Mi?rcoles, 20 de mayo de 2009

El Ejecutivo, obligado a decretar la terminación de la alerta pandémica

De facto, la autoridad acepta que ya pasó el peligro: especialistas

Emir Olivares Alonso. LA JORNADA.

 

El artículo 183 de la Ley General de Salud señala que una vez que hayan desaparecido las causas que originaron la aplicación de una emergencia sanitaria ante casos de epidemias de carácter grave o peligro de invasión de enfermedades transmisibles, situaciones de emergencia o catástrofe que afecten al país, el jefe del Ejecutivo federal está obligado a decretar el témino de dicha acción, lo que hasta hoy no ha ocurrido tras la alerta por la influeza humana A/H1N1.

Especialistas en derecho constitucional consideraron que resulta incongruente que Felipe Calderón no dé por terminada la emergencia cuando se realizarán partidos de futbol en estadios con ciento por ciento de asistencia, se dio luz verde a la realización de mítines políticos, se reiniciaron actividades escolares y laborales, se permite de nuevo el uso de corbata, no se exige portar cubrebocas y la normalidad retorna a cines, teatros y restaurantes, entre otros.

Raúl Carrancá y Rivas, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), manifestó que si bien el decreto no se ha emitido porque probablemente la emergencia sanitaria continúa, pues argumentan que el virus causante de la influenza aún está presente, de facto el gobierno federal ha aceptado que la alerta ya pasó.

“No lo han decretado oficialmente, pero sí de facto. Hay una contradicción, porque de facto nos están diciendo que ya pasó el peligro, que disminuyó mucho (contagio y muertes); pero el titular del Ejecutivo todavía no emite el decreto que debe hacerse con fundamento en el (artículo) 183 de la Ley General de Salud.”

Subrayó que mientras Calderón no dicte el decreto habrá una contradicción. Están actuando bajo el esquema de presiones, circunstancias o condiciones políticas que no obedecen exactamente a lo que en estado de derecho se debe hacer con fundamento en la Carta Magna u otras leyes.

La acción extraordinaria en materia de salubridad, consagrada en el artículo referido de la Ley General de Salud, señala que frente a epidemias graves o invasión de enfermedades transmisibles corresponde exclusivamente al Presidente de la República declarar mediante decreto –publicado en el Diario Oficial de la Federación– la región o regiones amenazadas que quedan sujetas, durante el tiempo que sea necesario, a la prevención, control y combate de daños a la salud que se persigue con tal disposición.

El mismo precepto acota que cuando hubieren desaparecido las causas que hayan originado la declaración de quedar sujeta una región a la acción extraordinaria en materia de salubridad general, el Ejecutivo federal expedirá un decreto que declare terminada dicha acción.

José Barragán Barragán, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, indicó que debido a que ante la alerta sanitaria se suprimieron temporalmente varios derechos de la ciudadanía, el Ejecutivo federal debe salir al frente para valorar la situación y regresar a la normalidad, por lo que debe, efectivamente, emitir otro decreto.

El especialista en derecho constitucional señaló que al decretar la alerta sanitaria el gobierno restringió enormemente, en la mayor parte del país, las libertades de circulación, reunión, convivencia, diversión, entretenimiento, así como los derechos al trabajo y la educación; además de que se afectaron intereses particulares y económicos de las personas, por lo que consideró que aunque las autoridades consideren que la pandemia aún no termina y sólo está controlada, debe emitirse el decreto como indica el artículo 183 de esa ley.

"La mafia prepara a Peña Nieto ante la caída del PAN": AMLO

MIGUEL CABILDO

MÉXICO, DF, 19 de mayo (apro).- El excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador  aseguró aqui que "como ya Acción Nacional está cayéndose, la mafia de la política prepara al nuevo muñeco que utilizarán en las elecciones presidenciales del 2012, que es Enrique Peña Nieto".

López Obrador denunció que "los integrantes de la banda de los 30 son conocidos en el argot del hampa de la política y del dinero como El señor X, El innombrable, El barril sin fondo, El roba-harto, El pelele y El mazorral. Ya ustedes le ponen el nombre y el apellido a cada uno de ellos".

