Lunes, 20 de julio de 2009

Ebrard: urge cambio de política económica ante el desastre social

Terminó el paraíso prometido por el pensamiento único de la globalización, asegura

El neoliberalismo despoja al patrimonio de la humanidad de su carácter cultural, dice Elio Masferrer

El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubon, aseguró que es urgente reconsiderar la política de globalización en el país y emprender un cambio de rumbo ante el desastre social indignante y contundente que se vive debido al fracaso de la política económica.

 

Al inaugurar el 53 Congreso Internacional de Americanistas en la Universidad Iberoamericana (Uia), foro en el cual participan pensadores críticos al paradigma globalizador, aseveró que el paraíso prometido por ese pensamiento único terminó, y todavía se preguntan, ¿por qué México no crece? ¿Por qué es un país en el que se propaga la desesperanza? ¿Por qué tenemos la inseguridad y la violencia que hay?

Expresó que la evidencia palmaria de ese fracaso son las cifras que arrojó el más reciente reporte del Consejo Nacional de Evaluación de los Programas Sociales, el cual advierte que 50 millones de mexicanos viven en pobreza patrimonial y sus ingresos no les alcanzan para alimentación, educación y salud; en tanto 18 millones y medio de ellos no tienen siquiera para comer.

De acuerdo con ese informe, 10 por ciento de la población tiene 39.3 por ciento del ingreso nacional, y el 10 por ciento más pobre de este país tenía 1.6, pero ahora tiene 1.4. Además, 90 por ciento de los más pobres no son derechohabientes del sistema de salud.

A pesar de la grave situación social que reflejan estas cifras, el tema no está en la agenda nacional, agregó Ebrard.

Esa es la realidad de México, del país al que ustedes llegan a celebrar este Congreso de Americanistas, señaló el mandatario capitalino ante los cerca de 4 mil académicos y pensadores del continente que participan en este encuentro, varios de los cuales, dijo, han sido en los años recientes críticos informados y comprometidos al poner en tela de juicio el paradigma de la globalización, mismo que en la década de los 90 invadió, contagió y se propagó entre las elites gobernantes de América Latina, y tuvo particular énfasiss en México.

A defender nuestro origen

Al señalar que es necesario reconsiderar urgentemente la globalización y abandonar el pensamiento único, se pronunció por defender urgentemente nuestras culturas, nuestro origen y diseñar nuestro futuro propio.

 

Durante la apertura aprovechó para celebrar que sea en la Uia, dirigida por la Compañía de Jesús, en donde se esté planteando esta situación, porque esta realidad no es compatible con la ética cristiana, no se puede sostener una ética cristiana y tolerar esta realidad en México, apuntó

En su oportunidad, Elio Masferrer Kan, presidente del comité organizador del congreso, aseveró que el impacto de las políticas neoliberales despoja al patrimonio de la humanidad de su carácter cultural, mientras que su efecto en los presupuestos para la indagación ha condenado a los investigadores sociales a vivir en la más impresionante precariedad económica.

Ante las crisis presupuestaria y de la industria, ahora se generan procesos de mercantilización del patrimonio de la humanidad, convirtiéndolo en simple objeto turístico y despojándolo de su carácter cultural, alertó.

Esto puede llegar a extremos depredatorios, como la realización de más de 6 mil 500 perforaciones en las pirámides de Teotihuacán para sujetar un sistema de luminarias, con lo que se pretende desarrollar un corredor turístico, como si faltaran visitantes en el sitio más concurrido de México y uno de los más visitados del mundo indicó.

El turismo y el presunto empleo no justifican la barbarie de la destrucción del patrimonio cultural y natural, afirmó Masferrer, quien señaló que en la mayoría de los casos muchos de estos empleos son trabajos mal remunerados, que sólo sirven para enriquecer a las trasnacionales del turismo, sin que por ello dejemos de mencionar la prostitución y la corrupción de menores, como servicios turísticos en un capitalismo salvaje, agregó.

El presidente del comité organizador del citado congreso criticó los procesos de trasnacionalización, en donde quienes crecen no son los países o economías nacionales, sino las empresas multinacionales.

