calderón en la Presidencia de la República y que han defendido una política económica antipopular por más de 26 años, tienen que responder ahora por el daño causado a México.

Al iniciar una gira de trabajo por Chihuahua y Sonora, el tabasqueño destacó que todos sabemos que hay una grave crisis económica, en la que no sólo existe pobreza, desempleo y carestía, sino que crece la inseguridad y la violencia, mientras Calderón, “además de no tener calidad moral, porque se robó la presidencia, se ha revelado como una persona inepta, lo que ha venido a complicar más las cosas, pues genera mucha incertidumbre entre la gente”.

López Obrador enfatizó que ya empieza a haber frustración entre los mexicanos porque no se ha atacado responsablemente esta crisis, “Calderón es un bueno para nada, los que lo impusieron tiene que responder por el fraude electoral y porque le han causado mucho daño al país, pues no sólo frenaron el proceso democrático, sino que impidieron que se efectuaran los cambios que se requieren en la nación, pues impusieron a un pelele que no ata ni desata”.

Ante centenares de simpatizantes que se dieron cita en las plazas públicas a lo largo de este recorrido, el ex candidato a la presidencia sostuvo que es una gran burla para el pueblo que funcionarios públicos devenguen, en momentos de crisis, salarios de hasta 600 mil pesos mensuales, y advirtió que lo primero que tienen que hacer Calderón es reducir a la mitad los sueldos de la alta burocracia, no sólo de los funcionarios del Poder Ejecutivo, desde Calderón hasta directores generales, sino también los de diputados federales, senadores, jueces y magistrados, así como ministros de la Corte.

“No se justifica que un ministro de la Corte llegue a percibir 600 mil pesos mensuales, en ninguna parte del mundo sucede eso; entonces, tienen que haber un ajuste para que cuando menos haya una señal de que en el gobierno también están dispuestos a compartir sacrificios con la sociedad en estos momentos de crisis, porque no es posible que se sigan dando la gran vida arriba, mientras abajo la gente padece”.

Interrogado en diversas entrevistas sobre la situación de la inseguridad en el país, el ex jefe de Gobierno capitalino sostuvo que esta guerra se está perdiendo “gracias, entre otras cosas, a la incapacidad de Calderón”, y un ejemplo, apuntó, es la llamada Operación limpieza.

“Desde el principio el presidente pelele empezó a manejar la situación de la inseguridad de manera muy ineficiente y frívola, hasta se disfrazó de militar, se puso una chaqueta –que por cierto le quedaba grande–, ahí empezó con su show, luego le pegó un balazo al avispero a lo tonto, sin saber lo que iba a desatar, y quien está padeciendo de toda esta falta de profesionalismo y de responsabilidad es la gente; aquí en Ciudad Juárez, en Chihuahua, en el resto del país se vive la inseguridad”.

De todo esto, agregó el tabasqueño, se le tiene que pasar factura a la “mafia de la política, a los que impusieron a Calderón, a gente como Claudio X. González, a Roberto Hernández, a Carlos Salinas, a Vicente Fox, a toda esa mafia que hizo el fraude electoral, para imponer a Calderón; y a la gente que votó por él, engañada, pues creo que ya es tiempo de que abra los ojos, pues todo esto que está pasando lo advertimos, puede sonar hasta de mal gusto, pero podría recordarles hoy que se los dije”.

En su recorrido, López Obrador se congratuló por la numerosa asistencia de militantes y simpatizantes a las asambleas informativas, lo que es una muestra, dijo, “de que no es cierto que este movimiento ya no representa a nada, como afirman un día sí y otro también la mayoría de los medios de comunicación. Ahí está la concentración del pasado domingo en el Zócalo, muchos se quedaron con las ganas de que no se llenara como se llenó. Qué bueno que están todos ustedes aquí, pero aunque viniera sólo uno, yo estaría con él porque soy muy terco, y si algo nos ha dejado de lección la historia, a través de personajes como Benito Juárez, es que en la lucha hay que resistir y perseverar, y de mi pueden decir lo que quieran, pueden decir que me como las eses, que las digo de más, que me parezco no sé a quién, pero lo que nunca van a poder decir es que soy incongruente o que soy ratero, eso jamás lo van a poder decir”, advirtió