Por otro lado, desaprobó la "receta económica" formulada la víspera por el exmandatario Ernesto Zedillo, acerca de impulsar una reforma fiscal para que el Estado se allegue de más recursos. De gira por Jalisco, el político tabasqueño consideró que las declaraciones de Zedillo evidencia la coincidencia de los "proyectos de derecha" de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN).

"Aunque el PRI y el PAN se peleen en vísperas de las elecciones del 5 de julio, en la realidad coinciden en hacer daño al pueblo de México, y prueba de ello es que el expresidente Ernesto Zedillo, el presidente pelele Felipe Calderón y su secretario de Hacienda, Agustín Carstens, insisten en aplicar reformas estructurales como la aplicación de IVA a medicamentos y alimentos", acusó.

López Obrador sostuvo ante sus seguidores que tanto PRI como PAN buscan cobrar impuestos a los sectores más bajos de la población, mientras que se mantienen beneficios económicos a banqueros y empresas. El "presidente legítimo" llevó a cabo mítines en los municipios de El Salto, Tlaquepaque, Tonalá, Guadalajara, Zapopan y Tlajomulco.

En esos actos recordó que legisladores panistas y priistas "aprobaron la ley del ISSSTE, que afectó a 2.5 millones de trabajadores, específicamente a los maestros, y el Impuesto Empresarial a Tasa Única", que aún desaprueba el sector empresarial.

 

Rehúsa Peña Nieto parar giras

Israel Dávila, corresponsal

Toluca, Méx., 19 de mayo. El gobernador Enrique Peña Nieto advirtió que no suspenderá sus giras, a medida que se acercan las elecciones del 5 de julio, que renovarán Congreso y alcaldías mexiquenses, como se lo exigieron los dirigentes estatales de los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y del Trabajo (PT) en un desplegado. Nos nos recluiremos en las oficinas, respondió el mandatario, acusado en el escrito de ser el jefe de campaña del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la elección local.

Perredistas y petistas lo calificaron de intolerante y mentiroso, y señalaron que no hay congruencia entre lo que dice y lo que hace. Peña Nieto sigue violando el Código Electoral. No sólo no retiró su propaganda, sino que la modificó para mimetizarla con la del PRI, dijo Ricardo Moreno, representante del PRD ante el Instituto Electoral del Estado de México.

Moreno recordó que al inicio de las campañas el dirigente estatal priísta, Ricardo Aguilar, admitió que una de las estrategias del tricolor sería explotar la imagen de Peña Nieto. Por ello se resiste a dejar las giras, apuntó.

Asención Piña Patiño, del PT, consideró: No vemos voluntad política. El gobernador y su gente pasan por alto cualquier sugerencia. Ojalá recapaciten, porque si esto es a 15 días de que se inició el proceso, ¿qué podemos esperar el 2 o el 5 de julio?

Madrazo: Confusa elección del 2006; Televisa operó a favor de Calderón

LA REDACCIóN                                                                                  

México, D.F., 19 de mayo (apro).- En un giro retórico, el excandidato presidencial priista Roberto Madrazo Pintado acusó a Televisa de apoyar abiertamente a su adversario, Felipe Calderón Hinojosa, y de manipular encuestas electorales en su contra. Y admitió no tener claro quién fue el ganador de los comicios de 2006.

Dijo que las encuestas difundidas por Consulta Mitofsky en ese tiempo contenían preguntas amañadas para que Calderón subiera en los estudios de opinión y alcanzara a Andrés Manuel López Obrador.

El tabasqueño acusó a la empresa de "construir o destruir honras, prestigios, en segundos" y demandó la regulación de la televisión pública para evitar la concentración de monopolios. "Estoy convencido que no puede haber tanto poder concentrado en un medio de comunicación que le haga tanto daño a nuestro país. Estos monopolios no son buenos para el país", reclamó en entrevista con Carmen Aristegui para MVS Noticias.

Aristegui preguntó a Madrazo si hubo fraude electoral en perjuicio de Andrés Manuel López Obrador en 2006. Respondió: "Al menos no está claro para mí".