Los más de 4 mil participantes en el encuentro trabajarán en torno a 16 ejes temáticos, como globalización, medio ambiente, derechos humanos, educación, comunicación, política, cultura, estudios de género, tecnología, prevención de riesgos y desastres y análisis de la migración.

PGR inventó cargos a Jacinta, dice CNDH.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) concluyó que la PGR acusó a las indígenas Jacinta Francisco Marcial, Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio con base en testigos falsos y en testimonios “de oídas”

Ruth Rodríguez
El Universal
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) concluyó que la Procuraduría General de la República acusó a las indígenas Jacinta Francisco Marcial, Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio con base en testigos falsos y en testimonios “de oídas”.

Además, entre las irregularidades detectadas, la CNDH mencionó que los tres agentes federales que dijeron haber sido retenidos por las indígenas tuvieron a su cargo la investigación del caso, lo que “impide una búsqueda imparcial de la verdad histórica y jurídica de los hechos”.

Por lo anterior, la CNDH pide al procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, instruir al Órgano Interno de Control en la PGR y a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos por Servidores Públicos para que investiguen al personal involucrado.

Jacinta es una indígena otomí de Querétaro arrestada el 3 de agosto de 2006, acusada de haber secuestrado a seis agentes federales, delito por el cual se le condenó a 21 años de prisión. Por presión de organizaciones no gubernamentales, su caso fue reabierto en abril.

Iniciativa presidencial: Todo el poder al Ejército

JORGE CARRASCO ARAIZAGA

Sin tomar en cuenta las críticas internas y externas por el estatus del fuero militar en México, el presidente Felipe Calderón envió al Congreso un paquete de iniciativas que no sólo eleva a rango de ley la intervención del Ejército en labores de "seguridad interior", sino que le otorga  nuevas facultades, sin que los poderes Legislativo y Judicial tengan mayor función que las de trámite. En su exposición de motivos, Calderón indica que formalizar esta cesión de poder al Ejército es un acto de "transparencia"...

El presidente Felipe Calderón busca militarizar aún más el combate a la delincuencia organizada: pretende que las Fuerzas Armadas tomen el control en aquellos lugares del país en los que el propio Poder Ejecutivo considere que está en peligro la seguridad interior.

Con el argumento de que se debe dar respaldo jurídico a la participación del Ejército y la Marina en tareas de seguridad, en abril pasado Calderón presentó al Senado cuatro iniciativas para que en la legislatura que inicia en septiembre se modifiquen distintas normas relacionadas con la actuación de los militares contra el narcotráfico y otras formas de la delincuencia organizada.

Sus propuestas están encaminadas a facilitar la intervención de los militares sin que éstos enfrenten consecuencias legales y, en cambio, evita cualquier modificación al fuero militar, con lo que pretende que las violaciones a los derechos humanos cometidas por efectivos de las Fuerzas Armadas sigan siendo investigadas en el mismo ámbito castrense.

El presidente propone modificaciones a la Ley de Seguridad Nacional, al Código de Justicia Militar, a la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, y un paquete de reformas a la Ley Federal de Armas de Fuego, la Ley contra la Delincuencia Organizada y al Código Federal de Procedimientos Penales.

La principal reforma que contienen las iniciativas del Ejecutivo es a la Ley de Seguridad Nacional, con objeto de introducir el concepto de seguridad interior. Y aunque en su iniciativa Calderón dice que busca definir cuándo y cómo debe actuar el Estado, reserva únicamente para el Ejecutivo la decisión de declarar la existencia de una afectación a la seguridad interior y, por lo tanto, de ordenar una intervención militar en cualquier lugar del país.

Al Congreso sólo le deja margen para que dé una opinión "sobre la oportunidad" de la declaratoria de esa alteración de la seguridad interior, a través de la comisión bicamaral de Seguridad Nacional, para lo que tendría un plazo de 48 horas.

En cuanto al Poder Judicial, tendría la función de avalar las decisiones del Ejecutivo, pues la iniciativa presidencial dice que "atenderá en forma inmediata, en un plazo que no exceda de ocho horas, las solicitudes de medidas cautelares, providencias precautorias y técnicas de investigación formuladas por la autoridad competente".

