Lunes, 16 de febrero de 2009

Peña Nieto, a la descarada compra de votos.

GLORIA LETICIA DíAZ. Proceso.

Como un paso necesario en su aspiración a la Presidencia, el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, intentará recuperar en julio próximo los espacios que perdió el PRI en 2006. Por lo pronto, ya le inyectó mil 400 millones de pesos a tres programas sociales y sus adversarios advierten que aún "tiene más parque" presupuestal: otros mil 600 millones para lo mismo. El candidato de Televisa puede disponer así de 6 millones de despensas para repartirlas e incrementar las simpatías priistas a partir del abril próximo.

Fuerte aspirante del PRI a la candidatura presidencial de 2012, Enrique Peña Nieto se abasteció desde el año pasado con recursos públicos para aplicarlos en este 2009 y así llegar con ventaja a la elección intermedia de julio próximo.

         Ese presupuesto le permitirá superar altibajos políticos, como la incertidumbre en la que se mantuvo antes de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinara que no tuvo responsabilidad en la violación a los derechos humanos durante la represión policiaca contra campesinos en San Salvador Atenco, en mayo de 2006.

         Antes, el gobernador mexiquense se vio envuelto en polémicas por su intensa campaña de imagen en televisión, para la cual echó mano de las "estrellas" de Televisa.

Ahora no se trata sólo de publicidad. De su presupuesto de 2008, Peña aplicó de última hora, en diciembre pasado, mil 400 millones de pesos para adquirir más de 3 millones de despensas que distribuirá en el curso del año electoral. En el Estado de México se disputarán 40 distritos federales, 125 presidencias municipales y 45 diputaciones locales.

         Para el mandatario y su partido es vital superar los resultados que obtuvieron en los comicios federales de 2006, donde el PRI ganó siete de las 40 diputaciones federales, una de ellas en los tribunales.

Tan sólo un año antes, en 2005, Peña Nieto había llegado a la gubernatura con todo el apoyo de su antecesor, el también polémico Arturo Montiel, y más de un millón 800 mil votos, el 47.57% de los sufragios emitidos. Esto implica que en 2006 el PRI perdió más de 800 mil votos en la estratégica entidad.

Para remontar esos malos resultados el PRI tiene armada ya su estrategia, que según el líder del PAN mexiquense, Juan Carlos Sánchez de Armas, y el del PRD, Luis Sánchez Jiménez, consiste en repartir despensas al por mayor e incrementar los recursos a los programas sociales manejados por las estructuras priistas a través de los Consejos de Integración Ciudadana para el Desarrollo Social (Coincides).

Proceso tiene una copia de la licitación lanzada a fines de noviembre pasado por el Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social (Cemybs), dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social mexiquense, para adquirir 3 millones 51 mil 132 despensas destinadas a tres programas sociales: Pensión Alimenticia para Adultos Mayores de 70 años, Pensión Alimenticia para Adultos Mayores de 60 a 69 años, y Apoyo a Mujeres-Compromiso con el Futuro.

Paran labores transportistas de carga y pasaje en todo el país

Además el pago de peaje representa 15% de sus gastos, arguyen

Miriam Posada García

 

Este lunes miles de transportistas de pasaje y carga de todo el país harán un paro de labores para exigir a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) una reducción real en el precio del diesel, y que se elimine la aplicación del impuesto empresarial a tasa única (IETU) a este gremio.

El paro nacional fue convocado por la Alianza de Transportistas Autónomos de la República Mexicana, encabezada por Jaime Soberanes, y a esta agrupación se sumará la Confederación Nacional de Transportistas de la República Mexicana (Conatram), mientras la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar) no había definido su postura respecto a la movilización, aunque sí se manifestó a favor de que los precios del diesel disminuyan de forma real, e incluso se congelen.

El paro nacional habría comenzado desde el primer minuto del 16 de febrero, combinado con diversas acciones de miles de transportistas, quienes desde que anunciaron la medida se comprometieron a no tomar casetas de peaje ni a bloquear carreteras o autopistas.

Las demandas de los autotransportistas de carga y pasaje se concentran en dos puntos que consisten en que el gobierno federal, a través de la SHCP, aplique una disminución real y en el mejor de los casos que congele el precio del diesel, que representa el combustible básico para su movilización, y que representa entre 35 y 45 por ciento de sus costos de operación, lo que a su vez tiene incidencia directa en la inflación.

El segundo punto radica en que también la SHCP deje de aplicar el IETU al sector o que modifique las disposiciones en él contenidas debido a que la dependencia no les admite como comprobantes fiscales los recibos que entregan los comercios, restaurantes, talleres, posadas y otro tipo de servicios que operan bajo el Régimen de Pequeños Contribuyentes (Repecos), y eso encarece sus costos.

A estos dos apartados debe sumarse el pago de peaje, que representa alrededor de 15 por ciento de sus gastos, con lo que también tienen conflicto, sobre todo los transportistas de carga, debido a que no en todas las casetas hay sistemas de facturación electrónica para que el conductor obtenga el comprobante al momento, ya que por la carga de trabajo que tienen no siempre pueden regresar por la factura.