Aunque en el punto de la televisora fue crítico, Madrazo esquivó enjuiciar el respaldo de la compañía de Emilio Azcárraga a la candidatura presidencial de su correligionario Enrique Peña Nieto, tampoco quiso revelar qué militante del PRI quiso presentar al narcotraficante Amado Carrillo con el excandidato presidencial Luis Donaldo Colosio, ni se atrevió a dar detalles de la negociación para aprobar la llamada "Ley Televisa".

"Colosio sabía que lo estaban buscando diferentes grupos vinculados a la droga y Colosio era sumamente cuidadoso de eso porque estaba decidido a evitar lo que ahorita estamos viviendo y Colosio sabía que tenía que estar libre para la reforma del poder", inició.  "Lo buscaba particularmente esta corriente de Amado Carrillo que era cártel de Sinaloa", continuó.

-         ¿Por conducto de quién un hombre como Amado Carrillo se pudo haber acercado a Luis Donaldo Colosio? –preguntó la periodista.

-         Eso no lo sé.

En esa actitud evasiva, Roberto Madrazo tampoco fijó su postura respecto a la acusación y posterior desmentimiento de Miguel de la Madrid de involucrar a Raúl y Enrique Salinas de Gortari con los capos de la droga. 

 

Gobierno rebasado: corresponsales extranjeros

Autor: Nydia Egremy

En los primeros días del brote de influenza A/H1N1 en México, los trabajadores de la prensa extranjera se preguntaban: “¿Dónde está el líder?” A pesar de que hubo una estrategia de informar todos los días, la partida la ganó el jefe de gobierno del Distrito Federal, estima Marco Romero, corresponsal de la agencia informativa italiana ANSA. Observa que esos primeros días “el presidente desapareció como parte de una estrategia bien definida”, como lo hicieron notar sus colegas de Reuters y AP.

Agrega que, en política, los vacíos se llenan. Durante los primeros momentos de la epidemia se acusó a Marcelo Ebrard de protagonismo, pero –según el corresponsal– mostró liderazgo y trabajo; el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, no mostró nada, y el secretario de Salud, pese a ser un personaje no muy carismático, incluso un político desconocido y que se “enredó” en las cifras, “sí capoteó” la emergencia.

Agrega que el presidente de la república hubiera podido “resurgir”.

Manuel Martínez Cascante, corresponsal del diario español ABC, aprecia que la sociedad mexicana “ha estado muy por encima de sus dirigentes y ha dado un ejemplo de sensatez, responsabilidad y buen juicio” frente a los mensajes contradictorios, en ocasiones, de los poderes públicos.

Respecto del tratamiento gubernamental e informativo del brote, Patricio Guy –corresponsal de Radio France Internacional– lo observa como la forma en que los países del primer mundo y la Organización Mundial de la Salud (OMS) “usaron a una ciudad de 30 millones de habitantes para ver cómo reaccionaría una población de ese tamaño”, que además tiene frontera con Estados Unidos.

En esta crisis, la sociedad reaccionó sin dramatizar frente a una epidemia que pudo ser muy grave, agrega Guy.

Para él, México fue un laboratorio.

Por su parte, la periodista estadunidense Tracy Wilkinson, corresponsal de Los Angeles Times, considera que, salvo excepciones, “las autoridades no hicieron un buen trabajo en proporcionar la información necesaria y completa”. Destaca que el gobierno mexicano ni siquiera pudo especificar de qué zonas o delegaciones provenían los fallecidos ni el origen del brote, el género, edad y perfil socioeconómico de las víctimas. “Debe haber una mejor forma de proporcionar la información, pues la gente estaba con pánico un día y al siguiente ya no sabía si creer o no lo que le decían”.

Wilkinson –quien informó la ocupación militar de Estados Unidos en Irak y Afganistán, así como los acontecimientos en Bosnia desde 1998 hasta que concluyó el conflicto– agrega que “hasta cierto punto” los diarios y las revistas mexicanas hicieron un buen trabajo. También observa que subsiste la desconfianza de la sociedad hacia las autoridades.

A su vez, Sybille Flashka, corresponsal de ARD Radio Alemana, expresa que le sorprendió el “paternalismo” en los mensajes del presidente. La periodista –quien ha reportado conflictos y desastres naturales en América Central y el Caribe– explica que la cultura política de los dirigentes del Partido Revolucionario Institucional y del Partido Acción Nacional “no es consecuente con el espíritu valiente y solidario de la población en general”.