 

 

La educación superior en México, en el olvido

RODRIGO VERA

Con una cobertura universitaria insuficiente y discriminatoria, carente de empleos para los egresados y relegado de la globalización educativa, el país se aleja del desarrollo, advierte Juan Ramón de la Fuente, quien reclama una política de Estado de mediano y largo plazo, con una visión integral. En lugar de eso, "ni siquiera tenemos un planteamiento claro para resolver el problema educativo" a nivel superior, lamenta el exrector de la UNAM y actual presidente de la Asociación Internacional de Universidades.

La educación superior en México, por falta de una política de Estado, se va "quedando a la zaga" respecto de otros países que ya entraron de lleno en lo que altos círculos académicos mundiales denominan "economía del conocimiento", caracterizada por la fuerte generación de bienes y servicios a través del conocimiento aplicado.

         Lejos de llegar a esta meta, México todavía padece una baja cobertura universitaria que sólo alcanza a cubrir el 26% de la demanda educativa de sus jóvenes, quienes también están en desventaja porque muy pocos de ellos  se capacitan en las instituciones extranjeras que proveen la enseñanza más avanzada en determinadas áreas del conocimiento, quedando así relegados de la globalización educativa.

A esta conclusión llega Juan Ramón de la Fuente, exrector de la UNAM y actual presidente de la Asociación Internacional de Universidades, quien comenta:

"No tenemos una política de Estado de mediano y largo plazo en materia de educación superior. No hemos podido entrar al fondo de nuestro problema educativo, ni siquiera tenemos un planteamiento claro para resolverlo, siendo que la educación universitaria es clave para nuestro desarrollo."

De la Fuente observa algunos apuntes y estadísticas mundiales sobre educación que tiene sobre su escritorio, y agrega:

"La Unesco ha enfatizado mucho en que los países con mayor desarrollo, y con más probabilidades de insertarse en lo que llamamos economía del conocimiento, son aquellos que tienen en sus universidades a por lo menos el 40% de su población juvenil. Claro, hay países que están por encima de esa cifra; Estados Unidos y algunos países de Europa occidental tienen al 67% de sus jóvenes en las aulas de enseñanza superior."

–¿Y México?

–Desgraciadamente, en nuestro país hay un gran rezago: solamente el 26% de los jóvenes que deberían estar estudiando universidad –los que tienen entre 18 y 24 años de edad– lo están haciendo. Nos hace falta, pues, una mayor cobertura educativa y abrir más y más universidades. Nos estamos quedando a la zaga junto con los demás países de América Latina, que, en promedio, no llegan a dar ni el 30% de cobertura.      

"Junto con el África subsahariana, América Latina es la región del mundo que menos ha crecido en cuestión de matrícula en educación superior. No hemos creado las instituciones para atender nuestra demanda interna. Hemos relegado a nuestras universidades."

Qué hacer para la izquierda

Víctor Flores Olea

 

Sí, también la catástrofe del PAN, pero no del conjunto oligárquico de México. Triunfo entonces de la derecha (PRI y PAN unidos, con diferencias accesorias) y desfondamiento de la izquierda. Se han dado variadas razones: la división interna, su función corifea respecto de las políticas (sobre todo económicas) de la derecha. No, esa no es una Izquierda Nueva, sino una ya muy vieja en la experiencia de la socialdemocracia, sobre todo europea. Que no se dejen engañar los dirigentes del PRD (viejitos intelectuales) por los frescos e ignorantes publicistas de la derecha, que no se ahorran palabras como cambio y “transformación. Pero ¿cuáles y hacia dónde?

¿Se percibe el cambio profundo que implicó el triunfo de Barack Obama en Estados Unidos (aunque ahora el Presidente esté entre la espada y la pared, acosado por los intereses del complejo militar-industrial)? ¿Y la dimensión del cambio latinoamericano, después de varias décadas de dictadores sangrientos y pillos? Es que hoy en México, en América Latina, en el mundo entero (y más ante el hundimiento del neoliberalismo) se exigen nuevos sistemas políticos, nuevos sistemas económicos, la construcción de otra moral social, desde luego más solidaria, la importancia de no reducir la vida al triste papel de la ganancia desaforada.

