Martes, 05 de mayo de 2009

Exigen la Sección 22 y APPO liberación de Presos Políticos.

Por Verónica Villalvazo/ para RIOaxaca. La Sección 22 y la APPO el día de hoy están bloqueando la carretera Cristóbal Colon internacional a la altura del edificio las canteras en Santa María Ixcotel, frente oficinas del Tribunal Superior de Justicia del Estado.

La Sección 22 y la APPO el día de hoy están bloqueando la carretera Cristóbal Colon internacional a la altura del edificio las canteras en Santa María Ixcotel, frente oficinas del Tribunal Superior de Justicia  del Estado.

José Luis García, representante del sector ciudad de lel magisterio comentó  que las manifestaciones a pesar de que se mantengan cerrados los edificios, se seguirán llevando a acabo,

Indico que el día de hoy la manifestación tuvo el objetivo de exigir la liberación de los presos políticos Miguel Ángel García y Víctor Hugo García así como la liberación de Martínez Moreno presunto homicida de Brad Will.

La abogada Alba Cruz informó que el tribunal colegiado en materia penal del décimo circuito, ratificó el 28 de abril el amparo el cual otorga la libertad absoluta de Juan Manuel Martínez Moreno sin embargo, debido  a la contingencia este se a retrasado, a más tardar este jueves ya debe de estar libre Juan Manuel.

Por otro lado la sección 22 adelantó que la próxima movilización que se llevará a cabo es el 9 de mayo a las 16 hrs de la fuente del 7 Regiones al zócalo,  para protestar contra los feminicidios que se han llevado a acabo en Oaxaca.

Se encuentran el FPDT de Atenco y la resistencia de Ocotlan , Oaxaca

 

lunes, 04 de mayo de 2009
Rebeca Luna Jiménez. Tomado de “Todo el poder al Pueblo”.

* San José del Progreso Ocotlán exige el cierre; una comisión de San Salvador Atenco, estuvo con ellos.
Continúa la resistencia de los pobladores de San José del Progreso Ocotlán en contra de la minera de la empresa Cuzcatlán, pese a las propuestas de...

negociar la permanencia que no aceptamos, lo que queremos es que la mina se vaya que se cierre definitivamente.

Explicaron que hasta ahora la situación en que se encuentra la resistencia es una mesa de diálogo con el gobierno estatal, donde mencionan que el gobierno y la minera quieren negociar pero sin tener propuestas sólidas.

Durante la visita que realizaron la víspera los integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) de San Salvador Atenco quienes les manifestaron su solidaridad a quienes se oponen a que la mina siga avanzando.

Visitaron las proximidades de la mina, llegaron a la primera barricada en donde saludaron a quienes se oponen a la obra, los combativos pobladores que les recordaron a los campesinos de Texcoco en su férrea y triunfal resistencia en contra de la imposición del aeropuerto.

Las empresas mineras transnacionales que dirigen el proyecto se llaman Fortuna Silver Inc y Continuum Resources Ltd, y la empresa subsidiaria prestanombre mexicana es CIA. MINERA CUZCATLAN, S.A. DE C.V.

Ya muy cerca de la entrada de la mina tuvo lugar el encuentro, frente a frente las resistencias de los pueblos de Atenco y Oaxaca, con el sonido de las cigarras de fondo, compartieron sus experiencias, platicaron amenamente y respaldaron sus luchas.

Dijo el orador de Atenco “Los Partidos Políticos quiero decirles es algo nefasto, nosotros vivimos la experiencia antes del 2001, teníamos una organización diferente que se llamo Frente Popular Valle de México, donde se nos metió gente de los Partidos y nos deshicieron, ¿Por qué? Porque mucha gente pelea un puesto público, una regiduría, una diputación, una presidencia municipal, entonces nos empiezan a tironear a nosotros mismos y nos deshacen compañeros y hay quienes usan este tipo de movimientos para llevar agua a su molino pues.

Por ello advirtieron, "no se permita eso aquí pues, lo que tenemos que entender es que el pueblo radica toda la fuerza, en nosotros mismos radica toda la fuerza, no va a venir nadie de afuera a darnos esa fuerza que nosotros mismos tenemos, hay que confiar en nosotros mismos.”

Y manifestaron que seguirán respaldando a los pobladores de Ocotlán, al mismo tiempo que les pidieron unirse para exigir la libertad de los presos de Atenco.

 

 

Oaxaca: Política Demoniaca.

