Lunes, 08 de junio de 2009

Frenan policías de Oaxaca marcha chiapaneca; hay tres heridos

ISAíN MANDUJANO. Proceso.

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 5 de junio (apro).- Policías municipales de Tuxtepec, apoyados por civiles, impidieron que una de marcha de campesinos chiapanecos pasara por Oaxaca.

En la acción, tres campesinos resultaron lesionados. Los marchistas pretendían pasar por suelo oaxaqueño con destino a la ciudad de México, para denunciar la represión que viven en su lugar de origen.

         Pavel Vázquez Cruz, miembro del Movimiento Obrero Campesino Regional Independiente (MOCRI), afirmó, vía telefónica, que cuando pretendían llegar a Tuxtepec, una hora después de haber ingresado al estado de Oaxaca vía Cosamaloapan, Veracruz, policías estatales y municipales empezaron a provocarlos y a tratar de impedir el paso de la caravana.

         Antes de la agresión, a los cerca de 300 campesinos chiapanecos se había sumado un número similar de miembros de la Organización Campesina Independiente de Oaxaca, así como del MOCRI, filial a la Coordinadora Nacional Plan de Ayala-Movimiento Nacional (CNPA-MN).

         Vázquez Cruz dijo que los policías municipales y hombres vestidos de civil a bordo de camionetas sin placas, empezaron a provocarlos para que respondieran "a las mentadas de madre", pero guardaron calma y siguieron su camino.

         "Más adelante nos topamos con un muro de policías dispuestos a no dejarnos pasar. Sin embargo, al querer negociar, se armó un zafarrancho y nos empezaron a disparar", dijo el vocero del MOCRI.

         Añadió que tres campesinos chiapanecos resultaron con heridas de bala. Son: Enrique López Hernández, Cristóbal López Méndez y Remigio Jiménez Morales, de los municipios de Amatán, Marqués de Comila y Chilón, respectivamente.

         "Tras la agresión, nos replegamos y regresamos a Cosamaloapan, donde internamos a los heridos en un hospital de esa localidad", dijo Pavel Vázquez.

         Indicó que ahora replantearán la ruta a seguir rumbo a la Ciudad de México, debido a que no desean caer en otra provocación, y señaló que esta noche pernoctarán en Cosamaloapan y será hasta mañana cuando prosigan su marcha.

         El lunes pasado, los campesinos salieron de Chiapas. Tienen previsto llegar al zócalo de la Ciudad de México, donde denunciarán los actos de represión y persecución por parte del gobierno de Juan Sabines Guerrero.

         Pavel Vázquez dijo que, desde que salieron de Tuxtla Gutiérrez, policías de esta entidad los han seguido en forma discreta.

         Hace dos días, el excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador intercedió públicamente por los campesinos chiapanecos ante el gobernador Juan Sabines, al que demandó la liberación de 33 labriegos recluidos en cárceles de Chiapas.

 

 

Avanzan labores para hallar restos de 20 mineros en Pasta de Conchos

La Otra Obrera realiza colectas para costear los trabajos

En un mes brigadistas esperan terminar de sacar agua para continuar las excavaciones

Las concentraciones de metano, en niveles seguros, afirman

Pretenden demostrar que Minera México abandonó a sobrevivientes

Leopoldo Ramos. La Jornada.

Corresponsal

Nueva Rosita, Coah., 7 de junio. Los 20 brigadistas coordinados por La Otra Obrera demuestran cada día al gobierno federal y a la empresa Industrial Minera México (IMMSA) que es posible rescatar los restos de los 63 trabajadores sepultados en la carbonera Pasta de Conchos.

Desde hace casi siete meses iniciaron labores y en un mes esperan poder iniciar las excavaciones para llevar al sitio donde podría haber 20 cuerpos, ya que en ese punto los mineros se reunían para comer, casi a la misma hora en que el 19 de febrero de 2006 un estallido causó una serie de derrumbes.

En abril de 2007, IMMSA (filial de Grupo México) suspendió el rescate con el argumento de que el yacimiento era inexplorable y la posibilidad de recuperar los cuerpos era muy remota.

Según un informe pericial de Daniel G. Wooton, un supuesto especialista en minas que exploró Pasta de Conchos a petición de la compañía los días 26, 27 y 28 de marzo de ese año, existe riesgo de contaminación bacteriológica en la zona cercana a la mina y sus efectos podrían afectar la salud de cientos de personas; además, es muy alta la posibilidad de que los rescatistas sufran accidentes.

