Mi?rcoles, 22 de julio de 2009

Crece tensión en Honduras a medida que se prolonga la crisis

Prensa Latina

La tensión política continúa ganando grados en Honduras cuando la resistencia pacífica llegó hoy a su jornada 24 y el gobierno de facto mantiene su negativa a una solución negociada de la crisis.

En un acto ayer, frente a la sede del Congreso, un discurso de una mujer humilde llamó la atención, no sólo por la gracia de su lenguaje de gente sencilla, sino por la exhortación a radicalizar la lucha antigolpista.

Si a "güevos" entraron, a "güevos" los vamos a sacar, exclamó, en medio de una ovación de los asistentes al plantón, convocado por el Frente Nacional contra el Golpe de Estado, que aglutina a los sectores populares.

No hay formas de medir hasta donde alcanza ese sentimiento de ira popular que puede estallar en cualquier momento, como la pólvora ante una chispa, pero algunas personas consultadas consideran que es muy amplio.

La dirección colegiada del Frente hace constantes llamados a mantener el carácter pacífico de las protestas e incluso creó una comisión de disciplina para evitar incidentes con los militares o actos vandálicos.

En la otra cara de esta moneda, el presidente de facto, el empresario Roberto Micheletti, dijo ayer que se mantendrá en el puesto hasta el 27 de enero de 2010, cuando vence el período del estadista depuesto, Manuel Zelaya.

El régimen surgido con la asonada militar del 28 de junio rechazó las propuestas de solución al conflicto, del mediador, Ã"scar Arias, presidente de Costa Rica, para reinstalar a Zelaya virtualmente atado de pies y manos.

El Frente antigolpista decidió proseguir este martes sus manifestaciones pacíficas, con marchas y plantones en Tegucigalpa y otras zonas del país.

En tanto, las tres centrales sindicales de Honduras convocaron hoy a un paro nacional para el jueves y viernes próximos contra el golpe de estado y en demanda del regreso de Zelaya.

El presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores (FUTH), Juan Barahona, informó a Prensa Latina que esos días volverán al paro los seis gremios del magisterio nacional.

Los maestros retornaron a las aulas ayer luego de una huelga de tres semanas iniciada un día después de la asonada militar, en una estrategia de lucha que incluye tres días de clases y los restantes en las protestas.

Barahona añadió que las demás fuerzas populares del Frente Nacional realizarán también acciones como la toma de carreteras, puentes, instituciones públicas y otras para paralizar el país.

Vamos a golpear a los golpistas donde más les duele: en sus bolsillos, aseguró Barahona.

Esta lucha no se detendrá hasta la derrota de los golpistas y sea restablecido en el país el orden constitucional, subrayó.

 

Resistencia de Honduras ratifica convocatoria a una asamblea constituyente

ABN

El Frente Nacional contra el Golpe de Estado en Honduras ratificó en una carta abierta al presidente de Costa Rica, Oscar Arias, que no abandonarán la propuesta de convocar lo antes posible una asamblea nacional para modificar la Constitución de ese país.

"Mantenemos nuestra posición de alcanzar procesos políticos incluyentes que permitan la participación democrática de hombres y mujeres por medio de la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente", cita el quinto punto de la misiva enviada al mediador y Premio Nobel de la Paz que busca una salida para la crisis de Honduras.

Luego de los resultados negativos de las conversaciones de este fin de semana en San José de Costa Rica, el Frente Nacional de Resistencia expresó que "la posición intransigente de la comisión nombrada por los golpistas hace imposible una solución exitosa de la mediación".

Ratificaron estar de acuerdo con el primer punto de la propuesta presentada por Arias, consistente en la restitución inmediata de Manuel Zelaya Rosales a la presidencia de la República de Honduras, pero rechazaron los otros puntos.

"El numeral 2 posibilita la inclusión de personas relacionadas con el golpe de Estado y, por lo tanto, que han cometido delitos de lesa humanidad. El numeral 3 significa la negación del derecho ciudadano a una democracia participativa. El numeral 4 promueve la impunidad para quienes planearon, ejecutaron y avalan el Golpe de Estado", argumentan en la carta.

Asimismo, denunciaron el desconocimiento que hacen los negociadores en Costa Rica de las evidentes violaciones de los derechos humanos que viene cometiendo el gobierno de facto y sus aparatos represores.

"Asesinatos, detenciones ilegales, acoso y persecución a representantes del movimiento social; medios de comunicación, periodistas y organizaciones sociales han sufrido atentados a la libertad de expresión; se han violentado los derechos individuales y fundamentales en la vida del ciudadano y ciudadana contemplados en la Constitución de la República", expresa el Frente Nacional de Resistencia al mediador Oscar Arias, entre otras violaciones que a su juicio se han cometido en Honduras.

Fidel Castro descalifica mediación de Arias en conflicto Honduras

EU le asignó la responsabilidad de ganar tiempo en favor del gobierno de facto, sostuvo.