Cifras, de la nada

Las agencias de todo el mundo pedían a sus corresponsales en México datos, números, precisar quiénes morían y en qué sitios había surgido el brote. Los periodistas enfrentaron el mismo problema: las cifras no coincidían, no reflejaban la realidad. Para Manuel M.

Cascante, el “momento más chocante” fue cuando el secretario de Salud, José Ángel Córdova, anunció que los muertos eran casi 200, y eso dio la impresión de que era un problema muy serio, pero al día siguiente bajó la cifra.

Sybille Flashka recibió instrucciones parecidas: informar cuántos afectados y muertos había en México por la influenza humana. Tuvo que insistir en que la cifra de 159 muertos por el virus que se anunció en un primer momento no era comprobada, sino que debía ser verificada por la autoridad.

Observó cómo algunos colegas hacían una cobertura “amarillista” de la emergencia al afirmar que en México morían miles por el virus, luego de que se manejó que eran 159 las víctimas mortales. Como testigo de las víctimas que dejaron en Centroamérica los huracanes Stan y Wilma, la corresponsal asegura que en sus programas de radio buscó ofrecer datos comparativos que contrastaban las cifras de otros países cuando suceden emergencias parecidas en las que hubo fallecimientos por enfermedades respiratorias.

Sybille considera que las medidas del gobierno mexicano para contener la epidemia fueron correctas, “aunque en algunos casos fueron exageradas; eso fue contradictorio para algunos”. El manejo de esta emergencia hizo pensar a muchos que se trataba de un virus mortal y sentían que debían cubrirse con la mascarilla todo el tiempo, “y en realidad no sirvió para nada”, concluye.

Una experiencia similar tuvo Eva, corresponsal de una agencia informativa británica quien pide omitir su nombre: las cifras que proporcionó el gobierno federal no fueron claras. Explica que en aras de la precisión necesaria para hacer una cobertura informativa veraz, en medio de la urgencia de su empresa –que surte de información a Europa occidental–, ocupó todo un día para confirmar los datos que aportó el secretario de Salud en una de sus conferencias.

“Creo que, para todos nosotros, las cifras fueron las problemáticas. Estaban confundidos, no se sabía cómo los funcionarios calculaban los números que daban y eso hizo mucho daño”. Añade que probablemente ellos utilizaron cifras demasiado altas antes de saber qué pasaba.

A Patricio Guy, de Radio France Internacional, le impresionó la dramatización que se hizo en Europa y Canadá de la emergencia. Su agencia le pedía que le reportara diariamente el nivel de pánico que existía entre los mexicanos; enfatizó en sus envíos que tal sensación no existía, sino un gran respeto a las medidas de seguridad. Explica que, “en comparación con los 6 mil muertos del narcotráfico el año pasado, esta epidemia se veía con gran seriedad por parte de los mexicanos; pero traté de demostrar que no había ese pánico que hablaban los medios europeos y canadienses, principalmente”.

Sin descanso

Originaria de Atlanta, Tracy Wilkinson vive hace 17 años fuera de su país y llegó hace nueve meses a México. Asegura que para Los Angeles Times éste es un país muy importante porque siempre tiene “historias” dignas de ser informadas. Luego de cubrir día tras día el desarrollo del brote de influenza en México, su búsqueda de información sobre los muertos por ese virus “era para darles una cara, para sacar sus historias, saber quiénes y por qué estaban muriendo”; no se trató de un asunto mórbido. Sin embargo, reitera que, aunque les pedían la cifra de esas víctimas, “aquí la percepción era que no se hablaba tampoco de los vivos”.

Aunque Marco Romero ha trabajado en América Central en donde ha sido testigo de los desastres naturales, el brote de la influenza humana en México le parece una experiencia importante y un caso inédito sólo comparable con la cobertura de un hecho repentino y catastrófico como la epidemia del Síndrome Respiratorio Agudo Severo en China, en 2003.

Esto sucede, apunta el redactor en jefe de ANSA, como en las guerras, donde gran parte del tiempo estás cerca del frente de batalla y al mismo tiempo, “aunque estás nervioso y tenso o en la zozobra, debes tener la serenidad y frialdad para abordar el tema de la manera más racional posible”.