Víctor Raúl Martínez Vásquez (IISUABJO)

El asesinato reciente de Beatriz Lopez Leyva, integrante del “Movimiento nacional en defensa del petróleo, la economía popular, la soberanía nacional”, representante del llamado gobierno legitimo de Andrés Manuel López Obrador en la costa. De este crimen se responsabiliza como autor intelectual al presidente municipal de Jicayán, donde ocurrieron los hechos, Leonardo Silva Palacios. Antes fue acusado de mandar golpear al voceador del Noticias en la misma población.

Las agresiones físicas a Marcelino Coache Verano quien fue torturado, golpeado  y quemado en el pecho y los genitales con colillas de cigarro durante doce horas que duró su “levantón”; amenazado de muerte si decía algo. Ahora las amenazas se han extendido a su esposa Reyna e hijos.

Las agravios a periodistas como Pedro Matías, quien también fue levantado,  torturado por sus captores y luego abandonado camino a Tlacolula; los golpes con bóxer propinados por Indalacio Cruz, operador priista y su hijo, al caricaturista de Noticias Mario Robles que derivaron en suturas en la frente del dirigente de la Asociación de Periodistas de Oaxaca; las agresiones a Federico Carrera del diario “La cañada” en Teotitlan, en donde se señala como responsable al presidente municipal;  las  amenazas a  Verónica Villalvazo colaboradora de Noticias; el intento de robo y los daños físicos contra Rebeca Luna Jiménez, corresponsal de Radio Mil; la agresión a Javier Méndez Pérez director de la agencia JM. La destrucción del motor y las mangueras de los frenos del vehículo de Ismael Sanmartín, director del periódico NOTICIAS.

Las amenazas contra defensoras de derechos humanos: Alba Cruz del “Comité 25 de noviembre” y abogada de la sección 22; Yesica Sánchez Maya de Consorcio para el Dialogo Parlamentario y la Equidad de Género A. C.; Beatriz Casas Arellanes, del Centro “Bartolomé Carrasco” (BARCA).

Apenas el miércoles, en Chahuites  fue asesinado por la policía Joselito Marroquín Martínez donde existe un conflicto político. El responsable de este crimen es el mismo presidente municipal  Cuauhtémoc Cruz Zavala.  

Estos hechos, agregados a decenas de sucesos anteriores, nos muestran  durante este periodo “formas endemoniadas de gobierno y de mando” como las llama Francisco Carpinteiro para referirse justamente a Oaxaca. El autor usa la metáfora de “política endemoniada” para poner de relieve “el problema de la política peligrosa y dañina que opera para neutralizar oposiciones a la autoridad”.

Y es que como hemos visto, en un régimen  como el que hemos vivido en Oaxaca, particularmente durante estos últimos años de “gobernadorismo autoritario”, todo lo que difiera de quienes tienen en sus manos el poder político, particularmente de la llamada “burbuja”, se considera una amenaza que hay que detener con los medios que sean necesarios para quienes dicen gobernar, no importa que sean “endemoniados”, ilegales, ilegítimos, criminales, violentos, etc.

No es casual, siguiendo por cierto la misma metáfora, que este régimen se haya instaurado luego de que Jacinto Pineda, “el diablo”, como le apodan, y su hermano, asesinaran a palos al profesor jubilado Serafín García en la población de Huautla de Jiménez en el año 2004, y qué el  presidente municipal de Estancia Grande, Cándido Palacios Noyola, el mismo año, poseído por la ira,  haya asesinado a balazos y por la espalda a Guadalupe (“Lupita&rdquoGui?o Cortés Salinas, candidata del PRD a la presidencia municipal. 

Otros actores demoniacos han sido denunciados, ahí está el caso del exporro universitario, Fredy Gil Gopar, a quien, siendo presidente municipal, se le responsabilizó de la desaparición de Lauro Juárez.

Los agentes demoniacos sean caciques municipales, francotiradores, caravanas de la muerte, agentes ministeriales, porros, presos que son liberados por la noche para cometer  fechorías, etc. han asesinado, torturado, agredido en su patrimonio, amenazado a disidentes, inconformes, rebeldes a este régimen y han actuado con toda impunidad protegidos por el grupo en el poder encabezados por muñecos diabólicos y nahuales que se transforman recurrentemente en mapaches.

Hemos denominado a esta política, “terrorismo de estado”. Su propósito  no solo es castigar la disidencia, sino  intimidar a otros opositores y generar miedo  en la población para inhibir su  organización, participación política, la difusión de la información, la libertad de expresión, la defensa de los derechos humanos, en suma, el ejercicio de garantías constitucionales que postula el llamado “Estado de Derecho”.