Sus gobernadores, los enemigos del PRI

JESúS CANTú

A partir de diciembre de 2000, cuando el PAN llegó a los Pinos, el PRI comenzó a enfrentar su verdadero reto: encontrar una forma alternativa para designar a sus candidatos.
Cuando Roberto Madrazo estuvo al frente de ese partido, de marzo de 2002 a agosto de 2005, intentó capitalizar esa situación pero se enfrentó, entre otros, con el líder de los senadores priistas, Enrique Jackson, firme impulsor de los integrantes de su bancada como candidatos a gobernadores, así como con los ejecutivos estatales, quienes reclamaban para sí dicha facultad dentro de sus territorios.
Los procesos fueron conflictivos y se tradujeron en escisiones, con su consecuente impacto en la participación electoral priista. Durante el liderazgo de Madrazo “los priistas mantuvieron pugnas en 10 de las 23 entidades donde han designado candidatos a gobernador” y en la conformación de las listas de candidatos plurinominales en 2003 (Proceso 1481).
Con la llegada de Beatriz Paredes a la presidencia del PRI, el 4 de marzo de 2007, las cosas cambiaron. Se instrumentó a partir de entonces una política más conciliadora en aras de evitar confrontaciones con los gobernadores. Pero ahora existe el riesgo de que éstos intenten designar a sus sucesores, por encima incluso de lo que indiquen las encuestas o de las expresiones de las corrientes del partido.
Así se observa, por ejemplo, en la designación de los candidatos a las cuatro gubernaturas, todavía en manos de priistas, que se disputarán el próximo 5 de julio: Campeche, Colima, Nuevo León y Sonora. En Querétaro y San Luis Potosí, donde gobierna el PAN, los problemas son diferentes.
En Nuevo León, por ejemplo, el actual gobernador Natividad González Parás se empeña en imponer como candidato a Rodrigo Medina, diputado federal con licencia y actual secretario general de gobierno. Y aunque todas las encuestas lo ubican por debajo de los otros precandidatos priistas en las preferencias electorales (Abel Guerra, Cristina Díaz y Eloy Cantú, entre los más destacados), el mandatario le apuesta todo a él. Todo indica que al final Guerra y Medina se disputen la candidatura.
La dirigencia del PRI en Nuevo León informó que todo está listo para lanzar la convocatoria para una elección abierta y, según los trascendidos, en la contienda únicamente participarían Guerra y Medina. Este último contaría con todo el apoyo de las estructuras electorales construidas al amparo del gobierno estatal, encabezadas por Mario Guerrero, extitular de Fomerrey, y Felipe Enríquez, diputado local y estratega electoral que ha operado en las elecciones para elegir gobernadores en Nuevo León, en el Estado de México, Yucatán y otros estados.
Las dificultades para González Parás y su delfín aumentan, pues las encuestas ubican a éste como perdedor frente a los abanderados del PAN.
En el caso de Sonora, el gobernador Eduardo Bours Casteló, intenta igualmente designar al actual senador Alfonso Elías Serrano como su candidato, aunque puede optar por los actuales presidentes municipales de Guaymas, Antonio Astiazarán, y Hermosillo, Ernesto Gándara Camou. Este último incluso encabeza las encuestas de preferencia electoral.
Este estado reviste características particulares por el abierto enfrentamiento entre Bours y Manlio Fabio Beltrones, el líder de la fracción priista en el Senado. Además, en las elecciones de 2006, el PRI sonorense fue el único que aceptó una alianza con el Panal, de Elba Esther Gordillo.
En diciembre pasado, el mismo día que el Consejo Político estatal del PRI decidió por unanimidad recurrir a la elección abierta para designar a su candidato, el hermano del gobernador, Ricardo Bours, ofreció un desayuno en donde externó su apoyo al senador Elías Serrano. A su vez, el exlíder magisterial y senador suplente Fermín Trujillo Fuentes reveló que en vísperas de las designaciones en 2006, el gobernador Bours y Gordillo acordaron que Serrano sería el candidato, en el entendido que éste dejaría su cargo legislativo para que Trujillo Fuentes ocupara el escaño.
Así, aunque el mandatario se inclina abiertamente por Serrano deja abierta la posibilidad de apoyar a otros dos contendientes si fuera necesario. Así mismo, es claro que se opone a las candidaturas de los otros aspirantes: Guillermo Hopkins, Carlos Ernesto Zataráin y Julio César Córdova.
En Colima, el gobernador Jesús Silverio Cavazos Ceballos apoya en primer término al actual alcalde de la capital, Mario Anguiano Moreno, pero tiene otras opciones: su secretario de gobierno Héctor Michel Camarena y su secretario de Educación Carlos Cruz Mendoza. Incluso le permitir ir en alianza con el Panal para hacer que el PRI retenga la gubernatura. En el llamado grupo opositor al ejecutivo estatal, se encuentran el senador Rogelio Rueda, el rector de la Universidad de Colima, Miguel Ángel Aguayo, y el diputado federal Arnoldo Ochoa.
Y en Campeche, el gobernador Jorge Carlos Hurtado Valdez impulsa al senador Fernando Eutimio Ortega Bernés, quien encabeza las preferencias electorales. Tiene como dos opciones: inclinarse por el líder del Congreso estatal, Carlos Felipe Ortega Rubio, o por su secretario de Turismo, Jorge Luis González Curi. Los otros aspirantes son el diputado federal Víctor Méndez Lanz, el alcalde de la capital, Oznerol Pacheco Castro, y el senador Alejandro Moreno Cárdenas.
En las cuatro entidades, el reto es que las imposiciones de los gobernadores no fracturen la unidad del PRI y ponga en riesgo la conservación de la gubernatura.
Mientras tanto, el domingo 18 el PRI realizó en San Luis Potosí la contienda interna para elegir a su candidato. El triunfador fue Fernando Toranzo Fernández, quien recibió el apoyo del gobernador, el panista Marcelo de los Santos. De acuerdo a los resultados de la Comisión de Procesos Internos del PRI, Toranzo derrotó a Jesús Ramírez Stabros, quien cuenta con el respaldo del líder de los diputados priistas, Emilio Gamboa, a Carlos Jiménez y a Juan Carlos Machinena.
En San Luis Potosí, el riesgo de división surge también por la intervención de De los Santos, que al parecer quiere impulsar a través del PRI al candidato que no pudo colocar en su partido, el PAN, debido a la intromisión del presidente Felipe Calderón y el dirigente partidista, Germán Martínez.
En Querétaro el enfrentamiento es entre el senador José Calzada, que aparentemente cuenta con el apoyo de los líderes de los grupos parlamentarios en el Senado y la Cámara de Diputados y de la misma dirigente nacional, Beatriz Paredes; y el exdirigente estatal del PRI, Jesús María Rodríguez Hernández, quien recibe el respaldo del exgobernador Enrique Burgos y de corrientes locales. También aquí está en riesgo la unidad del partido.
Sin embargo, hoy todo indica que los principales enemigos del partido son sus propios gobernadores, que quieren dejar a sus incondicionales como sucesores. Esta situación los enfrenta con otros grupos locales que no están dispuestos a permanecer fuera del poder otros seis años. Por lo que se ve, en el PRI solamente cambió el dedo elector.

 


Publicado por solaripa69 @ 9:48
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