No, la lucha debe ser hoy mucho más profunda e imaginativa, y no la que planteó la actual dirigencia del PRD, tremendamente alejada de la vida de la izquierda en México, mucho más amplia, dinámica y radical. Tal fue la causa efectiva de su derrota, para no hablar del desprestigio (y desprecio) que ganó al sólo ofrecer el vergonzoso espectáculo de maniobras para ascender y escalar, en perfecta lejanía de la sociedad, como decía antes. Porque una izquierda que no se afirma como voz de la sociedad entera se autoliquida fatalmente.

Uno de los capítulos más lamentables de la pasada elección fue la total ausencia de ideas y programas. Todo se redujo a pedestres espots. Ante una situación tan grave como la nuestra, nada coherente e importante sobre la crisis, sobre el empobrecimiento generalizado y la caída de los empleos, sobre la necesidad de otro mundo mejor, y muchos etcéteras. Todo fue calculado en las sombras: en el fondo un total desprecio a la ciudadanía. Y peor aún: ni un mínimo esfuerzo de iluminación inteligente del futuro. ¿Puede así tener éxito una izquierda, cualquiera que sea?

Ese tremendo vacío general, pero con abundancia de corrupción, originó fenómenos que ya en México son significativos cuantitativa y cualitativamente, como el voto nulo. Pero no se crea que el desprecio al sistema político se redujo a esos votantes en blanco: infinidad de los votos llamémosles normales sentían y sienten el mismo desprecio por el sistema, aunque hayan decidido un voto en favor de tal o cual candidato por otras razones, también respetables.

Pero la tremenda crisis del neoliberalismo no significa tal vez el fin del capitalismo. Ya los dueños del dinero toman iniciativas y tejen marrullerías para que la situación se modifique lo menos posible. ¿Y la izquierda, la izquierda en México? Arrollada por una derecha sin ideas, pero con recursos y decisión.

Se ha dicho, probablemente con verdad, que es necesaria la refundación del PRD, o de un partido que represente efectivamente a la izquierda, a las izquierdas mexicanas. Pero, ¿cómo? ¿Por qué vías? En días recientes han aparecido documentos valiosos como el de Alejandro Encinas, discutiendo la situación actual de la izquierda.

Existe también el documento que comenzó a elaborarse hace años y que ahora ha sido actualizado, y que francamente contiene los aspectos fundamentales de un cambio mexicano hacia una democracia de verdad, en varias dimensiones, con los siguientes puntos principales de su agenda, cada uno desglosado como merece: 1) Democracia directa y participativa. 2) Reforma electoral y representativa. 3) Régimen de gobierno. 4) Derechos humanos y justicia. 5) Federalismo y municipalismo. 6) Nuevo pacto social. 7) Reforma económica. Y, 8) Reinserción internacional. Este documento, como se recordará, fue elaborado por una comisión (de la Reforma del Estado, encabezada por Porfirio Muñoz Ledo) a la que concurrieron buen número de especialistas e intelectuales, pero que nunca prosperó precisamente porque los intereses de gobierno (en este caso el Legislativo, pero esencialmente Vicente Fox) se opusieron tajantemente a una cirugía mayor del Estado mexicano.

Se dirá que hoy la situación es más difícil que en 2000, por el triunfo de la derecha. Y se tiene plena razón. Por eso mismo debería modificarse de medio a medio la ruta estratégica para alcanzar los objetivos de la izquierda.

De acuerdo, no sería bastante con que estos principios se discutieran únicamente en comisiones y cuerpos legislativos. Su éxito radica en que se conviertan en objetivos de un programa vivo de la izquierda que se difunda, exija y milite en las calles. Algo semejante a lo que se hizo para frenar la privatización del petróleo. Algo así como el esfuerzo de Andrés Manuel López Obrador por los caminos de México para la defensa de la soberanía y la economía popular. Está ya el programa básico, que debiera difundirse grandemente e inclusive resumirse para tornarlo más accesible a las grandes mayorías. Un programa que, por supuesto, pudiera y debiera ampliarse y fortalecerse en la lucha misma. Ya debiera comenzar esa tarea.

 


Publicado por solaripa69 @ 9:43
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