De acuerdo con estimaciones de la Canacar el precio del galón de diesel en México es de 6.4571 dólares, mientras en Estados Unidos es de 6.110 dólares, lo que hace una diferencia de 5.68 por ciento. Sin embargo, precisó el organismo, la variación de precio no debe considerarse sólo por el monto sino por la forma en que se integra, ya que en Estados Unidos hay impuestos considerados que gravan el uso de carreteras, y de ahí se obtienen recursos para la construcción de infraestructura carretera y el mantenimiento de la misma.

Mientras en México el IEPS y el impuesto al valor agregado no gravan el uso de la infraestructura sino el consumo de combustible.

Los autotransportistas advirtieron que el paro durará el tiempo que las autoridades federales tarden en dar soluciones satisfactorias para el gremio.

Militares: el enemigo, de la misma familia

JORGE CARRASCO ARAIZAGA. Proceso

Las bajas más agraviantes que ha sufrido el Ejército en el combate al narcotráfico no son resultado de enfrentamientos con sicarios, sino ejecuciones realizadas por excompañeros de armas, entrenados por la Secretaría de la Defensa Nacional, que se han pasado a las filas del crimen organizado, o por células protegidas por altos mandos. En menos de cuatro meses, 21 militares han sido asesinados por quienes alguna vez formaron parte de los "incorruptibles".

Los enemigos más letales para el Ejército mexicano han salido de sus propias filas. Agrupados en su mayoría en Los Zetas, brazo armado del cártel del Golfo, hombres que alguna vez fueron militares son los responsables de los más graves ataques contra las fuerzas armadas en su enfrentamiento con los cárteles del narcotráfico.

En los últimos tres meses y medio, las bajas más significativas y agraviantes para el Ejército se han producido en Cancún, Quintana Roo; Chilpancingo, Guerrero, y Monterrey y sus alrededores, en Nuevo León, a manos de narcotraficantes que formaron parte de esa institución o que, de acuerdo con los propios grupos dedicados al tráfico de drogas, tienen alianzas con militares en activo.

Contrario al discurso del presidente Felipe Calderón sobre la incorruptibilidad de los soldados mexicanos, los golpes más extremos contra el Ejército han sido planeados y ejecutados por quienes fueron preparados y especializados, tanto en México como en el extranjero, por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). 

Del 17 de octubre de 2008 al 3 de febrero pasado, un total de 21 militares, incluido un general de brigada en retiro, fueron ejecutados por células de Los Zetas surgidas del propio Ejército y de los hermanos Beltrán Leyva, vinculadas a su vez con militares en funciones.

De esas 21 muertes, 11 fueron por acuchillamiento, ocho por decapitación y dos por tortura. A diferencia de las bajas ocurridas durante enfrentamientos con sicarios, esas víctimas han sido "levantadas" o acorraladas y sometidas en presencia de numerosos testigos.

Según datos públicos de la Sedena, hasta antes del 3 de febrero el Ejército había sufrido 68 bajas, tanto de militares en activo como en retiro, desde que comenzaron los operativos contra el narcotráfico en diciembre de 2006. El mayor número de víctimas se ha registrado en Guerrero, Nuevo León, Michoacán, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas.

Este es un extracto del reportaje que publica la revista Proceso en su edición 1685 que empezó a circular el domingo 15 de febrero.

 

EL ONANISMO EN EL PODER.

 

 

Arnaldo Córdova

Es un fenómeno universal el que los políticos se acostumbren rápidamente a hacerse tontos cuando deben explicar a sus opositores (e incluso a sus seguidores) la razón de sus actos o cuando se les replica (cuando no se aceptan sus justificaciones) o, de plano, cuando se les critica por sus errores. Difícilmente encontraremos un político que diga lo que se propone y menos lo que pretende ocultar. Y, con muy honrosas excepciones, jamás veremos a uno que confronta abiertamente a los que están y a los que no están de acuerdo con él. Él quiere que todo mundo esté con él y que jamás ponga en duda sus decisiones. “No te me opongas, porque romperás la unidad que nos es tan necesaria”, solía decir a los suyos un ministro inglés de los primeros años de la Segunda Guerra Mundial.

Que se hagan tontos, sin embargo, no equivale a que sean necesariamente tontos. Un buen político está perdido si es un tonto. O va a ser utilizado indefectiblemente por otros o, en todo caso, otros harán siempre su tarea y él ni siquiera se dará cuenta. Fue el caso de Fox. ¿Qué puede pasar si, encima, un político tonto pretende hacerse el tonto? Creo que la respuesta está en la tira cómica que hemos visto desfilar últimamente en torno a los “catastrofistas” que critican al gobierno porque quieren ver destruido a su Estado. A cualquiera se le antojaría que todo es mera ficción; pero es una espeluznante realidad y parece que hay muy poco con qué poder explicarla.

