Lunes, 31 de agosto de 2009

Alertan académicos sobre plan de ciudades rurales en Chiapas.

Es parte de un proyecto regional basado en mano de obra barata, explotación de recursos naturales y turismo de lujo, señalan.

Se pretende concentrar a la población en aldeas y enajenar tierras para cultivos industriales

Ángeles Mariscal

Corresponsal

Ostuacán, Chis., 31 de agosto. El gobernador Juan Sabines Guerrero planteó el proyecto de ciudades rurales (la primera en Nuevo Juan de Grijalva y otras dos a mediano plazo en los municipios de Ixhuatán y Ángel Albino Corzo) como parte de una estrategia estatal y federal para combatir la dispersión geográfica y la marginación en más 19 mil localidades de Chiapas y promover el desarrollo regional.

Sin embargo, investigadores advierten que la finalidad es ordenar el uso de los recursos del campo, concentrar a la población en aldeas pequeñas, enajenar sus tierras y ponerlas a disposición de grandes empresas.

Japhy Wilson, de la Universidad de Manchester, Inglaterra, sostiene que esta iniciativa es parte del Proyecto Mesoamérica (antes Plan Puebla-Panamá, PPP) y sus fines son eminentemente económicos: una eficiente organización territorial basada en la propiedad privada, mano de obra barata, plantaciones agroindustriales, extracción de recursos naturales y promoción del gran turismo.

La ciudad rural Nuevo Juan de Grijalva, ubicada a una hora de la presa hidroeléctrica Peñitas, es un poblado de unas 50 hectáreas formado por 410 pequeñas viviendas de tabique marrón.

En un extremo hay ocho invernaderos, donde desde hace algunos meses se produce jitomate. En otra sección hay una planta tratadora de leche, una procesadora de cacao y una granja apícola. Al centro de la comunidad se hallan lo que serán un centro de educación básica para futuros alumnos de jardín de niños, primaria y secundaria, y lo que las autoridades llaman centro de salud con servicios ampliados.

Según el proyecto del Instituto de Población y Ciudades Rurales de Chiapas, la obra albergará a los habitantes de cinco ejidos, tres comunidades y tres rancherías que se encuentran dispersos en zonas de riesgo de derrumbes, deslaves e inundaciones, y sin servicios básicos.

El desbordamiento del Grijalva aceleró los planes

El proyecto de ciudades rurales está incluido en el Plan Estatal de Desarrollo 2006-2012. Las obras se aceleraron debido al derrumbe de un cerro (el 4 de noviembre de 2007) que bloqueó el río Grijalva, destruyó el poblado Juan de Grijalva e inundó miles de hectáreas en perjuicio de 33 poblados, cuyos habitantes fueron desalojados y la mayoría vive desde hace casi dos años en albergues.

Tres días después del derrumbe, cuando la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) evaluaron los costos económicos y sociales de rencausar el río y evitar que colapsara el sistema hidrológico del Grijalva, que abastece a cuatro presas hidroeléctricas, Sabines Guerrero presentó al presidente Felipe Calderón Hinojosa la propuesta de construir una ciudad rural para reubicar comunidades afectadas.

El proyecto se planteó dentro del marco de las Metas del Milenio de la Organización de Naciones Unidas para combatir la pobreza y marginación. Fue aceptado y se acordó gestionar para él mil millones de pesos de recursos públicos y privados.

Durante los 21 meses recientes, según cifras del Instituto de Población y Ciudades Rurales de Chiapas, se recaudaron e invirtieron en la construcción de Nuevo Juan de Grijalva 487 millones 714 mil 419 pesos con 29 centavos. El 60 por ciento son recursos federales del ramo 23; 25 por ciento son recursos estatales, y el 15 por ciento restante proviene de diversas empresas y corporaciones privadas.

Aunque las obras están inconclusas, unas 50 familias cansadas de vivir en albergues se instalaron sin permiso en la ciudad rural.

Mariela Zunino y Miguel Pickard, integrantes del organismo civil Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria, quienes han desarrollado en Chiapas proyectos de análisis e investigación político-económica, consideran que las ciudades rurales obedecen a las reglas del mercado internacional.

A finales de junio de 2008, cuando los mandatarios de México, Centroamérica y Colombia rebautizaron el PPP con el nombre de Proyecto Mesoamérica, acordaron seguir con la integración de todo el territorio, desde el sur de México hasta Colombia, para que sirva al gran capital, lo que implica erigir ciudades rurales, sostuvieron.