Reuters
Publicado: 22/07/2009 08:28

La Habana. El ex presidente cubano Fidel Castro descalificó la mediación del mandatario de Costa Rica, Óscar Arias, en el conflicto político en Honduras y dijo que Estados Unidos le había asignado esa responsabilidad para "ganar tiempo" en favor del gobierno de facto.

En una columna publicada este miércoles en la prensa oficial, Castro, de 82 años y alejado de la mirada pública desde que enfermó hace casi tres años, dijo que Arias es "un político neoliberal, talentoso y con facilidad de palabras, sumamente calculador y aliado fiel de Estados Unidos".

"Tras dos semanas de creciente lucha popular, Estados Unidos maniobró para ganar tiempo. El Departamento de Estado asignó a Óscar Arias (...) la tarea de auxiliar al golpe militar en Honduras, asediado por la vigorosa, pero pacífica presión popular", afirmó.

El ex mandatario cubano señaló la semana pasada que las negociaciones eran una táctica dilatoria para agotar a quienes se oponen al derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, ocurrido el 28 de junio.

Zelaya afirmó el martes que planea su retorno al país a partir del jueves a pesar de las amenazas de arresto del gobierno de facto, encabezado por el presidente interino Roberto Micheletti, y pidió a Estados Unidos intensificar las sanciones contra quienes tomaron el poder.

Sin embargo, el depuesto mandatario hondureño no dio detalles sobre su regreso, planeado para después del vencimiento del plazo de 72 horas que pidió el domingo el presidente costarricense Arias, mediador en el conflicto.

"El sábado 18 de julio el Premio Nobel (Óscar Arias) propuso los conocidos siete puntos de la iniciativa personal de paz que restaba autoridad a las decisiones de la ONU y la OEA, y equivalían a un acta de rendición de Manuel Zelaya, que le restaban simpatía y debilitarían el apoyo popular", agregó.

Washington ha condenado el golpe militar y el presidente Barack Obama dijo que Zelaya debería regresar al poder.

Estados Unidos indicó que propuso las negociaciones por intermedio de Arias como vía para conseguir una salida pacífica a la peor crisis en la historia reciente de Centroamérica.

"Las relaciones entre Costa Rica y Cuba se han restablecido en fecha reciente; fue uno de los dos últimos países del hemisferio en hacerlo, lo cual nos satisface, pero no por ello debo dejar de expresar lo que pienso en este momento histórico de nuestra América", informó en su artículo.

San José y La Habana retomaron sus nexos diplomáticos en marzo tras una ruptura desde principios de la década de 1960.

"Honduras ha retrocedido 50 años, regresando a los tiempos de las repúblicas bananeras, con el beneplácito de EEUU"

 

Unai Aranzadi

Rebelión

 

 

Aunque el régimen de Roberto Micheletti no lo reconozca, Juan Alberto Barahona (Nueva Armenia, Francisco de Morazán, 12 de julio de 1954) se ha de mover permanentemente escoltado, sobre todo después de la última noche de hostigamiento sufrida por él y su familia.

Para evitar posibles arrestos o nuevas agresiones, un grupo de miembros de la Federación Unitaria de Trabajadores, que hasta ahora presidía, le acompaña con discreción a sus mítines y entrevistas. Conocedores de la tensión que se vive en el país en estas horas de incertidumbre, los miembros del Bloque Popular, que coordina este histórico sindicalista hondureño no quieren dar pie a que su líder corra la misma suerte que el depuesto presidente Zelaya. Si bien "el Bloque", alma máter del "Frente Nacional contra el golpe de Estado", sigue manifestándose con relativa libertad, todo puede cambiar en cuestión de minutos, sobre todo desde que Zelaya haya llamado a la desobediencia civil, el ejército continúe pisando las calles y la propia organización de Barahona apela a la rebeldía.

¿Qué ha cambiado en Honduras desde el pasado 28 de junio?


Se ha retrocedido 50 años. Hemos regresado a los tiempos de las repúblicas bananeras, días en las que la oligarquía junto con el ejército hacia lo que quería con el beneplácito de Estados Unidos.

Además este golpe significa un atraso en el desarrollo social, político y económico, porque lo dan los sectores más atrasados de la sociedad, esos que se oponen al desarrollo común. Aunque sean ricos y vistan trajes, su opción no es en realidad la del progreso.

¿Por qué creen ustedes que se da el golpe?


Bueno, lo evidente es que el régimen golpista representa los intereses económicos de una minoría que vio amenazada su hegemonía cuando Zelaya empezó a actuar sin contar con la receta que éstos le imponían.

Explíqueme eso.


Cuando él llega a la presidencia apoyado por estos sectores del poder tradicional, Zelaya se sale del esquema heredado por estas elites y se va acercando al pueblo, con cambios que poco a poco lo acercan a los más desfavorecidos.