Ellos decían que la mina estaba envenenada, recuerda Fernando Acosta Esquivel, activista de La Otra Obrera, organismo defensor de los derechos laborales vinculado con La Otra Campaña del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y secretario general del Comité Central del Partido de los Comunistas en México.

Colecta para la búsqueda

La Otra Obrera y La Otra Campaña realizan colectas en cruceros de diferentes ciudades, escuelas, universidades públicas, sindicatos y entre organismos no gubernamentales a fin de reunir fondos para recuperar los cadáveres de la mina de carbón, ubicada en el municipio de San Juan de Sabinas, mejor conocido como Nueva Rosita, 350 kilómetros al norte de Saltillo.

“Tenemos una campaña que se llama Un peso por el rescate. De ahí ha salido el dinero, y en casi siete meses que tenemos trabajando en Pasta de Conchos hemos gastado dos millones de pesos”, señala Acosta Esquivel.

Cuando ocurrió el accidente, en la cantera trabajaban 78 mineros, de los cuales 13 se salvaron la vida. Los 65 restantes quedaron atrapados a unos 160 metros de profundidad y en los meses siguientes las brigadas de rescate sólo pudieron recuperar dos cuerpos, antes de que IMMSA y el gobierno federal pararan los trabajos.

Para descender desde la bocamina hasta la plancha de la veta, los 20 brigadistas, que reciben un sueldo semanal de 700 pesos y laboran en turnos de ocho horas de lunes a viernes, deben recorrer una pendiente de 700 metros. El frente o túnel principal de la mina mide aproximadamente 2 mil 200 metros.

En las minas de carbón con tiros verticales, como Pasta de Conchos, la distancia se mide por diagonales, que son excavaciones secundarias al túnel principal ubicadas a 50 metros una de la otra. En estas galerías los trabajadores remueven la tierra para extraer el mineral.

Tres años y cuatro meses después de la tragedia, las concentraciones de metano, revisadas continuamente por los rescatistas con un metanómetro, apenas llegan a 0.3 por ciento, por debajo del 0.5 por ciento recomendado por normas de seguridad internacionales para evitar una explosión.

Las brigadas comenzaron a trabajar el 10 de noviembre de 2008. Acosta explica que lo primero fue conectar la electricidad para poner en funcionamiento la bomba que extrae agua del subsuelo y los abanicos que inyectan a la mina aire desde el exterior, a fin de reducir la concentración de metano.

Hemos reafianzado la mina, desde la bocamina hasta la diagonal 16 (a unos 800 metros de distancia) y estamos sacando 200 mil litros de agua diarios. Tenemos tres meses trabajando constantemente en el bombeo del agua.

Confió en que durante las siguientes cuatro semanas los trabajadores terminarán de sacar el agua. Entonces se iniciará la ardua extracción de los escombros del derrumbe, que al parecer se extendió más de 100 metros, y al mismo tiempo deberán evitar que el techo y las paredes vuelvan a colapsarse.

Al frente de los trabajos para reacondicionar la mina está Gilberto Solís, vecino de esta región carbonera, quien durante más de la mitad de su vida (tiene más de 50 años) ha trabajado en minas.

La empresa cometió homicidio industrial, asegura activista

Don Gilberto, como le llaman viudas y otros familiares de los trabajadores fallecidos, perdió a su hijo mayor y a un sobrino en la tragedia.

Se supone que cuando pasó eso (el accidente), era más o menos la hora de comida; por eso podría haber 20 o más trabajadores entre la diagonal 18 y la 20 o 21, considera.

Estimamos que la mayoría de los compañeros están cerca de esa área, porque ahí fue la caída y creemos que quedaron vivos. Ésa es una de las evidencias que estamos buscando, para comprobar que fueron abandonados, agrega.

El activista está convencido de que Grupo México cometió homicidio industrial al abandonar a los mineros aun cuando muchos seguían vivos tras el estallido, y asegura que la empresa dejó de buscar a los trabajadores para encubrir las fallas y la inseguridad con que operaba.

Junto con los deudos de los mineros fallecidos, La Otra Obrera también pretende que la tragedia en Pasta de Conchos sirva para poner en evidencia a empresarios que solamente buscan enriquecerse a costa de la seguridad y de la vida de sus trabajadores.

Queremos que se haga justicia, que a Industrial Minera México se le quiten todas las concesiones y que la muerte de los 65 mineros no quede impune, señala Gilberto Solís.

Crece la tragedia: van 41 infantes muertos en guardería del IMSS de Hermosillo

LA REDACCIóN. Proceso.