Los especialistas explicaron que el Banco Mundial publicó en noviembre de 2008 el Informe sobre desarrollo mundial 2009, subtitulado Una nueva geografía económica, en el cual se plantea que la integración económica implica acercar las zonas rurales a las urbanas.

El objetivo es lograr una densidad poblacional adecuada para encauzar las fuerzas de mercado y promover la convergencia de niveles de vida entre aldeas, ciudades y grandes urbes. En este contexto se inserta el programa de ciudades rurales del gobierno de Chiapas, con los mismos elementos rectores: ordenamiento de espacios rurales, concentración demográfica y producción del campo según las reglas del mercado. La lógica del proyecto es principalmente económica, no social, advirtieron.

A su vez, Japhy Wilson publicó en la revista América Latina en Movimiento el estudio La nueva fase del Plan Puebla-Panamá en Chiapas. Sostiene que la finalidad de las ciudades es lograr organización territorial eficiente y atractiva para los inversionistas.

El investigador de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Manchester, Inglaterra, recuerda que Chiapas tiene una ubicación estratégica, ya que es el centro geográfico de la región Puebla-Panamá.

El PRI: regreso al poder

J. CERVANTES Y J. VILLAMIL

Los diputados Javier Corral, del PAN, y Porfirio Muñoz Ledo, del PT, prevén que en la recién instalada legislatura el PRI y sus aliados controlarán la asignación de recursos a los estados y obtendrán ventajas para la elección presidencial de 2012. Muñoz Ledo agrega que, dado el peso del salinismo en la fracción priista, seguramente se renovarán los pactos con ese partido y el PAN…

Con la figura del expresidente Carlos Salinas de Gortari como operador de la nueva mayoría priista desde la sombra, la nueva Cámara de Diputados ejercerá el poder en el país durante los próximos tres años, y tanto su agenda como las alianzas se orientarán a tomar ventajas en la sucesión presidencial de 2012.

         La nueva mayoría, consolidada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) junto con sus aliados del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y la llamada telebancada –los diputados impuestos por el duopolio televisivo–, se prepara para la "toma gradual del poder".

         Del otro lado estará una fracción del Partido Acción Nacional (PAN) liderada por el presidente Felipe Calderón, y la oposición, encabezada por el Partido del Trabajo (PT) en acuerdo nuevamente con diputados del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y de Convergencia, además de algunos panistas cuya prioridad no es "cubrirle la espalda a Felipe Calderón".

         Este escenario se desprende del análisis que hacen el diputado por el PT, Porfirio Muñoz Ledo, y el legislador panista Javier Corral Jurado, en entrevistas por separado.

El primero prevé que Salinas de Gortari y el PAN renovarán su viejo pacto para que los priistas contribuyan a "tapar los hoyos económicos de Felpe Calderón". "Van a dar respiración artificial a Calderón para que no se hunda el país, pero no tanta como para resucitar al PAN", dice Muñoz Ledo.

         Por su parte, Javier Corral advierte: "Lo importante es que el gobierno sepa hasta dónde y qué negociar con el PRI. Porque este PRI puede ser muy negociador, pero siempre lo hará sobre la base de su regreso a la Presidencia de la República".

         Por esto, sostiene, la tarea obligada del PAN es "plantear lo que queremos para México, y eso no implica ser guardaespaldas del presidente. En estos tres años tendremos que revertir la omisión en que caímos durante los nueve que han transcurrido al no haber desmantelado el régimen autoritario y faccioso que usa el PRI en el manejo de los recursos como control político. No tenemos de otra: o planteamos lo que queremos o a lo mejor hasta nos vamos sin que se sepa lo que queríamos.

         "Esta cámara, con la muy importante y vigorosa presencia del salinismo (que además es un Salinas renovado y reconstituido en sus relaciones, sobre todo con el poder de la televisión), no creo que vaya a ser transformadora del país. Sería lo mejor, pero la realidad desmiente que así será. Los intereses son muy claros hacia la elección presidencial."

         El PAN, sin embargo, tendrá que negociar con los diversos grupos del PRI, que tienen intereses propios: el de Francisco Rojas, coordinador de la fracción de diputados; el de Beatriz Paredes, dirigente nacional del partido; el de Manlio Fabio Beltrones, coordinador de los senadores; así como la gente de Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México, y la de Emilio Chuayffet Chemor, quien pretende impulsar a su propio candidato a la gubernatura de esta entidad; pero también se debe tomar en cuenta a los gobernadores de Nuevo León, Oaxaca, Veracruz y Puebla.

         Todos ellos buscaran ubicar a sus operadores en las principales comisiones.

 

Alternancia, años perdidos

Bernardo Bátiz V.