En una ocasión, a propósito de otro tema y en otra situación, mi venerado amigo René Zavaleta me soltó esta lanzada: “Son perfeccionistas y todo lo hacen mal”. Cualquier tonto puede pretender ser perfeccionista y, por eso, todo le sale mal. Así han sido nuestros gobiernos de los últimos 32 años. Y no hay modo de explicárselo, porque jamás lo entenderían, iluminados como andan siempre con la obsesión de ser “perfectos”. En su discurso del pasado 5 de febrero Calderón dijo que tenemos la responsabilidad histórica de diseñar leyes y fortalecer las instituciones que las apliquen. “Leyes –abundó– para garantizar la seguridad… que promuevan un crecimiento más dinámico… que propicien una distribución más equitativa… y que posibiliten, también, el abatimiento de la pobreza…” Esas leyes, le faltó decir, no hay en el Estado quien las pueda “diseñar”.

No era una afirmación. Era una acusación y en eso no tuvo reparo alguno. Lejos de admitir (así fuese sin conceder) que hay un amplio sector de la ciudadanía (y no sólo de lopezobradoristas) que considera que sus iniciativas de ley enviadas al Congreso son bodrios inútiles e insuficientes que sólo favorecen a los intereses a los que él sirve, Calderón soltó su andanada: “Valoramos la crítica, valoramos la crítica que orienta soluciones y el análisis que alerta responsablemente sobre riesgos latentes. Pero debemos rechazar todos el catastrofismo sin fundamento, particularmente ahora llevado a extremos absurdos, que daña sensiblemente al país, a su imagen internacional, ahuyenta inversiones y destruye los empleos que los mexicanos necesitan”. Por lo menos, debió decirnos de quién o de quiénes hablaba, pero no es su estilo.

Lo que seguramente sí pensaba era que hablaba a nombre de quienes lo llevaron al poder, pero hasta en eso se equivocó. Ya Carlos Fernández Vega recordaba que en marzo de 2004, Carlos Slim, un hombre que se ha enriquecido al amparo de estos regímenes ineptos, declaraba que el modelo de desarrollo no había sido benéfico, que “ya da muestra de fatiga social; no ha tenido resultados en crecimiento y empleo”. También que voceros de Canacintra y de los “barones” de Monterrey exigieron cambios al “modelo” económico. Y cita a Federico Sada González, de Vitro, el cual urgía “revisar los esquemas económicos del país”. En mayo de 2003, Dionisio Garza (de Alfa) dijo que el gobierno foxista era “incapaz… No es cierto que el país no crece sólo por la recesión de la economía internacional”. Y el piadoso Servitje demandó “la corrección del modelo económico, porque con el actual no podrá combatirse la pobreza”. Testimonios de ese pelo los hay a montones.

Los gobiernos panistas han sido tan ineptos para conducir la economía como lo fueron los últimos gobiernos priístas y los dueños de la riqueza no han cesado de señalárselo. Éstos saben que los han sostenido en el poder y que se lo han dado a varios de ellos, pero no soportan hacerse tan ricos y, al mismo tiempo, sufrir tan graves pérdidas por las recesiones. El último zambombazo se los dio el más rico de todos, el mencionado Slim, y les explotó en las verijas. En el reciente foro organizado en el Congreso, en una intervención desordenada y pedestre (a uno que sólo sabe hacer dinero no se le puede pedir que sea buen orador), Slim les dijo: “No quiero ser catastrofista, pero hay que prever y no estar viendo las consecuencias después y estar llorando”. Y agregó: “… el producto interno bruto mexicano se va a desplomar, se va a caer, va a ser negativo, ya desde el último trimestre del año pasado; no sabemos cuánto dure, pero va a ser muy fuerte el efecto”. Llamó a proteger el empleo y a enfocar el esfuerzo en la reactivación de la economía interna. La inversión extranjera viene, remató, si puede obtener ganancias.

Cualquiera podría estar de acuerdo con él. Pero no el gobierno panista. Ese mono de ventrílocuo que ocupa una de las secretarías de Estado más importantes y que lo ponen a boxear con cualquiera, de inmediato se lanzó a la palestra: Don Roque (quizá algunos recuerden a aquel chistosísimo muñequito) señaló que había que ver si los “pronósticos” del empresario “son reales, certeros y si tienen sustento sólido, o si bien obedecen a un buen deseo [sic] de que las empresas se abaraten para luego comprarlas, o bien para obtener modificaciones a títulos de concesión que hasta ahora no se le han concedido para entrar en otros mercados”. Don Roque le debe saber algo y ha estado en puestos en los que ha podido saber qué (desde la Comisión Federal de Telecomunicaciones, por ejemplo). De los demás panistas, ni hablar. Le dijeron a Slim que por qué invertía su dinero en el extranjero y no aquí. Ellos eso ya lo saben.

Estamos en presencia de un gobierno onanista, que todo lo hace dentro de sí mismo. Si quienes le dieron el poder a los panistas no se sienten atendidos y la sociedad con todas sus clases sociales está ausente en la política del gobierno, es difícil saber para quién gobiernan los que lo ejercen o para qué lo hacen. En suma, un gobierno divorciado de todos y de todo.



Publicado por solaripa69 @ 9:53
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