Hermosillo, Son., 7 de junio (apro).- La cifra de fallecidos por el incendio en la estancia infantil  "ABC" ha provocado la muerte de 41 infantes, infrmó esta mañana Raymundo López Vucocich, secretario de Salud estatal.

Detalló que siguen hospitalizadas 26 personas, 4 adultos y 22 niños, de los cuales 12 están muy graves.

Los infantes fallecidos tenían entre 11 meses y 4 años de edad. La mayoría murieron por asfixia, de acuerdo con los reportes médicos recabados hasta esta mañana.

Según testigos, el fuego empezó alrededor de las tres de la tarde en una bodega que resguarda llantas y automóviles de la Secretaría de Hacienda estatal, y luego se propagó al interior de la guardería "ABC", ubicada en calle Mecánicos y Perisur de la colonia "Y Griega".
Decenas de policías estatales, municipales, bomberos y Cruz Roja colaboraron en las labores de rescate y, aunque lograron salvar a algunos de los menores de 3 años, 38 de ellos fallecieron por asfixia y quemaduras.
Incluso para lograr entrar a la estancia infantil --subrogada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)--, los socorristas debieron tumbar las paredes de la guardería. En la calle, decenas de padres de familia mostraron su desesperación por conocer la suerte de sus hijos.
Las escenas trágicas se repitieron cuando algunos policías trataron de reanimar a los pequeños que finalmente fallecieron.
Una casa contigua a la estancia infantil, ubicada en la calle Jornaleros y Ferrocarrileros, fue habilitada como refugio para atender a los menores rescatados por elementos de bomberos y policías.
En el área donde ocurrió el incendio se formó una cadena humana con voluntarios que colaboraron en las labores de rescate.
De acuerdo con cuidadoras de los niños, se encontraban en las instalaciones unos 120 menores cuando ocurrió el siniestro.
Testigos comentaron que la guardería no se quemó, sino que por lo caliente del incendio en la bodega vecina, se derritió el techo falso del inmueble y éste cayó sobre los menores, además del humo que se metió por el techo intoxicando a una gran cantidad de niños.
Algunos vecinos que participaron en las labores de rescate cuentan que no se escuchó ninguna explosión, que de pronto vieron salir humo y a las maestras de la guardería correr en medio de gritos.
El inmueble es una especie de nave industrial que carece de salidas de emergencia. Con el automóvil de un vecino, rompieron las paredes e hicieron tres boquetes para ingresar a la estancia infantil.
Otros testigos relataron que al entrar al lugar no se escuchaban llantos de niños, había mucho humo y sólo empezaron a sacarlos cuando tropezaban con los cuerpos.
Una de las maestras reveló que el incendio inició en el área de maternal, donde se encuentran los niños de 2 años.
Poco después arribaron los paramédicos para iniciar el traslado en ambulancia de los niños lesionados a los hospitales CIMA, Shriners, Licona e Infantil del Estado de Sonora (HIES).
Sin embargo, la policía reportó más tarde que se habían agotado las camas del HIES para atender a los niños quemados.
Por su parte, el director de Seguridad Pública Municipal, Ramsés Arce, confirmó que los lesionados están siendo atendidos en distintas instituciones hospitalarias.
Mientras el alcalde Ernesto Gándara Camou, en un recorrido por la zona de la tragedia, aseguró que no se escatimarán recursos para apoyar a las familias y niños que resultaron afectados en el incendio de la guardería "ABC".
Los lesionados en situación crítica, fueron llevados en avión de Hermosillo a Guadalajara, Jalisco, unos y otros a Sacramento, California, para que sean atendidos en centros hospitalizados especializados.

 

 

La dictadura que viene

Hermann Bellinghausen

Las recientes andanzas del otrora sartrecillo valiente, Mario Vargas Llosa, en Venezuela, ilustran a qué grado la ultraderecha latinoamericana está perdida y está perdiendo. No que se idealicen o sobrevaloren los gobiernos progresistas de la región, ni que se minimice al fascismo que acecha, sino que en buena parte de nuestra América los pueblos son actores, participan y producen cambios; su situación es dura, pero son más libres que nunca. Incómodos, patrones y élites defienden histriónicamente una libertad de expresión de su propiedad, sin mejores recetas que ofrecer que la neoliberal, que a todas luces ya valió queso. Su aportación es sólo ruido para el escándalo mediático. Están vacíos.