Eva afirma que no tuvo tiempo de sentir miedo; “trabajábamos de manera tan brutalmente rápida” que no hubo ocasión para ello. Explica que las reglas de seguridad impuestas por su agencia no le permitieron asistir a los hospitales para entrevistar a enfermos o visitar los sitios del probable origen del virus. Sin embargo, sus reporteros son especializados en estas emergencias y pudieron elaborar los análisis que requería, con lo que se logró hacer una cobertura internacional de esta historia Para Guy, fue sorprendente la forma en que la sociedad mexicana reaccionó. Le pareció que hubo “un reacomodo del tejido social”, que se tradujo en una mayor interrelación de las personas en los barrios, de preguntar al farmacéutico, de cómo el vendedor de carne de cerdo en el mercado explicaba a su clientela que ese producto no transmitía la enfermedad. “Eso quiere decir que los mexicanos no cuentan con las autoridades. Tuve la impresión de que ellos seguían más las instrucciones de la OMS que de sus autoridades”, señala.

Aunque siente que no hubo “ocultamiento” de información por las autoridades, Sybille Flashka se sintió contrariada porque no hubo oportunidad para entrevistar directamente a especialistas: la Secretaría de Salud concentró los testimonios.

Manuel Martínez Cascante trabaja en México desde 2002. Cubrió antes los conflictos bélicos en Irak, Afganistán, Haití, Palestina y otros sitios con problemas cuya gravedad ocupó los titulares de la prensa en todo el mundo. A mediados de abril, tras conocer la amenaza por influenza y avisar a su sede en Madrid que había una historia importante en México, se preparó para observar la mañana siguiente cómo despertaba la capital. Su sorpresa fue ver la transformación del paisaje urbano y humano con la mayoría de citadinos portando mascarillas.

Asegura que no tuvo miedo. “Los periodistas, y más los que tenemos la mala costumbre de frecuentar conflictos y lugares teóricamente peligrosos, por autoprotección sicológica y una manera de convencernos, decimos que esos problemas no van con nosotros; solemos mirarlos como un espectador de una película”.

Desde su perspectiva, México ha perdido mucho, sobre todo su imagen en el exterior. Aun así, considera que luego de un hecho trágico las personas tienden a olvidar, aún más lo negativo.

Insiste que en esta crisis “la sociedad superó a las autoridades”.

Los muertos: por deficiente servicio de salud

Patricio Guy estima que luego de conocer que existía la posibilidad de una epidemia por influenza, los mexicanos se percataron de que tenían un servicio médico deficiente.A este hecho se sumó lo que llama la “guerra de las cifras entre la OMS y el secretario de Salud”, que demostró que la población en este país no tenía los servicios de médicos que merecen. Por otra parte, se observó que si había muertos en el país es porque se carece de esos servicios o porque éstos no funcionan bien.

Cuando Tracy Wilkinson confirmó que la información en la capital del país no fluía lo suficiente, decidió viajar a Oaxaca para conocer de primera mano quiénes eran las víctimas de la influenza. “Quizás por ser un lugar más pequeño era más fácil conseguir la información y hablar con las personas”, y así ocurrió, por lo que esta periodista cree que fue mejor estar lejos del Distrito Federal.

Su colega español Manuel Martínez abunda en que las autoridades evitaron mostrar el perfil de los fallecidos; la impresión generalizada es que se trata de gente que no tiene acceso a un hospital y tampoco tiene mayores medios, y no acude al médico salvo cuando ya no le queda más remedio, además se automedica.

“Probablemente ésa es la razón por la que ha habido muertos en México y no los ha habido en otros países”.

Sybille Flashka también se refiere a la pobreza en esta situación sanitaria. Observa que gran parte de los mexicanos no acude al médico porque les cobran mucho por una consulta o porque viven alejados de un centro médico.

Flashka se pregunta cómo la población de pocos recursos puede acatar las disposiciones de lavarse constantemente las manos para prevenir la epidemia, “si no tiene agua o la paga carísima cuando le llega en pipas”. De esta crisis falta saber “dónde murió más gente y en qué zonas se infectaron más: Iztapalapa, Chalco o el Bordo de Xochiaca”.

 


Publicado por solaripa69 @ 9:41
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