Estamos sufriendo un fracaso histórico; los gobiernos panistas (como lo veíamos venir) han desperdiciado la gran oportunidad de rencauzar al país por el camino del orden, de la paz y de la justicia, especialmente de la justicia distributiva, que con el lema de Cambio Democrático de las Estructuras, el partido hoy en el Ejecutivo federal, mas no en el poder, anunciaba su proyecto en tiempos pasados y mejores.

Los datos objetivos se imponen con rudeza: hay una crisis económica como no se había visto en 100 años; la violencia descontrolada se extiende y se generaliza, está ya tocando con insistencia las puertas de la política; la educación pública, en manos de una dirigencia sindical descalificada, expoliadora de su propio gremio, difícilmente podría estar en una situación peor, pero la privada, que se imparte ya en buena medida en inglés, no está mucho mejor y prepara a las nuevas generaciones, por regla general, muy superficialmente, sin hondura moral y sin valores nacionalistas.

El campo y la industria están desmantelados e improductivos y la banca, que absorbe a través del Fobaproa buena parte de la renta nacional, es casi en su totalidad propiedad de extranjeros.

Sólo medran unos cuantos: por un lado, los que se han colado con o sin méritos a la burocracia de alto nivel y, salvo pocas excepciones, en el mundo empresarial prevalecen voraces especuladores que ganan fortunas inmensas sin prestar un servicio socialmente útil a la comunidad de la que forman parte.

La alternancia que se inauguró en el año 2000, después de 75 años de gobierno monopartidista y presidencia lista, ya hace una década, abrió la esperanza de cambios profundos; sin embargo, el tiempo corrió sin que veamos aún resultados positivos. Fue en aquel año el momento en que se debió demostrar que la larga y plural lucha por la democracia y por el cambio de las estructuras no fue estéril; lamentablemente, no pudieron los panistas y la ocasión quedó en el recuerdo.

Varias razones pueden explicarnos el porqué de esta oportunidad perdida: una, sin duda, fue la injerencia de los llamados poderes fácticos, que si bien eran aliados del gobierno del antiguo régimen, éste podía más o menos sofrenarlos. Quien llegó en 2000 a Los Pinos, más por el apoyo de sus amigos que por el trabajo de su partido no podía hacer lo mismo, no estaba formado ni en la doctrina ni en la disciplina de la oposición panista y, sin principios en que sostener las acciones de gobierno, sin solidez alguna personal o de equipo, como se ha dicho tantas veces, desperdició su capital político, que se desgastó demasiado pronto.

Otro factor que sin duda hay que considerar es que, salvo en la ciudad de México y en algunos localizados lugares de provincia, los que con motivo de la alternancia llegaron al poder, en lugar de aportar a la política mexicana nuevas y más sanas fórmulas de participar en esta ciencia y arte de la dirección pública, imitaron y muy frecuentemente superaron a aquellos a quienes desplazaron. Las prácticas de usar los bienes del erario con un criterio patrimonialista no fueron desterradas para el futuro ni sancionadas las del pasado; los nuevos políticos, en muchas ocasiones, resultaron peores que los anteriores.

En las filas de la oposición panista se decía, y no sin razón, que la mejor escuela de gobierno era la oposición; señalando las fallas y las corruptelas de quienes están en el poder, los aspirantes a tenerlo se curan en salud para cuando lleguen a él no cometer los mismos errores que en su tiempo señalaron con dedo flamígero.

Lamentablemente esta creencia no resultó cierta en muchos casos y a lo largo y a lo ancho del país estamos viviendo el desastre económico, social y moral que nadie puede negar, que deriva en buena medida de que más de uno de los ciudadanos recién llegados a los cargos públicos olvidó sus principios e imitó a sus predecesores. Lo peor que nos pudiera pasar es que perdiéramos la esperanza de un cambio y que nos conformáramos con el fatalismo de que estamos condenados a vivir bajo la égida de gobernantes irresponsables; la sociedad es perfectible, al igual que sus integrantes.

No es fácil, ciertamente; por ello, es necesario que la ciudadanía se organice desde abajo, que se prepare para asumir el poder, porque no es posible que sigan las cosas sin cambiar, con injusticias y arbitrariedades durante mucho más tiempo. En 2000 no todo fue inútil: el gobierno de la capital del país demostró que sí es posible gobernar con austeridad, con honradez y con eficacia. Si en este lugar y en ese momento pudimos vivir un cambio real en la política y en los políticos, no es imposible que en unos años más se pueda repetir la experiencia.

 


Publicado por solaripa69 @ 10:06
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