A contracorriente de la tendencia progresista y movilizada en el continente (que no deja de ser frágil) van México y Colombia, únicos países donde la ultraderecha gobierna, ahora que ya ni los Bush-Chenney ocupan la Casa Blanca y el cerco a Cuba se desmorona después de medio siglo.

Otras vergüenzas comparten México y Colombia. Son los únicos donde el narcotráfico participa abiertamente en el poder político y económico, y controla grandes territorios, incluso gobiernos estatales, municipales y, al menos, parcelas del federal. Hace tiempo que nuestro territorio entró al relevo de los cárteles colombianos, bajo nuestras propias narices y en frontera con Estados Unidos (el mercado). Hoy lo pagamos con una guerra que ha permitido al calderonato militarizar el país, imponer bloqueos de robocops y provocar una matazón anónima sin fondo, que ya se lleva entre las patas a funcionarios, periodistas, líderes sociales o cualquiera que se ponga arisco y no se deje.

Otras víctimas colaterales son centenares de mujeres entre Toluca y Ciudad Juárez, y aquellas leyes que defendían nuestros derechos. Cada día más, la cambiante legislación cimenta estados de excepción y un Estado policiaco con atribuciones extraordinarias, aunque se realicen elecciones en una danza de millones publicitarios para parir el ratón del voto.

Colombia y México padecen presidentes pendencieros que pasan por valientes, y sus gobiernos los controlan una cuantas familias: los Santos, Medina Mora, Uribe, Salinas, y los barones del dinero que en ambas naciones prosperan con facilidad pasmosa.

En contextos históricos distintos, ambos países se encuentran en condiciones de guerra interna. En Colombia, el Estado combate narcos y paramilitares (en realidad sus cómplices), y sobre todo al factor guerrillero, desgastado y deslegitimado, pero desafiante. En México existen focos insurreccionales explícitos en los estados del sur, de por sí militarizados hace más de una década, pero sus exigencias son estrictamente sociales, no criminales, y el poder aprovecha sus propios ruidos para no escuchar esas demandas.

La verdadera guerra en México, si se le puede llamar así, se da por el control de plazas entre el crimen organizado y un gobierno fragmentado pero unido en su proyecto de hacer buenos negocios. Aqueja a la clase gobernante una mezcla de avidez y desesperación sumamente peligrosa, en la medida en que se permite validar estados de excepción con epidemias, fugas carcelarias, decapitaciones, obras públicas, rodajes de telenovelas o allanando el paso a las trasnacionales mineras y turísticas.

Atravesamos un crisis ambiental escandalosa. Una crisis económica sin paliativos. Una devaluación de la política y de los políticos tan aguda, que cuando las autoridades dan zarpazos autoritarios los justifican como defensa de la política.

Su compromiso con la verdad es mínimo y se sienten impunes, se fían de sus publicistas y aprietan el puño. Con Felipe Calderón hay un golpe de Estado en curso, que quizás se inició desde 2006, pero es ahora que se desenmascara (y se le puede llamar de todo menos incruento), cuando la clase gobernante, a pesar de su torpeza y su arrogancia, multiplica la represión mediante un discrecional aparato de violencia institucional y privada. Y el Ejército está en las calles y las montañas.

Servicios de seguridad contratados. Plena legalidad (y ágiles los trámites) para la intervención física y electrónica de la vida personal de los ciudadanos. Una dotación de miedos a explotar (¿cuál sigue? ¿No dicen que Al Qaeda quiere alquilar los túneles de Mexicali? Si no, algo más se les ocurriráGui?o.

El desaire masivo que podría determinar los inminentes comicios intermedios y los impoderables de la nota roja seguirán en el tablero de los señores después de las elecciones. Sus pies son de barro, pero se nos acorta el tiempo para detenerlos

El fracaso de la política

Víctor Flores Olea

Es creciente la queja sobre la desorganización de la política: el nulo nivel de la discusión y las propuestas, la desaparición de los liderazgos y personalidades, el espectáculo de la política como prolongación de los intereses de los negociantes. Sí, la política que abandona sus funciones primarias y se limita a simple consejo de administración empresarial.

Por eso es que se interpreta como estancada la transición a la democracia, que no es sólo una cuestión de eventual alternancia, sino lo más importante: ¿a quién sirve la política? ¿Se hace en nombre de qué beneficiarios o intereses? Si no se responden estas preguntas la vida política asume una niebla impenetrable: por cierto, no sólo en México, sino en prácticamente todos los países del mundo. La democracia, como se concibió en sus orígenes, ha sido traicionada y negada. La acción para el bien público se ha convertido en su contrario: la manipulación para el beneficio privado, para una mayor concentración de la riqueza, para el provecho de los pocos. Si se asume esta evidencia, los desbarajustes políticos que repudiamos (inclusive la corrupción y los delitos), se explican de manera transparente.