Los agentes demoniacos actúan bajo el amparo del  aparato de injusticia que existe en el Estado, de ministerios públicos, jueces, magistrados, que solícitos y timoratos sirven al poder político, cumplen  sus órdenes; de policías que están para dar seguridad a los políticos también llenos de miedos; de carceleros.  Ahí tenemos la injusticia en el caso de Juan Manuel Martínez Moreno, quien está preso por un crimen  que no cometió, el de Brad Will. Los verdaderos culpables, que fueron fotografiados por la prensa nacional, pasean por las calles de Santa Lucía.  

 No puede dudarse de la red de  complicidades dentro del sistema; la impunidad para los agresores y sus jefes es la regla en esta maraña de intereses y agentes de la política demoniaca. Los castigos son para los opositores al régimen autoritario.

Debemos recordarles sin embargo que no hay mal que dure cien años. Que nuestra Constitución reconoce el derecho a la resistencia, concretamente el artículo 39 señala que: “La soberanía reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder dimana del pueblo y se instituye para beneficio de este. El pueblo tiene, en todo tiempo, el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”.

Ojala que el pueblo lo haga por la vía pacífica.

 

 

 

 

Brote de gripe en Oaxaca; culpan a granjas porcícolas

Octavio Vélez Ascencio

Corresponsal

Oaxaca, Oax., 4 de mayo. Pobladores de Santiago Tepetlapa y San Miguel Tequixtepec, en la región de la Mixteca, se quejan de cuadros gripales ante la contaminación generada por dos granjas porcícolas de la empresa Socorro Romero Sánchez.

El presidente del comisariado de bienes comunales de Tepetlapa, Evencio Vásquez López, exigió a los Servicios de Salud de Oaxaca tomar medidas urgentes, pues las granjas La Purísima y Santiago no sólo carecen de permisos para operar, sino también violan las normas ambientales.

Señalan presunta protección de autoridades federales

Expuso que en ambos municipios hay preocupación porque también se han detectado cuadros gripales entre los aproximadamente 100 trabajadores de las fincas, que carecen de equipo para laborar en condiciones de seguridad e higiene.

Creemos que los contagios obedecen a la contaminación provocada por los desechos y fugas de aguas residuales de las granjas, que infectan el ambiente y terminan en arroyos y ríos de las comunidades, además de dañar la reserva de la biosfera Tehuacán-Cuicatlán, de 480 mil hectáreas, con especies vegetales únicas, expresó.

Según Vásquez López, en febrero pasado el ayuntamiento de Santiago Tepetlapa suspendió las actividades de la granja Santiago, pero la empresa hizo caso omiso porque la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Instituto Estatal de Ecología la protegen.

El representante de la comunidad demandó a las autoridades del estado elaborar un plan urgente de saneamiento y revisar las condiciones de operación de las granjas porcícolas, dado el riesgo de una epidemia en ambas localidades.

Ambas fincas producen 240 mil cerdos al año, y la mayoría de sus trabajadores fueron llevados de Tehuacán, Puebla, con salarios de 62 pesos diarios más 30 de sobresueldo por jornadas de nueve horas y media.

Oaxaqueños de Santiago Tepetlapa y San Miguel Tequixtepec recibieron las pocas plazas restantes pero no tienen compensación alguna, añadió.

El brote del H1N1 descubre las carencias de la sanidad de México

 

Pablo Ordaz

El País

 

 

Hace dos días que la gripe no mata a nadie en México. Ya se sabe que las muertes confirmadas son 16, pero unas jornadas atrás -cuando el Gobierno barajaba una cifra de hasta 160 fallecimientos atribuibles al nuevo virus-, los periodistas preguntaban una y otra vez a cuanto responsable institucional se les ponía delante: ¿Por qué está muriendo gente en México y en otros países no? La respuesta siempre era la misma: "Porque los enfermos llegan tarde al hospital, cuando ya no se puede hacer nada por ellos". A los periodistas -también al que suscribe- se les olvidaba insistir con una pregunta capital: ¿y por qué llegan tarde?