Primero decide una licitación para comprar los combustibles energéticos de este país. Esa licitación fue boicoteada. Luego se une a PetroCaribe. Después se adhiere al Alba, proyecto que ha beneficiado, probadamente, a los sectores más pobres del hemisferio, erradicando el analfabetismo, dando apoyos al campo, bonos a estudiantes, etc. Después, aprueba una subida del salario mínimo. Este salario mínimo nunca fue subido tanto como hasta que llegó Zelaya. El diciembre pasado se da la negociación entre empresarios y trabajadores pero finalmente fracasa, pues los empresarios querían bajarlo, ¡ni tan siquiera mantenerlo! Por último, el presidente aprobó la subida unilateralmente. Los empresarios recurrieron, pero la corte finalmente da la razón a Zelaya y los trabajadores, confirmando el derecho a la subida. Esto, evidentemente, creó un importante malestar en las clases dirigentes del mundo empresarial. No se lo perdonaron.

El 1, 2 y 3 de junio se da la asamblea de la OEA en San Pedro Sula. Acá se querían suspender las sanciones a Cuba y se logró. Desde ese momento la guerra contra el presidente Zelaya se hizo abierta.

Y, por último, se planteó la consulta al pueblo hondureño para ver si estábamos de acuerdo o no en poner una cuarta urna en las elecciones con el fin de votar a favor, o no, de una asamblea constituyente. Eso, a ojos de la oligarquía, fue la gota que colmó el vaso, pues veía con claridad que definitivamente su histórico control político se desvanecía.

¿Realmente tenían miedo?


Sin duda, pero a lo que verdaderamente tienen miedo los oligarcas es a la reforma de la Constitución, eso los aterra, pues afectaría a sus negocios, al comenzar a perder parte de sus injustos privilegios, como es el no pagar impuestos en cantidad de sectores.

Nosotros queremos aclarar que el golpe no es contra Zelaya, sino contra todo el pueblo hondureño. Nos niega cualquier posibilidad de cambio por muy legitimo y democrático que sea. Los golpistas quieren mantener todo como antaño, el pueblo abajo y ellos arriba.

Tras estos días de infructuosa negociación, ¿hay algo que para ustedes sea negociable?


Muchas cosas lo son. Lo que es innegociable es el regreso del presidente Zelaya y la convocatoria de una asamblea nacional constituyente, pues el pueblo tiene derecho.

¿Puede definir su movimiento?


En Honduras todo lo que son los sectores populares, el llamado "bloque popular", estamos aglutinados en el "Frente Nacional contra el golpe de Estado". Somos campesinos, maestros, indígenas, mujeres, médicos, sindicalistas, etc. y tenemos una dirección en la que nos coordinamos para resistir y responder a los desafíos impuestos por los golpistas.

¿Cuáles son sus instrumentos de lucha?


La razón, la capacidad de movilización y, sobre todo, muy importante, el apoyo de la mayoría de la comunidad internacional. Para nosotros, ese apoyo internacional es determinante, nos anima a seguir.

¿Y cómo viven esa lucha?


Se han dado asesinatos, arrestos, palizas y registros injustificados. En la zona norte, donde apenas hay medios de comunicación, la represión es aún peor. Pero el día en que realmente quisieron dejar claro hasta dónde podían llegar fue cuando nos balacearon en el aeropuerto, matando a un joven manifestante e hiriendo a varios otros.

Pero resistimos. Por ejemplo, hace poco nos ametrallaron un autobús de ciudadanos que iban a una concentración, como no paramos ni nos asustamos, nos hicieron bajar del autobús y retroceder. Más aún así conseguimos llegar al punto de protesta. Y ahora vamos a golpear su economía, que es donde de verdad les duele.

¿Critican mucho el papel de los medios de comunicación frente a la actual crisis?


Si, porque es un escándalo. Desde el primer día del golpe, los medios se han posicionado ferozmente a favor del golpe. No es casualidad, dado que todos los medios de gran difusión están vinculados a las elites. Los pocos que eran objetivos, no digamos ya críticos, los cerraron. Todavía hoy el ejército monta guardia en la entrada de varios de los clausurados. Es lamentable que cierta prensa internacional trate a Micheletti de demócrata.

Se ha dado y se da un salvaje cerco mediático para que el pueblo no sepa nada. Si hoy se sabe algo de lo que pasa es gracias a los medios internacionales que han llegado y han tenido la suerte de no ser expulsados, como les sucedió a varios venezolanos.

¿Se declaran en rebeldía?


El pueblo está rebelado en contra del régimen golpista, no en contra de la gente. El artículo 3 de nuestra Constitución dice que no debemos apoyar a un gobierno usurpador como éste, un gobierno no votado, que ha sido impuesto en contra de la voluntad del pueblo y de los intereses de éste.

¿Hasta dónde puede llegar su resistencia?


No tenemos limites en nuestra resistencia. Los limites los pondrán la cohesión del pueblo y su accionar en la defensa de su soberanía. Pero repito, aunque somos un movimiento pacífico no tenemos limites. Estos -los límites- vendrán más bien dictados por la dirección en la que los golpistas quieran llevar su agresión contra el pueblo.

 


Publicado por solaripa69 @ 10:54
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