Pero una novedad, que también lo es mundial, es que los aparatos de comunicación, sobre todo la televisión, se han convertido en el Gran Mediador entre los sistemas políticos al servicio de los intereses privados concentrados y la ciudadanía. Es verdad, no hay homogeneidad plena en los medios, y caso notable es La Jornada, que dice mucho de lo que no quieren decir los otros. Y lo es también Internet que, a pesar de la penetración de los intereses mercantiles, conserva libertad en amplios sectores de su contenido: los sistemas de comunicación inevitablemente tienen sus propias fisuras de corrección, de negación. ¿Se trata de excepciones? Por supuesto, y por eso vale la pena mencionarlos.

Una de las variantes es que los partidos políticos, que históricamente, en todas partes, han fungido como los mediadores democráticos entre el Estado y la ciudadanía, entre la opinión pública y el poder político, han dejado de cumplir su función. Y la han dejado de cumplir porque en vez de representar a la ciudadanía se han puesto al servicio de los intereses de la política real, de la real economía, siendo sustituidos en buena medida por los medios de comunicación, que pretenden establecerse como el nuevo Gran Mediador entre el poder y la ciudadanía.

De ahí la nula función de los partidos políticos, el desprestigio de su representatividad, la desconfianza y desprecio de la ciudadanía hacia los mismos. Es verdad que la mediocridad de los políticos y de la política, y la ausencia de liderazgos han jugado su papel en esta demolición. Pero insisto: el hecho más importante es que los partidos han dejado de cumplir en gran medida la función representativa de su origen y hoy los vemos, la mayoría de las veces, en su función creadora de leyes en el Legislativo, apenas como dóciles subordinados de los intereses económicos. Desplazamiento de su tarea original y sometimiento resignado a otros intereses que no son los de la ciudadanía: he aquí la doble razón del actual desprestigio y fracaso de la política y de los partidos.

Desprestigio, naturalmente, que no es compensado ni de lejos por el nuevo Gran Mediador comunicacional, que se ostenta también como un amasijo de intereses en que se mezclan monopolios, contubernios, alegato en su nivel más primitivo en favor del establishment conveniente a sus intereses, El nuevo Gran Mediador es también el nuevo Gran Espurio de la vida política contemporánea, y en México el fenómeno es abrumador.

Lo anterior es absolutamente visible y causa principal de frustración de la ciudadanía. Frente a ello, se han ido configurando dos respuestas in extremis: por un lado, se sostiene que debemos abstenernos de asistir al próximo sufragio como una clara señal ciudadana de repudio y disgusto. Tengo graves dudas de que sea el mejor camino, porque los aparatos de poder no recogerían la señal, sino que la interpretarán cómodamente como una luz verde para seguir adelante por la misma vía de la corrupción y la subordinación. En la práctica sería también una convalidación de lo existente.

Entre quienes siguen pensando en la relativa legitimidad de los partidos encontramos dos tendencias: para una, la situación actual es simplemente la oportunidad del ascenso y el aprovechamiento, de continuar medrando con lo actual. Para los otros, entre quienes seguramente no sólo hay gente de buena fe sino con deseos y talento para cambiar la situación, la concurrencia a los próximos sufragios sería una oportunidad para iniciar el cambio, al menos para dar señales de que por la vía electoral algo, si no el total, debe comenzar a renovarse. Me parece que debemos estar con quienes se definen por esta oportunidad, aun cuando muchos la veamos como demasiado remota, difícil. Pero me parece que el intento de hacer política diferente debe apoyarse, por más complicada que parezca la realización de su objetivo.

Pero, ¿será de verdad la mejor ruta para avanzar en la vía de nuestra positiva y efectiva transición democrática? En todo caso no se percibe otra a la vista. Simplemente es útil recordar de veras cuáles son las reales causas del fracaso de la política en México: el reino que por lo pronto parece inconmovible de los intereses particulares. ¿Cómo hacer para que la política se convierta en serio y de verdad en res publica, en asunto de la polis, es decir, de la ciudadanía en su conjunto? Mucho habrá que esforzarse, por ejemplo con la reflexión y denuncia de La Jornada, en definitiva con su reciedumbre y valor ético insobornable, y que seguirá entonces teniendo una importancia capital.

 


Publicado por solaripa69 @ 10:04
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