Nadie acude al doctor de primeras: y desde luego no por una gripe Vaya por delante una pista. O mejor, dos. El caso de Manuel y el de Óscar. Manuel tiene 63 años. El martes día 21 de abril se sintió mal, con los síntomas de una gripe. El miércoles, empeoró. El jueves, ya estaba fatal. "Mi esposa me llevó con el doctor César Decanini, a su consultorio del Hospital Inglés. En cuanto me revisó, me dijo: yo creo que es influenza. Voy a buscar al especialista". Unos minutos más tarde, Manuel era sometido a pruebas de sangre, radiografías, tomografía, suero, medición de la capacidad respiratoria... "A las diez de la noche, el prestigiado médico neumólogo Eulo Lupi me informa que debo ser hospitalizado, que mi capacidad respiratoria está al 50% y que los pulmones se están deteriorando con rapidez. Por suerte, el doctor Decanini tenía en su consultorio una caja del antiviral indicado. Tomé la pastilla".

El segundo caso es el de Óscar. Cinco años y siete meses. El jueves 16 de abril, el niño se puso mal. Su madre lo llevó a la clínica 11 del Seguro Social. "No lo quisieron recibir", cuenta su tía, "porque no tenía fiebre. Nos dijeron que era una gripe normal". Por la tarde, Óscar empezó a vomitar y lo llevaron a otra clínica del Seguro Social. Tampoco lo atendieron. Al día siguiente, a las seis de la mañana, Óscar empezó a sufrir convulsiones y, entonces sí, lo ingresaron de urgencia. Cinco horas después el niño ya estaba muy grave con un cuadro de neumonía. Lo pasaron a un cuarto de Terapia Intensiva... junto con otros ocho niños.

Casi no es necesario decir que Manuel se salvó. Óscar, en cambio, murió a los nueve días de sentir los primeros síntomas, tras sufrir un calvario de hospital en hospital. Manuel es dirigente de un importante partido político, fue secretario (ministro) de Relaciones Exteriores, diputado federal y hasta candidato a la presidencia de la República. Óscar, en cambio, era el hijo menor de una familia sin recursos.

¿Quiere decir esto que en México están sobreviviendo los ricos y muriendo los pobres? No hay datos para responder con certeza a esa pregunta. Entre otras cosas, porque el Gobierno tiene guardada la lista de los 16 fallecidos en un cofre con siete cerrojos. Según el secretario de Salud, José Ángel Córdova, el mutismo sobre la identidad de las víctimas intenta evitar "la estigmatización" de sus familias. Pero lo que sí es incontestable es que fuera de México se están detectando muchos casos de influenza y, salvo en Estados Unidos -donde sí falleció un niño mexicano de 23 meses-, nadie ha muerto por el momento. Más allá del desenlace, lo que sí demuestran de forma muy gráfica los casos de Manuel y de Óscar es la forma del mexicano de enfrentarse a la enfermedad.

Durante los últimos días, inspectores de la Organización Mundial de la Salud han recorrido los estados de México donde se han producido casos de esta gri pe -mortales o no- intentando descubrir algún común denominador entre las víctimas. No lo han encontrado de una forma determinante, aunque uno de ellos ofrece su sensación sobre el terreno. "Está muriendo gente pobre. ¿Por qué? Porque es la gente que está acostumbrada a ponerse enferma, a pasar gripes más o menos fuertes y no ir al médico. Si los mismos síntomas los tiene un soldado de una base americana, en 10 minutos está en la enfermería. Es una cuestión de costumbres sociales. La gente sabe que acercarse al médico cuesta dinero".

Hay una frase muy común en México entre las clases más humildes: "Tú te puedes sentir mal, pero no te puedes enfermar". La enfermedad es una ruina. Nadie va al médico a las primeras de cambio. Y, desde luego, nadie va al médico por una gripe más o menos fuerte. Ir al médico -salvo para las clases exclusivas que disponen de seguro médico y hospitales de lujo- supone casi siempre una pérdida considerable de tiempo y de dinero.

México ha crecido mucho en los últimos años y hasta se trata de tú a tú con los países más desarrollados del mundo. Pero ese estirón no está siendo homogéneo. Para desesperación de sus gobernantes y vergüenza de sus conciudadanos, la imagen que México está ofreciendo estos días al mundo es la de un giga nte al que se le quedaron cortos los pantalones. Estos días de angustia están dejando al descubierto las pantorrillas del sistema. La guerra al narcotráfico dejó casi en el olvido que un 40% de sus 100 millones de habitantes vive en la pobreza absoluta. Y el brote de la gripe está poniendo al descubierto que el sistema de salud no está a la altura de las circunstancias.

¿Qué hace un mexicano cuando se siente enfermo? Lo que viene a continuación es la síntesis de un sondeo realizado entre vecinos del Distrito Federal con distintos niveles de ingresos. Lo primero que hace, coinciden todos, es aguantar. A ver si se pasa la fiebre, a ver si con un vaso de leche caliente y una buena cura de sueño... Lo siguiente es acudir a la farmacia.

La cuestión farmacéutica merecería capítulo aparte. Los medicamentos en México son más caros que en Europa y que en la mayoría de los países de su entorno, pero tienen una.. ¿ventaja?: se venden sin receta en cualquier esquina. Hay cadenas de farmacias que están abiertas a todas horas. Y disponen de todo. Desde ansiolíticos hasta Viagra. Para fomentar el consumo de sus productos, los dependientes ofrecen de vez en cuando muestras gratuitas a sus clientes. De la misma forma que en un supermercado se convida al cliente a una porción de queso manchego. Antes de que se asustaran por los crDmenes del narcotráfico, los norteamericanos cruzaban la frontera en romería para abastecerse de toda clase de potingues.

La segunda opción -si el medicamento no ha hecho efecto-es mover "la palanca". La traducción al español peninsular sería "buscar un enchufe". El mexicano es experto en eso. No por afición, sino por necesidad. Una vez que se llega al consultorio o al hospital, y hasta cuando los casos son graves, es fundamental buscar a un amigo que agilice los trámites para ver al doctor.

Los mexicanos saben -y así lo atestiguan las encuestas- que sus médicos son buenos, incluso muy buenos, y que los hospitales del servicio sanitario disponen de instrumental moderno y eficaz, pero no suficiente. De hecho, el paciente tiene que pagar en muchos casos parte del tratamiento. "A mí me pasó el otro día", explica el padre de un muchacho que estuvo ingresado recientemente, "la atención fue muy buena, pero el hospital no disponía de determinadas medicinas que le hacían falta a mi hijo. Me dijeron que la única solución era que yo las consiguiera en el exterior. No se trataba de un caso de corrupción ni de negocio encubierto. Sencillamente, no disponían de ellas. Así que salí del hospital, fui a la farmacia de enfrente y las compré". En ocasiones, el paciente tiene que seguir idéntico método para conseguir las gasas que se va n a usar en su operación y hasta la válvula que le van a implantar.

Un porcentaje considerable de médicos mexicanos trabaja media jornada en la sanidad privada -hospitales al nivel de los mejores de Estados Unidos o de Europa- y la otra media en la pública. "El sistema es perverso", admite uno de los doctores que practica el doblete, "pero funciona. A veces, a mi consulta del Seguro Social llega una persona con una dolencia determinada. Yo la atiendo, pero tanto esa persona como yo sabemos que, cuando salga de mi consulta, la próxima cita ya no se producirá hasta dentro de semanas o incluso meses. ¿La solución? Que la próxima cita sea en mi consulta privada. En el caso de que necesite ser intervenido quirúrgicamente, yo intentaré -si veo que esa persona no tiene los recursos suficientes- traspasarla de nuevo al sistema público, para que sea operada de forma gratuita...". El sistema está tan acostumbrado a funcionar con ese juego de palancas que los dos grandes servicios paralelos de salud -uno para los trabajadores comunes y otros para los funcionarios públicos- disponen de personas que facilitan el mecanismo a colectivos determinados como periodistas o políticos...

Todo iba funcionando gracias a un sistema de equilibrios fascinante -como tantas otras cosas en México- hasta que llegó la epidemia de gripe. Todo el mundo se percató de las graves fal las del sistema. Los laboratorios para analizar el virus no funcionaron y las muestras tuvieron que enviarse a Estados Unidos y Canadá. El Gobierno dispone de un millón de tratamientos antivirales, pero eso sólo supone que puede atender a un 1% de la población... El país que quería salir en la foto de los más grandes se ve obligado a reconocer que necesita con urgencia que el mundo le facilite millones de dosis de antivirales, 200 millones de mascarillas, cantidades ingentes de pañuelos desechables...

Desgraciadamente, en apenas dos semanas ha cambiado radicalmente la imagen de México en el mundo. De los abrazos con Barack Obama, el presidente Felipe Calderón ha pasado a estar prácticamente enclaustrado en su residencia oficial de Los Pinos. De su voluntad dependerá la fecha en que los 33 millones de estudiantes y los dos millones de profesores regresen a las aulas. Será una decisión complicada. Tan difícil que dicen que le provoca un gran malestar y arrebatos de mal genio. ¿Está el sistema de salud preparado para decirle al presidente de la República la fecha en que los niños mexicanos puedan volver seguros a la escuela?

 


Publicado por solaripa69 @ 11:12
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